domingo, 8 de febrero de 2015

FORO 21: LAS SALIDAS DE CAMPO/A VISITAS DE ESTUDO

Diego Garcia Monteagudo. Licenciado en Geografía. Alumno Máster Profesor Educación Secundaria. Universidad de Valencia 

En este nuevo foro vamos a tratar el tema de las salidas de campo en Geografía. Es una estrategia didáctica que se puede aplicar a cualquier rama de la Geografía, ya que permite lograr un aprendizaje significativo, en el que los alumnos ponen en práctica las ideas que han desarrollado en clase y consiguen una representación mental más compleja de los nuevos conocimientos. Algunos autores dicen que el campo es un laboratorio abierto, donde pueden llevarse a cabo la observación, el análisis, la síntesis, la autonomía y la interpretación de los fenómenos geográficos, tanto explícitos como implícitos a la realidad del ser humano. Con ello los alumnos son  educados en la adquisición de competencias, que les acompañarán durante toda su vida.
Cualquier persona más o menos entendida en Geografía podrá pensar en las exploraciones geográficas de los siglos XV y XVI que permitieron desarrollar los conocimientos sobre la superficie de la Tierra. Con la Ilustración se llegó a un equilibrio entre la Geografía Física y Humana (Ambientalismo Físico) debido al notable avance de las ciencias naturales y sociales. Las monarquías absolutas vincularon la Geografía a la descripción de territorios y sociedades. En el primer tercio del siglo XIX se fueron creando las Sociedades Geográficas (la primera fue en París en 1862 y fueron creciendo hasta 62 en 1890), un medio para que se desarrollen otros estudios a cargo de los propios exploradores (topógrafos, geólogos, cazadores, colonos agrícolas, comerciantes, ganaderos) que se sustentaban en las sociedades científicas, mercantiles y misionales, o simplemente eran mandados por los gobiernos de sus países para conocer los territorios desde un punto de vista corográfico.
Muy conocidos universalmente son los viajes de Alexander von Humboldt (1769-1859) y su desarrollo de investigaciones en las que aplicaba un método comparativo, cotejando áreas geográficas de distintos países para conocer regularidades en su distribución. En sus obras incorporaban la perspectiva histórica para sintetizar los cambios en el medio físico. Próximo al anterior estaba Karl Ritter (1779-1859) cuya formación filosófica e histórica plasmó en la obra Erdkunde (1883-1839), cuya base es que la Geografía es un tipo de fisiología y de anatomía comparativa de la Tierra, en la que sus elementos (ríos, montañas, glaciares…) son los distintos órganos con cualidades y funciones propias; explorar esa individualidad es la tarea objeto del geógrafo. En el caso español, se trataba de descripciones pintorescas que respondían a una fascinación por lo exótico, que debían entenderse en un contexto de mentalidad colonizadora en Europa central, aprovechándose las posibilidades de la ciencia: las técnicas y los nuevos medios de comunicación que permitieron la búsqueda de materias primas y nuevos mercados. Un ejemplo de estas obras fue Viaje Pintoresco y Exótico de España (1806-1808), de Alexandre de Laborde.
Con el avance notable de la Geografía a partir de la década de 1950, basada en la cuantificación y el estudio de procesos, esta ciencia se preocupó por la acción humana sobre el medio natural y los riesgos naturales. La incidencia de este nuevo enfoque comenzó con Ludwig von Bertannfy (1901-1972), cuya concepción organicista de los sistemas aplicó a la Geografía. La Geografía Física recurría al trabajo de campo para analizar las formas del paisaje natural, de una manera integral de sus elementos (suelo, relieve, clima, vegetación). Podemos citar algunos autores como Richard John Chorley (1927-2002) con Geografía Física, un enfoque de sistemas (1971), Josias Braun-Blanquet (1884-1980) con Fitosociología, bases para el estudio de las comunidades vegetales, R.E. Horton con Erosional development of stream and their drainage basins (…) (1945) y Jean Tricart (1920-2003) con El análisis de sistemas y el estudio integrado del medio natural (1979). A partir de entonces los estudios de campo se han desarrollado con mediciones y técnicas experimentales que han permitido medir las tasas de erosión y sedimentación en diferentes ambientes. Los datos meteorológicos que llegan a los institutos meteorológicos son tomados diariamente por gente que desinteresadamente los anota en sus cuadernos. La Geografía Humana comenzó a desarrollar la investigación fuera de los centros en la década de 1960, en buena medida, como respuesta al excesivo número de trabajos de corte numérico que se daban en Geografía Física. Las preocupaciones sociales tenían que formar parte de los estudios territoriales, con lo que progresivamente se fue introduciendo el subjetivismo y la valoración de las fuentes de conocimiento particulares y artísticas en el estudio de la Geografía. En la Geografía Radical podemos destacar los estudios de William Bunge, en Geografía de la Percepción y del Comportamiento a Kevin Lynch (1918-1984) con The image of the city, en el que la encuesta y, por tanto, el trabajo de campo fueron relevantes para desarrollar este estudio; A. Buttimer en la Geografía Humanista con su obra Espacio social y planeamiento de áreas residenciales (1972). Estos son algunos ejemplos que nos deben hacer reflexionar sobre la aplicación y la utilidad del trabajo de campo en épocas pasadas. En la actualidad, disponemos de muchos medios para desplazarnos y las redes sociales nos brindan la posibilidad de comunicarnos y organizar salidas de campo a diferentes niveles y con personas distintas: es útil que nos acompañe un agricultor o un ganadero si hacemos una visita al medio rural o que nos entrevistemos con un alcalde de un pueblo en el bar de la localidad. El contacto con el territorio forma parte en la construcción social de la Geografía.
Las salidas de campo exigen un trabajo adicional de preparación al docente. Tiene que trabajar y explicarse para que el alumnado conozca y sepa explicar las razones y las finalidades que han llevado al profesor a seleccionar ese lugar de visita. La cuestión sería, ¿Por qué y para qué salimos a este determinado lugar? Por otro lado, el docente tiene que mostrar al alumno que la excursión es una clase más que ha programado dentro de una materia y que los conocimientos que va a aprender son tan útiles como los que se desarrollan en las clases dentro del aula. Así, el alumno diferenciará entre una salida escolar, con objetivos didácticos y de interés para su formación académica, y una visita turística, en la que los objetivos y la planificación son menos exhaustivos, incluso pueden ser improvisados.
1.-El marco espacial: ¿Por qué la salida de campo al cauce del río Turia?
En primer lugar, nos preguntamos sobre la ubicación del río en el marco de la ciudad de Valencia. ¿Qué es el río para la ciudad de Valencia y su área de influencia? Se pueden señalar tres maneras de abordar el estudio del cauce del río Turia y de sus puentes.
a)    Emplazamiento del río a diferentes escalas: desde el río como elemento estructurante de la comarca Horta de Valencia, al río como un parque con diferentes funciones según la percepción de los usuarios del cauce y de los puentes.

b)    El cauce contiene elementos históricos: los puentes, como infraestructuras, abarcan desde el siglo XIV al siglo XXI, si bien algunos puentes actuales han sido rehechos o modificados y cuenta con una antigüedad mucho mayor.

c)    La movilización ciudadana para integrar el cauce dentro del urbanismo de la ciudad de Valencia: el Jardín del Turia es el resultado del éxito del esfuerzo cívico y de la voluntad popular, encabezada por el alcalde socialista don Ricardo Pérez Casados, quien con su firmeza y carisma, consiguió inaugurar este proyecto en 1986.

En consecuencia, el alumno consigue trabajar los conceptos de espacio y tiempo, teniendo una perspectiva que le permite pensar más allá del lugar inmediato en el que está desarrollando la salida. El alumno toma consciencia de su participación en la vida social y de las posibilidades que tiene de movilizarse en alianza con otros grupos sociales, para reivindicar unos logros que defiende como justos.

2.- La metodología docente: ¿Cuál es la función del profesor?
Un factor fundamental es el nivel educativo de los estudiantes. Durante la educación secundaria, los alumnos pueden ofrecer alguna explicación sobre algún aspecto concreto de la excursión, pero el profesor tiene que desarrollar la gran parte de la exposición, de manera individual o con la ayuda de otros docentes, o de guías auxiliares que aporten una visión multidisciplinar. Un aspecto importante es que los profesores han planteado otros enfoques de estudio más allá de los propios puentes como, por ejemplo, la referencia al proyecto Bofill, sobre el que se ha mantenido un corto debate. Una cuestión central es reflexionar sobre el impacto que los arquitectos dejan en la sociedad tras la construcción de un puente. Además, la valoración social del patrimonio abre una posibilidad de concienciación social, para poder reivindicar la conservación de elementos arquitectónicos que corresponden a la identidad de los valencianos. Por tanto, el docente tiene que tener amplitud de miras para que el alumnado piense y valore el patrimonio y su conservación, contribuyendo así a su formación en competencias básicas.


3.- Perspectiva de análisis de los puentes: elementos para su estudio
Durante la clase preparatoria a la salida, ya recogimos una serie de elementos que nos ayudaron a entender las posibilidades de estudio de los puentes del río Turia. En síntesis podemos señalar que existen tres grandes enfoques para estudiar los puentes.
a)    Según el tipo de análisis: los puentes pueden concebirse como un elemento artístico, histórico o geográfico. En nuestra salida ha predominado el enfoque artístico e histórico, en detrimento del geográfico, que ha sido más enfatizado en las murallas.

b)    Según el concepto de escala: al relacionar los puentes con el entorno en el que se encuentran y sus funciones, surgen tres escalas de análisis. La primera (gran escala) es el propio puente con sus elementos constituyentes (arcos, tajamares….etc.); la segunda (escala intermedia) corresponde al puente como elemento de comunicación de los barrios que quedan a ambos lados del río y tercero, el puente como elemento perteneciente a una vía de comunicación que comunicaba la comarca de L´Horta y el País Valenciano.

c)    Planteamiento didáctico: la realización de actividades para un grupo de alumnos que respondan a una finalidad didáctica. Los puentes como elemento didáctico.
En definitiva estos tres enfoques no tienen que concebirse como compartimentos estancos, sino que un estudio completo y exhaustivo de los puentes, debe contemplar la combinación de los tres grandes enfoques (a, b y c) con sus elementos más significativos. En la tabla siguiente, sintetizamos doce concepciones posibles del estudio de los puentes, ofreciendo un ejemplo de puente para cada una de ellas.


POSIBLES PLANTEAMIENTOS PARA EL ESTUDIO DE LOS PUENTES


1.    Salvar un curso de agua
Cualquiera de los puentes en épocas anteriores
2.    Imagen de marca de una ciudad (urbanismo espectáculo
Puente de Calatrava: proyecta la imagen de Valencia como ciudad de turismo alternativo al de sol y playa

3.    Sucesos históricos que han ocurrido
Puente de Ángel Custodio: toma el nombre de la iglesia homónima
4.    Función didáctica para el alumnado: itinerario didáctico
En función del enfoque que se le otorgue a cada puente
5.    Comunicar dos barrios de una ciudad: el indicador toponímico
Puente de Aragón
Puente del Mar
6.    Puentes como elementos de expansión urbana
Puente de la Exposición: comunicaba el centro histórico con la Exposición Regional de 1909

7.    El puente como interrogante y como problema
Puente de la Trinidad: ha sido una hipótesis de trabajo para el profesor Amadeo Serra, de Historia del Arte
8.    El puente como obra de arte y obra arquitectónica
Puente del Reino: subyace la idea de catedral gótica
9.    Puente como lugar de ocio
Puente del Real: lugar de encuentro de los alumnos universitarios del campus de Blasco Ibáñez que se manifiestan por la educación
10.  El puente como elemento estructurante del jardín
Cualquiera de los puentes, sobre todo el Puente de las Flores, por su decoración vegetal
11.  El puente en sentido longitudinal: cada puente se corresponde con una puerta de la muralla
Puente de Serranos: hubo un primer puente Wadi al- Abiad, de donde derivó Guadalaviar.
12.  El puente en sentido transversal: contribución a la función de parque
Percepción social que tengamos sobre la parte interna de los puentes


4.-Conclusiones: la evaluación del alumnado
Una salida de campo no finaliza al regresar al lugar de partida, sino que requiere una evaluación sobre los conocimientos adquiridos por el alumno, en una sesión posterior de aula. El profesor puede pasar un cuestionario donde se recojan preguntas variadas que no incluyan exclusivamente las de reproducción de contenidos explicados durante la salida. La evaluación o autoevaluación tiene la finalidad de comprobar qué contenidos (conceptuales, procedimentales y actitudinales) ha adquirido el alumnado, y que sea haga constancia de ello, expresándolo por escrito. Por parte del profesor, tiene que autoevaluar su propio trabajo y reflexionar sobre qué aspectos puede mejorar de cara a realizar la misma salida de campo en los próximos cursos.

RESUMO (EM PORTUGUÊS)

AS VISITAS DE ESTUDO EM GEOGRAFIA

Neste novo Foro, vamos discutir as visitas de estudo em Geografia. Constituem uma estratégia didática que pode ser adotada em qualquer ramo da geografia, já que permite desenvolver uma aprendizagem significativa, em que os alunos colocam em prática as ideias que desenvolveram na aula e conseguem uma representação mental mais complexa de novos conhecimentos.
Alguns autores dizem que o campo é um laboratório aberto, onde se pode realizar a observação, análise, síntese, autonomia e a interpretação dos fenómenos geográficos, tanto explícitos como implícitos à realidade do ser humano. Assim, os alunos são educados na aquisição de habilidades, que os acompanharão ao longo das suas vidas.
Qualquer pessoa, mais ou menos entendida em Geografia, poderá pensar nas explorações geográficas dos séculos XV e XVIII e nas viagens de Alexander von Humboldt (1769-1859). A partir de 1950, a quantificação e o estudo de processos fizeram com que a geografia se preocupasse com a atividade humana sobre o meio natural e riscos naturais, oferecendo novas possibilidades para as visitas de estudo. A descrição da paisagem deu lugar à análise dos seus elementos.
Uma década mais tarde, a geografia humana começou a interessar-se pelos problemas sociais, através da valorização das fontes de conhecimento específicos e do desenvolvimento da pesquisa, que afetou diferentes ramos, destacando-se os estudos de William Bunge (Geografia Radical) e Kevin Lynch (Geografia da Percepção).
As visitas de estudo requerem um trabalho adicional de preparação do professor. Tem que trabalhar e explicar-se para que os alunos aprendam os motivos e propósitos que o levaram a escolher aquele lugar para visitar. A pergunta seria: Porque visitamos este determinado lugar? Por outro lado, o professor tem que mostrar ao aluno que a visita de estudo é mais uma aula dentro da programação escolar e que a aprendizagem que vai realizar é tão útil como aquela que realiza dentro da sala de aula.
Assim, o aluno irá diferenciar entre uma saída escolar, com objetivos educativos e com interesse para sua formação académica, e um passeio turístico, em que os objetivos e planeamento são menos exaustivos, inclusivamente podendo ser improvisados. Por último, interrogamo-nos sobre a metodologia docente: Qual é a função do professor durante uma visita de estudo? O professor tem que saber o nível de conhecimento dos alunos. Durante o ensino secundário, os alunos podem efetuar uma explicação sobre um qualquer aspecto concreto visita, mas o professor é quem tem de realizar grande parte da exposição/apresentação, individualmente ou com a ajuda de outros professores, ou de guias auxiliares que fornecem uma visão multidisciplinar.



RECURSOS BIBLIOGRÁFICOS
-      Godoy, Iris y Sánchez, Any (2007): El trabajo de campo en la enseñanza de la Geografía, Sapiens, Revista Universitaria de Investigación, volumen 2, número 8.

-      Hermosilla, Jorge (coord.): La ciudad de Valencia, historia, geografía y arte de la ciudad de Valencia, Publicaciones de la Universitat de València, Valencia, 2009.





-                    -          Pérez de Sánchez, A. Griselda y Rodríguez Pizzinato, L. Angélica (2006): La salida          de campo, una manera de enseñar y aprender geografía. Geoenseñanza, vol 11,                  p.229-234.

- Souto, Xosé Manuel (1999): Didáctica de la Geografía, Problemas sociales y conocimiento del medio, Colección Estrella Polar, Ediciones El Serbal, segunda edición ampliada



441 comentarios:

  1. Hola compañeros del GEOFORO y demás visitantes.
    Como ya había comentado a los compañeros del equipo, creo que al debate pedagógico le podemos agregar los aspectos organizativos y logísticos. En el caso colombiano se han presentado algunas discusiones por la exigencia que se le hace al maestro de los protocolos de seguridad que deben rodear la salida de campo. Los protocolos se han diseñado con el objetivo de proteger la integridad de los asistentes a las salidas, sin embargo, el lleno de los requisitos implica la realización de una cantidad de diligencias que los docentes consideran que no hacen parte de sus funciones, argumentan que parte de las tareas de logística de las salidas deben ser realizadas por la parte directiva (los coordinadores académicos) y administrativa (contadores, secretarios, y auxiliares) de los establecimientos educativos. Desde su punto de vista, el maestro debe ocuparse exclusivamente del componente pedagógico de la jornada.
    En consecuencia con lo anterior, el ministerio de educación de Colombia publicó en diciembre de 2014, una directiva en la que fija las exigencias que se deben cumplir para realizar las salidas pedagógicas. http://www.mineducacion.gov.co/normatividad/1753/w3-article-347883.html
    Me gustaría que con los aportes de los futuros maestros y los profesores en ejercicio de otros países, debatamos un poco sobre la importancia del componente pedagógico y didáctico de las salidas de campo, y la pertinencia y suficiencia de los aspectos logísticos de las mismas.
    Un abrazo a todos
    Nancy Palacios Mena
    Profesora de Ciencias Sociales
    Educación Secundaria
    Colombia

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  2. Estimados colegas y alumnos
    Además de las atinadas apreciaciones sobre las salidas de campo, en el nivel superior es posible llevar a cabo "intercambios interinstitucionales" que incluyan trabajos de campo en las distintas localizaciones de las instituciones participantes. Aquí incluímos una de esas experiencias y su sustento teórico con inserción de TIC.
    - Los intercambios institucionales como práctica innovadora de la Educación Geográfica en el nivel superior. Dra. Diana Durán. ISFD N° 79. Universidad del Salvador. Lic. Sergio Páez. IS Antonio Ruiz de Montoya. Universidad del Salvador. En http://geoperspectivas.blogspot.com.ar/2014/05/los-intercambios-institucionales-como.html y su presentación power point https://es.scribd.com/doc/223241927/Proyecto-Intercambio-Duran

    Un abrazo fraternal
    Dra. Diana Durán
    Profesora de Geografía
    Punta Alta - Buenos Aires - Argentina

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  3. Com a alumna actual del màster en la UV vaig assistir a aquesta visita i m´agradaria remarcar que una de les coses que va fer aquesta eixida diferent va ser s´invertiren els papers i passarem nosaltres a guiar la sessió comentant diferents aspectes. D´acord amb això s´acordà que cada pont fora presentat per un una parella o petit grup de companys promovent així la participació de tots en la realització de l´activitat. El resultat fou prou bo i la posada en comú de les diferents exposicions, amb les seues anècdotes i diferents continguts, pense que va resultar bastant motivadora, innovadora i dinamitzadora. El fet de què no sempre siga el mateix subjecte encarregat d´impartir o conduir una classe és molt enriquidor per a una millor dinàmica de la classe. Llavors, s´aconseguiren els objectius proposats pels professors alhora de plantejar aquesta sessió en una activitat com aquesta? Aquesta seria una pregunta que fer als professors. Segons la meua opinió, crec que si i una prova d´això foren diferents coses que aprengueren, des de dates i anècdotes històriques i artístiques de cada pont, la importància d´aquests per al disseny de la morfologia urbana de la ciutat i la seua distribució espacial en diferents barris o zones, fins a saber com s´ha de preparar una eixida com aquestes de cara a la nostra futura pràctica docent.
    En síntesi, amb això aprenguerem que el lloc d´aprenentat no ha de veure´s limitat al d´una aula i que les experiències reals d´aprenentatge poden ocórrer fora d´aquesta. És fonamental el contacte amb altres persones i ambients per intentar millorar l´aprenentatge i reconduir-lo per diferents posades en comú per millorar la interacció entre alumne-professor.

    María Isabel Martínez Carrió
    Màster en Professor/a d´Educació Secundària, Universitat de València. Curs 2014-2015.

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    2. Com a alumne del Grau de Mestre en Educació Primària, he tingut l'ocasió de fer dues excursions en les últimes dues setmanes. Dijous 26 de febrer vaig acompanyar uns grups de cinqué i sisé d'educació primària (dins del període de pràctiques del quart curs del grau). Férem una visita guiada al Mercat Central de València. Després visitàrem les Torres de Serrans de la susdita localitat. Dimecres 4 de març, amb el grup de la menció "Arts i Humanitats" del tercer curs del grau, vaig participar en un itinerari guiat per la "València republicana" on puguérem observar refugis que perduraven des de la "Guerra Civil Espanyola".
      Ambdós activitats van resultar molt interessants, en la mateixa línia del que tu has comentat. Hem pogut abastar uns coneixements gràcies a les valuoses explicacions de persones enteses en la matèria que ens han descobert una realitat que desconeixiem fins aleshores o que ens havia passat desapercebuda.
      No obstant això, pense que aquest tipus d'activitats s'haurien de preparar d'avantmà perquè després sempre apareixen una sèrie de problemes que dificulten la comprensió. Açò ho he pogut apreciar en aquestes dues excursions. Moltes vegades, no escoltem bé la persona que parla pel vent, el trànsit i el soroll d'ambient en general. També és un altre inconvenient el gran nombre d'individus que conformen el grup, etcètera.
      Per concluir, crec que són activitats molt interessants però que haurien d'anar acompanyades d'una millor preparació per a minimitzar els problemes que sorgiran amb quasi total seguretat. Preestablir una sèrie de pautes ajudaria a fer-les més profitoses.

      Edu G. D.
      Grau de Mestra/e en Educació Primària, Universitat de València. Curs 2014/2015.

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    3. Com a alumne del Grau de Mestre en Educació Primària, he tingut l'ocasió de fer dues excursions en les últimes dues setmanes. Dijous 26 de febrer vaig acompanyar uns grups de cinqué i sisé d'educació primària (dins del període de pràctiques del quart curs del grau). Férem una visita guiada al Mercat Central de València. Després visitàrem les Torres de Serrans de la susdita localitat. Dimecres 4 de març, amb el grup de la menció "Arts i Humanitats" del tercer curs del grau, vaig participar en un itinerari guiat per la "València republicana" on puguérem observar refugis que perduraven des de la "Guerra Civil Espanyola".
      Ambdós activitats van resultar molt interessants, en la mateixa línia del que tu has comentat. Hem pogut abastar uns coneixements gràcies a les valuoses explicacions de persones enteses en la matèria que ens han descobert una realitat que desconeixiem fins aleshores o que ens havia passat desapercebuda.
      No obstant això, pense que aquest tipus d'activitats s'haurien de preparar d'avantmà perquè després sempre apareixen una sèrie de problemes que dificulten la comprensió. Açò ho he pogut apreciar en aquestes dues excursions. Moltes vegades, no escoltem bé la persona que parla pel vent, el trànsit i el soroll d'ambient en general. També és un altre inconvenient el gran nombre d'individus que conformen el grup, etcètera.
      Per concluir, crec que són activitats molt interessants però que haurien d'anar acompanyades d'una millor preparació per a minimitzar els problemes que sorgiran amb quasi total seguretat. Preestablir una sèrie de pautes ajudaria a fer-les més profitoses.

      Edu G. D.
      Grau de Mestra/e en Educació Primària, Universitat de València. Curs 2014/2015.

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  4. Reciban un cordial saludo,

    En el programa de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional (Bogotá-Colombia) donde se forman docentes en Educación Básica (geografía e historia) las salidas de campo han sido desde hace varias décadas la oportunidad de que sus estudiantes no sólo lean y hablen sobre el espacio sino que posiblemente empiecen a conocerlo, un ejemplo muy claro es que una gran mayoría de los que nos hemos formado en la misma UPN cuando llegamos a ella no conocíamos el mar y muchos otros ni siquiera había salido de la ciudad. Colombia tiene costas sobre el Océano Pacífico y sobre el Mar Caribe, sin embargo la ciudad de Bogotá se encuentra a 1000 kms del Caribe y cerca de 800 del Pacífico, para ir al mar o tomamos avión (difícil por los costos para una población de muy bajos recursos económicos) y por tierra, es decir en bus pues en Colombia no contamos con una red ferroviaria como p.e., si la tiene España, podemos durar entre 14 y 22 horas atravesando tres cordilleras, dos valles y una gran llanura costera para llegar.

    Entonces al entrar a estudiar en el programa le permitirá (afortunadamente, aunque todavía son pocas las salidas) comenzar a conocer espacios geográficos y lugares que a nivel familiar o individual tendría muchos obstáculos, en especial desde lo económico. La salida de campo como las llamamos es la mejor oportunidad para vivir, percibir y concebir un país que sólo han escuchado por la radio o visto en la televisión, el país no se conoce, sin embargo se va a enseñar.

    La emoción cunde en todos los estudiantes cuando como docentes les presentamos el programa al comenzar cada uno de los periodos académicos; algunos ejemplos, en primer semestre los estudiantes visitan la región del interior ( la Ruta Libertadora) o los Llanos Orientales; en segundo y tercer semestre la región andina a partir del concepto de la producción cafetera y de mayor producción agrícola; en cuarto semestre la Costa Pacífica mientras en quinto conocen el Mar Caribe; después llega la práctica pedagógica y aunque la mayoría deciden hacerla en torno a instituciones en Bogotá, muchos otros deciden entonces irse a realizar su práctica en las regiones, y así continúan aprendiendo a enseñar el espacio desde sus vivencias.

    Hacemos planeaciones, tomamos las previsiones, cumplimos con los requisitos institucionales, construimos mapas mentales, conceptuales, cognitivos, así como elaboramos cartografía social y demás representaciones, y también evaluamos conocimientos adquiridos desde distintos ejercicios y estrategias, sin embargo para mi por ahora, es suficiente saber que todo lo que han aprendido lo enseñarán a otros porque lo han vivido con mucha emoción, de eso estoy completamente seguro.

    Eso quería decirles,

    Alexánder Cely Rodríguez
    Profesor DCS - Universidad Pedagógica Nacional
    Bogotá D.C. - Colombia.

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  5. Estimados colegas, me gustaría compartir con ustedes un escrito que construimos con mis alumnos de cuarto de primaria al realizar una salida de campo por el departamento de Boyacá - Colombia en donde demostramos que las salidas de campo son una didáctica que nos hace ver las aulas y salones como los paisajes naturales de nuestros países y las relaciones sociales que en ellos se tejen.


    Espero les guste.

    Boyacá una salida de campo entre sueños y emociones

    “Papá Sesé tenía una idea muy linda: armar con todos sus recuerdos una geografía distinta, una escrita como un cuento para que los niños quieran mucho a Colombia.” (Colombia mi abuelo y yo, Pilar Lozano)

    La mañana inició como de costumbre en Bogotá, sin embargo para algunos de nosotros la madrugada cambió. Teníamos en mente nuestra salida al departamento de Boyacá, teníamos sentimientos y sensaciones encontradas, pero que principalmente nos acompañaba era la emoción. Hoy el día era distinto, nuestro subconsciente susurraba “nos vamos para Boyacá”. De allí que bañarse, alistar maleta y, desayunar fuera hoy emociónate y divertido.
    La llegada al colegio fue inusual, ya que todo estaba a oscuras el colegio no había despertado, sin embrago le dio la bienvenida a los estudiantes del grado cuarto, que por primera vez viajarían con el propósito de volver la clase de ciencias sociales un aula al caminar.
    A pesar de que los papas estuvieran preocupados, los profesores estuvieran ocupados planeando la logística de la salida, los estudiantes por su parte sonreían, sentimiento que nos acompañaría durante los dos días del mes más corto del año.
    Esta alegría seria el inicio de una aventura en donde recorrer el espacio geográfico era lo más importante. En el momento justo en el que nos despedíamos de los padres y se veían alegría y preocupación, me acorde de unas palabras “cuando uno conoce, ama, por eso cuando conocemos a Colombia la amamos”.
    ¿Y cómo amar a Colombia si estábamos recorriendo un paisaje conocido?, pues la vivencia nos iba dando la respuesta a este interrogante, donde el primer punto de parada, Tocancipa fue parte de un nuevo mundo por conocer. Tocancipá, reconocido por el autódromo, fue la primera parada, que nos recibio con un delicioso desayuno. Allí los estudiantes tuvieron la oportunidad de realizar las primeras exposiciones del día.
    Pero… ¿qué son las exposiciones de campo?, un espacio de aprendizaje en donde los estudiantes tienen que explicar brevemente a cerca del lugar que visitan e identificar los atributos espaciales. Es un mundo de conocimiento en la palma de la mano, donde los mapas fueron nuestros principales aliados. Al terminar el trabajo de campo por Tocancipá iniciábamos otro recorrido que nos llevaría a conocer el lugar donde Simón Bolívar, un venezolano al mando de un ejército patriota, nos dio la independencia.
    Dentro del bus vimos una pelicula, pero ésta era una película de paisajes, en donde al pasar por Chocontá, Sesquile, Villapinzon y Ventaquemanda íbamos dejando aprendizajes magníficos e historias en donde el río Bogotá era parte fundamental de un sueño, que entre otras cosas ayuda a tejer la industria del cuero.

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    1. Me parece un magnñifico ejemplo de la importancia del espacio vivido en las salidas de campo.
      Xosé M

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  6. Ahora cruzábamos Boyacá, territorio en el que vivíamos una sensación diferente, un mundo en donde “los maestros de la papa” cosechan, venden y sobreviven a un clima y tiempo atmosférico cambiante, realidad que permitió que los estudiantes se dieran cuenta de lo que sucede en Colombia, de una realidad, que hace parte de nuestras comidas.
    “En Boyacá, en los campos” como cita nuestro himno nacional, se puede encontrar un puente, aquel en donde 14 monumentos nacionales nos recuerdan las hazañas de grandes héroes que nos dieron la independencia el Agente Hernández un policía que tiene toda una vida de lecturas de y para la historia del periodo que nosotros llamamos independencia. Batallas, sueños e ilusiones, lideres innatos, acciones de libertad y grandes encuentros bélicos son parte de todo el proceso que llevó a que en la batalla del puente de madera para nos dieran la libertad.
    El recorrer este espacio no sólo fue parte de un sueño, era parte de la alegría que no se desboronaba, la sonrisa con la que partimos de Bogotá seguía como constante en aquel lugar. En donde no sólo la historia de nuestra nación estaba ingesta en él, sino procesos geológicos que nos remontaban a hace más de 12.000 años en donde hasta ahora se iniciaba el poblamiento de nuestras tierras.
    Salir con agradecimiento, educación y seguridad, fue nuestra forma de representar al Colegio, asi como el amor que los niños y las niñas dejaron en este lugar se hizo visible en la admiración y respeto cuando se despidieron del agente Hernández. De este lugar tenemos muchas fotos como recuerdo de nuestra segunda parada de la salida de campo.
    Salir del Puente de Boyacá fue muy significativo, aunque la alegría se empezaba a combinar con la sensación de hambre, ya era la hora del almuerzo y nos esperaba Tunja, la capital del departamento de Boyacá. La cual que nos recibió con las manos abiertas.
    El almuerzo siendo parte de la cotidianidad del ser humano en un día normal, era en esta ocasión un aprendizaje de vida, en el que la compañía de amigos, compañeros y profesores, se convirtió en un momento de reflexión y de compartir experiencias, fortalecer y consolidar nuestros lazos de amistad.
    Ahora era momento de ir a conocer la plaza, que al igual que otras en el país tienen el nombre de Simón Bolívar, un homenaje al libertador. Esta plaza, fue un lugar en donde los niños y niñas encontraron la amistad de las palomas a las cuales alimentaron y persiguieron. Pero lo más importante era entender que la plaza es el punto en donde se concentra las instituciones de poder y desde el cual se crea la ciudad con sus calles y carreras en forma de cuadricula que le dan un sentido vivo a los barrios coloniales. El centro histórico de, Tunja es una pequeña ciudad hispánica que se conserva el pesar del paso de los años.

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  7. También visitamos la iglesia de Santo Domingo en donde se ve la clara relación entre la cultura indígena muisca y el proceso colonial impuesto, una iglesia que nos llama a valorar el pasado, pero también a reflexionar sobre nuestro presente y cómo hemos ido abandonando lo que hemos llamado patrimonio histórico de la nación.
    Salir de Tunja nos presentó un mundo de oportunidades y de aprendizajes que se hizo evidente en el recorrido a Villa de Leiva, la emoción continuaba, pero el sueño se apoderó de unos pocos niños y niñas.
    La llegada al hotel fue en compañía de la policía, que además de risas y sueños encontramos la tranquilidad de estar seguros. El hotel un lugar, que representa un espacio vivo colonial, aunque con contrastes de actuales como una zona húmeda que nos esperaba para un momento de recreación y diversión en medio de la salida de campo, pero que todavia debia esperar un poco.
    Con la misma emoción con la que partimos de Bogotá nos fuimos acomodando en el Hotel y en las habitaciones, pues nos esperaba tres actividades. Iniciamos en un salón de conferencias que nos permitió compartir en un debate la importancia de los aprendizajes que nos deja el recorrer nuestro país con pasión y sobre todo con amor.
    Otro momento fue la cena que nos permitió seguir afianzando los valores de respeto, amistad y tolerancia que tanto nos hacen falta en nuestra sociedad, pero que por medio de un pretexto cotidiano pudimos afianzar.
    Después de cenar, nos dirigimos a la fogata, donde la luz trata de vencer a la oscuridad y compartiendo un coctel de frutas los niños y niñas dijeron cuáles son las oportunidades de crecer más y más como seres humanos para construir juntos un hoy y un mañana diferentes.
    Llegó el momento más esperando del día, la zona húmeda, la cual estaba dispuesta con toda la seguridad, la emoción era inevitable, otro espacio más para convivir en paz, en donde el principal aprendizaje estuvo dado para consolidar el valor de la amistad desde el compañerismo.
    La noche llegó con el cansancio de un día de muchas enseñanzas y diversión pero sin duda alguna de muchos procesos en donde nos encaminamos a aprender de la vida, la sociedad y la paz, que tanto necesitamos en nuestro país. Con caras de cansancio, veíamos con anhelo las camas que ya nos esperaban.
    El segundo día de salida de campo inició a las 6 am, la tarea un tanto complicada fue despertarnos, pero ya con las pilas recargadas nos bañamos, vestimos y nos dirigimos a desayunar y a comentar las expectativas de un segundo día de actividades en Boyacá.
    Salimos del hotel y casi sin pensarlo recorrimos la zona rural de Villa de Leiva, en donde pudimos observar los depósitos rocosos que geológicamente han aflorado en este espacio, así como el macizo de Iguaque. Este mismo camino nos llevaría, Museo Arqueológico Nacional “El Infiernito” administrado por la UPTC (Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia) y que nos abría las puertas para escuchar su historia y admirar el maravilloso y único observatorio astronómico Muisca.

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  8. Aquí un guía nos explicó cómo a través de las sombras de las piedra (piedras que representaban el culto a la fertilidad) de los indígenas determinaban los solsticios y equinoccios, épocas propicias para determinar el ciclo de los cultivos.
    “Nos dirigimos a la plaza Mayor de Villa de Leiva” palabras que escuchamos del policía de turismo que nos acompañó en el recorrido de la salida, ahora llegábamos a un espacio en donde la arquitectura colonial convierte el centro histórico de un municipio en patrimonio histórico que se debe conservar para proteger nuestra memoria.
    La tarea era sencilla, teníamos que observar la plaza e identificar el Damero (plano en forma de cuadrícula) ese tema que hemos trabajando tanto en clase. Además tuvimos la oportunidad de vivir la casa museo Antonio Ricaurte, conocer su historia e identificar hitos históricos que permite dividir al departamento de Boyacá en provincias, sobre todo las que llevan su nombre como bajo y alto Ricaurte.
    El almuerzo ya tenía otro sabor, era más emociónate aún, salimos para Ráquira, el pueblo de olleros. Un municipio ubicado en la provincia del alto Ricaurte del departamento de Boyacá, que al llegar nos recibió mostrándonos las principales artesanías de un contexto en donde la arcilla hace parte de la geografía.
    La arcilla y las artesanías tienen en común algo muy importante y es la relación del espacio con los seres humanos, siendo la alfarería una de las principales actividades del municipio, y siendo el pretexto para que los estudiantes puedan empezar su segunda misión del día de hoy, hacer entrevistas a artesanos, hombres y mujeres que aman su quehacer y que sobreviven de lo que a diario hacen con sus manos, y que se solidifican en hornos de barro.
    La despedida de Ráquira fue el punto que nos señaló el fin de la salida, ya era necesario empezar el recorrido hacia Bogotá, en el colegio los papas nos esperaban, pero no pudimos dejar de pasar por la laguna Fúqueme, que dejó asombrados a todos los que tuvimos la oportunidad de admirar desde el bus su bella cuenca.
    Al llegar a Bogotá y reencontrarnos con nuestras familias, se pudo decir “la tarea está cumplida”, se logró aprender, convivir y sentir un espacio cercano, pero muchas veces desconocido, que nos permitió ante cualquier obstáculo, aprender y conocer un poco más de Colombia, para que podamos recorrerla Paso a Paso, y porque no decir amarla mucho más de lo imaginado.

    Un gran saludo y espero que este relato apoye a la discusión, pues es una experiencia en educación básica primaria en Colombia.

    Pido disculpas por la forma fragmentada, pero creo que vale la pena el relato,

    Cordialmente


    Johan Camilo Lombo A.
    Estudiante Maestría en Estudios Sociales
    Universidad Pedagógica Nacional

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  9. As visitas de estudo em geografia fazem parte de uma estratégia didática que permite desenvolver a produção de significados, em que os alunos põem em prática as teorias trabalhadas em sala de aula. O campo pode ser considerado como um laboratório realmente, um lugar onde é realizado não só a transmissão do saber mas que também contempla a produção do conhecimento. Uma visita de estudo em geografia mais produtiva, consiste em escolher um campo adequado para a idade dos alunos, para cada série. Para assim fazer com que a pesquisa tenha um bom desenvolvimento, o que produzirá melhores resultados em busca dos objetivos de aprendizagem da atividade. Pode-se ter como objetivo conhecer, coletar informações e analisar diversos aspectos culturais, sociais, ambientais e econômicos de um ambiente específico. O desafio é entender como eles se relacionam entre si. Pode se dar em uma única visita ou numa série de visitas sucessivas. Outro aspecto que deve ser levado em conta, é a busca, a coleta, e a seleção das informações.
    Em se tratando de uma visita mais ampla, é preciso definir previamente quais aspectos se deve observar. Além de espaço para a coleta de dados, o caderno de campo deve ter um material didático que ajude o aluno a entender o que está observando, como mapas do local, fotografias antigas e reportagens, e até mesmo um breve estudo sobre a história local. Se houver dúvidas, é importante que as alunos sejam orientados a encontrar possíveis respostas por meio de entrevistas, por exemplo, e a registrar as que persistirem, para que posteriormente seja pesquisado pelo próprio aluno juntamente com o professor para que as dúvidas não persistam mesmo com a visita de campo concluída.
    Uma boa abordagem introdutória, antes da saída a campo, é fazer uma pesquisa prévia dos elementos que constituem a paisagem. Esse estudo pode ser apoiado em textos, na sistematização das observações que os alunos já fizeram em seu cotidiano. Por meio desse levantamento, pode-se problematizar, formular questões e levantar hipóteses que demandavam outras investigações. Porém, é preciso elaborar objetivos claros, que devem estar inseridos em uma problemática. Também é fundamental fazer uma visita prévia ao espaço de pesquisa. Para as anotações, o ideal é que cada aluno tenha seu próprio diário de campo. Para este tipo de pesquisa, o professor é fundamental no processo, desde ao incentivo e à motivação aos alunos, atuando com criatividade e assim procurando explorar o que cada aluno tem de melhor, entretanto, para que este trabalho seja realizado com êxito, é necessário que o professor tenha um controle prévio sobre o nível do conhecimento dos alunos, o professor pode contar com guias para uma orientação mais rápida, porém é interessante que ele próprio conheça bem o lugar onde será realizado a pesquisa de campo.

    Ivanildo da Silva , 15/03/2015 17:15

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  11. Olá, colegas!
    Meu nome é Sonara e sou professora no Ensino básico na rede estadual de São Paulo (Brasil). Ao realizar a leitura dos comentários anteriores e das obras elaboradas pela professora Nídia Nacib Pontuschka, da FEUSP, notei que muito se fala sobre as visitas de campo ou estudo do meio no ensino superior. Porém, no exercício da profissão, há 9 anos na educação básica, percebo a necessidade de levar o meu aluno, seja ele de qualquer faixa etária, a aprimorar o seu olhar sobre o espaço em que vive, de maneira que se atente a todos os elementos que estão presentes em seu cotidiano. A professora Pontuschka defende a ideia sobre o estudo do meio também no Ensino de Jovens e Adultos (EJA), pois isso possibilita uma maior apropriação do conceito estudado que, por muitas vezes, quando são explicados e não experimentados, resultam em uma compreensão pouco significativa.
    Vale ressaltar o que colegas já citaram nos comentários acima: é preciso pensar na organização e logística do estudo realizado em campo. Para isso é essencial que o professor, que irá ministrar a aula, conheça o que ele quer apresentar, o que inclusive irá facilitar sua abordagem sobre o assunto. Enquanto experiência, ao lecionar em uma cidade próxima a que vivo senti dificuldades para exemplificar alguns conceitos por não conhecer muito bem o lugar e agora, lecionando na minha cidade, consigo levar meus alunos para aulas práticas com mais facilidade e com mais propriedade, afinal é um lugar que conheço inclusive no aspecto histórico.
    Para aguçar o olhar do aluno é necessário orientá-lo antes da saída e esclarecer o que se pretende alcançar com esse “estudo diferente”. Além disso, no livro “Para ensinar e aprender Geografia” Pontuschka, Paganelli e Cacete fazem uma definição de momentos e respectivas ações de um projeto de estudo do meio a ser realizado em uma vertente interdisciplinar e como 4º item as autoras colocam a elaboração do caderno de campo como uma fonte de pesquisa e inclusive orientam professores sobre o que pode constar neste material, como por exemplo a capa, o roteiro da pesquisa de campo, textos e entrevistas. Ainda não realizei todos esses procedimentos, mas em minha próxima saída a campo com os alunos realizarei tal atividade e pretendo compartilhar a experiência com vocês.
    Referências:
    PONTUSCHKA, N. N., PAGANELLI, T. I., CACETE, N. H. Para ensinar e aprender geografia. São Paulo: Cortez, 2009. (Coleção docência em formação. Série Ensino Fundamental).
    PONTUSCHKA, N. N. A escola como laboratório vivo. In: Venturi, L. A. B. GEOGRAFIA: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 333-354)

    Prof.ª Esp. Sonara da Silva de Souza
    Professora na Educação Básica na rede Estadual em São Paulo (Brasil)
    Membro do Grupo ELO

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  12. É inegável a importância que as saídas de campo representam para o ensino e a aprendizagem em Geografia. Mas a sua realização suscita, especialmente três questões: A primeira delas, como já mencionado, quem deveria se responsabilizar por sua organização e logística? A segunda, como garantir que o fato de estar em um ambiente aberto, com grandes atrativos para os alunos não comprometa sua aprendizagem? E a terceira questão, não menos importante, como avaliar as aprendizagens?
    Também é preciso destacar que cabe ao professor refletir o que pretende com a saída de campo, quais aprendizagens quer promover, quais providências precedem sua realização e o que fazer durante e após a sua realização. Mesmo que seja o professor o responsável por este planejamento, os alunos podem e devem colaborar nesse processo, a própria reflexão sobre o que se pretende com a saída de campo norteará as observações que farão em campo.
    Para tentar “resolver” as questões que apresentei anteriormente levei certo tempo. Depois de alguns tropeços, percebi que eu, professora, sou a responsável por viabilizar a saída de campo através de meu planejamento, mas que sozinha não consigo providenciar toda a documentação e trâmites necessários à sua realização. Por isso, busquei em colegas professores e em gestores o auxílio para que as saída de campo fossem possíveis.
    Percebi que, ao planejar minhas atividades e ao dialogar com os alunos sobre ela, a dispersão do grupo em campo tornou-se quase nula. Mesmo com as brincadeiras típicas de adolescentes livres da “clausura” da sala de aula, todos sabiam por que estavam naquele lugar e o que buscavam.
    Mas, o fato é que ainda tenho grande dificuldade para avaliar as aprendizagens dos alunos. Não por dificuldade para percebê-las, mas principalmente porque o que os alunos mais aprendem não pode ser mensurado: aprendem que o conhecimento não é “daquele autor” ou está presente “naquele livro”, o conhecimento está no mundo, ao alcance das mãos. Aprendem que o espaço geográfico é revelador e que “há uma pedagogia indiscutível na materialidade do espaço.”(Freire, 2001), como desvendar, analisar e compreender este espaço senão por ele mesmo? Quando estão em uma atividade desta, é possível perceber o quanto respeitam a diversidade de pensamento e o olhar diferente do colega, que mostra-se extremamente importante na sua aprendizagem. Se tudo isso é aprendizagem e está inserido nos conteúdos a serem apreendidos, como transformá-la em "nota"?
    Se muitas são as aprendizagens promovidas através das saídas de campo, na mesma proporção, muitos são os desafios a serem encarados por quem se propõe a fazê-lo. Mas, mesmo com tantas dificuldades, toda vez que realizo uma saída de campo, renova-se em mim a paixão pelo meu trabalho e aumenta a minha convicção de que este é o caminho a seguir rumo à uma educação que se pretenda libertadora e transformadora, tanto para mim, como para meu aluno.

    Referência:

    FREIRE, Paulo. Pedagogia da Autonomia: saberes necessários à prática educativa. 18. ed. São Paulo: Paz & Terra, 2001.

    Caroline Vieira de Souza Costa
    Professora de Geografia na Educação Básica – São Paulo (Brasil)
    Membro do Grupo ELO

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  13. Olá a todos
    A leitura deste texto traz uma reflexão sobre práticas pedagógicas que enriquecem as metodologias desenvolvidas nas escolas no ensino de Geografia, tendo em vista a grande exposição de conceitos de forma sistemática e conceitual separadas da prática nesta e em outras disciplinas do currículo escolar, fato que vem sido observado na maioria das escolas públicas brasileiras.
    Tendo em vista as enormes possibilidades de ensino que uma visita de campo possa ofertar em relação ao processo de ensino-aprendizagem no ensino de Geografia e ao desenvolvimento de práticas pedagógicas não formais que auxiliem o professor na exposição teórica de conteúdos, em uma visita de campo, percebe-se que há a própria materialização de vários tipos de conceitos geográficos como o espaço, a historicidade do ambiente juntamente com comprometimento do aluno como sujeito histórico capaz de refletir e inferir sobre a realidade circundante, aspectos estes que acontecem simultaneamente durante esta prática.
    Tendo em vista a relevância dos aspectos educacionais acima citados, as visitas de campo proporcionam uma vivência ao mesmo tempo prática e conceitual dos conteúdos a serem trabalhados, prática pelo seu envolvimento físico e interação com o local escolhido para a visita e conceitual pelo trabalho a ser feito com os próprios referencias geográficos que poderiam ser trabalhados dentro de uma sala de aula, agora podendo serem vivenciados fisicamente neste local.
    Silmara Gonçalves Pestana, Professora da Rede Municipal de Ensino de Ribeirão Preto- Brasil, integrante do Grupo de Estudos da Localidade-ELO. USP

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  14. Lendo o Foro 21, os comentários de minhas colegas Caroline Costa e Sonara de Souza e os textos de Pontuschka e Venturi refleti sobre minhas saídas a campo como aluna da educação básica, como professora em formação e como docente. Na condição de estudante ou como docente as saídas a campo são necessárias para depreender ou ensinar determinados conteúdos, não só na disciplina de Geografia, mas, também na disciplina de História.
    Recordando de minha condição de aluna do ensino fundamental, médio e ensino superior as excursões didáticas permitiam compreender, na prática, aquilo que fora explicitado em sala de aula. Monteagudo, em seu texto paro o Foro 21, defende tal idéia: “...ya que permite lograr um aprendizaje significativo, em El que los alumnos ponen em práctica las ideas que han desarrollado em clase y consiguen una representación mental más compleja de los nuevos conocimientos.” Monteagudo ainda complementa que as competências adquiridas em tais visitas compõe os conhecimentos do aluno para a vida toda. Recordo de todas as visitas, as excursões didáticas oferecidas pelos meus professores em todos os níveis de ensino pelos quais passei, esses conhecimentos compõe a minha prática docente.
    Monteagudo, Pontuschka e Venturi concordam, em suas assertivas, sobre a necessidade de se planejar um roteiro de atividades nas visitas a campo. Venturi (2011) aponta que tais medidas podem ser de cunho científico ou logístico. Para tal, afirma; “o trabalho de gabinete auxilia no preparo do trabalho de campo, isto é, no planejamento de ações baseado em um conhecimento prévio da área de estudo.” (p.20)
    Como professora em formação as saídas a campo foram fundamentais em minha formação. Nesse tocante, o estágio, como aponta Pontuschka (2011), aparece como uma atividade fora sala de aula, nas escolas, fundamental para a formação do profissional professor. O estágio não é como uma excursão didática, mas aproxima o sujeito aluno das escolas e de seu futuro ambiente profissional. Assim como uma excursão didática, o trabalho é planejado e requer preparo para a execução de atividades na escola e, posteriormente atividades avaliativas condizentes a observação e regência de aulas, desenvolvimento de projetos. A pesquisa, dependendo de seu contexto, também pode levar o pesquisador a campo aproximando o arcabouço teórico pesquisado com a realidade que observará em campo.

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  15. Já em minha prática docente, em anos anteriores, nas disciplinas de Geografia e História nas séries finais do Ensino Fundamental e hoje nas séries iniciais do Ensino Fundamental compreendo a necessidade das saídas a campo para relacionar prática e ensino. Principalmente, na disciplina de Geografia, a cidade é o meio para observar muito daquilo que é visto em sala de aula. Com roteiros bem estruturados de visita e atividades avaliativas que consigam um feedback do que foi observado são o caminho para compreender a problemas da localidade, por exemplo, que são tratados, muitas vezes, de forma abstrata em sala de aula. Na disciplina de História um simples passeio por pontos relevantes da cidade pode explicar a história, o surgimento daquela localidade de forma mais clara e próxima do aluno.
    O grande desafio que se enfrenta ao propor saídas a campo são questões de logística e financiamento para tais atividades. Nem sempre há disponibilidade de recursos para possibilitar tais excursões. Exigir que os próprios alunos financiem tais atividades pode excluir uma parcela da sala que não dispõe de recursos para e, no caso de minha atividade docente, é muito difícil conseguir recursos junto a prefeitura para a realização de tais atividades, o que não exclui a possibilidade, no caso da disciplina de Geografia, de levar seus alunos para conhecer o entorno de sua escola, levantando características, problemas. Nesta proposta de trabalho, uma possível avaliação é o levantamento de soluções para os problemas encontrados e os responsáveis pela fiscalização e solução dos problemas da comunidade.
    Geografia e História são disciplinas vivas, mutantes, portanto, não podem se restringir à sala de aula, principalmente quando a localidade é o pano de fundo dos assuntos abordados em sala. Unir o cotidiano do educando com a sala de aula é fundamental para a constituição de um sujeito crítico e atuante em sua sociedade.
    Referências:
    PONTUSCHKA, N. N. A escola como laboratório vivo. In: VENTURI, L. A. B. Geografia: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 333-354).
    Venturi, L. A. B. A Técnica e a Observação na Pesquisa. In: VENTURI, L. A. B. Geografia: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 12-24).
    Rejane T. Guimarães
    Mestranda do Programa de Pós-Graduação em Educação (FFCLRP - USP)
    Bel. e Licenciada em História (FCHSF - UNESP)
    Licenciada em Pedagogia (FFCLRP - USP)
    Membro Estudante do Grupo de Estudos da Localidade (Grupo ELO - FFCLRP - USP)
    Professora Ensino Fundamental - Anos Iniciais (Altinópolis - SP)
    São Paulo - Brasil

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    1. Lendo os comentários acima, me lembrei de uma citação de Miltons Santos (1997) para a definição de paisagem que segundo ele “é o domínio do visível e não se forma apenas de volumes, mas também de cores, movimentos, odores, sons, etc. É o conjunto de objetos que o nosso corpo alcança e identifica.” Quero dizer que, em uma saída a campo, muitas coisas podem ser trabalhadas e a aula é experienciada, não apenas com a passividade em receber uma explicação conceitual, mas os alunos podem apreender o conceito a partir de odores, sons, sabores e sensações que podem viver em uma aula fora de sala. A Professora Rejane citou acima que se recorda de quando era estudante e de suas saídas a campo, o que nos leva a perceber ideia de que este tipo de atividade auxilia na compreensão dos objetivos de uma aula.
      Referência:
      SANTOS, Milton. Pensando o espaço do homem. 4. ed. São Paulo: Hucitec, 1997.

      Prof.ª Esp. Sonara da Silva de Souza
      Professora na Educação Básica na rede Estadual em São Paulo (Brasil)
      Membro do Grupo ELO

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  16. Meu nome é Ivete, professora no Ensino Básico da Rede Estadual de São Paulo, Brasil
    Fazendo a leitura do comentário da professora Sonara, concordo com sua observação quando fala sobre a sua experiência ao lecionar na sua cidade, onde ressalta a importância do professor (a) fazer parte do contexto histórico do lugar de vivência dos seus alunos, facilitando a escolha do tema a ser estudado.
    Na obra da professora Nídia Pontuschka no capítulo 1- A TÉCNICA E A OBSERVAÇÃO – O GABINETE O CAMPO E O LABORATÓRIO; observei nos trechos, “O momento do trabalho de campo representa o contato direto com a realidade e esse contato pode ser de observação imediata ou intermediada pelo uso de técnicas e instrumentalização.” Também em “Aula de campo que podem ocorrer em qualquer ambiente os alunos praticam a observação orientada por conceitos apreendidos em aula”.
    Vou compartilhar minha experiência num projeto desenvolvido na escola onde leciono,cujo tema do projeto é DIVERSIDADE ETNICO-RACIAL, um trabalho interdisciplinar do ano de 2014.
    Para a realização do projeto foram realizadas pesquisas teóricas a respeito do tema, utilizamos textos, mapas, documentários, filmes, músicas, palestras e etc., e como conclusão do projeto fizemos uma excursão ao Museu Afro Brasil, na cidade de São Paulo.
    Durante a minha preparação do projeto, fiz um planejamento a respeito da visitação busquei inclui o agendamento (previsão da data), quantidade de alunos e professores e os objetivos a serem alcançados.
    Como objetivo, busquei levar aos alunos um pouco sobre sua origem, abordando cultura afro, preconceito racial, entre outros, para que os alunos pudessem ter uma outra visão à respeito do meio e o mundo em que ele(a) vive.
    Por fim, realizamos a apresentação do projeto ao público para que todos pudessem também conhecer um pouco do que foi observado pelos alunos, tanto na realização do projeto quanto na visita ao museu.
    Referências:
    PONTUSCHKA, N. N., PAGANELLI, T. I., CACETE, N. H. Para ensinar e aprender geografia. São Paulo: Cortez, 2009. (Coleção docência em formação. Série Ensino Fundamental).
    PONTUSCHKA, N. N. A escola como laboratório vivo. In: Venturi, L. A. B. GEOGRAFIA: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 333-354)
    Profª Ivete Aparecida Coelho Corrêa
    Professora na Educação Básica na Rede Estadual (Ribeirão Preto - SP)
    São Paulo - Brasil

    Membro do Grupo ELO

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  17. Olá a todos
    Sou pedagoga, ainda com pouca experiência na profissão, porém com estágios bem intensos durante a graduação.
    Durante a mesma puder ver quanto é importante a pesquisa de campo, o quanto o olhar dos alunos podem ser ampliados com tal prática.
    Creio e pude constatar que independente da idade dos alunos é possível esse tipo de trabalho. Tive algumas experiências muito positivas que me deram a oportunidade de refletir sobre a minha prática e de realmente confirmar que o aprendizado se torna muito mais precioso quando colocamos os alunos nessa situação.
    Realizei durante a graduação um estágio que envolvia as disciplinas de História, Geografia e Ciências e o projeto a ser elaborado para a execução do mesmo tinha de contemplar todas estas disciplinas.
    O projeto foi aplicado em uma sala de 3º ano do ensino fundamental.
    Para a elaboração de tal projeto em um determinado momento de sua aplicação deveria haver uma visita a um espaço não formal de aula. Então, a fim de mostrar o espaço, a paisagem que cercava a escola e os elementos que podíamos encontrar lá, levamos as crianças até o Bosque Municipal da cidade de Ribeirão Preto, que fica ao lado da escola. Neste momento tivemos de pensar em algumas estratégias para levar os alunos até o local e dirigir a visita.
    Quando se leva o aluno a um espaço ainda não conhecido o professor deve primeiramente conhecer bem o local anteriormente para que depois possa lançar mão das questões norteadoras a serem abordadas com seus alunos, terá de conduzir o olhar do aluno para que ele possa refletir sobre aquela pesquisa. Os alunos foram divididos em grupos munidos de suas pastas, para que pudessem realizar o registro das atividades que desenvolviam e logo após realizassem suas reflexões.
    Lendo então o foro 21 e os comentários pude notar toda essa importância e como pudemos trabalhar, neste estágio, vários conceitos ao mesmo tempo com uma pesquisa a um local que faz parte da paisagem da escola e que muitos sequer puderam passar por lá até o momento de nossa pesquisa.
    Os alunos puderam ver na prática alguns dos conceitos aprendidos em sala de aula, podendo integrar os conhecimentos, juntando teoria e prática, vendo que um determinado local possui um aspecto único, possui uma história e que agora eles também fazem parte daquele local como agentes de transformação de seu espaço e de sua história.
    Diante desta minha experiência concordo muito com Venturi (2011) quando aponta que “o campo também ajuda a socializar os geógrafos e os alunos, enriquecendo a vivência acadêmica e escolar, tornando o aprendizado da Geografia muito mais atraente e a pesquisa geográfica cientificamente mais legítima” (p. 21). Desta forma creio certamente de que em todas as etapas de ensino há uma grande necessidade desse tipo de prática, pois só assim os alunos poderão sentir que fazem parte do contexto em que vivem, podendo conhecer e reconhecer de fato as especificidades do local que os cercam.
    Referência:
    Venturi, L. A. B. A Técnica e a Observação na Pesquisa. In: VENTURI, L. A. B. Geografia: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 12-24).
    Michele Cristina Fincoti
    Membro do Grupo ELO

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  18. Caros Colegas,
    Meu nome é Thais A. C. de Azevedo, sou professora dos anos iniciais e estudante da pós Graduação em Educação, na Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de Ribeirão Preto, na Universidade de São Paulo.
    A temática que vem sendo discutida no foro 21, “As visitas de estudo em Geografia”, muito me interessa, por acreditar que o campo pode ser considerado um “Laboratório Aberto”.
    Com esse movimento de visitas e saídas para campo o estudante terá a oportunidade de expansão das perspectivas, acredito que poderão construir uma representação mental mais complexa da realidade.
    Nessa escrita pretendo construir reflexões em torno do planejamento das reflexões que o docente pretende realizar.
    Acredito que a construção dessas reflexões é uma função muito importante realizada pelos professores, que são sujeitos de um processo de ensino-aprendizagem, cumprem um papel de mediador.
    Outro aspecto que destaco é a relevância dessas reflexões serem planejadas, os cuidados visam à sistematização e o planejamento da observação, o que em uma saída escolar é essencial, tomamos o significado de planejar como “determinar com antecedência “o que” e “o como” observar” (LÜDKE e ANDRÉ, 1986, p.26). A intencionalidade do professor é consideravelmente ampliada com o planejamento.
    Monteagudo, Pontuschka e Venturi ressaltam a necessidade de planejar um roteiro para as atividades de saída de campo, Venturi (2011) “o trabalho de gabinete auxilia no preparo do trabalho de campo, isto é, no planejamento de ações baseado em um conhecimento prévio da área de estudo.” (p.20).
    Salientamos que para a construção de práticas contextualizadas e que problematizem a realidade do aluno, é essencial promovermos as saídas e visitas, pois podem ser importante aliadas para a construção de tais práticas. Com um planejamento que envolva os conhecimentos prévios trabalhados em sala de aula e leituras autônomas do ambiente observado, temos muitos elementos para tal construção, o que para nós pode ser essencial em uma formação ampla, autônoma e crítica do nosso estudante.
    Thais Angela Cavalheiro de Azevedo
    Mestranda pelo Programa de Pós-Graduação em Educação na Universidade de São Paulo (FFCLRP-USP)
    Licenciada em Pedagogia (FFCLRP-USP)
    Membro do Grupo de Estudos da Localidade – ELO
    Professora do Ensino Fundamental – Anos Iniciais
    Ribeirão Preto – São Paulo - Brasil

    Referências:
    ANDRÉ, M. E. D. A.; LÜDKE, M. Pesquisa em educação: abordagens qualitativas. São Paulo: Pedagógica e Universitária, 1986.
    PONTUSCHKA, N. N., PAGANELLI, T. I., CACETE, N. H. Para ensinar e aprender geografia. São Paulo: Cortez, 2009. (Coleção docência em formação. Série Ensino Fundamental).
    PONTUSCHKA, N. N. A escola como laboratório vivo. In: Venturi, L. A. B. GEOGRAFIA: Práticas de campo, laboratório e sala de aula”. São Paulo: Editora Sarandi, 2011. (p. 333-354)

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  19. PARTE 01
    No Brasil, as discussões sobre os trabalhos de campo ocorrem há décadas, mas ainda persiste uma enorme distância entre teoria e prática. Em 1936, a revista Geografia (publicação da Associação dos Geógrafos Brasileiros – AGB), trouxe um artigo do professor Silveira apontando que “o trabalho no terreno está hoje mais do que aceito, mais recomendado e mesmo exigido pelos pedagogos e pelos programas oficiais. Os mestres no assunto afirmam, muitas vezes, ser impossível levar a bom termo certas explicações sem a colaboração dos trabalhos práticos.” (1936, p. 69).
    Em 1998, os Parâmetros Curriculares Nacionais (PCN), destacaram a importância de se trabalhar o ensino de Geografia de modo mais dinâmico e instigante “a partir de situações que problematizem os diferentes espaços geográficos materializados em paisagens, lugares, regiões e territórios”, numa perspectiva didática que leve o aluno a compreender a realidade de forma crítica, considerando as relações entre tempo e espaço.
    As modernas tecnologias aplicadas ao contexto escolar oferecem diversas possibilidades de trazer o mundo para a sala de aula, mas isso não quer dizer que as atividades que levam os alunos para fora dela sejam menos relevantes. Os trabalhos de campo são excelentes oportunidades para romper com os muros da escola e promover aprendizagens em outros espaços.
    Além da fuga das paredes escolares (fundamental, sadia e necessária), que já serve como uma motivação para o trabalho e para o surgimento de interesse, o estudo de caso específico tem como retorno imediato a atribuição de significado ao conteúdo que está sendo estudado (FARINA e GUADAGNIN, 2007, p. 118).
    A saída dos espaços tradicionais da escola deve ser entendida como um importante recurso didático que oferece experiências formativas de grande relevância na aprendizagem de professores e alunos. Permitem que o estudo do espaço geográfico ocorra de forma mais significativa e prazerosa, estimulando o alunado a observar criticamente o seu entorno e a identificar aspectos materiais e imateriais presentes na (re)produção do espaço.
    O trabalho de campo deve conduzir a “uma reflexão dialógica que instigue o pensamento sobre representações do mundo individuais, em que se percebam as interações do local revelador da história de cada um, interagindo com o global em uma perspectiva que busca uma compreensão de que o todo é muito mais que a soma das partes, pois as partes retroagem entre si. É o diálogo permanente entre a ordem estabelecida pelas nossas certezas e a desordem, que contém a eterna possibilidade de existência do que não está dado”. MATHEUS (2007, p. 135).
    As relevantes questões de Monteagudo sobre a operacionalização do trabalho de campo vão ao encontro das angústias de muitos professores que, carentes de melhor formação ou ignorados pela gestão escolar, encaram esse desafio dentro de possibilidades aquém do ideal. O tempo escasso em meio a uma longa jornada de trabalho, a falta de recursos financeiros, a percepção equivoca de que lugar de aluno e professor é na sala de aula, etc; são algumas das dificuldades com que lidam nossos docentes.
    __________________
    continua...

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  20. PARTE 02
    Com o intuito de apoiar nossos professores e trazer qualidade ao processo educativo, o Grupo ELO (Grupo de Estudos da Localidade) se prepara para lançar brevemente uma publicação que apresenta diversas práticas educativas que apostam no trabalho de campo como recurso didático contributo da aprendizagem significativa. Trata-se de uma coletânea de práticas elaboradas, aplicadas e avaliadas por e para professores de diferentes níveis da educação básica e superior. É nosso objetivo valorizar e divulgar práticas que tratam da aprendizagem em História e Geografia considerando o estudo da localidade em diferentes espaços do município de Ribeirão Preto e região. A saída a campo, nesse contexto, proporciona um novo olhar ao que muitas vezes é considerado como já dado.
    Na rede municipal de ensino de Ribeirão Preto, a coordenação da área de Geografia e História (responsável pela formação continuada dos professores), desenvolveu entre 2010 e 2014 o projeto “Ribeirão Preto: do rural ao urbano – Patrimônio Cultural, História Local, Urbanização e Transformações no Espaço Geográfico”. O objetivo principal era tratar a apropriação da cidade sob uma perspectiva de transformação, envolvendo alunos e professores num exercício de análise crítica da realidade local. O projeto se baseou na interação entre quatro atividades distintas: A - Formação de professores por meio de palestras e visitas monitoradas. B - Mostra fotográfica itinerante apresentando um panorama da evolução do município de Ribeirão Preto desde 1856 a 2012. C - Oficinas com professores e alunos. D – Suporte pedagógico.
    Foram realizados diversos trabalhos de campo a partir de roteiros elaborados e compartilhados por diversos docentes e que marcaram, positivamente, as relações de ensino e aprendizagem em nossa rede municipal de ensino.
    Infelizmente o projeto foi encerrado e os coordenadores de área afastados dessa função sob a alegação (do poder municipal) de que era necessário restringir os gastos do setor educacional. Hoje, em meio a uma crise financeira, as possibilidades de suporte financeiro e formativo são quase inexistentes.
    Apesar das enormes dificuldades, os professores seguem lutando por melhores condições de trabalho tendo em mente que a educação de qualidade é um direito de todos. Os trabalhos de campo, que antes percorriam diversos espaços da cidade, se restringem agora ao entorno da escola. É hora de usarmos de muita criatividade para que a perspectiva de aprender a partir das aulas de campo não recue ao patamar de 20 anos atrás.

    Referências:
    BRASIL, Secretaria de Educação Fundamental. Parâmetros Curriculares Nacionais: História e Geografia. Brasília, MEC/SEF, 1998.
    FARINA, Bárbara; GUADAGNIN, Fábio. Atividade práticas como elementos de motivação para aprendizagem em geografia ou aprendendo na prática. In: REGO, Nelson; CASTROGIOVANNI, Antônio Carlos; KAERCHER, Nestor André. Geografia: práticas pedagógicas para o ensino médio. Porto Alegre: Artmed, 2007. (p. 111-120)
    MATHEUS, Elizabeth Helena Coimbra. O que há por trás de uma panela? Uma atividade de campo como trajetória a um olhar geográfico. In: REGO, Nelson; CASTROGIOVANNI, Antônio Carlos; KAERCHER, Nestor André. Geografia: práticas pedagógicas para o ensino médio. Porto Alegre: Artmed, 2007. (p. 135-148)
    SILVEIRA. João Dias. A Excursão no Ensino da Geografia. In: GEOGRAFIA, publicação trimestral da Associação dos Geógrafos Brasileiros. São Paulo. Ano II, n.4, 1936. p. 69-73.

    _________________________________________________________
    Danival Samuel da Silva
    Mestrando em Educação pela Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras/ USP Ribeirão Preto
    Licenciado e bacharel em Geografia pela Universidade Federal de Uberlândia/MG
    Professor de Geografia da Educação Básica em Ribeirão Preto/SP
    Membro do Grupo ELO – Grupo de Estudos da Localidade/LAIFE/FFCLRP/USP

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  21. Estimados colegas do Geoforo

    Como é possível perceber, pelos inúmeras contribuições a este debate, o trabalho de campo (ou visitas de campo, aulas de campo, estudo do meio e outras denominações que essa atividade recebe no Brasil) é uma das mais ricas metodologias usadas no ensino de Geografia.
    No Brasil essa metodologia é usada na Educação Básica e na Educação Superior.
    Recentemente, realizamos no curso de graduação em Ciências Sociais um trabalho de campo em que conhecemos um assentamento de reforma agrária, no município de Promissão-SP.
    O comentário feito por Ivanildo, de Marília, revela o cuidado na preparação do trabalho de campo, quando realizado com fins didáticos.
    Sonara, Rejane e Danival também destacam a importância dessa metodologia no ensino de História e Geografia na Educação Básica.

    Saudações a todos,
    Silvia

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  22. Por ÁLVARO MATHEUS VALIM ROSA*
    A pesquisa empírica no conhecimento científico possui, de maneira geral, grande importância na construção ou descoberta de novos paradigmas teóricos, na lapidação e revisão de conceitos já existentes, e também na formação de novos pesquisadores e/ou professores. Estabelecer um diálogo interdisciplinar entre a geografia e a etnografia é um exercício interessante para aqueles que pretendem levar a efeito a pesquisa de campo e, em especial, daquelas populações que mantém maneiras singulares de se relacionar ao espaço em que vivem. Nesse sentido, as práticas de passar a voz ao nativo (o outro, estando ele do outro lado do mundo ou do lado oposto do corredor) é um procedimento central no mundo globalizado de hoje. Procurar construir um conhecimento intersubjetivo, com posições negociadas na formação dos modos de produção de verdade científica, é um avanço no que diz respeito as crises de representação cujas ciências humanas passaram na segunda metade do século XX, isso porque elas serviram de instrumento de dominação em vários casos por países ou sociedades diversas.
    Entendo a etnografia como uma técnica de pesquisa cujo pesquisador analisa empiricamente a partir de observação participante por um tempo considerável, uma realidade diferente da sua, mesmo que pertença à mesma cultura ocidental da qual é herdeiro. Assim, para a sua realização, o pesquisador deverá se familiarizar anteriormente com uma literatura a respeito, o que inclui descrições da paisagem, do espaço, da constituição social, política, cultural e econômica quando se tratar de sociedades ou indivíduos, ler etnografias minuciosas, etc. Também a questão o tempo de trabalho de campo é relativa, pois não há um número exato de horas ou dias para tal. É certo que a etnografia como qualquer outra técnica de pesquisa possui aspectos positivos e negativos, mas em se tratando, por exemplo, da relação entre sociedade/cultura com a natureza, ela me parece a mais avançada. Por isso a necessidade de ler outras descrições etnográficas antes do trabalho propriamente de campo, pois elas também ajudarão a criar o olhar crítico (isto é, capacidade de discernimento) ao sujeito da pesquisa. Outras técnicas anteriores ao trabalho etnográfico poderão ser empregadas como auxiliares, dependendo do objeto em questão: surveys (questionários rápidos), entrevistas, filmagens, fotografias, etc.
    Outro procedimento importante é compartilhar informações com outros profissionais da área, professores ou orientador (es) a respeito, pois poderá refletir sobre aspectos ainda não problematizados. Vejo as pesquisas de campo como fonte importante de produção de verdade no contexto da geografia, seja humana ou da natureza, embora ambas não estão desconectadas em momento algum. Seja em pesquisas já avançadas com os iniciados nessas técnicas, quanto para aqueles que ainda estão em período de formação, sendo a pesquisa de campo antes como uma atividade pedagógica do que a elaboração de uma tese, o contanto empírico extra gabinete poderá produzir novas compreensões nos pesquisadores.
    No contexto do capitalismo globalizado, que não respeita fronteiras de exploração desde a mão de obra barata até recursos naturais escassos, construir estratégias de resistências locais, portanto, espaciais é uma tarefa de extrema importância. Por maior que seja a velocidade das telecomunicações, da diminuição das fronteiras simbólicas do mundo e do mercado, ainda assim sua atividade produtiva sempre estará situada em regiões diversas. Assim, é tarefa do geógrafo e de outros ramos da ciência compreender como se constitui em seus mais diversos âmbitos, essas sociedades que serão afetadas direta ou indiretamente pelas investidas neoliberais. Esse é a primeira contribuição cientifica para a distribuição democrática da produção fabril, comercial ou campesina, e talvez até a difusão de ideologias que repensem a relação mais sustentável possível entre homem e natureza.
    * Aluno da licenciatura em ciências sociais da Unesp – Faculdade de Filosofia e Ciências – Campus de Marília/SP.


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  23. Hola compañeros, soy Juan Arcón Porter y actualmente estoy cursando el Máster Universitario en Profesor de Educación Secundaria que imparte la Universidad de Valencia. En este momento ya he realizado las prácticas de dicho máster y quiero aprovechar este comentario para narrar mi experiencia en una salida escolar.

    La salida estaba orientada a los alumnos de 2º de Bachillerato de ciencias sociales. Con el objetivo de aprovechar al máximo el tiempo, la salida esta estaba dividida en dos partes. La primera parte, programada por el profesor de historia del arte, consistía en una visita a la catedral de Valencia y a La Lonja. La segunda parte, programada por la profesora de geografía, tenía como objeto la visita a la exposición World Press Photo situada en el Museo de Arte Moderno (Palacio Joan de Valeriola) que dirige la Fundación Chirivella Soriano. Por lo tanto, se trataba de una visita bien planificada en la que el tiempo empleado se gastó de manera muy eficiente.

    En este comentario me centraré en comentar sólo la segunda parte de la actividad, la que tiene relación con la geografía. El World Press Photo es una organización independiente sin ánimo de lucro con sede en Amsterdam (Holanda), donde fue fundada en 1955. Esta se encarga de organizar uno de los concursos de periodismo visual más importantes del mundo, con el objetivo de generar entre el público interés y apreciación por el trabajo de fotógrafos y otros profesionales del periodismo visual, así como por el intercambio libre de información. El concurso se divide en diferentes categorías como: noticias de actualidad, personajes de actualidad, deportes y fotografías de acción, temas contemporáneos, vida cotidiana, retratos, arte y entretenimiento y naturaleza. La exposición que nosotros vimos correspondía con el concurso del año 2014 y cerraba un recorrido que había visitado durante ese año 100 ciudades en 45 países, entre las que se encontraban las principales capitales mundiales.

    continua...

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  24. La visita estuvo acompañada de una guía que nos comunicó toda la información referente sobre como funcionaba el concurso y sobre el contexto en el que habían sido tomadas las fotografías que íbamos viendo. Realmente existían fotos de temas muy diversos, pero las que más impactaron a los alumnos fueron las fotografías tomadas en algún conflicto bélico o humanitario. Nombraré algunos ejemplos: el atentado del maratón de Boston; el derrumbe de un edificio utilizado por la industria textil en Rana Plaza, Bangladesh; la masacre en un centro comercial de Nairobi o la situación de la franja de Gaza.

    Posteriormente, los alumnos (por parejas) debían de seleccionar alguna de las imágenes que habían visto para realizar un pequeño comentario que profundizara más en la historia que trataba de mostrar esa fotografía. Además, deberían de compartir ese comentario de forma oral con el resto de los alumnos de la clase. Todo ello entraba dentro del porcentaje de criterios de evaluación relativo a los comentarios y exposiciones. Con este trabajo se pretendía que los alumnos obtuvieran y procesaran información proveniente de fuentes diversas a las tradicionales, que utilizaran procedimientos específicos del conocimiento geográfico para explicar una situación territorial y que comprendieran la inestabilidad de los medios ecogeográficos y los graves problemas derivados de actuaciones incorrectas que puede llevar a cabo en algún momento el ser humano.

    En conclusión, resultó ser una visita muy interesante para los alumnos, que quedaron impactados y sensibilizados con los problemas que pueden existir en otro punto geográfico de nuestro planeta. Sirvió para que tomarán conciencia sobre algunos problemas relativos a la vida cotidiana de diferentes sociedades y de los problemas en ocasiones están muy relacionados con la geografía. Por otro lado, tan sólo me hubiese faltado evaluar la actividad para observar si realmente se cumplían los objetivos, pero lo cierto es que quedé realmente satisfecho con la salida extraescolar.

    Un saludo cordial!
    Juan Arcón Porter
    Máster en Professor/a de Educación Secundaria, Universidad de Valencia. Curso 2014-2015.

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  25. Olá,
    Meu nome é Leonardo Marques e sou professor no Ensino Básico privado e Superior também da rede privada.
    Para falar sobre a temática que envolve esse Foro gostaria de citar um trecho de uma música do Gilberto Gil chamada "Parabolicamá":

    "Antes mundo era pequeno
    Porque Terra era grande
    Hoje mundo é muito grande
    Porque Terra é pequena
    Do tamanho da antena
    Parabolicamará"

    A comparação entre conhecimento de mundo e Terra apresentada pela música pode nos servir para analisarmos o tema "As Saídas de Campo" apresentado no texto de Diego Garcia Monteagudo.
    A proposta de levar os alunos a realizar visitas técnicas tende a contribuir e muito no processo de ensino e aprendizagem dos mesmos. Assim como já citado no texto reconhecer que a prática de campo é um laboratório aberto é fundamental para isso. O aprendizado, quando transcende as paredes da sala de aula, se faz muito mais significativo - além de prazeroso - para os alunos.
    Alguns colegas já citaram em comentários anteriores sobre a importância dessas visitas técnicas para a própria formação do docente durante a sua graduação. É notável o significado dessas práticas e como essas auxiliam e facilitam a assimilação e compreensão de conceitos, temáticas e conteúdos estudados primeiramente em sala de aula.


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  26. Agora voltemos a música. As expansões marítimas europeias dos séculos XV e XVIII ampliaram os contatos entre os diferentes povos do mundo (contatos esses que não fizeram sem relações desiguais, exploratórias e dominadoras) o que também contribuiu para o maior conhecimento geográfico da Terra (territórios, diferentes paisagens, queda de antigos mitos religiosos, etc). No século XX com as inovações tecnológicas esse processo aumenta e se acelera num processo que chamamos de Globalização.
    Essa Globalização tende a nos conectar com o mundo inteiro, buscando romper antigas fronteiras e aproximar diferentes regiões (importante lembrar que assim como no processo da expansão marítima esses feitos não serão realizados sem contar com um processo opressor, discriminatório, acentuando desigualdades sociais, etc.).
    A ideia de que "mundo é muito grande, por que Terra é pequena" reforça esse pensamento de que agora podemos conhecer tudo (ou quase tudo) presente nesse planeta. Se pensarmos em nossos alunos é essa a realidade em que eles estão inseridos: todo o conhecimento na tela do computador. Com a internet, por exemplo, é possível que esse aluno tenha acesso a diversas informações de diversos locais independente da distância em que se encontram. Através de jogos eletrônicos esse mesmo aluno pode reviver um período histórico já ocorrido, "sentindo" como se realmente estivesse ali
    Porém, pensando na proposta desse Foro, podemos nos perguntar o quão esse aluno realmente conhece de um determinado local. A partir dos exemplos citados vimos que um aluno pode conhecer muito bem países diferentes, visitar museus online, etc., mas quanto será que ele conhece sobre o local em que vive? Sua região, cidade, bairro? É notável que hoje as crianças tendem a ficar cada vez mais tempo em frente a computadores, televisões, videogames, e podem não conhecer a realidade do local em que vivem. Nesse sentido a proposta de visitação técnica a lugares pode auxiliar nesse processo de reconhecimento de uma determinada área, ou como dito acima de temas, conceitos, etc.
    Para tal feito é fundamento que o professor planeje essa atividade e instrua os alunos explicando qual a finalidade desse projeto. Como Monteagudo diz é necessário perceber a diferença entre uma visita técnica e um passeio turístico. O trabalho de campo deve envolver procedimentos, objetivos, avaliação...tão necessários aos propósitos da atividade.
    Acredito que as saídas para o campo tendem a facilitar e enriquecer o processo de ensino e aprendizagem proposto aos alunos desde que os professores juntamente com a equipe pedagógica da escola saibam como trabalhar isso com os discentes.

    Prof. Esp. Leonardo Marques Fernandes Aguiar
    Professor da rede privada de ensino básico e superior do estado de São Paulo - Brasil
    Membro do Grupo ELO

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  27. César Correcher Balaguer, Profesor de primaria, Diplimado en Magisterio (U.V), Licenciado en Humanidades (U.V.), Máster en Psicopedagogía (U.V), Doctorando en Educación (U.V) y estudiante del Máster de Profesor de Secundaria (U.V)

    Respecto al tema de las salidas de campo; debo de comentar un par de consideraciones personales.

    En primer lugar, la organización de dicha salida. Es completamente cierto que pueden ser muy útiles para la experiencia docente, pero también pueden convertirse en una experiencia a olvidar, por ello considero que es necesario tener en cuenta ciertos puntos:

    -La organización y planificación previa.
    -La contextualización y justificación con respecto a los contenidos a tratar.
    -El tamaño del grupo y los docentes necesarios, así como la formación/información de la que dispongan los mismos.
    -El tipo de grupo, los comportamientos que suelen mostrar y preveer posibles situaciones a evitar.


    En cuanto a las aplicaciones de las salidas son varias, lo más utilizado suele ser la actividad enmarcada en el tipo “explicativo”, es decir, aquella que pretende reflejar o mostrar conceptos o realidades estudiadas en el aula (o a estudiar), pero me gustaría nombrar aquí un par de situaciones más que se deberían utilizar.

    En primer lugar la “Salida introductoria” ¿Por qué no realizar una salida que sirva como punto de partida y motivación? Es decir, utilizar las visitas como forma de comenzar a tratar un tema, se puede a la vez valorar los conocimientos previos de los alumnos sobre dicho tema e ir rehaciendo sus mapas conceptuales y reconstruyendo sus conocimientos con materiales proporcionados, explicaciones docentes y explicaciones entre el grupo de iguales.

    Otra opción, la menos utilizada, sería la de utilizar las salidas como actividades cierre o actividades de conclusión, pudiendo convertirse también en una actividad de evaluación. Es decir, utilizar el espacio geográfico como elemento natural a comentar, explicar, relacionar o justificar con los contenidos trabajados en el aula, de modo que el docente, mediante distintas estrategias (exposiciones en grupo, preguntas concretas, exposiciones individuales…) pueda ir tomando nota de los resultados y respuestas de sus alumnos de forma que evalúe y valore in situ el progreso del alumnado en un contexto y con una aplicación real.

    No quisiera continuar sin resaltar algo de sobra conocido, la importancia del aprendizaje significativo, pero existe el riesgo de caer en la tentación de considerar que cualquier salida es significativa por si sola, y nada más lejos de la realidad. Es necesaria la preparación de la misma a fondo, como parte didáctica, con sus objetivos, contenidos, desarrollo y conclusión…en este sentido se requiere, desde mi punto de vista, de la preparación (atendiendo a la edad) de un folleto/trípticos o fichas interactivas (grabaciones de audio, mensajes wassap, videos…..) que complementen, fomenten y den valor a la actividad realizada; podríamos hablar de una especie de cuaderno de campo académico con el que por supuesto los estudiantes deben poder interactuar (tomar notas, grabar cosas, hacer comentarios orales, escritos…).

    Las salidas deben de ser también en un momento favorecedor de la relación personal con el alumnado, teniendo especialmente en cuenta a aquellos alumnos que por cualquiera que sea su circunstancia (social, familiar, económica, trastorno del desarrollo, académica…) se encuentre en una situación de riesgo social. La inclusión ha de ser una labor propia de la acción tutorial, pero recordando que la ésta no es solo del tutor, sino del conjunto del profesorado. En este sentido la geografía ofrece oportunidades únicas para un acercamiento maduro, responsable, sensible y social al alumno que lo necesita, permitiendo una intervención educativa más allá de lo puramente académico.

    Saludos.
    César Correcher

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  28. Hola

    me parece muy afortunada la introducción de este tema en el geoforo ya que aprender geografía sobre el terreno es la mejor manera de comprender los paisajes culturales, la integración entre territorio, historia y arte, y una experiencia didáctica inolvidable para los alumnos.

    Mi aportación en este foro quiere incidir en las nuevas herramientas de información geográfica complementadas con los sistemas de geoposicionamiento global. Disponer de un GPS puede estar al alcance de muchos de nuestros alumnos que salen a la calle diariamente con tu teléfono móvil (celular).

    Existen aplicaciones móviles muy conocidas (oruxmaps en android; motiongpx en apple, etc.) que permiten registrar tracks o itinerarios didácticos en las tres coordenadas geográficas y exportarlas en formato gpx o kmz. En España disponemos de la herramienta IBERPIX, del Instituto Geográfico Nacional a la que pueden subirse estos recorridos para que los alumnos complementen su percepción directa del espacio con la representación cartográfica del mismo (mapa topográfico nacional a escala 1:25.000, perfiles topográficos, usos del suelo, modelos digitales del terreno, fotos aéreas). El poder trabajar con diferentes capas ayuda a que los alumnos aprendan a leer geográficamente el paisaje que visitan, sea urbano o rural, sea de montaña o litoral, etc.

    Ahora que está disponible libremente GoogleEarth en versión Pro, también hay que aprovechar estos itinerarios didácticos para trabajar con los recursos que ofrece, o con su complementaria Google Maps, de manera que se crean marcas de posición, puntos intermedios ventanas emergentes.

    En tercer lugar se dispone de SIG en la red, como ArcGIS online que abre muchas posibilidades didácticas en el análisis y representación espacial por los alumnos. Puede consultarse el repertorio de itinerarios didácticos en el proyecto Aprender Geografía de España con la web 2.0


    http://eprints.ucm.es/27995/7/PIMCD_165_def_AprenderGeografia.pdf

    https://cv2.sim.ucm.es/moodle/course/view.php?id=30082

    Saludos

    Rafael de Miguel González
    Coordinador de la especialidad Geografía e Historia. Master de Secundaria. Universidad de Zaragoza


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  29. La aplicación de salidas de campo en el contexto educativo contribuye a la formación geográfica y al reconocimiento del espacio como estructura de integración. Como lo menciona usted, el abordaje del entorno, alineado con la comprensión histórica y el análisis de la expansión urbanística de la modernidad, debe asimilar el reconocimiento de contenidos sociales, afectivos y vivenciales, preponderantes en el discurso de la geografía. La manutención de labores preparativas y el trabajo académico del docente se vislumbran como ejes sustanciales de las salidas de campo, donde el compromiso de los estudiantes y los trasegares investigativos del grupo, aglutinan la efectividad futura de las actividades propuestas.

    Por esta razón, es importante tener en cuenta que la salida de campo no puede ser concebida como el simple retiro de la ciudad o lugar donde se habita; su trascendencia dentro del espacio vivido permite que los escenarios de tránsito diario se observen y analicen de otra forma. Cuando se abarca un determinado lugar desde una perspectiva académica, o por lo menos diferente a la acotada en la cotidianidad, cambia sustancialmente la visión que se tiene de ese espacio, observando de forma más detallada sus características y diferencias en relación a otras atmósferas interactivas de la ciudad.

    Es por ello que la asimilación de un pensamiento crítico se hace indispensable en un país donde las dificultades económicas requieren el perentorio compromiso y profesionalidad del ejercicio docente. La salida de campo es una forma de concatenar la teoría con las necesidades territoriales, impidiendo que los aportes valiosos de la significación espacial queden en una conversación académica introspectiva. Es preocupante, en este sentido, que existan facultades en Colombia donde las salidas de campo no tienen la rigurosidad epistémica y metodológica que las diferencien de las salidas lúdicas; además es lamentable la conservación de salidas truncadas e insuficientes debido a los recortes presupuestarios de las universidades públicas, que impiden que las experiencias de vinculación socio-académicas culminen satisfactoriamente.


    Cristian Yesid Gómez
    José Fernando Bermúdez
    Julián Leornardo Tautiva
    René Alberto Martínez
    Estudiantes de la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales.
    Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

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  30. PARTE 1
    Si bien la salida de campo resulta ser ante todo una experiencia colectiva, se hace necesario plantear el proceso por el cual esta debe pasar antes de ser aplicada, además de orientar su ejecución con una población específica, siempre buscando responder a las necesidades- teóricas, conceptuales -del grupo con el cual se trabaja en un ambiente determinado. Como estudiantes de la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales (LEBECS), tuvimos la experiencia sensible en el marco de la vivencia, la significación del espacio, en torno al territorio y el conflicto. El país pasa por un momento coyuntural a raíz de la “locomotora minero-energética” del gobierno del Presidente Santos, la cual se sustenta en los planes de desarrollo configurados en anteriores mandatos; Por tanto dicha situación afecta a comunidades residentes en los territorios que serán intervenidos por multinacionales extractivistas. Uno de estos casos es el de la población de los municipios –principalmente ya que hay otros municipios afectados- de Gigante y Garzón en el departamento del Huila, en el centro del país donde los habitantes se han visto afectados por el impacto que ha tenido la construcción de la hidroeléctrica en el cauce del río Páez, a cargo de la multinacional EMGESA.
    Como estudiantes de la LEBECS tuvimos la posibilidad de conocer la problemática de cerca desde dos experiencias: la cercanía con la población del municipio de Garzón a partir de la vivencia del desalojo de una de las fincas que sería parte de la restitución a damnificados por el proyecto, y la explicación dada por el profesor Miller Dussán, en la Universidad Surcolombiana, sobre su participación y apropiación del proceso que lleva ASOQUIMBO, la asociación creada por los afectados con el fin de emprender mecanismos de defensa.
    Es fundamental continuar la reflexión de la salida de campo con intenciones tanto metodológicas como epistemológicas claramente definidas buscando en la experiencia relatada su realización. Resaltamos la necesidad de propiciar la toma de conciencia sobre tres tópicos manejados en el marco de conflictos sociales focalizados, para el caso directo del Huila identificamos:
    • Conflicto Minero-energético y extractivo.
    • Derechos Humanos.
    • Educación.
    El espacio geográfico invita no solo a una inclinación reflexiva en torno a aspectos físicos y sus características, sino que el mismo es generador de las prácticas sociales enmarcadas en lo productivo. De igual forma el espacio geográfico ofrece una reflexión desde el contenido espacial, las políticas públicas de extracción (En el marco del conocimiento geológico) y la producción socialmente aceptada y determinada que entra en conflicto con lo tradicional. Un posicionamiento básico se puede indicar en la forma de aprendizaje significativo, con un cumulo de pre-conceptos que, llevados a la práctica por medio de la experiencia de la salida de campo, conforman un carácter conceptual mucho más amplio para reflexionar bajo un horizonte concreto. ¡El conflicto en el territorio!
    En un principio es claro que la salida de campo se realiza buscando siempre desarrollar o aplicar conceptos previamente abordados desde la apreciación teórica en una función concreta que le permita al estudiante confrontar reflexiones o expectativas previas con el ejercicio concreto en una realidad delimitada, para ello es siempre necesario un “antes de” que contemple la salida de campo como un paso a dar dentro de un proceso previamente iniciado y con una finalidad determinada, ello exige del docente un amplio conocimiento tanto teórico como también una serie de herramientas que permitan articular lo representado con lo vivido. Si bien la salida de campo no puede ser completamente estructurada y/o “controlada” es necesario que responda a una planeación seria que permita vislumbrar en terreno la pertinencia del ejercicio y su articulación con lo previamente visto en un espacio cerrado.

    Continua...

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  31. PARTE 2
    Debemos anotar que se cree que algunos espacios académicos son “más aptos” para la realización de salidas de campo que otros, este es tal vez uno de los argumentos más recurrentes a la hora de contemplar la salida como una posibilidad real. En el contexto de la enseñanza de las ciencias sociales probablemente suele verse con mayor claridad la posibilidad de salir a campo con un grupo de estudiantes, esta posibilidad – que más bien tendría la connotación de “deber ser”- ha de tener, a nuestro juicio, algunos aspectos claves a la hora de la planeación, aplicación y conclusión de la salida de campo como posibilidad didáctica. Para tal resolución, se mencionaran aspectos a considerar:
    - Planeación, diseño y coherencia: podría parecer obvio pero no está de más distinguir entre la salida de campo y el “paseo escolar o universitario etc”. La salida de campo más que la mera salida del hermetismo del aula es una aplicación teórica sobre la estructura real y para ello es necesario apartar de la ‘Falsación’ de estudiantes y profesores la mera noción contemplativa (pasiva) fuera del aula, son válidos los ejercicios de observación siempre y cuando estén dirigidos a una pregunta concreta, entes de la salida la labor del docente es plantear problemas teóricos que los contextos concretos (reales) podrían ayudar a resolver. Dirigir la atención del grupo a la resolución de contradicciones en ámbitos sociales determinados es ya de entrada una ganancia ya que de nada valdría salir al terreno buscando encontrar allí una experiencia per se. La mirada con la que se observa un lugar es siempre diferente en el caso del turista, el habitante, el trabajador o el estudiante, la salida merece entonces roles específicos que le hagan honor al ejercicio académico.
    - Aplicación: ya en campo será pertinente buscar en el lugar preguntas y posibles respuestas, involucrarse dinámicas sociales naturales para el lugar brinda elementos de discusión y forma inquietudes. La oportunidad de estar en terreno para el estudiante puede significar la ocasión de delimitar, singularizar e involucrarse activamente en las actividades que los actores sociales realizan en el espacio pues ser solo allí en donde podrá involucrarse con la concepción del lugar que se hacen quienes habitan el espacio, esto desde los intereses que cada quien tenga, siempre será enriquecedor indagar sobre las representaciones de los lugareños, trabajadores y habitantes de paso, cada quien vive de manera diferente el terreno y sus miradas son siempre elementos indispensables en la búsqueda holística de elementos que permitan al estudiante hacerse a una imagen del lugar en el que se encuentra.
    - Concluir la salida: si bien las problemáticas abordadas en estos ejercicios no se concluyen con la retirada de los estudiantes si es necesario decantar elementos en terreno y posterior al retiro, destacar resultados, formular nuevas preguntas, proponer otros enfoques y maneras de acercarse a una discusión o problema académico en campo es una de la formas para concluir un ejercicio de tan alto valor didáctico. Si bien no se busca con ello cerrar del todo un proceso si puede plantearse la experiencia vivida como un elemento articulado a discusiones vigentes, discusiones que pueden continuarse y que pueden beber de la experiencia realizada. Concluir un ejercicio fuera del aula dejara siempre temas abiertos pero sobre todo estimulara la reflexión de posturas reafirmadas o rechazadas por el análisis realizado en terreno, es por ello que volver sobre lo realizado con anterioridad a la aplicación del ejercicio es una forma acertada de concluir un ejercicio sin por ello dar a entender que la problemática abordada está ya resuelta.
    Angélica Yopasá Arenas.
    Angie Estefanía Antolinez
    Cristián López.
    John Fredy Valbuena.
    Juan Camilo Álvarez
    Óscar David Gómez.
    Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales.
    Facultad de Ciencias y Educación.
    Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

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  32. Mis experiencia docente se limita a las prácticas cursadas durante el Master en la UV, así como mi propia experiencia como alumno. Aún así, por lo que he podido apreciar en las prácticas la Geografía se plantea de una manera muy conceptual, ofreciendo clases presenciales cargadas de definiciones y explicaciones de conceptos que deberían ser comprendidos y no memorizados. Obviamente hay referencias a la realidad del alumno, pero siempre con la intención de hacer comprensible el concepto, no tanto de comprender la realidad social. Lamentablemente la concienciación social queda relegada a un segundo plano ante la necesidad académica de explicar contenidos. Por ello creo que una salida de este tipo, como la que vivimos los alumnos del master, es altamente satisfactoria ya que permite tomar conciencia de elementos que están presentes en nuestra vida cotidiana, que rebelan mucho de nuestra organización espacial y social y en los que habitualmente no reparamos. Volver a estos espacios con un enfoque analítico y mirada crítica es una experiencia altamente satisfactoria que nos permite comprender mejor el espacio en el que vivimos. Obviamente, como se ha enunciado en un comentario anterior, al ser una actividad más distendida que la práctica habitual del aula corre el riesgo de caer en el olvido, ser anecdótica o considerada como una salida de recreo. La solución por tanto es planificación y profesionalidad en el enfoque, pero nunca la desestimación de iniciativas de este tipo en un sistema educativa que esta necesitado de la mayor creatividad.

    Javier Martínez Álvarez.
    Estudiante Master profesorado Educación Secundaria en la Universitat de Valencia.

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  33. Mis experiencia docente se limita a las prácticas cursadas durante el Master en la UV, así como mi propia experiencia como alumno. Aún así, por lo que he podido apreciar en las prácticas la Geografía se plantea de una manera muy conceptual, ofreciendo clases presenciales cargadas de definiciones y explicaciones de conceptos que deberían ser comprendidos y no memorizados. Obviamente hay referencias a la realidad del alumno, pero siempre con la intención de hacer comprensible el concepto, no tanto de comprender la realidad social. Lamentablemente la concienciación social queda relegada a un segundo plano ante la necesidad académica de explicar contenidos. Por ello creo que una salida de este tipo, como la que vivimos los alumnos del master, es altamente satisfactoria ya que permite tomar conciencia de elementos que están presentes en nuestra vida cotidiana, que rebelan mucho de nuestra organización espacial y social y en los que habitualmente no reparamos. Volver a estos espacios con un enfoque analítico y mirada crítica es una experiencia altamente satisfactoria que nos permite comprender mejor el espacio en el que vivimos. Obviamente, como se ha enunciado en un comentario anterior, al ser una actividad más distendida que la práctica habitual del aula corre el riesgo de caer en el olvido, ser anecdótica o considerada como una salida de recreo. La solución por tanto es planificación y profesionalidad en el enfoque, pero nunca la desestimación de iniciativas de este tipo en un sistema educativa que esta necesitado de la mayor creatividad.

    Javier Martínez Álvarez.
    Estudiante Master profesorado Educación Secundaria en la Universitat de Valencia.

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  35. Olá, achei muito interessante a texto sobre a importância das visitas de campo para um bom exercício da Geografia nos espaços escolar.
    Como estudante de licenciatura, penso que a utilização destes espaços naturais como recursos pedagógicos são muito significantes, tendo em vista que os alunos podem compreender alguns assuntos da Geografia participando destes, tendo seus objetos de análise próximos, possibilitando que estes estejam mais capacitados a lidar com a própria produção do conhecimento realizada nesse campo do saber, sem contar a desmistificação da própria natureza que visitas programas e bem orientadas podem ocasionar nestes sujeitos.
    O contato com a natureza dês de jovens, observando está de maneira relacional aos seres humanos, pode gerar uma consciência mais crítica e determinante para a vida destes indivíduos quando adultos e por isso, é um instrumento de formação muito rico que, quando bem utilizado e encaminhado pelo professor, pode florescer resultados proveitosos.
    A compreensão do mundo é assunto importante entre as pautas educacionais e políticas da atualidade, tendo em vista que as exigências do mundo globalizado cada vez mais força a exploração dos recursos de maneira impensada, por isso uma formação de qualidade para as crianças, hoje, se caracteriza como elementar, percebendo que estes serão os futuros agentes. Neste sentido, uma conscientização sobre a trato com o meio ambiente e as consequência da ação neste se tornam pontuais e necessárias para um futuro melhor, não só para os homens mas também ao próprio planeta.

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  36. Olá Douglas e demais colegas do Geoforo

    É importante lembrar que não apenas as paisagens naturais devem ser objeto de estudos em trabalhos de campo, com fins didáticos.
    Pontos de interesse histórico, cultural, econômico e mesmo obras de infra-estrutura e equipamentos urbanos podem ser lugares de investigação nas aulas de campo.
    Como mencionado no texto inicial deste debate, bem como em comentários de Ivanildo, Raphael Gonzales e Thaís, o planejamento das atividades e locais de estudo devem ser definidos em razão dos objetivos da aula de campo.
    Saudações,
    Silvia
    O tema, objetivo e

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  37. Continando....

    O tema, objetivo e locais de estudo compõem, assim, um conjunto único, que permitirá às saídas de campo, aula de campo, trabalho de campo ou estudo do meio, denominações que usamos no Brasil, cumprirem seus fins didáticos.

    Saudações,
    Silvia

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  38. Thiago Vicente Caiado29 de abril de 2015, 7:08

    Como vai fórum

    Meu nome é Thiago Vicente Caiado, sou formado em Ciências Sociais, e também sou professor de Ensino Médio.
    Concordo com os demais companheiros que postaram suas mensagens neste fórum, quando se reconhece a importância do trabalho de campo para maior aprofundamento da disciplina da geografia na escola. Para os alunos, a construção do conhecimento no campo coloca a teoria empregada no ensino dentro da sala de aula na prática, quando elabora-se conhecimentos ao analisar o ambiente em questão. Ao professor, o trabalho de campo o impele a estar em constante aperfeiçoamento em relação ás técnicas e metodologias de ensino.
    O trabalho em campo permite que os alunos possam interagir e aplicar os conhecimentos apreendidos dentro da sala de aula. Uma vez em campo é possível agilizar uma dinâmica em grupo, abrindo debates e discussões sobre o ambiente avaliado, e as teorias que o professor previamente abordou dentro da sala de aula. A necessidade de abordar os conceitos que poderão ser utilizadas numa pesquisa de campo, será de fornecer aos alunos ferramentas, que são constituídos pelos conceitos e técnicas ensinados pelo educador, para que os alunos possam, mediado pelo professor, ter a capacidade de avançar e construir em conjunto com o grupo, um conhecimento geográfico sobre determinado espaço. Sem estes conhecimentos prévios os alunos não terão a capacidade de analisar e construir um conhecimento sobre o ambiente trabalhado.
    A geografia na escola tem como uma de suas diretrizes a função, além da análise físico do espaço, de mediadora de diferentes culturas e suas implicações. Cultura pode ser entendido como a do próprio aluno com a de outro, já que a escola é o espaço do cotidiano do aluno, e portanto são as relações entre ele que se dá o primeiro contato com a questão do “outro”, da diferença entre os sujeitos.
    O espaço também é participativo deste processo. As ruas, praças e casas pelo qual o aluno convive cotidianamente, no seu trajeto à escola por exemplo, podem servir de uma elaboração geográfica sobre o espaço. Nesta metodologia de ensino duas características podem se destacar: a primeira por considerar a experiência do aluno da construção do conhecimento; a segunda é por assumir as vivencias espaciais como parte desta experiência do aluno, como um saber que já precede a construção do conhecimento.
    Neste sentido, a elaboração de um trabalho de campo, levanta a importância da coletivização do saber, sendo necessário, e isto é referente especificamente do professor, um uso e ensino correto dos conceitos próprios aos da geografia. Eles são importantes para melhor apreender as noções de espaço próprios do conhecimento referentes à “especialidade” dos espaços geográficos.

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  39. As explorações geográfica/territoriais fazem parte de nossa história há muitos séculos e isso nos comprova a importância de tal atividade, embora os objetivos nem sempre tenham sido os melhores. Esse contato com o território é de grande importância na parte de construção social da Geografia e na própria construção de identidade do aluno.
    Vivenciar parte do que é visto em sala de aula torna-se algo muito rico em aprendizado, experiências e valores, pois, quando vemos algo de perto, tocamos ou até mesmo sentimos o cheiro, podemos significar aquilo com mais facilidade .
    Como já dito nos comentários anteriores, toda saída de campo deve ser muito bem planejada, deve ter objetivos e ligação com algum tema que esteja sendo estudado. Durante meus anos escolares, como aluna, nos anos iniciais da educação tive raríssimas saídas a campo e ás vezes quando tinha nem eram relacionadas com temas estudados, isso é muito comum atualmente, e não venho aqui culpar o professor ou o gestor, pois, muitas vezes não há recurso para tal prática, o que é lamentável.
    A História e a Geografia, mais ainda a segunda área, nos permite fazer a leitura do mundo, mediante a leitura do espaço, e essas leituras estão em constantes modificações, o que deixa claro que essas áreas do conhecimento não se restringem somente a livros e a conteúdos imutáveis, pois, elas sofrem transformações a todo momento.

    Sabrina O.Levorato
    Graduanda do curso de Pedagogia (FFCLRP-USP)
    Orientanda no Projeto de Monografia intitulado: “História e Geografia nos anos iniciais: formando e transformando cidadãos” (FFCLRP-USP)
    São Paulo - Brasil

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  40. Hola a todos los compañeros y compañeras del Geoforo. Soy Carlos Fuertes Doñate, alumno del Máster de Profesor de Secundaria de la Universitat de València. A raíz del inicio de este foro por mi compañero Diego, he estado leyendo sobre la conveniencia de las salidas escolares. La bibliografía citada por Diego García Monteagudo me ha parecido más que oportuna y relevante, además de verdaderamente precisa. Como alumno de este Máster, asistí a las salidas que realizamos en torno a los puentes del río Turia, así como la visita a la localidad de Alcàsser y, leyendo estos artículos junto con las clases recibidas en el Máster, he podido ver la conveniencia de este tipo de actividades. No solo estamos trabajando las percepciones, la cooperación y estrechamiento de vínculos entre los alumnos y alumnas y el docente, sino que también, si planteamos correctamente estas actividades, podemos trabajar aspectos tan fundamentales como son los sociales. En este último punto me refiero a la competencia social y ciudadana, quizá algo menos visible en este tipo de salidas, pero que sin duda se trabaja con las actividades adecuadas.
    Esta entrada en el foro me ha animado a plantear una actividad que debía realizar para el Máster, siendo ésta la posibilidad de proponer una salida escolar a la Sierra de Albarracín. Gracias a los testimonios de algunos participantes en este foro he podido plantear o enfocar algunas cuestiones, como es el uso de las TIC previas a la salida, o la secuenciación de las actividades. Pero para trabajar la competencia social y ciudadana mencionada anteriormente no he podido resistirme a enfocar algunas actividades hacia las entrevistas y en estas me gustaría detenerme. Las entrevistas ofrecen no sólo un contacto que genera empatía y comprensión, sino que también se trabaja, como hemos visto en clase, la conciencia de la vinculación social, sentimientos prosociales y respeto. Considero que como docentes (o futuros docentes) no sólo debemos impartir una materia llena de conceptos, sino que debemos hacer que esta materia tenga una repercusión en el alumno y se traduzca todo ello en un aprendizaje significativo, abordando problemas actuales para fomentar un espíritu crítico que, en fin, conduzca a la consecución de formar ciudadanos competentes (como también hemos podido ver a lo largo del Máster).
    Muchas gracias a todos y todas por ofrecer vuestras opiniones y a Diego por abrir este tema tan necesario como motivador. Un saludo.

    Carlos Fuertes Doñate.

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  41. Hola a todos! Mi nombre es Kevin Escalante y soy alumno de 4° año del profesorado de Geografia en el ISFD N° 79 de Punta Alta (Argentina). Habiendo leido el articulo y los diferentes comentarios, queda mas que claro que las salidas de campo/ visitas de estudio son un elemento fundamental en la enseñanza de la Geografia en las escuelas. Es a traves de las mismas que el alumno puede experimentar y ver de manera tangible todo lo teorico, todo lo que el niño estudia tanto en el aula como en su casa. Es en este punto donde la Geografia deja de ser algo abstracto y los alumnos interactuan y redescubren el mundo que los rodea. Dichas salidas de campo (si son bien implementadas) dejan una enseñanza y recuerdos inolvidables para los alumnos, y de algun modo despiertan en ellos un "espiritu geografico". Antes de la salida se deben trabajar algunos contenidos y guias de actividades que conduzcan al alumno a razonar de que dicha salida de campo no va a ser un paseo, sino que sera un momento de descubrimiento: el descubrir de que lo que ve en la Geografia existe en el mundo real, y es algo verdaderamente hermoso.
    Tuve la suerte de que en mi instituto se realicen varias salidas educativas durante el profesorado, inclusive en coordinacion con otros institutos de otras localidades lo cual las hicieron mucho mas enriquecedoras.
    Lo mas importante de las salidas radica en que no es lo mismo estudiar sobre un lugar a traves de libros o paginas web, a conocer dicho lugar "in situ", pudiendo recolectar informacion adicional riquisima para el aprendizaje/enseñanza de Geografia. Un saludo!

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  42. Minha contribuição no que se refere ao debate referente ao artigo acima Viagens de campo / A VISITAS DE ESTUDO do autor Diego Garcia Monteagudo parte de uma crítica necessária onde não constatei nos diversos comentários muito menos do próprio artigo.
    São de extrema importância as visitações e analises tanto geográficas quanto sociais, de diferentes espaços, porém, de igual importância é as transformações necessárias nesse mesmo espaço. Tomemos como exemplo uma visitação a uma ocupação de sem terras no Brasil, onde é apresentado o assentamento, sua forma de organização, os processos que se deu e se da na luta no espaço físico e jurídico de tantas famílias alocadas. Podemos analisar como se da o plantio e a distribuição dessa plantação, qual é a divisão que ocorre no seio do trabalho agrícola, quais são os instrumentos utilizados nessa produção, quais são os cuidados da terra, qual é o tipo de plantio, para quem esse produto é vendido, e qual é a forma de organização política que o movimento defende e quais são seus métodos de luta, como se da a educação de crianças, jovens e adultos nesse assentamento etc. Ao levar as problemáticas junto do pesquisador e dos alunos que façam a visitação, os alunos e estudantes já pré-idearam conforme seus costumes e sua diferente forma de organização social e método de produzir e reproduzir a vida. Ocorrerá ou não um choque entra as distintas formas de apreensão da vida, e esse choque se faz necessário a todos que partem a uma determinada visita. Porém não deve se encerrar em apenas uma analise, e coloco em questão o papel dos visitantes e das viagens a campo, onde farei a seguinte e singela colocação: visitar ou transformar? Pois na minha concepção uma visitação faz parte de um complexo de muitas outras responsabilidades que tem um pesquisador de campo, a questão não é a apreensão apenas para a construção de um pensamento “diversificado” e “rico”, a questão é mais profunda pois a construção desse mesmo pensamento fará sentido se trabalhar com seus braços e pernas na pesquisa, se a pesquisa proporcionar uma atuação intrínseca do pesquisador em transformar junto seu “objeto” e seu próprio pensar. Pois retomarei a elucidação anterior de um assentamento sem terra no Brasil, de que valerá a visitação de apenas um dia ou até mesmo uma semana na construção do pensamento, e muito mais na construção da luta por terras no campo? (só para esclarecer a necessidade da reforma agrária no Brasil). Não descarto a importância da visita, mas o avanço é necessário na construção da luta, se o pesquisador tem uma real compreensão dessa luta, ele não assistirá (de fora) e sugará com suas duvidas a compreensão do real vivido entre os sem terras, pois um dia não aspira o cotidiano vivido em uma assentamento.
    Coloco o exemplo de uma visita em um assentamento, mas poderia mencionar muitas outras visitações, como por exemplo, a visitação de uma fabrica ocupada por trabalhadores e gerida por trabalhadores.
    Apresento o que o Sr. Monteagudo nos coloca em seu artigo:

    “Una salida de campo no finaliza al regresar al lugar de partida, sino que requiere una evaluación sobre los conocimientos adquiridos por el alumno, en una sesión posterior de aula.”.

    E afirmo que a saída que o Sr. Monteagudo nos apresenta, e essa tal evolução do conhecimento adquirido pelo aluno, de nada interfere na realidade social existente se junto com esse aprendizado não houver uma pratica atrelada a tal aclamada evolução do conhecimento que o Sr. Monteagudo tanto almeja. Pois se pertíssimos dessas afirmações estaríamos construindo torres de mármore para elevar os estudantes e professores ao Partenon do conhecimento de que sozinho nada faz, e é vangloriado como um deus supremo nas Academias do conhecimento.

    Renan Kell
    Aluno de Ciências Sociais, Universidade Estadual Paulista, Marília 20/08/2015

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    1. Olá Renan e amigos do Geoforo

      Sua reflexão nos faz pensar sobre o papel do trabalho de campo e a transformação social.
      É necessário esclarecer e estabelecer as diferenças entre o trabalho de campo como: a) estratégia didática e reconhecimento do lugar; b) levantamento de dados para pesquisa, em diferentes modelos/tipos de pesquisa.
      Na perspectiva que vimos discutimos neste fórum, o trabalho de campo é estratégico e fundamental na transformação social, pois desperta o olhar do educando para questões cotidianas, permitindo a problematização da realidade social. Nesse sentido, o despertar o olhar e a problematização do real contribuem, como se estuda em sociologia da educação, para a desnaturalização dos processos sociais e isso, em si, já adquire um caráter de transformação social.
      Como apresentado por Diego, muitas vezes, passamos inúmeras vezes pelo mesmo lugar, sem realizarmos o exercício de ler e interpretar o local, seja um edifício urbano, uma obra de infra-estrutura e equipamentos urbanos, ou mesmo os assentamentos da reforma agrária, como mencionado em seu comentário.
      No que ser refere ao trabalho de campo na perspectiva da pesquisa, ou seja, como estágio da pesquisa em que o objetivo é a coleta de dados em campo, esclareço que, de acordo com o tipo de pesquisa e objetivos da mesma, o trabalho de campo adquire um determinado sentido e a ida a campo se reveste de certos procedimentos. No seu comentário a sugestão é a pesquisa etnográfica, pois contemplaria a demanda que apresenta.
      Outro tipo de trabalho de campo com fins de pesquisa é a realização de entrevistas livres ou semiestruturadas, a depender dos objetivos da pesquisa a ser realizada.

      Saudações a todos,
      Silvia

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  43. As visitas de campo contribuem demasiadamente para a formação do aluno uma vez que torna se concreto e presente toda a teoria trabalhada em sala de aula. Com a possibilidade de trabalhar não só a temática das paisagens naturais, mas também o histórico e social da mesma. É o conhecimento através de vivências que possuem outras leituras de mundo; é o conhecimento em transformação, dinâmico e vivo.
    Dessa forma a análise se enriquece e proporciona ao estudante um olhar crítico mais amplo sobre o que está sendo visitado. Como mencionado no texto, a visita de campo é diferente de um passeio turístico, pois possui um tema e um objetivo a ser seguido. O trabalho de campo no Brasil é mais frequente no ensino Superior, embora esteja presente também na Educação Básica. Mas, as análises são diferentes em cada um desses níveis escolares.
    No processo da visita de campo, sujeito e objeto se fundem e um interfere no outro, possibilitando uma reconstrução no conhecimento do sujeito, já que há uma troca. Por se tratar de um mecanismo metodológico amplo, este contém diferentes métodos de pesquisa de campo e consequentemente, resultará em diferentes análises geográficas.
    Sabe-se que a pesquisa de campo é um método utilizado por várias áreas (como na biologia, por exemplo) e em sua maioria o sujeito é externo ao objeto. Ao contrário, na Geografia, o sujeito está inserido no objeto e vice-versa; a visita de campo afirma este vínculo através de uma visualização do mundo em sua totalidade complexa e dialética. É necessário que todo material seja registrado e para tal se utiliza dos instrumentos de campo; no mundo globalizado atual, as novas tecnologias são uma vantagem nas pesquisas de campo, já que facilitam a coleta de dados e seus registros. Câmeras fotográficas, filmadoras, gravadores de áudio são extremamente úteis nesta coleta. As novas tecnologias na área da Geografia são o norteamento (o uso de mapas digitais, áreas rastreadas e mapeadas digitalmente) e ajudam muito na execução da pesquisa.
    Portanto, concebo a visita de campo como um instrumento de análise geográfica que permite estabelecer uma aproximação do sujeito e objeto, pois o sujeito não é externo a sociedade. As novas tecnologias deram um grande apoio as pesquisas, facilitando o registro e documentação das mesmas. Apesar dessa evolução no campo da pesquisa, ainda falta um estímulo de pesquisas públicas e estão cada vez mais pertencentes ao setor privado; a pesquisa e principalmente a visita de campo tornou-se um artificio de mercadorização do conhecimento.


    Letícia Lima de Souza
    Graduanda em Ciências sociais, UNESP - Faculdade de Filosofia e Ciências - Marília/SP.

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    1. Interessante comentário, Letícia.
      Suas observações nos fazem refletir sobre a relação entre este espaço virtual, propiciado pelas novas tecnologias da comunicação, e a possibilidade de difusão do conhecimento produzido em pesquisas.
      Como metodologia de ensino, a relação entre os trabalhos de campo (visitas a campo) e as novas tecnologias, pode se dar desde os estágios iniciais de organização da atividade didática. Sugere-se o uso de ferramentas de confecção de mapas e observações de imagens de satélite na preparação das atividades de campo.
      Saudações,
      Silvia

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  44. As visitas de campo constituem a parte empírica do estudo geográfico, essa ciência, que tem como analise a noção de espaço, necessita analisar tanto o espaço produzido tanto na sociedade urbana quanto na rural. Vejo a visita de campo como, não uma atividade extraclasse, mas uma atividade essencial no ensino superior, e se possível no básico também. Não é necessário ficar dentro de uma sala de aula para se aprender, essas “aulas práticas” também servem para retirar o foco de dentro da sala, não se produz conhecimento só dentro da universidade, principalmente em Geografia é necessário fazer essas saídas, como uma complementação do estudo geográfico, é interessante ao aluno visualizar a transformação do espaço rural, que diverge muito da produção no espaço urbano. Não se deve tratar as visitas de campo do ponto de vista positivista da ciência, na verdade é algo impossível: o envolvimento como o objeto de pesquisa é inevitável, não são meros seres que são colocados dentro de um laboratório e estudados, o pesquisador tem esse laboratório aberto que é a visita de campo, o mesmo está trabalhando com semelhantes de sua espécie, quando há o contato entre esse pesquisador e objeto, automaticamente um se envolve com o outro, aproximando objeto e pesquisador. Outro aspecto da visita de campo que contribui para a formação do aluno (e do professor também) é o choque entre duas sociedades diferentes: a maioria das vezes o modo de vida do “objeto de estudo” é totalmente diferente do estudante (morador da zona urbana) que se desloca até o campo.
    É preciso estabelecer os roteiros do plano, quais sejam: os objetivos, os métodos, o desenvolvimento do trabalho, os materiais utilizados e os conhecimentos prévios necessários para a compreensão do tema em estudo. Dessa forma, não se corre o risco de realizar um trabalho de campo incompleto ou inconcluso, que demande a realização de uma nova visita à área estudada. Portanto, um trabalho prático, para que seja dotado de uma maior eficiência, passa necessariamente por um bom trabalho de gabinete, pois será esse que irá municiar e fornecer as bases para o estudo empírico a ser empreendido. Mas o estudante deve se ter a noção de que não só basta o trabalho de gabinete, é necessário interagir com o objeto, ver com os olhos dos mesmos a dura realidade e luta diária.
    A visita de campo se completa somente quando o pesquisador consegue ir além de meras anotações e apresentações de trabalhos, o mesmo se toca com o modo de vida dali e tem que passar a interferir na realidade social dele e dos moradores do campo, é necessário perceber a grande luta que esses moradores do campo travam diariamente, se estão ali em um assentamento, quer dizer que muito já foi feito a respeito, muito tempo foi gasto ali para a conquista de um pedaço de terra para tentar se sobreviver em meio à essa situação de concentração na mão de cada vez menos pessoas, o assentado é somente um dos vários que foram colocados à margem da sociedade com a entrada das políticas neoliberais no pais. É necessário que o estudante tome nota disso e tente contribuir além do discurso acadêmico para essa luta dessa minoria: infelizmente, a realidade para os assentados é difícil, somente sua luta e sua força de vontade não irá trazer uma distribuição igualitária de terras, a universidade necessita contribuir para essa luta, tanto no discurso intelectual quanto prático. Mas para a universidade, visitas de campo só são um complemento ideológico para o estudante e professor, essa visão precisa ser mudada, deve se alterar esse lema acadêmico de “pouca pratica e muita teoria”, a realidade precisa ser alterada na forma pratica, para os moradores de assentamentos que vivem diariamente a luta pela terra, de nada adianta o discurso acadêmico.
    João Paulo S. F. Canto
    Aluno cursando Ciências Sociais FFC - UNESP Marilia/SP

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    1. Estimado João Paulo e amigos do Geoforo

      Seu comentário complementa e aprofunda, além de oferecer uma resposta, às inquietações apresentadas por Renan, neste espaço.
      Partilho de semelhante interpretação a respeito dos objetivos e papel do trabalho de campo. Esses aspectos são muito bem discutidos e abordados em artigo do geógrafo Ives Lacoste, recentemente publicado (como clássico), no periódico Boletim Paulista de Geografia.

      Segue endereço para que possamos ler e divulgar o artigo do Prof. Ives Lacoste e outros artigos sobre o tema visitas de estudo.

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  45. A importância do trabalho de campo se fixa fundamentalmente na aproximação entre sujeito e objeto pesquisado: transpor esse limite, muitas vezes, é de possibilidade remota dentro das especificidades acadêmicas, o que empobrece a análise verdadeiramente social sobre qualquer realidade constituída à partir de elementos de ordem de interação humana sobre o meio. O olhar do observador, entretanto, não deve se restringir à minimalismos etnográficos - é preciso compreender a realidade estudada alocando-a num quadro mais panorâmico e buscando, tanto quanto possível, concebê-la na totalidade dos fenômenos sociais que a engendram.
    Nesse sentido, o Movimento dos Trabalhadores Sem Terra é um lócus em potencial para a discussão. Orientando-se pela demanda da reforma agrária num contexto monopolista fundiário como é a situação de terras no Brasil, os assentamentos arduamente conquistados através de ocupações populares são exemplos de resistência à hegemonia política dominante e possibilidade de exploração de campo para o cientista social em formação. Neles - e existem pontos espalhados pela região interiorana de boa parte do território nacional - são formadas cooperativas de acordo com a organização dos lotes e das famílias produtoras neles residentes. Tomo por apropriação exemplar minha pesquisa científica que é calçada justamente em um destes assentamentos no município de Gália, região oeste do estado de São Paulo. Grande parte dos ocupantes têm origem campesina e, por contradição do sistema e da agenda neoliberal, não possuem seu meio de trabalho mais vital. Parto da perspectiva educacional que, enviesada em autores marxistas, enxerga no vínculo entre trabalho e educação uma saída, ainda que paliativa, para a situação de desfavorecimento social.
    Em suma, e retomando a discussão acerca do trabalho de campo, o percebo enquanto alternativa metodológica que, unida ao embasamento teórico, funda no sujeito que se dispõe a apreender a realidade uma capacidade única de apropriação do espaço e, como nos é dado, intervenção sobre ele.

    Isabela Cristina Almeida
    Graduanda em Ciências Sociais pela FFC-UNESP Marília/SP.

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    1. Excelente reflexão sobre a relação entre a produção do conhecimento e a pesquisa de campo, aliada ao ensino. A vinculação entre educação e trabalho é um dos pilares da chamada "pedagogia socialista" e também princípio organizativo do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, no Brasil, seu campo de estudo.
      Sua reflexão final, sobre as possibilidades do trabalho de campo na perspectiva do sujeito que lê, interpreta e intervém sobre a apropriação do espaço, contribui sobremaneira a este debate.


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  46. Olá a todos,
    Grande parte da minha vida foi feita na zona rural e hoje como estudante universitário posso perceber a diferença que isso faz na minha formação acadêmica. Temas abordados em diversas disciplinas me foram de mais fácil compreensão tendo em vista essa minha vivência fora da zona urbana, algo que não notei com a mesma intensidade nos meus colegas de sala de aula que tiveram uma vida exclusivamente urbana. As visitas de estudo como recurso de ensino/aprendizagem se tornam válidas e essenciais a estudantes em qualquer etapa de sua formação educacional e de cidadão. A partir dos assuntos e conteúdos abordados em sala e com a devida preparação e organização do professor, a ida a campo torna a aprendizagem mais real, uma vez que os assuntos apresentados e trabalhados em sala podem ser notados, tanto de forma visual como sensorial, por todos durante a visita, ampliando assim a capacidade de compreensão sobre os temas e enriquecendo sua formação.
    Durante minha formação, após discussões sobre o manejo do solo na agricultura, monoculturas, impacto das chuvas nas encostas, nosso professor levou a sala para uma visita de campo a uma grande plantação de milho numa região de encosta e terminando a visita dentro de uma enorme erosão. Para a maioria dos meus colegas de sala essa ida a campo facilitou a compreensão dos debates feitos em sala durante o período que antecedeu a visita.
    Sendo assim considero de suma importância a ida a campo como ferramenta metodológica de ensino/aprendizagem dos estudantes em todos os níveis de formação, tanto nas disciplinas de geografia quanto nas demais.

    Fabio Daniel Moreno de Oliveira
    Graduando em Ciências Sociais pela FFC-UNESP Marília/SP.

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  47. Ao ler o Foro 21 a primeira coisa que me lembra são os diálogos com os professores de geografia, nessas situações já ouvi muitas declarações a favor do trabalho de campo. " Se eu pudesse levar os meus alunos para fora de sala a fim de mostrar diferenças de solo e rochas, eu os levaria". Através dessa frase que já ouvi centenas de vezes por professores de Geografia nos mostra que o trabalho de campo é extremamente importante, mesmo em matérias mais simples como a diferença entre solos e rochas. Isso mostra a importância dada ao trabalho de campo na perspectiva de muitos professores. Essa importância dada pelos professores nos faz pensar o por que do trabalho de campo ser algo impar na formação dos estudantes.
    Pensando nisso, faremos agora uma pequena analise do estudo em campo. Primeiramente colocaremos em pauta a diferença entre o estudo em campo e o estudo em sala. A grande diferença vista é que os alunos aprendem na pratica os conteúdos, tendo assim mais contato com a realidade, diferente do estudo em sala, que é limitado a palavras, figuras e vídeos. Além de o estudante aprender na pratica e aumentar o contato com o material estudado, quando se aprende em campo a probabilidade de se erguer questões sobre a matéria estudada é muito maior, criando assim um interesse sobre o estudo e também aumenta a probabilidade de haver ideias para a solução de problemas da realidade do objeto estudado, se tornando assim muito diferente do aprendizado em sala, que muitas vezes se torna um estudo superficial apenas para identificação e reconhecimento.
    Não menosprezando o estudo em sala, mas o estudo em campo na prática é muito mais eficiente. Tomamos como exemplo o estudo da Antropologia, que antes era um estudo de gabinete e posteriormente ganhou um caráter de estudo de campo, se tornando assim muito mais efetivo tanto no estudo quanto no auxilio de certas civilizações. Temos então que o trabalho de campo é muito mais efetivo, logo surge a seguinte pergunta: Por que no Brasil existem poucas execuções de trabalho de campo?
    Para a resposta dessa pergunta cabe a nós entender duas questões simples no Brasil. A primeira delas é o desinteresse dos poderes vigentes em educar o povo para que desse modo os mantenha alienados, dando assim uma educação totalmente insuficiente. A segunda questão é que além de ser uma educação insuficiente é uma educação totalmente ideologizada, seguindo um padrão positivista em que as crianças são educadas de forma extremamente alienadas, perceptível até na disposição das cadeiras em salas de aula que dão um ar de autoridade ao professor e submissão os alunos (sem luz)
    Assim sendo, por esses e outros motivos temos no Brasil um grande anseio por parte dos professores e alunos a pratica de aulas de campo, mas um desinteresse maior por parte dos políticos e da ordem vigente que se realize pratica desse tipo em determinados campos da educação. Para a ordem vigente o único interesse que existe em aulas pratica é no setor produtivo e não no setor cientifico social, criando assim um déficit na educação em todos os seus setores.
    Tendo conhecimento dessa realidade é necessário uma reforma educacional, mas não só apenas no sentido de colocar mais estudos de campo, como também quebrar algumas ideologias da educação brasileira, fortalecendo as escolas publicas alicerce da cidadania de nosso pais.

    Bruno Gazzola de Almeida e Silva
    Graduando em Ciências Sociais pela FFC-UNESP Marília/SP.

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  48. É fundamental que a visita de campo seja realizada no processo de transmissão do conhecimento e aprendizagem seja nos níveis iniciais de educação seja no ensino superior, pois é uma maneira de aplicar ou constatar o conteúdo teórico ministrado e aprendido praticamente, além de analisar os fenômenos, peculiaridades e ocorrências sobretudo no âmbito das ciências humanas e notadamente na Geografia cuja evolução histórica e conceitual passam diretamente por esta atividade, visita de campo.
    A partir do surgimento da geografia moderna esta ciência torna-se indispensável para as atividades e exploração econômica europeias seja através das grandes navegações e o advento da cartografia seja pela descrição de paisagens das novas áreas conquistadas. Sinteticamente, o pensamento geográfico torna-se mais abrangente e complexo com o surgimento de novas escolas de pensamento, epistemologia e conceitos chave fundamentalmente nos séculos XIX e XX quando a Geografia se transforma em um ritmo frenético do qual é igualmente sentido nas ciências, na economia capitalista e na tecnologia que submetem o espaço geográfico a uma serie de transformações e impactos diretos a estes e em sua natureza, população, sociedade e dinâmica.
    Em face destas evoluções a visita de campo torna-se um laboratório no qual o professor pode levar o estudante a interagir com a historicidade, temporalidade, espacialidade, sociabilidade e cultura de um determinado meio social, ou se for um espaço em que não há organização de grupos humanos, inter-relacionar os estudantes ao meio ambiente que se estuda ou problematizar afim de obter dados, resultados e constatações empíricas de tal realidade permitindo que a apropriação do conhecimento faça-se constatada e relacionada mente aos objetos de estudo propostos, o que favorece o estudante a vivenciar esta pratica de apropriação do conhecimento e não meramente absorver teorias ou memorizar superficialmente conceitos e conteúdos dos quais sem tal experiência sua consciência poderia não saber a importância e como se realiza tais processos, fenômenos e situações.
    Lamentavelmente a logica de mercado a qual é inserida as politicas publicas e mesmo privadas de educação impedem que experiências como estas sejam mais frequentes ou quiçá realizadas inviabilizando este método de ensino e aprendizagem, muitas das vezes limitando as visitas de campo a meros passeios de recreação de salas de aulas ou de instituições de ensino e assim mantendo a maneira convencional de ensinar e aprender das quais o século XXI demonstra nitidamente a necessidade de mudanças e inovação sobretudo a medida que os estudantes estão cada vez mais conectados a aparelhos eletroeletrônicos e a Internet que provocam a dispersão dos mesmos quando inseridos ao ambiente das salas de aula e sua dinâmica tradicional de ensino e aprendizagem, o que poderia ser evitado com a inserção aos currículos e as politicas publicas educacionais as visitas de campo cuja importância já discutimos.


    Jean Lucas Costa
    Graduando em Ciências Sociais pela FFC Unesp Marília/SP

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    1. Seu comentário reapresenta de forma mais conclusiva a relação entre novas tecnologias e ensino, além de um ótimo aporte sobre trabalho de campo como estratégia didática.

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  49. Victória Sabbado Menezes6 de septiembre de 2015, 20:27

    Olá! Gostaria de parabenizar o autor pelo texto extremamente interessante, visto que introduziu uma problemática capaz de gerar este rico debate. Refere-se a um tema relevante principalmente àqueles que se preocupam com a Educação e o ensino de Geografia. Desse modo, cabe destacar alguns pontos para reflexão. Primeiramente, o nosso papel enquanto professores em esclarecer aos educandos que saída/trabalho de campo não é sinônimo de passeio. O trabalho de campo exige objetivos claros e uma metodologia definida. Logo, é necessária a elaboração de um planejamento a fim de delinear um roteiro do campo que será desenvolvido. Além disso, é importante que seja dialogado com os alunos o porquê da saída de campo e os aspectos que devem ser atentados durante o trabalho. Conforme preconiza Castellar e Vilhena (2011, p. 7), “o trabalho de campo não será uma mera observação, mas um aprofundamento dos conceitos científicos.” Dessa maneira, este é um momento em que é possível articular teoria e prática, ou seja, relacionar os aspectos teóricos desenvolvidos em sala de aula com a observação e análise do lugar.
    A saída de campo permite que seja possível observar e analisar in locu as relações entre sociedade e natureza. Constitui uma prática fundamental para a aprendizagem em Geografia, pois propicia ao aluno a construção do conhecimento a partir da realidade observada e contextualizada. Cabe ressaltar que além de possibilitar uma aprendizagem significativa ao educando, o trabalho de campo tende a tornar a Geografia mais atrativa e interessante aos sujeitos. De acordo com Kaercher (1998, p. 71), o ensino de Geografia “só será válido se conseguir fazer um diálogo com o mundo real, extra-escola”. Nesse sentido, as visitas de estudo constituem uma prática profícua ao possibilitar tal diálogo.
    Deve-se salientar que o trabalho de campo propicia uma análise dos fenômenos em um contexto espaço-temporal. Durante a observação, é possível perceber que o espaço geográfico é marcado por diferentes temporalidades. Desse modo, a participação do professor de História juntamente com o de Geografia enriquecerá as análises e reflexões desenvolvidas pelo grupo (professores e alunos). Ademais, o trabalho de campo favorece uma prática interdisciplinar, não apenas com a História, mas também com outras áreas do conhecimento, visto que “pretende desvendar a complexidade de um espaço determinado extremamente dinâmico e em constante transformação, cuja totalidade dificilmente uma disciplina escolar isolada pode dar conta de compreender.” (PONTUSCHKA; PAGANELLI; CACETE, 2009, p. 173).
    Portanto, a saída de campo é uma estratégia didática relevante para a formação do educando e sua aprendizagem em Geografia. Contudo, exige uma organização prévia do educador para que a prática tenha sentido aos alunos. Isso exige que a formação inicial forneça subsídios a fim de que o professor saiba como desenvolver todo o processo que envolve uma saída de campo (estruturação, execução, avaliação). Por conseguinte, não basta realizar saídas de campo com a turma, é preciso que as mesmas apresentem real significado aos discentes.

    Referências:
    CASTELLAR, Sônia; VILHENA, Jerusa. Ensino de Geografia. São Paulo: Cengage Learning, 2011.

    KAERCHER, Nestor André. Ler e escrever a Geografia para dizer a sua palavra e construir o seu espaço. In: SCHAFFER, Neiva Otero (Org.). Ler e escrever: compromisso de todas as áreas. Porto Alegre: Ed. da UFRGS, 1998.

    PONTUSCHKA, Nídia Nacib; PAGANELLI, Tomoko Iyda; CACETE, Núria Hanglei. Para ensinar e aprender Geografia. São Paulo: Cortez, 2009.

    Atenciosamente,
    Victória Sabbado Menezes
    Mestranda do Programa de Pós-Graduação em Geografia da UFRGS

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    1. Olá a todos,
      Lembrando o grande Fernando Pessoa (2007, p.07) em uma frase uma centena de vezes já repetida: “Navegar é preciso; viver não é preciso”.
      Podíamos enquanto educadores falar que “navegar pelo espaço geográfico é preciso; ficar em sala de aula não é preciso”. Temos no ambiente escolar um campo de indagação inesgotável, alguns pontos nos mantém inquietos, dentre eles reside o fato das crianças, em geral, apresentarem dificuldades para assimilar saberes geográficos pouco concretos.
      Sabemos que os alunos e alunas não são um(a) geógrafo(a) diplomado(a), mas o seu saber geográfico é amplo mesmo antes de entrar nos muros escolares, muitos destes saberes foram construídos a partir de sua vivência no seu espaço cotidiano, ou seja, a partir de seus trabalhos de campo (vamos dizer assim!).
      A Geografia se centra como um saber importante para a humanidade desde os tempos do homem pré-histórico, a noção espacial e a leitura da natureza é o que permitiu que a espécie humana além de sobreviver, viesse a se disseminasse por todos os cantos deste lindo planeta Terra. O que não muda nos processos educativos deste novo século, a Geografia desempenha um papel reflexivo do espaço que habitamos, além de termos no trabalho de campo uma forma de visualizar aquilo que parecia tão pouco inteligível durante as horas gastas presos nas paredes escolares.
      Nesta construção histórica que fizemos enquanto espécie pensante, o andar pela superfície terrestre foi essencial, nesse ir e vir é que construímos o espaço geográfico complexo do século XXI, onde se criou fronteiras que também são objeto de análise de nós geógrafos e professores de geografia.
      Penso que o espaço geográfico é um lugar sem fronteiras, quem criou essas fronteiras foi unicamente o desejo humano da segregação e da divisão, em vez da união que tanto nos faz humanos. Fronteiras essas que não se resumem as fronteiras desenhadas nos mapas representando a divisão de países e estados, mas fronteiras sociais que se elevam no dia-a-dia de nossas cidades e no campo expurgando nossos camponeses.
      Neste espaço de fronteiras é que precisamos navegar com nossos educandos, afim de que nos aproximemos e indaguemos a própria realidade que circunda as nossas instituições educacionais e a elas conferem certa identidade. Não podemos fazer do trabalho de campo algo secundário, um mero recurso pedagógico, é como colocado pela colega acima, um recurso pedagógico que deve ser planejado em suas várias instâncias para que o trabalho de campo não se confunda com um mero passeio.
      Certamente os trabalhos de campo são atividades que envolvem muito planejamento, uma vez que pressupõe um professor com conhecimento da área a ser apreciada, além de criatividade para proporcionar situações de aprendizagem e certa flexibilidade para lidar com o inesperado (além de uma leve dose de coragem, sair com jovens sobre nossa responsabilidade por centros urbanos cada vez mais caóticos necessita dessa leve dosagem!).
      Com isso, nossos trabalhos de campo se caracterizam por redimensionar a sala de aula. Há um deslocamento das paredes pela incorporação de novos espaços de aprendizagem.
      Fica aqui uma singela homenagem ao maior “navegador” brasileiro, o grande geógrafo brasileiro Aziz Nacib Ab’Sáber (2011, p.61) que fala:
      "Foram excursões maravilhosas que ensinaram muito para mim e para os alunos. Então essa é minha mensagem: nunca esqueçam da pesquisa direta no campo, bem preparada, bem planejada, com mapas, e agora com imagens de satélite. Essa é a mensagem. Eu acho que se tivesse passado mais tempo dentro de salas de aulas não teria aprendido quase nada do que consegui fazer".

      Referência:

      Aziz Nacib. Primeiros passos na Geografia. In: Boletim Paulista de Geografia, São Paulo: AGB/São Paulo, n.91, jul., 2011. p. 45-62.

      Cordialmente,

      Leonardo Pinto dos Santos
      Professor da Rede Estadual de Ensino do Rio Grande do Sul
      Mestre pelo Programa de Pós-Graduação em Geografia da UFRGS

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  50. Os dias atuais apresentam elementos de informação distintos de qualquer outra época historicamente conhecida. A escola deixou de ser o principal ambiente de propagação de conhecimento, e passou a dividir este papel com as mídias (jornais, tv, rádio e principalmente a internet).
    Desta forma, o trabalho de campo exerce uma função fundamental na difusão do saber, pois ele está além do conhecimento propagado nos livros, revistas ou textos na internet.
    Pensamos no exemplo dos assentamentos rurais. O individuo desenvolve sua concepção de assentamento principalmente pelas informações que lhe são introduzidas através da escola, ou por meio de programas de tv, postagens em redes sociais entre outros. Ou seja, o individuo vai criar sua opinião a partir de um conhecimento que lhe é oferecido, e não a partir de suas constatações da realidade.
    No âmbito pedagógico, o trabalho de campo proporciona ao estudante, analisar, questionar e compreender fatos e processos a partir de suas experiências e constatações. Esta afirmação de modo algum diminui a importância da teoria, exprime na realidade a necessidade da conjunção entre o conhecimento teórico e o prático.

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  51. O trabalho de campo, ou visitas de estudo, é um instrumento didático importantíssimo para complementar o ensino de Geografia, seja no ensino fundamental, médio ou superior.
    É uma atividade que aproxima o sujeito de seu objeto de estudo, que promove uma dinâmica diferente da usual, ou seja, que vai além da lousa, giz e livros; que faz com que o aluno consiga enxergar concretamente o que antes aprendera abstratamente com teorias. Permite que o aluno perceba fenômenos presentes em sua própria realidade, como destacado no texto.
    Para isso, é preciso que seja uma atividade planejada previamente com os alunos. Então, faz-se necessário que o professor converse sobre com os estudantes, que elucide as razões da visita e que no momento desta faça apontamentos pertinentes a finalidade dessas razões.
    Portanto, reitero a importância da atividade de visitas a campo, como atividades que tornam-se cada vez mais necessárias em tempos que a dinâmica em sala de aula é insuficiente, muitas vezes até mesmo ultrapassada.

    Daiana Cristina Reis de França
    Graduanda em Ciências Sociais pela FFC-UNESP Marília/SP.

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    1. Olá Daiana e amigos

      Convido-a a partilhar suas experiências, como fizeram alguns amigos neste espaço, como o prof. Diego, Prof. Fabio e Diana Durán.
      Saudações cordiais,
      Silvia

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  53. Boa tarde,

    Minhas primeiras palavras são um elogio à escrita do presente texto. É interessante a maneira pela qual o autor consegue estabelecer um diálogo entre a própria história do pensamento geográfico e o ensino de Geografia, elencando o trabalho de campo como espaço de ação e reflexão para tal contexto.
    De certa forma, o texto e a minha dissertação (BATISTA, 2014) representam um necessário esforço de pensar novas práticas de Geografia que instiguem o processo de autoria no estudante e a formação de um pensamento crítico perante a realidade.
    Na nossa pesquisa, em conformidade com muitas ideias com as quais o autor articula, pensamos em aproximar o ensino da realidade e dialogar com os arredores escolares, elencando os jardins
    botânicos brasileiros, como espaços de análise que
    instiguem, antes de qualquer coisa, o diálogo com a sociedade e o ato de reflexão.
    Afinal, enfatizando a importância de pensarmos a didática geográfica através da construção de processos e não produtos descritivos e enfadonhos, tanto nossa dissertação quando o texto aqui comentado objetivam que o ensino de Geografia, e portanto o trabalho de campo, busque compreender a sociedade na sua diversidade, mas estabelecendo uma unidade, pressuposto que aliás denota o objeto de estudo da Geografia, o espaço geográfico, concebido como Santos (2009), de forma já clássica, como o conjunto indissociável de objetos e ações.
    Nesse sentido, o objetivo de realizar um trabalho de campo, tomando aqui como exemplo um jardim botânico, transcorre além de explicar os jardins botânicos apenas por eles mesmos, como, aliás, qualquer ponto geográfico. A descrição linear dos seus elementos não abarca um estudo do meio significativo.
    É fato que essa tradução didática na qual as categorias estruturantes da Geografia e o estudo do meio conversam exigem, como bem demonstra Diego Monteagudo, uma miríade de técnicas docentes, como o trabalho prévio em sala de aula, o conhecimento do lugar de análise pelo professor, a sistematização da visita, que deve ancorar-se e inclusive em preceitos da Geografia Moderna, como a tríade observar-descrever-explicar, e a posterior retomada em sala de aula do que foi visitado, que pode dar-se por relatórios, discussões e análises em conjunto - no que tange a isso, um autor clássico como Celestin Freinet sempre deve ser revisitado.
    Podemos, a título de uma conclusão provisória, apontar que a aprendizagem na Geografia escolar através do que os alunos têm de disponível é uma valiosa alternativa pedagógica, pois a educação além dos muros da escola, mediada por um trabalho
    de campo estruturado com instrumentos construídos pelo educador pode engendrar uma compreensão científica dos arredores escolares (que são geográficos!), fazendo com que os alunos atribuam significados à escola e avançam no entendimento da sociedade. Igualmente, o professor que se propõe a construir a sua didática conforme a realidade escolar na qual se inclui ultrapassa a meracópia e o senso comum e evolui enquanto autor, enxergando sentido na sua prática. Temos muito ainda a construir nessa direção. Textos com o de Monteagudo e espaços de discussão qualificada como o Geoforo são materializações de um momento de muita criatividade no ensino de Geografia.

    Referências:

    BATISTA, Bruno Nunes. Geografia no Jardim Botânico de Porto Alegre: A aventura do conhecimento. Dissertação (Mestrado) - Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Instituto de Geociências, Programa de Pós-Graduação em Geografia, Porto Alegre, Brasil, 2014.
    SANTOS, Milton. A Natureza do Espaço:técnica e tempo, razão e emoção. 4. ed. São Paulo: Ed. da USP, 2009.

    Bruno Nunes Batista
    Doutorando em Geografia (Ensino) - UFRGS, Porto Alegre, Brasil.
    Aluno no seminário temático "Que fazem os professores de Geografia?", ministrado pelo professor Xosé Souto, em setembro de 2015, no Programa de Pós-graduação em Geografia da UFRGS

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    1. Eu tambem acredito que os alunos atribuam significados à escola e avançam no entendimento da sociedade. se planificamos bem um trabalho de campo. Concordo com Bruno Nunes que un aluno critico necesita um trabalho nos espaços públicos, como é o Jardim Bontánico de Porto Alegre, pois agora tem uma amenaza de peche. A denuncia dos retalhos neste espaço serà algo importante não tanto para a escola como para o conxunto da população de POA
      Xosé M. Souto

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  54. Com base na publicação e nos comentários até então postados, é evidente que a análise apresentada referente à importância do estudo de campo se fixa mais especificamente no âmbito do ensino superior, todavia, embora alguns colegas tenham citado que atividades além sala de aula também devam ser realizadas no ensino básico, enxergo que, em se tratando de Brasil e do nosso sistema educacional em sua totalidade – extremamente defasado e problemático – é, fundamentalmente, na base do ensino que atividades como essa, visando, como muitos afirmaram, uma “aproximação” entre sujeito e objeto, deveriam ser inicialmente desenvolvidas, possibilitando assim, a mais completa apreensão de realidades até então meramente teóricas, ocultas e/ou silenciadas, para que o aluno comece a compreender, gradativamente e respeitando o devir de desenvolvimento referente a sua faixa etária, a importância de ir a campo, e dar início, como por exemplo, no que se refere aos assentamentos sem-terra citados em outros comentários, ao “estranhamento” em relação a forma com que a mídia veicula informações e manipula a opinião pública sobre os assentados dentro de um movimento ideológico hegemônico e a realidade contra hegemônica a que esse grupo se propõe com sua luta. Esse “estranhamento”, que possibilita o questionamento sobre as coisas como realmente são e como a ideologia dominante nos faz enxergar, deve ser anterior ao ensino superior, deve ser uma construção que se inicia e se desenvolve gradativamente no ensino básico e chega ao ensino superior em outro patamar, para que assim se possa, como bem mencionado por um dos colegas, pensar em como, enquanto pesquisador e partícipe social, e já conhecendo realidades não mais ocultas, interferir empiricamente, contribuindo diretamente com as lutas com um maior preparo e grau de maturidade intelectual e dinâmica.

    Pessoalmente, tive a oportunidade de realizar há pouco, uma atividade no ensino fundamental de um colégio da cidade onde moro, que visava basicamente assistir 4 aulas e analisar o material didático da disciplina História do Brasil e a forma como essa disciplina era ministrada. Pude constatar que embora no material didático, mais especificamente o caderno destinado ao professor, solicite que o docente proponha, dentro desse e demais conteúdos, atividades para além da sala de aula, como pesquisas de campo e diálogos com a sociedade, além de atividades relacionadas à arte, como filmes e peças teatrais, por exemplo, averiguei que os ensinamentos na prática, no dado colégio, limitam-se apenas ao ambiente da sala de aula, onde não há um envolvimento participativo dos alunos, de modo que, segundo os estudantes, o professor exterioriza o exato conteúdo conforme o mesmo está redigido na apostila, e há pouco ou quase nenhum espaço para que os alunos exponham indagações e questionamentos.

    (...)

    Frederico Di Palma Xavier Aguiar - Graduando em Ciências Sociais pela Faculdade de Filosofia e Ciências da UNESP de Marília.

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  56. (...)

    Outra constatação que pude fazer foi a grande preocupação que há, por parte não só dos docentes quanto da própria coordenação do colégio, com a “preparação” do aluno para o vestibular. E isso pode ser uma explicação para o fato de que o conteúdo seja rigorosamente focado na apostila e que afete assim o rendimento da disciplina, de modo que os próprios alunos – “contaminados” com essa preocupação excessiva para com o vestibular, e auferidos dessa responsabilidade que lhes é transferida desde cedo – passem a cobrar o docente para que o mesmo siga religiosamente o material, com a ideia não mais de aprender, com interesse e desejo por respostas sobre questionamentos e curiosidades para que o mundo ao redor passe a fazer mais sentido, mas apenas com o objetivo de decorar um conteúdo que lhes será cobrado em uma prova futura.
    E isso serve para elucidar o meu ponto sobre a formação básica e o modo como os estudantes chegam “crus” ao ensino superior em relação a experiências práticas de pesquisa e o embate teórico práticos de realidades que muitas vezes estão fisicamente próximas, mas empiricamente distantes. Creio que seja evidente, para a maioria de nós, que estudos e pesquisas de campo são extremamente importantes para oferecer aos alunos a oportunidade de ver o mundo (culturas, diversidade e realidades) por si próprios. E trabalhando em grupo, de modo que tenham a possibilidade de compartilhar impressões e experiências. Experimentando pessoalmente o ambiente, interagindo com ele diretamente, envolvidos nas atividades do local, trabalhando com os processos a serem estudados, e observando em primeira mão, de modo a aprender o que cada novo local pode proporcionar. Creio que seja claro que “ver o mundo em primeira mão” promove uma compreensão mais lúcida sobre ele. Reforçando e proporcionando o debate sobre as lições ministradas em sala de aula anteriores de modo a auferir a elas um nível mais elevado de "realismo". Só por estar imerso em um ambiente ou atividade prática se pode sentir a sua importância, seus impactos e sua dinâmica com os seus sentidos de tato, audição, olfato e visão, como um organismo vivo. Todavia, para que se possa não somente apreender a realidade de modo meramente contemplativo, mas propor mudanças e agir sobre ela com um nível de maturidade claro, o “estranhamento” sobre como as coisas de fato são e como nos fazem crer que sejam, que acredito ser o pontapé inicial, o que pode vir a fomentar uma perspectiva de transformação, deve-se anteceder o ensino superior.

    Atenciosamente,

    Frederico Di Palma Xavier Aguiar - Graduando em Ciências Sociais pela Faculdade de Filosofia e Ciências da UNESP de Marília.

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  58. Se partirmos do principio que o homem é um ser pensante, logo, ele identificara aspectos que são comuns a todos; Hegel nos dá um exemplo bastante factível: O Eu é universal em posição a todos os Eus individuais, sujeitando-os assim, a um critério que se torna universal. A razão é produto do reconhecimento dessas potencialidades que emerge do contexto da realidade objetiva em relação ao sujeito e objeto, estabelecendo critérios universais como um processo de vir-a-ser, uma contradição do universal que nega o ser-outro para apreender a autenticidade do real, a fim de governar a realidade – ser consciênte-de-si –, neste sentido a diferença e a identidade para Hegel é parte essencial das coisas; que nega e incorpora o seu oposto ao seu próprio ser. Na esteira deste processo, é valido enfatizar a relevância do trabalho de campo tendo como horizonte a busca na realidade empírica, onde o objeto nos ajuda a dizer o que é a coisa em-si, ou seja, a realidade concreta, confirmando ou contrapondo a pesquisa de caráter teórico subjetiva. Neste sentido, a fim de ilustrar as contradições sociais a partir de uma visão de mundo, podemos com exemplos mostrar o antagonismo de classe e o acirramento das luta de classes dentro do sistema em questão, como por exemplo: o Movimento dos Trabalhadores Sem Terra em luta pela reforma agrária opondo-se aos latifúndios, com suas formas de resistência – educação política, organização e estratégia de luta, divisão social do trabalho, agricultura, etc. – em relação aos ataques sofridos pela necessidade de expansão do capitalismo. Desta forma, a necessidade da pesquisa de campo se apresenta em meio a tanto espelhamento da realidade, ou seja, os aparelhos hegemônicos do capitalismo – rádio, TV, internet, burocracia, entre outros tantos, em suas mais diversas manifestações, da novela que passa na TV, as informações transmitidas pelo rádio ou internet – sendo esta formadora de consciência das massas, falseado a realidade e criminalizando a luta e os lutadores do campo em suas diversas alegorias.
    Por fim, é possível dizer que as experiências do mundo real, não encontram a verdade no singular ou individual, pois a verdade é um duplo processo de negação, a do objeto e a do individuo – isto é, ao entrarmos em contato com o objeto, no caso a pesquisa de campo, o objeto se mantém como é, o que muda é a nossa relação com o objeto, o objeto em-si não se altera – transferindo a verdade para o universal, construída pelo desenvolvimento da consciência, sendo a coisa, unidade e diferença e unidade na diferença, um intercambio dialético que contém uma diversidade no universal, formando uma unidade de todas as condições particulares e singulares em detrimento do todo, ou seja, o universal só se realiza na totalidade dos particulares, isto quer dizer que somente na totalidade podemos encontrar a essências das contradições entre O MST e os latifundiários, ou seja, a estrutura do modelo de sociedade em que vivemos.

    REFERÊNCIAS
    HEGEL, Georg Wilhelm Friedrich. Fenomenologia do Espírito. Tradução de Paulo Meneses; com a colaboração de Karl-Heinz Efken, e José Nogueira Machado. – 9. Ed. Petrópolis, RJ: Vozes: Bragança Paulista: Editora Universitária São Francisco, 2014, p.11-79.



    Vitor Luiz Carvalho da Silva
    Graduando em Ciências Sociais pela Universidade Estadual Paulista – Faculdade de Filosofia e Ciências de Marília-SP






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  59. Como alumna y futura profesora en Geografía, considero a las salidas de campo como una estrategia didáctica capaz de generar un aprendizaje significativo sobre el espacio geográfico donde se realice el itinerario, promoviendo el conocimiento del entorno. Permiten además confrontar la teoría con la práctica, de manera que no solo se corroboran los conceptos aprendidos sino que también se construyen nuevos.
    Las salidas de campo son una posibilidad de aprender de una manera diferente, de romper con la monotonía de la clase en el aula. Esta estrategia didáctica sitúa al docente como investigador ya que su proceso de enseñanza no se centra en la repetición de conocimientos sino en la problematización y producción del mismo; y al alumno lo ubica como un sujeto dinámico en el proceso de aprendizaje, aportando sus conocimientos previos e intereses para propiciar la presencia de rupturas epistemológicas que movilicen su pensamiento.
    Natalia Graneros
    Práctica Docente III
    Profesorado de Geografía
    Instituto Superior de Formación Docente N° 79
    Punta Alta, Buenos Aires, Argentina

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  60. Estimados amigos de GEOFORO, escrevo para compartilhar uma experiência formativa realizada com alunos e alunas do curso de Licenciatura em Pedagogia (curso inicial para formação básica de professores para atuarem com alunos da Educação Infantil e Anos Iniciais, ou seja, com crianças de 3 até 9 /10 anos). Como formadora de professores, parto do pressuposto de que é fundamental possibilitar conhecimentos conceituais, procedimentais e atitudinais em espaços não-formais de ensino. Dentre tais espaços, considero relevante os diversos tipos de museus, portanto, nesse ano letivo, organizei (juntamente com a educadora e os professores em formação) duas "saídas à campo". No referido curso de graduação, utilizamos o termo "excursões didáticas" por serem atividades realizadas fora das convencionais salas de aula que frequentemente usamos e, ainda, por terem fins educativos / formativos e investigativos. No mês de abril, estivemos num espaço museológico denominado por "Casa de Portinari", localizado no município de Brodoski, interior de São Paulo, Brasil. E, no mês de setembro, estivemos num outro destacado espaço denominado por Museu da Aviação, localizado no município de São Carlos, também no interior paulista. Os objetivos dessas atividades eram: possibilitar o conhecimento de dois diferentes museus brasileiros; incentivar a visitação de espaços não-formais de ensino; dialogar com futuros professores sobre quais conhecimentos conceituais, procedimentais e atitudinais tais museus apresentam e permitem o desenvolvimento junto as crianças; discutir sobre as facilidades e dificuldades em promover práticas de ensino nesses lugares; dentre outros. Para isso, realizamos visitas guiadas com monitores especializados. O transporte rodoviário foi financiado pela Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de Ribeirão Preto / FFCLRP, da Universidade de São Paulo / USP e a atividade formativa foi vinculada às disciplinas curriculares sob minha responsabilidade. A saber: Metodologia do Ensino de História e Geografia; Cartografia Escolar e Ação Pedagógica Integrada: História, Geografia e Ciências (todas do curso de Pedagogia). As "saídas à campo" foram realizadas no período da tarde (saída da universidade 12:30 horas com regresso 17:30 horas) e de modo opcional, ou seja, não obrigatório (tendo em vista que o curso é noturno e muitos alunos e alunas trabalham e não podem participar de atividades diurnas. Apesar disso, a adesão a proposta foi ampla e os resultados satisfatórios. Muitos alunos e alunas verbalizaram e escreveram sobre as potencialidades dos espaços visitados e dos conhecimentos adquiridos com as visitas. Dentre eles, a excelente organização e infra-estrutura dos espaços para receber crianças pequenas e, também, adultos e idosos. Profa. Dra. Andrea Lastória / USP / BRASIL

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  61. Para abordar la cuestión de las salidas de campo fuera del centro educativo, tenemos que tomar como punto de partida la importancia que le dan a las mismas el propio equipo docente. Por ello podemos encontrar actitudes muy heterogéneas entre los especialistas de la educación. Por una parte estas salidas son abordadas como un centro de interés del profesorado para que el alumnado aprenda y se divierta en el medio natural, estos ideales suelen ir acompañados de la contratación de especialistas en educación ambiental para que enseñen al alumnado. Esta concepción es muy diferente a la de otros docentes que buscan el centro de interés del alumnado para programar la salida. Es aquí donde surge el planteamiento del problema, puesto que aunque las actitudes fomentan un proyecto integral de educación en el medio ambiente, no es coherente que el profesorado no disponga de una formación previa en la materia. De este hecho, hemos podido cerciorarnos en el máster de innovación de didácticas específicas. Esta formación nos ha dado la oportunidad de adentrarnos en una reflexión crítica sobre los problemas medioambientales que encontramos en entornos naturales próximos a nuestra ciudad de Valencia, como pueden ser la huerta valenciana o l’ Albufera. Estas actividades han hecho que aprendamos los diferentes problemas existentes, y es a partir de este punto donde podremos iniciar el camino de la innovación y posterior investigación educativa para promover salidas de educación ambiental basadas en aprendizajes constructivistas donde tenga cabida la participación de toda la comunidad educativa.

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  63. La asignatura de Bases Didácticas, inserida en el contexto del Máster en Didácticas Específicas de la UV, nos propuso una propuesta de aprendizaje basada en la idea del itinerario pedagógico. El itinerario o la salida de campo se entienden pues, como una herramienta globalizadora de la experiencia de aprendizaje para nuestros alumnos, y así la vivimos como alumnos del máster. Lo cierto es que, en sí mismas, las salidas no siempre han sido trabajadas en una secuencia adecuada; pero, si somos capaces de convertirla en una propuesta aglutinadora e interdisciplinar, es entonces cuando se nos revela un recurso pedagógico mucho más potente.
    Salir al entorno permitirá al alumno establecer vínculos con su entorno, hecho que es uno de los objetivos más importantes de la escuelas actuales. La escuela, como organización humana, debe estar conectada a su entorno, y convertirse en un eje de la vida de la comunidad en la cual se insiere. Las salidas así, para los alumnos son una posibilidad de aprender a conocer, participar e incidir sobre este entorno próximo. Por tanto, deberían partir de un problema social real y, en la mesura de lo posible, cercano a los intereses y necesidades del alumno.
    Las salidas propuestas fueron a la Huerta de Valencia y a l’Albufera, a través de ellas nos dimos cuenta que como alumnos, y por supuesto como docentes, las salidas son un auténtico proyecto integral, que puede dar salida a las necesidades de innovación pedagógica de muchos docentes y profesionales en la actualidad.

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  64. Creo que es necesario entender las salidas de campo como una herramienta importantísima en la acción pedagógica de todo maestro o maestra, así como en el aprendizaje del alumnado. En primer lugar, cabe destacar la relevancia que debe tener la interdisciplinariedad en las salidas, ya que la fragmentación del currículo nos lleva a modelos de aprendizaje que difícilmente llegan a adaptarse al entorno, es por eso que debemos apostar por fomentar el pensamiento holístico.
    En segundo lugar, creo que es importante que el proyecto se lleve a cabo de forma col.lectiva entre todos los agentes de la comunidad. De esta manera fomentaremos la participación activa y todos y todas se sentiran más motivados e implicados, trabajando en base a los centros de interés.
    Además, es necesario utilizar estas salidas para trabajar la investigación con el alumnado, ya que de esta manera son ellos quienes observan, analizan y llegan a sus propias conclusiones.
    También me gustaría destacar la relevancia de la educación emocional, podemos ver que es un campo casi olvidado en la escuela pero que tiene una potencial educativo que debemos aprovechar. Es por ello, que debemos tenerlo en cuenta en nuestras salidas de campo.
    Por último, nunca nos podemos olvidar del carácter social en nuestras apuestas educativas. Es por este motivo, que debemos plantearlas desde una perspectiva sociocrítica, buscando siempre las problemáticas que puedan haber y buscando realizar una propuesta de resistencia, transformación y cambio.

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  65. Esther Francés Silvestre23 de octubre de 2015, 10:48

    Aquello que me ha llamado especialmente la atención es el uso didáctico que se le puede dar a una salida. Hasta ahora, los alumnos e incluso muchos de los docentes (incluida yo misma) pensábamos que estas salidas eran simplemente lúdicas o por trabajar de una manera más práctica los conceptos dados, sobre todo, en Conocimiento del Medio (en el caso de la Educación Primaria). Sin embargo, todo esto va mucho más allá. Como hemos podido comprobar, toda salida tiene un trabajo previo, tanto por parte de los docentes como por parte de los alumnos. Estamos aquí haciendo referencia a la partida u origen de estas salidas, es decir, a los centros de interés de los mismos alumnos y de los docentes. Un ejemplo de centro de interés podría ser, sin duda, una problemática socioambiental encontrada en el contexto más próximo del alumnado.
    Una buena forma de integral las salidas de campo sería mediante un proyecto integral. Exponíamos anteriormente la relevancia de las salidas de campo, es por ello que no podemos dejar de un lado la educación no formal en el ámbito del proyecto integral que queremos trabajar. Además, y antes de empezar a hablar sobre las salidas de campo, cabe recordar que para que el proyecto integral tenga especial sentido en el aprendizaje de los alumnos (aprendizaje significativo) este debería ser interdisciplinar de todas las áreas del currículo del curso al que vaya destinado. Por otra parte, y una de las ideas que se proponen siempre en un proyecto integral, es la gran cabida que tiene, por ejemplo, la participación de toda la comunidad educativa, así como la participación ciudadana.
    Centrándonos en las salidas de campo en sí, podemos decir que se trabajan diversos aspectos de la educación. La educación ambiental, sin duda, es uno de estos conceptos, pero no el único ni el más importante. Otra educación que se trabaja es la emocional. Teniendo en cuenta diferentes investigaciones podemos decir que la educación emocional es fundamental en las edades tempranas. Pero para que el trabajo sea coherente, debemos hacer un seguimiento o avaluación a los alumnos. El cuaderno de campo es una opción muy adecuada para guiar al alumno con este trabajo y, además, tener una referencia de su trabajo.
    En conclusión, como docentes tenemos que ser capaces de manjar correctamente todo lo que hemos dicho anteriormente para hacer de estas salidas de campo un verdadero conocimiento para nuestros alumnos. Para ello, solo hay una solución: la formación continua.

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  66. Me gustaría aportar una breve reflexión en relación con las salidas de campo. En este caso, nos ha servido para muchas cuestiones como pueden ser lograr un aprendizaje significativo, conseguir una observación e interés por el medio en el que estamos trabajando, ideas para trabajar con nuestros futuros alumnos y alumnas de manera innovadora, organizar y planificar una salida de campo, etc.
    En concreto, me ha servido de gran ayuda para caer en la cuenta de que la sociedad nos hace idealizar espacios ambientales que nada tienen que ver con la realidad. Es por esto, que fuimos a la Albufera y a la Huerta de Valencia para poder observar y analizar en qué grado la acción humana estaba desgastando el terreno. Para ello, realizamos unos dibujos antes y después sobre estos lugares y de esa forma, evaluar en qué medida había cambiado nuestra percepción.
    Por otro lado, ha sido interesante que nosotros como alumnado, tengamos una tarea asignada, pues es estrictamente necesario que sepamos desde el primer momento cuál es el objetivo de la salida de campo y que es lo que tenemos que analizar, ya que va a incrementar en un gran porcentaje la implicación en la tarea. Para ello, había que elaborar un cuaderno de campo en el que por medio de fotografías y reflexiones se constituyera un material evaluable y de propia reflexión por parte del alumno.
    Para finalizar, concluir incidiendo en la importancia de las salidas de campo para trabajar aspectos como la cohesión en el aula, el respeto por el medio ambiente, interés por la problemática socioambiental y algunos que otros aspectos que nosotros como alumnado hemos podido experimentar.

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  67. En mi opinión, las salidas de campo son una herramienta muy útil para trabajar la educación ambiental desde una perspectiva constructivista, dado que los alumnos aprenden de forma significativa interaccionando con el medio. Se establece una problemática socioambiental y en base a ello los alumnos en grupos y de forma cooperativa, empiezan a investigar aquellos aspectos claves sobre el problema planteado, por tanto, los alumnos no solo realizan un trabajo de aula, sino que trasladan ese trabajo al campo donde son capaces de interactuar en el medio e investigar in situ aquellos aspectos planteados en el problema. Para ello a mi juicio el cuaderno de campo se convierte en una herramienta clave en la educación ambiental y sobre todo en las salidas de campo, ya que de un modo útil permite introducir el problema que queremos investigar, y de ese modo los elementos que debemos tener en cuenta en la investigación, las observaciones realizadas, los hechos que han llamado la atención de los niños, fotografías, conclusiones y finalmente reflexión grupal, todo ello desde una perspectiva crítica ya que son ellos mismos los que confeccionan y realizan las anotaciones que consideran oportunas, en base a sus vivencias personales con la interacción con el medio.
    Las salidas de campo son una oportunidad para trasladar el aprendizaje a un contexto real, y a la vez desempeña un papel motivador en el alumnado, y de una forma eficaz conseguimos una mejora en el aprendizaje de nuestros alumnos. Del mismo modo, con estas salidas contribuimos a que los niños adquieran conciencia medioambiental y aprendan no solo a cuidar el medioambiente, sino también a respetarlo y protegerlo. Esta actividad debe ser correctamente planificada, y tener unos objetivos y una finalidad educativa claros, sino corremos el riesgo de que la salida se convierta en una excursión divertida vacía de contenido.

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  68. Alba Montilla Sánchez24 de octubre de 2015, 6:38

    Cuando nos dieron la noticia de que íbamos a hacer salidas de campo en un máster de investigación, creo que todos pensamos lo mismo: ¿para qué? ¿A estas alturas tenemos que ir de excursión?
    Después de las dos salidas de campo, lo entendí todo. No se puede comparar el aprendizaje que obtuvimos en los entornos naturales que el de una clase normal.
    Nunca, NUNCA había ido a la Albufera de Valencia; aunque obviamente la había estudiado durante mis años de escolarización, sabía donde se localizaba y cómo debería ser a través de las fotos que observé en mis libros de texto. Cuando llegué me enamoré del lugar, de la calma, del ambiente y al mismo tiempo surgió en mi mucha preocupación.
    En las fotos de los libros de texto no estaba tan contaminada el agua, ni se veía basura en la orilla del mar, ni los edificios que destrozan el paisaje natural, entre otros...
    Cuánto tenemos y qué poco lo cuidamos y visitamos.
    Qué interesante el saber que hay diferentes plantas invasoras, que hay que cuidar las autóctonas y ¿has visto esos flamencos? Parece que los flamencos también viven fuera del zoo.
    En el caso de la salida de l'Horta no fue tan impactante para mí, ya que por suerte la he vivido desde pequeña y sabía su importancia y sus problemas. Pero me paro a pensar en los alumnos de ciudad y veo en ella una salida de campo imprescindible.
    Es mucho el aprendizaje que podemos ofrecer de puertas para fuera que no se llega a consolidar en el aula, por tanto se debe crear un vínculo escuela- entorno para poder comprender la importancia que tiene el entorno cercano al lugar donde vivimos y parte de nuestra cultura y tradición.
    Las salidas de campo son una herramienta muy importante si se lleva a cabo con objetivos pedagógicos claros y sea él mismo alumno quien observe e investigue hasta extraer sus propias conclusiones, generando en él un espíritu crítico que intente buscar soluciones a las problemáticas encontradas en su entorno.
    Gracias a las salidas de campo que hicimos, tengo la mente mucho más abierta y sobre todo ganas de llevar estas salidas a la práctica con mis propios alumnos con una finalidad educativa prefijada para conseguir un aprendizaje significativo mientras se divierten y crean lazos sociales en el medio ambiente.

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  70. Mar Aleixandre Badenes25 de octubre de 2015, 8:15

    Hola a todas y a todos, en primer lugar, quiero agradecer la creación de este foro de debate/opinión sobre las salidas de campo y a todos aquellos que con sus comentarios han aportado experiencias y conocimientos. En segundo lugar, me gustaría compartir una experiencia sobre salida de campo que realizamos en una asignatura en la universitat de València.

    Nos fuimos a la Albufera para comprobar de primera mano, la problemática que habitaba en esta zona. Para mí, este parque verde y natural es muy conocido y había trabajado su flora y fauna en la escuela. Sabia muy bien lo que estaba ocurriendo con ella y la problemática que tenia en general o, mejor dicho, el conjunto de problemas que a ella se abrazaban. Pero, hay algo del itinerario que realizamos en la universidad que quiero resaltar porque me resultó muy impactante y de gran valor ya que nunca lo había hecho en ninguna salida anterior.

    En esa última ocasión, no se trataba de una simple ruta para conocer la problemática o la flora y la fauna como en las salidas que había estado realizado casi todos los años en la escuela, sino que también era un itinerario emocional en el que en todo momento, los sentidos eran la clave y el instrumento para sensibilizarnos y concienciarnos de lo que realmente estaba sucediendo. Más que una ruta de transmisión de conocimientos, la entendí como un itinerario que tocaba el corazón y los sentimientos más humanos.

    Caminábamos descalzos sobre algas, pechinas, rocas y otros elementos de la naturaleza. También veíamos en el mismo camino otros obstáculos que eran fruto de los humanos (basura, muros, casas, etc.). Construimos arte efímero en la orilla del mar, experimentando sensaciones y emociones. Leímos textos literarios sobre la Albufera, escritos por autores de la zona y visitantes, que propiciaron un ambiente mágico y emblemático entre los que estábamos presentes.

    He querido resaltar esta manera emocional y afectiva de hacer la salidas de campo, porque a diferencia de todas las demás, fue verdaderamente significativa y llena de valores e intencionalidades que impregnaron mi persona de sentimientos y recuerdos. Me llevaron a reflexionar y ser crítica conmigo misma y con todo lo que nos rodea. Podríamos decir que me tocó el corazón y con ello, empezó a cambiar mi visión sobre este y todos los otros majestuosos parajes que nos regala la naturaleza.

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  71. Durante el módulo de Bases Didácticas, impartido en el Máster en Investigación en Didácticas de la Universidad de Valencia, he tenido la oportunidad de ampliar mi visión sobre el medio ambiente y su tratamiento didáctico en los centros escolares. En concreto, me gustaría centrar la atención en el aspecto sobre el que más he podido reflexionar: las salidas de campo. Es curioso que, a pesar de ser un recurso muy valioso, el cual ofrece numerosos beneficios, normalmente suele hacerse un uso superficial del mismo.
    Por este motivo, se nos propuso la realización de dos itinerarios con el fin de que nosotros mismos pudiéramos observar, analizar y reflexionar en primera persona, no sólo sobre lo que ocurre en nuestro entorno natural, sino también sobre las ventajas que ofrecen estas rutas. Gracias a ellas, nos dimos cuenta de que gran parte de nuestras percepciones del entorno eran erróneas, al igual que algunas de nuestras ideas sobre el modo en el que deben abordarse didácticamente este tipo de visitas.
    Asimismo, hemos comprobado que permiten trabajar aspectos más desatendidos en las aulas, como la educación emocional o la investigación. No obstante, es esencial que se planteen y lleven a cabo adecuadamente, con unos objetivos concretos y teniendo en cuenta siempre los centros de interés. De este modo, lograremos fomentar una actitud crítica, activa y reflexiva en nuestro alumnado, y que éste pueda establecer o estrechar un vínculo con el entorno.

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  72. Laura Sánchez Ballester25 de octubre de 2015, 13:51

    Me gustaría empezar, agradeciendo el cambio de perspectiva que se nos ha dado sobre las ciencias experimentales como tales, puesto que a través de la realización de la asignatura, se ha generado en mí, un punto de vista diferente sobre las mismas. He tomado conciencia de que la sociedad nos está pidiendo un cambio, que es, entender la ciencia desde otro punto de vista y para ello, uno de los requisitos es enseñarla a nuestros niños y niñas desde ese otro punto de vista. Desgraciadamente yo no he podido tener esa visión hasta la realización de este máster, lo que me lleva a pensar ¿qué es lo que puedo hacer yo como maestra de Infantil, para poder lograr que esa visión de un señor con bata blanca y gafas, con el pelo a lo loco y entre un montón de probetas, no se preestablezca en la mente de mis alumnos?

    Bien, pues una de esas cosas, es realizar salidas de campo con nuestros niños/as, de esta manera no sólo estas reforzando la unidad didáctica que estés dando en clase, sino que va mucho más allá del currículum a impartir; hay un currículum oculto, y es, todo aquello que pueden experimentar y el interés que se puede generar en ellos, al realizar estas salidas. Esta vez nos tocó hacer de alumnos a nosotros, y he de decir que cuando nos dijeron que nos íbamos de excursión, no entendía muy bien la finalidad de la misma hasta que llegamos a la Albufera y luego la Huerta y pudimos ver la problemática de ambas áreas, fruto de la acción humana.

    Especialmente, he de reconocer que la salida a la huerta, hizo mella en mi, puesto tengo mis raíces familiares ahí y me he criado entre esos campos que ahora son el Politécnico. La visita afloró muchos recuerdos de mi infancia, llenos de múltiples sentimientos que hasta ahora no me había detenido a analizar; ello provocó que al día siguiente, un domingo familiar en casa de mi abuela, fuese a husmear en el baúl de su casa, donde tiene los álbumes de fotos. En ellos me esperaba encontrar fotos de mis abuelos de jóvenes, de cumpleaños de mi madre y mi tía, de comidas, celebración de Navidades etc… y lo encontré; pero hubo un álbum en especial, que estaba dedicado a la huerta, donde aquella forma de vida de esa gente humilde, que estuve observando el día anterior con mis compañeros, les puse caras, con nombres y apellidos, MIS ABUELOS, fue entonces cuando comprendí la importancia de cuidar lo nuestro, al ver las fotos que mi abuelo guardaba con tanto anhelo de una vida que dejaron atrás, cuando se mudaron a Benimaclet, o lo poco que había de ese barrio por aquel entonces.
    Ese álbum fue hecho, con la intención de que nunca olvidasen de donde provenían, para que pudieran recordar cómo eran y en lo que se habían convertido; pues bien, lo lograron, a día de hoy aún mantenemos esa casa y esos campos, mantenemos un trocito de nuestra cultura e identidad, del que me siento privilegiada, al formar parte de él.

    Esta asignatura creo que nos ha sabido enseñar, cómo se han de tratar las ciencias experimentales desde nuestro papel como docentes y el efecto que puede tener sobre nuestros alumnos, si sabemos encauzarla bien. La prueba es, mi propia experiencia.

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  73. Pienso que durante estas sesiones se nos ha abierto una puerta de intervención pedagógica. Se han tratado nuestras pre-concepciones, las hemos contrastado con la visita a los centros de interés, se han detectado problemáticas reales y hemos formulado líneas de investigación que orientan posibles soluciones para combatirlas. Y es que, al final, lo que prevalece es la sensación de que las excursiones o salidas de campo pueden tener un valor muy grande para comprender el entorno en el que se vive, y que no sólo tocan el área del Medio Ambiente, sino que hemos apreciado que la Educación Ambiental abre un abanico que incluye a todos los campos de conocimiento.
    Otro elemento fundamental es la viabilidad que se ha visto en la aplicación de este trato de los contenidos. Hemos visto de primera mano que tratar al alumno/a como un sujeto activo en el proceso de aprendizaje hace que valore más los contenidos y se genere una preocupación acerca de los mismos.
    También me ha parecido adecuado la progresiva aportación de material por los/las profesores/as, tanto ha nivel digital como físico, que nos ha ayudado a informarnos con más profundidad, orientarnos y a saber dirigir nuestra intervención en una línea concreta.
    Lo único que lamento es que, debido a la estructura organizativa del máster, no se hayan podido dar todas las sesiones más seguidas y no haya podido haber una continuidad que diera pie a una inmersión educativa aún mayor.

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  74. María Josende Navarro26 de octubre de 2015, 3:05

    Hola a todos!!
    Me gustaría decir que en el módulo Bases Didácticas 2 del máster en Investigación en Didácticas Especificas e impartido por varios profesores. Nos han enseñado que no solamente podemos enseñar en el aula, sino que los también enseñamos cuando salimos al aire libre, ya que en las dos salidas al campo que hemos hecho, hemos aprendido más, que estando sentados en el aula escuchando al profesor leer unas diapositivas.
    En la salida a la Huerta Valenciana, aprendimos como hemos casi acabado con la huerta, ya que cada vez hay menos terreno para ella y más terreno para edificios fantasmas, que no los van a habitar, porque no hay tanta gente en Valencia. Mientras que en la Albufera, hemos visto que sino somos más respetuosos con el medio, podemos acabar con él.
    Por eso me gustaría dar las gracias a estos profesores por abrirnos los ojos y enseñarnos otra forma de ver y sobretodo de enseñar.

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  75. Hola estimados amigos y docentes,

    Las salidas de campo, ese gran desconocido. Voy a realizar una reflexión de las salidas de campo en base a la educación primaria, esa “cosa” a la que espero llegar a ser docente algún día no muy lejano.

    Atendiendo a lo dispuesto en las leyes educativas, las salidas de campo deberán estar aprobadas por el Consejo Escolar a principio del curso académico. Esto quiere decir que primero de todo, el docente debe tener una correcta programación didáctica para poder escoger las salidas más adecuadas y poder programarlas de la mejor forma posible. Hasta aquí todo normal, ahora viene el problema. El maestro junto con el equipo directivo (claustro de maestros) señalan la fecha en el calendario escolar. Pero, ¿está el docente o los docentes preparados para la salida de campo? A simple vista todos diríamos que sí, pero la realidad es otra. En la actualidad y por lo que he podido observar como docente en prácticas y comentar con otros docentes titulares, las salidas de campo para muchos maestros se convierten en un obstáculo, en un trabajo extra. Es por esta razón que muchos de estos maestros recurren a empresas privadas que organizan toda la salida escolar. Y, ¿qué pasa aquí? Pues que estas empresas privadas no conocen la metodología que se está llevando en el aula ni las necesidades y características del alumnado.

    Las salidas de campo brindan al alumnado (especialmente en educación primaria) la oportunidad de pasar un día increíble realizando aprendizajes significativos con sus compañeros saliendo de la monotonía del aula cerrada para aprovechar el mundo real. Solo por esa razón, como futuro docente, creo que el maestro debe implicarse activamente en la puesta en marcha y realización de las salidas de campo. Es normal que durante la salida se tenga apoyo de especialistas, pero es necesario que el docente conozca el lugar y lo haya estudiado para poder ayudar a sus alumnos/as y se sienta implicado durante la salida.

    Con respecto a las salidas que realizamos en el máster, comentar que los profesores sabían de lo que hablaban a la perfección y aprovecharon todo aquello que les ofrecía el medio para interactuar con el alumnado, brindando siempre la oportunidad de que interactuáramos entre nosotros.

    Por último, comentar la necesidad de, una vez realizadas las salidas de campo, la importancia de trabajar en las sesiones posteriores en el aula aquello que se ha aprendido durante la salida de campo y evaluarla. Este hecho nos puede ayudar a realizar mejoras y modificaciones para años posteriores.

    A modo de conclusión y a la vez opinión acerca de las salidas de campo, lo que diferencia una buena salida de campo de otra no tan buena es la planificación que se realice de la misma, ya que interactuando con el medio, el alumnado siempre va a aprender algo nuevo. La cuestión es, ¿cuánto queremos que aprenda nuestro alumnado?

    Un saludo y gracias.

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  76. Buenas tardes, soy Sandra Boquer Cortés del Máster de Investigación en Didácticas Específicas y a continuación daré mi opinión personal sobre la asignatura:

    En este módulo del máster, que trata sobre las Ciencias Sociales y Experimentales, he aprendido muchas cosas que a simple vista pueden parecer sencillas pero que en realidad no lo son. Gracias a las salidas de campo ahora sé que las representaciones sociales, que cada uno tenemos en nuestra mente, en muchos casos no se corresponden con la realidad.

    Me di cuenta de esto la primera vez que nos pidieron que dibujásemos la Albufera o “l’Horta” y yo lo hice con la representación se me venía a la mente. Después de hacer las dos salida, me di cuenta de que estaba equivocada: había mucha contaminación y no eran para nada como las había dibujado. Gracias a la pequeña investigación que hicimos por grupos, fui consciente de que existía una problemática socioambiental: la acción del ser humano está perjudicando gravemente el medio ambiente. A raíz de ese descubrimiento, la segunda vez que me pidieron que dibujase esos lugares mi representación había cambiado por completo.

    He aprendido que para concienciar a nuestros estudiantes sobre la importancia de proteger el medio ambiente, es importante realizar proyectos integrales y algunas salidas de campo, donde se les inculque una educación ambiental. De manera que tengan contacto directo con el medio ambiente. A parte de los proyectos integrales y las salidas de campo, me he dado cuenta de que también deberíamos prestar especial atención a lo que les interesa de la naturaleza. Permitiéndoles indagar por ellos mismos responderán mucho mejor, adquiriendo una mayor concienciación y, por consecuente, una mayor participación el día de mañana en lo que respecta al medio ambiente.

    Estas son algunas de las cosas que he aprendido gracias a este módulo del máster.

    Un saludo y gracias por concienciarnos sobre este tema tan importante que nos involucra a todos,

    Sandra

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  77. Boa tarde!
    Considero as saídas à campo fundamentais na formação do educando. Atualmente, como monitora de uma disciplina de Ação Pedagógica Integrada: Ensino Fundamental II na Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de Ribeirão Preto da Universidade de São Paulo no Brasil tive a oportunidade de participar de uma saída à campo com o grupo de alunos. A referida disciplina aborda a formação do pedagogo no que se refere ao ensino de História, Geografia e Ciências. Nesse momento os alunos estão realizando estágios em escolas dos anos inicias do ensino fundamental. Nesses estágios os alunos elaboram planos de aula para realizar intervenções. Em tais planos de aula elaboram um intervenção em espaço não formal de ensino condizente com os seus projetos, estas visitas podem ou não ser realizadas de acordo com as possibilidades das escolas em que os alunos estagiam. Para que os alunos compreendessem a importância formativa da atividade as professoras responsáveis - Profa. Dra. Andrea Coelho Lastória e Profa. María Elena Infante-Malachias - e pela educadora - Ma. Delma Rosa dos Santos Bezerra - planejaram uma visita ao Museu da Aviação que se situa em São Carlos (São Paulo - Brasil). A atividade foi de grande relevância na formação dos alunos, não só para elaborem seus projetos, planejando atividades similares em outros espaços não formais de aprendizado, mas, como docentes em formação. Contribuiu para os conhecimentos e para pensar seu exercício profissional no futuro. Obviamente, a atividade também foi muito relevante para a minha formação pessoal.
    Um grande abraço.
    Rejane T. Guimarães
    Mestranda do programa de Pós-Graduação em Educação
    Membro estudante do Grupo de Estudos da Localidade (Grupo ELO)
    Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de Ribeirão Preto
    Universidade de São Paulo - Brasil

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  78. Esta contribución al GeoForo se debe a la experiencia vivida en la asignatura de bases didácticas II del máster de investigación en didácticas específicas de la Universidad de Valencia.
    Este módulo, de ciencias experimentales, se ha vertebrado en torno a dos salidas de campo. La primera salida se realizó al parque natural de la Albufera de Valencia y la segunda salida tuvo lugar en un enclave “olvidado” pero de mucha importancia para la ciudad de Valencia; La Huerta.
    Escribo en este foro de salidas de campo porque gracias a la salida de la Huerta yo, persona que ha estado educada en una escuela rural, he aprendido de la importancia del entorno cercano y el uso educativo que los docentes pueden darle.
    Como alumno de una escuela rural he tenido la oportunidad de realizar actividades, durante toda mi escolarización, relacionadas con el entorno en el que vivimos. En Valencia y en general en las ciudades, parece que esta interacción con el medio más próximo haya desaparecido. Los alumnos piensan que las cebollas nacen en los envoltorios plásticos. Centrándonos en la ciudad de Valencia, no se conoce la importancia que la huerta tiene y mucho menos que ha tenido, a lo largo de la historia, a todos los niveles sociales y económicos.
    Gracias a una visita como la que hicimos podemos trabajar concepciones erróneas y concienciar de la importancia de este entorno. Sin embargo lo más importante es que a partir de una salida y su correspondiente proyecto educativo, se puede trabajar de manera transversal en cualquier área de conocimiento. De esta manera mediante la salida a la huerta se puede trabajar los metros de tierra labrados, perímetros de parcelas, cantidades de agua de regadío (matemáticas), la historia del regadío de la zona (historia), etc.
    Así pues las salidas de campo son esenciales en el proceso de enseñanza aprendizaje ya que rompen con la rutina habitual de las clases y trasladan el aprendizaje y el conocimiento al mundo real, por lo que son muy motivadoras para el alumnado y potencian el aprendizaje significativo.

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  79. Como bien han comentado, las salidas de campo son una gran herramienta didáctica que nos abren todo un mar de posibilidades educativas. No obstante, todo ello depende del enfoque y uso que el profesorado haga de ellas.

    Si bien, normalmente, son empleadas de un modo lúdico y divertido que permite, tanto a profesores como a alumnos, desconectar del trabajo sistemático del aula; en el Máster de Investigación en Didácticas Específicas, hemos aprendido que también es posible programar salidas escolares que no sólo estén conectadas con aquello que tratamos en clase, sino que, además, nos permitan investigar y tratar una problemática sociambiental.

    Y, es más, a través de esta problemática sociambiental también podemos trabajar otros aspectos con nuestros alumnos, como pueden ser sus concepciones espontáneas o representaciones sociales del lugar donde vamos a realizar la salida de campo o, incluso, trabajar de un modo interdisciplinar e integral la educación ambiental.

    Así pues, para ello deberemos programar estas salidas con suficiente antelación, pues será necesario elaborar nuestra propia guía didáctica de la salida de campo, a partir de la cual podamos trabajar todos aquellos aspectos que consideremos necesarios, así como trazar nuestra propia ruta: aquella que consideremos más idónea en función de la edad de los estudiantes, el lugar donde realizaremos la salida de campo y los contenidos y actividades escogidas.

    Si, en cambio, decidimos escoger una actividad previamente organizada por alguna entidad, puede que esta no se ajuste o adapte a aquellos aspectos y conceptos que queremos trabajar en el alumnado y, por tanto, nuestra salida escolar puede quedar totalmente desconectada de su finalidad inicial. Por este motivo, será necesario analizar las salidas que nos ofrecen para poder escoger la más adecuada y complementarla en aquellos aspectos que consideremos necesario.

    Finalmente, es importante fomentar una participación activa en nuestros alumnos durante las salidas de campo, pues, de este modo, conseguiremos que aprendan significativamente y puedan utilizar e implicar estos aprendizajes en su vida diaria.

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  80. Tomando como referencia el tema de las salidas de campo, me gustaría hacer énfasis en la concepción que seguimos teniendo de forma mayoritaria sobre la educación. Considero que aunque todos los ciudadanos, no sólo los docentes, sabemos qué tipo de escuela queremos y los valores que ésta debería transmitir, ni siquiera los profesionales somos capaces de elaborar estrategias de mejora.
    El aprendizaje de elementos como las salidas de campo me ha permitido observar las posibilidades innovadoras de las actividades clásicas. En mi especialidad, Educación Infantil, suelen darse habitualmente estas salidas, pero se enfocan desde un punto de vista lúdico casi como si se pretendiera que el niño no note que está aprendiendo, creo que si realmente buscamos el aprendizaje significativo ésta debería ser la mejor y mayor fuente de estudio.
    Además, sacando al alumnado de la burbuja que para ellos supone la escuela, no sólo estaremos educando ciudadanos en un contexto real sino que (siempre que se programe bien) podrán desarrollar un espíritu crítico frente a la realidad. Una realidad que, dicho sea de paso, no está compartimentada en áreas y que debemos por tanto tratar de forma globalizada.
    Por último, cabe destacar que las salidas de campo inciden directamente sobre el aspecto de la educación ambiental, a veces abandonada, y que gracias a la identificación de problemas por parte de los niños nos lleva hacia el buen desarrollo de las emociones.

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  81. Sergio Ferrando Felix27 de octubre de 2015, 14:14

    ¿Nos hemos planteado la importancia que puede tener realizar salidas de campo con los alumnos de primaria? ¿Debe servir la educación para aproximar a los alumnos a su realidad más cercana?

    Seguro que muchos de nosotros, hemos aprendido las Ciencias Sociales y Experimentales a través de los libros de texto de cualquier editorial, a través de actividades cerradas y de una única posible respuesta o de propuestas que simplemente pretendían verificar la obtención de determinados contenidos de manera objetiva. De la misma manera, si nos ponemos a recordar, también habremos sido participes de alguna salida extraescolar a la que no conseguimos atribuir ninguna finalidad concreta, ya que no correspondía con aquello que se estaba trabajando en clase ni con cualquier tipo de formación transversal, y que por tanto aparecía como una formación descontextualizada que carecía de sentido.

    Por ello, cabe plantearse y más en el aprendizaje de las ciencias, la posibilidad de romper con este sistema técnico y positivista para centrarnos en un proceso de enseñanza más realista y cercano a la realidad del alumno que además pueda ser sometido a la crítica. Por este motivo, las salidas de campo podrían o mejor dicho, deberían ser aprovechadas para profundizar determinados aspectos de aquello que anteriormente se ha trabajado en el aula o para poder ayudar a los alumnos a que descubran que todo aquello que estudian tiene un sentido real que forma parte de su vida diaria. Muchos estudios, ligados a la metodología constructivista han demostrado que el mayor aprendizaje del alumnado se encuentra en el “aprender haciendo”. Por tanto, ¿por qué no tratar de dar mayor protagonismo a los alumnos a través de un sistema tan accesible como podrían ser las salidas de campo?

    Quizás, sea el momento de romper los estereotipos sociales que existen sobre estas salidas, vistas por muchos como una pérdida de tiempo o como una forma de ocio, para poder mostrar que son una gran posibilidad de aprendizaje. Principalmente, porque a través de estas los alumnos pueden empezar a investigar, a descubrir i sobre todo a cuestionar-se todo aquello que ven. A partir de estas, también podemos generar intercambios de opiniones, debates y aportaciones significativas a partir de un planteamiento adecuado de estas. Del mismo modo, podrán empezar a trabajar en grupo de forma realista y podrían ir desarrollando diferentes capacidades de manera integral. No debemos olvidar que estamos formando o más bien, ayudando a que ellos mismos construyan sus propios aprendizajes. Un hecho que permite observar que el interés de la escuela no recae en la adquisición de conocimientos sino en cómo se lleva a cabo el proceso de construcción de estos y en cómo los alumnos desarrollan las actitudes y emociones a través de ellos.

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  82. Sergio Ferrando Felix27 de octubre de 2015, 14:16

    Continuación:

    En este momento, considero que muchos compañeros de profesión quizás vean este tipo de propuestas como un “sueño imaginario” que no puede llegar a ser real. Puede que la presión de la sociedad en la que vivimos, los modelos de educación tradicional y la forma de ver la educación por parte de las familias, limiten cualquier tipo de progreso que vaya más allá de las aulas. No obstante, mi propósito no es transmitir la idea de que debemos aprender exclusivamente a partir de salidas extraescolares de campo, ni mucho menos. La finalidad recae en la necesidad de concienciar de que a través de un buen planteamiento, estas salidas constituyen un recurso educativo de un potencial inigualable.

    Por ello, más que tratar que la educación incorpore una gran cantidad de salidas, me gustaría proponer que la educación des de dentro, sea concebida como una salida de campo en sí. No necesitamos constantemente desplazarnos grandes distancias, recorrer diversos caminos ni tampoco pedir una gran cantidad de dinero a las familias, y menos en situación de crisis. Lo que se trata es de enfocar las escuelas a partir de las metodologías propuestas para este tipo de salidas donde las claves sean la posibilidad de plantearse un problema y poder ir trabajando para poder resolverlo de forma significativa, a partir de la experimentación y del contacto con el propio entorno.

    Una forma de trabajo, que como vemos rehúye de cualquier tipo de educación tradicional y de un tipo de conocimiento exclusivo y limitado, buscando un tipo de aprendizaje competencial e interdisciplinar en el que todo aquello que se aprenda pueda tener una transferencia a la vida de los alumnos. Quizás, esta sea la forma de mostrar que la educación no es aquello que muchos piensan, sino aquello que cada alumno piensa dentro de sí mismo cuando aprende a tener un contacto con la realidad y es capaz de someterla a la crítica.

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  83. Alejandro Caro Carmona28 de octubre de 2015, 4:02

    A través del módulo “Investigaciones didácticas en torno a las actividades fuera del aula como elementos esenciales para la educación ciudadana y la formación del profesorado para la sostenibilidad” de la asignatura Bases Didácticas 2 del Máster en Investigación en Didácticas Específicas (Universitat de València), se ha podido vivenciar de primera mano las implicaciones de las “salidas de campo” como instrumento de gran potencial didáctico para vehicular la Educación Ambiental.

    Así mismo y en referencia al comentario de Mar Aleixandre Badenes describiendo ambas salidas efectuadas (Parque Natural de la Albufera y Huerta de Benimaclet) desde una perspectiva emocional, las salidas de campo permitieron potenciar todo un enfoque interdisciplinar de aprendizaje donde no solo el análisis medioambiental tenía cabida. Por ello, las múltiples manifestaciones de la sociedad en el entorno (lengua, literatura, arquitectura o tecnología) se entrelazaban a este permitiendo una ruptura total de las concepciones espontáneas sobre dichos ambientes, idealizadas mayoritariamente, plasmadas a través de dibujo realizados en una sesión previa a las salidas.

    Además, el hecho de tomar un enfoque investigador en el cual el alumnado detecta problemáticas socioambientales vivencialmente en grupos, en el caso de la Albufera serán reflejadas y ayudarán a la elaboración de un cuaderno de campo, permite la construcción cooperativa de aprendizaje significativo mediado por el desarrollo de una visión crítica sobre el medio socioambiental al mismo tiempo que, por su interacción con este, fomenta que germinen actitudes estudiantiles para el desarrollo sostenible.

    Por último, no debe olvidarse como ha sido señalado en algunos comentarios anteriores, la importancia de todo un planteamiento didáctico que conduzca dichos itinerarios. Así, es muy importante que el docente, como conocedor de las características de sus alumnos (intereses, conocimientos previos o estilos de aprendizaje) así como de los objetivos de aprendizaje a los que deben llegar, debe ejercer un papel primordial para efectuar estas borrando visiones de estas como simples “visitas turísticas” al mismo tiempo que permite hacer de estas objetos de estudio en si mismos y espacios que permitan el desarrollo integral de los estudiantes.

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  84. He visto con agrado la participación de vosotros en el geoforo (Foro 21)., en relación con las salidas escolares. Sin embargo aprecio algunas cuestiones que me parece que podrían ser objeto de un mayor debate.
    1.-Habéis insistido en las cuestiones del espacio vivido: las emociones y sentimientos respecto al lugar decubierto o reconocido desde otra perspectiva
    2.-Habéis dado cuenta de algunos estereotipos que existen en los paisajes, pero no se han concretado en La Albufera y en LA Huerta, lo que nos permitiría debatir si estos prejuicios han dado lugar a la pasvidiad de la sociedad valenciana ante la destrucción de la huerta. es decir, los habitantes de VAlencia ciudad han manifestado una actitud de entender que la huerta era algo diferente a su vida y que poco tenía que ver la destrucción de una alquería o de un espacio, como La Punta, con su vida cotidiana
    3.-En las relaciones ecosistémicas, o espacio concebido, o territorio que es organizado, no se ha contemplado el análisis de las amenazas concretas de los factores antrópicos en el parque natural de La Albufera y en el medio de L'Horta. Sería importante analizar la contaminación del manto freático que afecta a toda la actividad agraria y no hablar simplemente de la contaminación.
    Os animo a compartir vuestros conocimientos desde una reflexión más específica de los factores locales que afectan al ecosistema planetario y, por tanto, a la ciudadanía universal.
    Un saludo
    Xosé M. Souto

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  85. Borja Poyatos Almagro28 de octubre de 2015, 11:47

    Hola! Buenas a todos! Soy un alumno del máster de Didácticas Específicas de la UV y me gustaría expresar varios aspectos que me produce este pequeño comentario.
    En primer lugar, me parece muy interesante que se realicen este tipo de actividades, ya que hablando en mi persona, considero que cualquier actividad, acompañada de ciertos elementos visuales y/o gráficos puede ayudar a incrementar el proceso de aprendizaje del alumno. En el caso de asignaturas de ciencias (sobretodo naturales) estas actividades deberían ir acompañadas de elementos como el campo rural o incluso industrial, los cuales son materiales indirectos que están a nuestro alcance, y que a veces ,no le damos la importancia que requerirían o simplemente exprimir más esos recursos.
    En segundo lugar, me gustaría resaltar que me parece una iniciativa interesante, ya que cuando yo era alumno de Primaria, nuestras excursiones se basaban en excursiones al campo, fábricas o parques naturales como el Albufera donde simplemente se veía como puro ocio ( no había clase) pero no se le extraía el ámbito académico que debería. A partir de realizar estas visitas, se descubre como podemos realizar muchas formas diferentes de plantear un itinerario trabajando contenidos vistos en clase, así como poder cambiar roles ( los alumnos guían la visita, preparan actividades...) y así hacer de una visita de este calibre, como algo más fructífero.
    En conclusión, estoy a favor de realizar itinerarios en colegios, institutos, universidades... Para poder enseñar al maestro de primera mano, las ventajas que tiene el poder dar clase en zonas abiertas, aprovechandonos de recursos que están al alcance de todos.

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  86. Uno de los problemas más patentes en la sociedad y hoy en día es la falta de conexión y de contacto entre los habitantes de las áreas urbanas con su entorno rural más próximo. En menos de 45 años, hemos pasado de un reparto de población 63% rural y 37% urbana a cerca del 50% y 50%. En el Estado Español esos porcentajes se sitúan en torno al 20% de población rural y 80% de población urbana. (Estadística Española Volumen 57, número 186 /2015, pp. 5-28.)

    Como docentes, hemos de plantearnos si además de una movilización hacia las ciudades en los últimos años, también ha habido una desconexión de los urbanitas hacia los entornos naturales e intentar revertir la situación. Es aquí donde aparece la siempre olvidada, menospreciada e infrautilizada labor de las salidas de campo en las escuelas.

    Durante este módulo, hemos hecho una profunda reflexión sobre como utilizamos los maestros las salidas de campo. Hemos aprendido que desde las aulas hemos de reconsiderar las metodologías que escogeremos a hacer estas salidas, ya que solamente (y como mucho) promovemos el conocimiento de contenidos relacionados directamente con las salidas. Por ello es necesario el uso metodología activa dónde los alumnos y alumnas interactúen con el medio y puedan estar en contacto directo con el medio del cual aprenderán.

    Dentro de esta metodología activa, también debemos inculcar el enfoque globalizador. Es decir, intentaremos programar las salidas lo más dinámicas y transversales posibles. Para trabajar desde este modo, es necesario valorar varios ámbitos como las ciencias sociales y naturales, las matemáticas, la geografía, la música, la danza, el teatro o la lengua e intentar buscar esa interdisciplinariedad de los conocimientos, relacionando y promoviendo actividades donde los niños y niñas trabajen de forma transversal y significativa los conocimientos, valores y actitudes.

    No obstante, no solamente enlazando conocimientos y promoviendo un aprendizaje interdisciplinar estamos obteniendo el máximo redito o provecho a las salidas de campo. Además debemos ser conscientes de la obligación que tenemos los docentes de promover reflexiones, educar ciudadanos críticos, crear hábitos duraderos y trabajar las emociones. Por último, mencionar también la necesidad de empezar los proyectos y las salidas teniendo en cuenta los problemas que los alumnos encuentren en su entorno y partir de ahí, trabajar sus representaciones sociales y la reflexión a través del medio, para trabajar significativamente las Ciencias Naturales.

    Todavía queda mucho por mejorar.

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  87. Como bien han comentado todos mis compañeros, hemos podido advertir a lo largo de cada sesión de este módulo, el potente instrumento que suponen las “salidas” en la educación. Por supuesto no estamos hablando de esas excursiones que muchos hemos vivido, en las que hemos ido a X lugar para “aprender” algo, pero que se han ceñido a seguir a unos monitores, ver cuatro cosas y jugar al “pilla pilla” mientras los maestros tomaban un café y charraban en la cafetería. Aquí estamos hablando de salidas con una finalidad concreta en la que el alumnado se tiene que ver completamente implicado. Es muy importante hacer una preparación previa en clase en la que todos participen reflexionando, mostrando sus expectativas, sus conceptos previos o incluso buscando una problemática que hará que tengamos que convertirnos en “detectives de la naturaleza” como bien decían Morales, Souto, Caurín y Santana en uno de los artículos. Debemos dotar a la salida de sentido, pues de esto dependerá la motivación y por tanto la utilidad en el alumnado. Del mismo modo es importante que el maestro permanezca al lado de sus alumnos durante la excursión y que se vea implicado, así como la reflexión posterior en el aula. Contado así es lo más lógico del mundo, pero es muy probable que si no hubiéramos realizado unas salidas como las de este módulo, muchos habríamos imitado la concepción que teníamos de “excursión” basada en nuestras vivencias y completamente improductiva. Es por ello que quiero agradecer al profesorado la labor que han realizado con nosotros. Pues es necesaria la formación del profesorado, ya que vamos a llegar a gran cantidad de personas y vamos a ser modelo a seguir de nuestros alumnos y transmisores de valores, actitudes y conocimientos.


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  88. Continuación:
    Ahora bien, por otro lado es de vital importancia hablar del problema que existe y que es una realidad aunque pese, la crisis planetaria. ¿Qué podemos hacer ante esto? La sociedad debe sensibilizarse y tener actitudes de respeto hacia nuestro medio ambiente. Pero ¿Cómo lo conseguimos? La educación aquí juega un papel imprescindible, en especial las salidas de las que hablábamos. Pues en ellas, el alumnado va a salir del aula y va a ver la realidad que antes simplemente ha visto en fotos (en ocasiones ni eso) o escuchado por boca de su maestro. Va a conectar con el medio que le rodea, va a sentirse parte de el y por tanto comprometido.

    Podemos hablar de Programas de Educación Ambiental para dar a conocer el entorno y propiciar actitudes de respeto hacia este bien.
    En nuestro caso, creo que el profesorado lo ha conseguido con creces. Todos hemos podido descubrir durante la salida de la Albufera, por ejemplo, que teníamos una idea previa totalmente idealizada. Un paraje romántico, la mejor puesta de sol de toda Valencia donde poder dar un paseo en barca y disfrutar con tu familia, etc. Así nos lo venden en muchas páginas webs cuando ponemos, por ejemplo, ¿Qué hacer hoy en Valencia? Ir a la Albufera ¡por supuesto! Con imágenes preciosas para acompañar. Pero ninguna similar a las que hicimos nosotros y en las que se puede observar el gran impacto medioambiental que afecta a la flora y a la fauna, producido principalmente por la actividad humana. Somos culpables de que en un paraje como la Albufera hayan plantas netrófilas por alteración en el medio ambiente. Construimos sin parar, tiramos basura sin pensar en la gravedad de lo que hacemos. O por ejemplo en el Estany de Pujol donde el agua está muy sucia. Es agua estancada y su única fuente es el agua de la lluvia y se regenera por la absorción de agua por parte de la tierra y la evaporación, contaminando también así los mantos de aguas superficiales.
    Del mismo modo que en la huerta de Valencia la utilización de fertilizantes y plaguicidas contribuye a la contaminación del manto freático. Estamos destruyendo el planeta por todas partes… No somos conscientes de que estos factores locales afectan al ecosistema planetario, como la destrucción de la huerta. Fuimos participes de la problemática que existe, y nuestra idea previa era también muy distinta a la posterior. Fuimos conscientes de la presión urbanística, los problemas de rentabilidad… la mano humana de nuevo, los intereses económicos. Permanecemos ajenos a esto, quieren destruir la huerta y nosotros los Valencianos no hacemos nada. ¿Por qué? ¿Porque no sabemos quizás que existe dicha problemática y cómo afectaría al ecosistema? ¿Porque no somos conscientes de la calidad de los productos que nos ofrecen frente a los que nos venden en otras partes? ¿Porque no sabemos que gran parte de la cultura Valenciana nace de la Huerta? ¿Por qué no sabemos cómo contribuir y ayudar a la Huerta? Pues una simple salida como la que realizamos, bien conducida e implicándonos totalmente y conectando además con muchas más disciplinas como la arquitectura, la literatura, la sociología, etc., nos abrió los ojos y ahora sabemos qué hacer y porqué.

    Este módulo ha producido en todos un encontronazo de sentimientos hacia el medio que nos rodea, del que formamos parte y que estamos destruyendo sin darnos cuenta. Además del ejemplo de los profesores que nos han ayudado en nuestra labor como docentes, han sembrado en nosotros estas actitudes de respeto hacia nuestro mundo.

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  89. Creo que las últimas intervenciones han precisado el sentido de las salidas escolares como complemento entre:
    1.-Educación formal y no formal; es decir conectar la educación del programa escolar reglado con actividades que implican la lectura y reflexión sobre la realidad social fuera del aula
    2.-La relación entre los sentimientos hacia el medio que nos rodea y la posibilidad de racionalizar dichas emociones y sensaciones, evocando muchas veces el pasado
    3.-La integración de la cultura local en los procesos de globalización que inciden en la urbanización del planeta y en las agresiones por acciones antrópicas poco pensadas
    Todas estas cuestiones se pueden COMPLETAR si LEEIS el resumen que han hecho los alumnos de Bogotá en EL FORO EXTRAORDINARIO (tercera entrada en el Foro Extraordinario en la parte superior derecha de la página principal). La lectura de su resumen nos permite contrastar la experiencia vivida desde Colombia con la de España. Y allí se pueden colocar también vuestros comentarios
    Xosé M. Souto

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  90. Agustín Javier Expósito Ollero29 de octubre de 2015, 4:46

    Esta parte de la asignatura enfocada al ámbito de las ciencias ambientales, ha abierto una nueva senda para todos nosotros en cuanto a la investigación de factores que puedan afectar el medio ambiente y como tratar el problema desde las aulas, para crear concienciación civil y respeto hacia lo que nos permite vivir.
    La programación de la asignatura y sus sesiones, han aportado un conocimiento diferente y han mejorado nuestra concepción de la realidad en la que vivimos. Por un lado, hemos tenido sesiones de lectura de investigaciones y artículos donde hemos podido comprobar la gran problemática existente, tanto en nuestras ciudades, como en las periferias de estas. Hemos realizado trabajos de investigación de diferentes zonas de nuestro entorno y sus problemáticas ambientales, lo que nos ha aportado un conocimiento todavía mayor de dichas problemáticas. Y lo más importante de las sesiones y a lo que más énfasis creo que hay que darle es, a las dos salidas extraescolares a dichas zonas con problemáticas ambientales, en estas excursiones pudimos comprobar nosotros mismos el degenere al que se han visto sometidas estas zonas, pudimos compartir su espacio, comprobar sus limitaciones y meditar en grupo la necesidad de dichas zonas para el mantenimiento, tanto del medio ambiente, como de la cultura y tradición que representan dichas zonas para nuestra historia.
    En definitiva, pienso que la signatura ha estado muy bien enfocada y coordinada por el grupo de docentes, en primer lugar, partimos de nuestros conocimientos previos mediante dibujos realizados en clase, nos nutrimos de información, visitamos zonas dañadas para concienciarnos del peligro que corremos y por último, realizamos un trabajo de investigación sobre las zonas. Todo esto nos hizo tener una visión mucho más crítica de la que partíamos cuando realizamos el dibujo inicial y la necesidad de la sostenibilidad ambiental, pero sobretodo, nos hizo darnos cuenta de la necesidad que hay de tratar estos problemas en el aula y así concienciar a la sociedad desde el principio y crecer concienciados de la necesidad de las zonas rurales y ambientales.

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  91. Mi nombre es Carlos Evangelio Caballero y soy alumno del Master de Investigación en Didácticas Específicas. Realizaré mi comentario sobre la asignatura con ciertas aportaciones añadidas. Dicha asignatura ha sido enfocada desde la visión de las Ciencias Experimentales, y concretamente, enfocada a las salidas de campo.

    La asignatura ha aportado una visión de las Ciencias Experimentales a la que tenemos, ya que se han tratado en relación a la realidad y sociedad en la que vivimos, no en una visión abstracta que siempre se trata a través de libros de texto y recursos que pueden llegar a ser incluso subjetivos. De esta manera se han tratado por un lado investigaciones con una validez científica que aportan contenidos importantes a tener en cuenta en nuestras metodologías como futuros maestros. Por lo tanto se ha aprendido a identificar una fuente de validez de la que realmente carece de dicha fiabilidad.

    Por otro lado, se ha conocido el entorno que rodea a la Universidad de Valencia, aportando una visión totalmente distinta a la que tenemos desde un principio asociada en nuestras cabezas a traves de representaciones sociales que nos crean libros de texto descontextualizados o la propia sociedad. Sin duda alguna la mejor forma de conocer el entorno que nos rodea, y al que podemos acceder con relativa facilidad, es a través de la salida de campo, y más concretamente a través de la experimentación en la zona que visitemos.

    Otro aspecto importante, es la posibilidad de realizar trabajo interdisciplinar en dichas salidas de campo. Uno de los grandes problemas de la educación es la poca conexión y significatividad que existe entre asignaturas, y que por lo tanto dificulta más el aprendizaje. Así, en nuestras salidas de campo vimos distintas opciones de trabajo interdisciplinar que pueden ser tratadas, y que nos abren un amplio abanico de trabajo a realizar en nuestras salidas de campo. Además, una de las posibilidades existentes es trabajar un tipo de educación olvidada en muchas ocasiones en la escuela, como es la Educación Emocional. Es necesario inculcar valores en las futuras generaciones sobre la conservación de recursos naturales como los que visitamos (la Albufera y la Huerta de Valencia), y sobre todo cuando se encuentran tan cerca y tan contaminados por la realidad que ofrece una ciudad extensa con mucha densidad de población, y por lo tanto, contaminación.

    En definitiva, he de destacar la importancia de esta asignatura para ser conscientes de como trabajar este tipo de salidas en la escuela, y la importancia que tienen. Por último, he de añadir que quizá mejoraría la asignatura facilitando la interacción directa con las personas que habiten o trabajen en esta zona, además de que aportaría autonomía a los alumnos para experimentar y conocer por su propio pie, todo aquello que esté a su alcance. Finalemente acabaré mi comentario con tres palabras que resumen lo visionado en las salidas de campo: naturaleza, desconsideración, educación.

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  92. Laura Sánchez Giménez29 de octubre de 2015, 5:40

    Siempre hablamos de innovación educativa, de encontrar nuevos recursos que sirvan para trabajar las materias desde una perspectiva más motivadora e interdisciplinar, sin darnos cuenta de que uno de los recursos más interesantes está al alcance de nuestras manos: las salidas de campo.
    Este tipo de actividades permiten al alumnado conocer, conectar y emocionarse desde el primer momento en el que se ven inmersos en algún tipo de problemática que aparece en el entorno, de tal manera que esto modifica sus representaciones sociales y mentales. En nuestro caso esto se podría relacionar directamente con las percepciones erróneas que pudimos ver en la actividad planteada en el Máster de Investigación en Didácticas Específicas donde debíamos dibujar qué entendíamos por Albufera y Huerta. En los resultados pudimos ver como idealizábamos los paisajes, dejando a un lado problemáticas relevantes que a este afectan, como por ejemplo el poco aprecio que se le tiene a la Huerta siendo un ambiente periurbano único y de gran valor cultural, o por otro lado la gran contaminación y descendimiento del nivel de las aguas que atacan actualmente a la Albufera.
    De esta manera fuimos conscientes de las grandes deformaciones que hacía nuestra mente con respecto al entorno puesto que se deja influenciar por subjetividades, relaciones sociales o espacialidades que dan lugar a lo que nosotros conocemos como espacio vivido.
    Esta es una buena manera de hacer reflexionar al alumnado, puesto que de alguna manera se conocen las concepciones que estos tienen sobre el entorno directo/cercano en el que viven, y de que manera estos se alejan de lo que sucede en la realidad.
    Para mostrarles esa contradicción nada mejor que las salidas de campo, donde ellos pueden observar, conectar y experimentar de primera mano la realidad que en estos lugares existe, y así finalmente crear una imagen mucho más objetiva de la realidad donde se tengan en cuenta las problemáticas que se encuentran en el entorno.
    Es necesario destacar que no podemos caer en el error creyendo que las salidas de campo se tratan de una opción simple y sin elaboración a las que poder recurrir en aquellas ocasiones donde no sepamos qué hacer. Hemos de ser conscientes de que las salidas de campo necesitan tener siempre una relación y una finalidad que pueda llegar a ser entendida y con la que poder contestar a por qué y para qué se realiza esta salida.
    Solo así este tipo de actividades serán un buen recurso para ir introduciendo el entorno en nuestras aulas, acción tan utópica como deseada en nuestra actual realidad escolar.
    Otro de los aspectos importantes a destacar sería la elaboración de una posible unidad didáctica a partir de problemáticas, es decir, llegar a un aprendizaje significativo partiendo de situaciones actuales en las que el alumnado se sienta en contacto y vea que puede ser participe de ellas. De esta manera su motivación e interés ira en auge puesto que pueden verse involucrados (tanto de manera positiva como negativa) dentro de ese tipo de problemas.
    En conclusión podríamos decir que la organización de esta asignatura nos ha hecho ver como se puede llevar a cabo una actividad tan interesante como es la salida de campo, ya que gracias a ello hemos aprendido la importancia que tiene su elaboración, lo que podemos despertar en nuestros alumnos gracias a este contacto con el entorno y así poder ir dirigiéndonos hacia una escuela en la que la Educación Ambiental no se trabaje de manera transversal, sino como herramienta interdisciplinar.

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  93. Jordi Nadal Canales29 de octubre de 2015, 7:15

    Buenos días compañeros, mi nombre es Jordi Nadal y actualmente estoy cursando el Máster de Investigación en Didácticas Específicas en la Universidad de Valencia. Después de realizar la asignatura de Bases didácticas II, voy a reflexionar sobre la importancia de las salidas de campo en el contexto educativo, a partir de las experiencias vividas en dos salidas, una L’Horta de València y otra a la Albufera.
    En estas dos salidas de campo, vivimos una experiencia multidisciplinar que englobaba las diferentes materias curriculares de la escuela, donde pudimos conocer en primera persona las problemáticas socioambientales que afectan a estos dos parajes espectaculares del patrimonio valenciano. Esto me hace plantearme dos preguntas: ¿Qué importancia tienen las salidas de campo en la escuela y su influencia en los alumnos? y ¿Qué aspectos pueden llegar a percibir nuestros alumnos con este tipo de propuestas?
    Las salidas de campo nos ayudaran a trabajar las competencias en la escuela de manera transversal, trabajando las diferentes materias partiendo de los centros de interés de los alumnos, lo que nos lleva a un trabajo interdisciplinar muy positivo dentro y fuera del aula. Este tipo de experiencias ayudaran a fomentar la actitud crítica, de respeto hacia los problemas socioambientales y a comprender la realidad del medio cercano a nuestros alumnos, favoreciendo un cambio de actitud hacia el cuidado del medio ambiente y la solidaridad. A través de la observación reflexiva durante las salidas, los alumnos pueden modificar sus representaciones erróneas respecto a la realidad social y del entorno, previas a la salida. Como docentes sabemos de la importancia de fomentar una actitud crítica en los alumnos y aquí se presenta una oportunidad para conseguirlo, mediante salidas relacionadas con la Educación Ambiental que fomentan actitudes positivas en los alumnos hacia el medio ambiente (en este caso próximo) y hacia el modelo de desarrollo sostenible que pretende las ciencias sociales. Por tanto, considero muy interesante este tipo de iniciativas en la escuela.
    Por otro lado, para hablar de los aspectos que puede percibir un alumno en una salida de campo, voy a centrarme en mi experiencia en la salida a l’Horta durante el Máster. Personalmente fueron muchas las concepciones erróneas que tenía en mi conciencia antes de realizar la salida, y a través de la observación reflexiva y el trabajo posterior, considero que mi visión actual es más óptima sobre la realidad socioambiental de este entorno. El espacio concebido cambió respecto a la realidad, desde mi visión idealizada de la huerta, esperaba los elementos que encontré, como son los campos, las casas antiguas (también chalets), las acequias, etc., pero no espera tanta problemática como tiene actualmente este espacio (contaminación, descuido, urbanización, etc.). El espació percibido fue muy agradable, te proporcionaba sensaciones y sentimientos que nunca podrás experimentar desde el aula o mediante el estudio de unos cuadernos. Y por último, destacar el espació vivido, que me decepciono al ver un espacio que lucha por sobrevivir, donde la contaminación (urbanística, ambiental, lumínica, infraestructuras, etc.) y el envejecimiento de la población que trabaja estas tierras, entre otros factores que te hacen reflexionar, pero que se hace largo comentar. En realidad fue una experiencia que abre los ojos hacia una realidad socioambiental que da vueltas alrededor de muchos intereses, normalmente económicos, que desaprovechan un espacio único y por desgracia cada vez más deteriorado.
    Un placer comentar mis impresiones con vosotros y espero comentarios que responderé encantado. Gracias a todos.

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  94. Desde mi punto de vista como maestra de educación primaria y alumna del máster de investigación en didácticas específicas, concretamente en la especialidad de ciencias sociales soy partidaria de la innovación en la educación ambiental desde las salidas de campo.
    Estamos integrados en una sociedad descuidada, contextualizada en un entorno que muchas veces desconocemos y por eso somos incapaces de cuidarlo. Por tanto, tenemos que educar a nuestros alumnos para que sean capaces de establecer relaciones con su propio entorno haciendo una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, teniendo en cuenta la problemática socioambiental y la función de la humanidad en él desde una responsabilidad crítica.
    Por tanto, considero que trabajar desde la educación ambiental haciendo salidas de campo permite al individuo comprender las relaciones de interdependencia con su entorno, manteniendo una relación de dependencia recíproca entre ambos, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad social, política, biofísica, económica y cultural.
    Para poder abordar todo esto se requiere un trabajo desde un proyecto integral educativo que incluya la investigación como herramienta para comprender el entorno y que al mismo tiempo, para que los grupos sociales adquieran mayor sensibilidad y conciencia sobre el cuidado del medio ambiente, creando soluciones viables e innovadoras para el mantenimiento óptimo del mismo. Así mismo, para llevar a cabo el proyecto integrado hay que desarrollar una propuesta de actividades y desarrollarlas de forma colaborativa para entender las características de nuestro entorno, tratar de resolver situaciones, comprender los conflictos y dar soluciones a situaciones reales basándose en la investigación como herramienta de análisis y la innovación como herramienta para aportar soluciones más óptimas y así poder dar a conocer las oportunidades que ofrece nuestro entorno.

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  95. Este inicio de curso hemos podido comprobar con la visita a la albufera y la Huerta de Valencia que, las salidas de campo pueden ser un gran recurso didáctico. Estas nos pueden ayudar en distintos campos educativos. Por poner un ejemplo, nos ayudan a establecer vínculos más fuertes con aquello que visitamos, a la vez que estos vínculos nos ayudan a mejorar en el ámbito puramente académico, pues es en las experiencias vivenciales donde el alumno toma mayor consciencia y donde mejor asimilan los conceptos trabajados.
    Pero como todo en el mundo, las salidas de campo también tienen su parte negativa, que si no se gestiona bien puede acabar convirtiéndose en un arma de doble hilo. Durante este módulo, hemos aprendido que es importante no hacer un uso banal de las salidas. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que las salidas de capo no pueden convertir-se en una actividad en la que los docentes ceden temporalmente sus alumnos a unos terceros que se encargan de organizar las actividades a realizar. Tampoco pueden ser actividades aisladas, pues es mucho mejor que estén englobadas dentro de un contexto al que estas aporten algo importante. En otras palabras, que las salidas de campo han de convertirse en experiencias significativas para el alumno que estén conectadas con el trabajo que estos están realizando en el aula.
    En relación con esto, me gustaría acabar explicando por qué la visita a la Albufera y la visita a la Huerta de Valencia han sido significativas para mí. Soy una persona bastante curiosa que trata de informarse, pero eso no es suficiente. El hecho de ver las dos problemáticas de cerca, de repensarlas y analizarlas me ha ayudado a darme cuenta de que en realidad no sabía nada. Por eso mismo creo que son importantes las salidas de campo, por el hecho de vivirlo de cerca. Creo que es importante romper con aquellas estructuras que los alumnos tienen interiorizadas porque las han visto, leído u oído. El hecho de vivirlo siempre será mucho más potente y nos proporciona puntos de vista mucho más amplios, que nos permitirán sacar conclusiones, como mínimo, más fundamentadas.

    Vicent Climent Ortiz / Máster de Investigación en Didácticas Específicas / Universitat de València.

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  96. Nosotros, como alumnos de Magisterio, no hemos podido tratar el tema de las salidas de campo durante nuestra formación y tal vez sea una de las mejoras que debería hacerse en el grado. Si sumamos esta situación al hecho de que en la mayoría de los casos no hemos participado en actividades de esta índole durante nuestra etapa escolar, nos sentimos con criterio para demandar más formación sobre metodología experimental, salidas de campo, resolución de problemas, y participación activa en el propio proceso de aprendizaje.
    Si hablamos desde la propia experiencia, hemos podido concienciarnos de la importancia de este tipo de prácticas gracias a haber accedido al Máster que cursamos actualmente, donde trabajamos la investigación educativa y la innovación. Concretamente en el módulo de ciencias experimentales hemos podido vivenciar en primera persona qué prácticas educativas son efectivas en la consecución de los objetivos (capacidad crítica y cambio de actitud hacia la sostenibilidad).
    En la primera salida pudimos acercarnos al parque natural de La Albufera, un lugar que es conocido por todos pero también, como hemos podido comprobar, está muy idealizado. Esto dificulta la concienciación sobre su mantenimiento porque debido a la imagen fantasiosa que se nos vende en folletos turísticos, no somos capaces de ver los problemas reales que acechan a nuestro parque natural y, por tanto, no podemos evitar su desaparición.
    Lo mismo ocurrió con la salida a la Huerta de Valencia. Nos dispusimos a trabajar en un ambiente muy cercano a nosotros, pero que a la vez resultaba desconocido para la mayoría de la clase. Este tipo de paisajes se ven como algo externo a la sociedad, algo que va en contra de la evolución de la población y que por tanto tampoco es tan importante su conservación. Nada más lejos de la realidad.
    Fue con la salida de campo como pudimos llegar a nuestras propias conclusiones sin un esfuerzo desmesurado (aparentemente), pero también somos conscientes del trabajo que conlleva realizar estas excursiones, tanto previo como durante el desarrollo y posteriormente.
    ¿Hubiera sido posible este cambio de visión hacia nuestros paisajes sin las salidas de campo? Posiblemente se podría haber hecho un ligero acercamiento a lo que muchos autores y en concreto lo profesores quieren destacar, pero definitivamente no habría funcionado de la misma manera.

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  97. Hola, soy Amalio Briones Arjonilla, alumno de cuarto curso de la Universidad de Magisterio de Valencia. Después de leer este texto, veo que dista mucho de nuestra realidad.

    En primer lugar, las salidas de campo me parecen una fantástica idea y una herramienta muy atractiva para aplicarla en la educación en su totalidad. Si nos fijamos en los niños de Primaria, esta herramienta se hace aún más especial, ya que los niños les entusiasma poder salir de las cuatro paredes del aula ordinaria. Esas salidas de campo acrecientan el aprendizaje autónomo, contextualizado y significativo. Poder programar una salida de campo relacionada con la asignatura pertinente es un plus de motivación para los más pequeños. Una vez en la salida, si ellos pueden relacionar contenidos vistos en clase hace más interesante la actividad.

    Apoyando un poco el comentario de Adriana Ortiz, nosotros en cuatro años de carrera no hemos realizado ninguna salida de campo. Estoy muy cansado de los profesores que se llenan la boca clase tras clase de decir cómo debemos de dar clase en nuestro futuro como docentes, pero luego son ellos lo que no aplican nada de lo que dicen. Este comentario lo tengo muy castigado con muchos compañeros de la carrera y todos tenemos prácticamente el mismo pensamiento. En nuestro caso, quizás tampoco tenga tanta trascendencia hacer una salida de campo como en la edad de Primaria pero sí que nos podrían hacer varias a lo largo de la carrera y de este modo, que nos enseñaran a saber dinamizar un grupo fuera del aula y llevar una salida de la mejor manera posible.

    Después de esta crítica, quiero acabar mi comentario sobre este texto ensalzando esta herramienta, como son las salidas de campo, pero también hay otras muchas muy interesantes. Todo esto sería genial y perfecto si se llevará a la práctica en las escuelas o universidades, pero esto queda muy lejos de la realidad.

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  98. Hola soy Sergio Bolsico y estudio 4º de Magisterio en la UV. Siempre me ha interesado el tema de las salidas de campo, por sus grandes posibilidades enriquecedoras para el conjunto de la clase que la realiza y su utilidad a la motivación y significación para el alumnado en sus aprendizajes. A continuación comentaré los aspectos más interesantes que me ha suscitado la lectura:

    Primeramente, el trasfondo histórico que tiene este recurso didáctico, el cual ha sido introducido de una manera muy completa por el autor y que no podía imaginar que tuviera tanta antigüedad. Que en el siglo XV ya realizaran experiencias como las exploraciones geográficas me ha sorprendido, por lo que no entiendo como la introducción de esta táctica a las escuelas se ha demorado tanto.

    En segundo lugar, los consejos que se aportan hacia la manera de enfocar la realización de estas salidas con la clase, para aprovechar en todo lo posible sus posibilidades de aprendizaje y desarrollo competencial aportando el ejemplo práctico del río Turia, me ha resultado muy interesante a la par que fácil de comprender. Como han señalado mis compañeros/as, en la carrera, a pesar de que en nuestra universidad se predique la innovación didáctica más allá del libro de texto, no entendemos como hemos llegado al cuarto año de carrera sin que nos hayan comentado recursos alternativos tan sencillos y con tantas posibilidades como el que el autor nos ha presentado.

    Y por último, destacar que este tipo de salidas precisan de un docente o guía capaz de adaptar contenidos tan complejos como los que el caso concreto que ha presentado el autor en la tabla, en relación a temas como política o historia del arte, los cuales desde mi caso particular, no traté hasta la secundaria o el bachiller, si se quiere asegurar que el alumnado comprenda dichos conocimientos. Por ello, en relación a la evaluación posterior de los conocimientos adquiridos, desde la asignatura de Didáctica de las Ciencias Naturales, nos recomendaron un recurso interesante: un mapa conceptual a realizar a partir de etiquetas preparadas por el profesor/a con conceptos clave que el alumnado debe organizar por su cuenta, de manera que en base al orden y estructuración del mapa podremos evaluar la complejidad de sus aprendizajes.

    Gracias por una lectura, se agradece para variar una aportación práctica más allá del contenido teórico, que para nosotros que estamos escasos de experiencia, nos puede resultar más complicado entender cómo aplicarlo si no se concretan ejemplos concretos, los cuales podamos tener como referencia para nuestra futura labor docente para evitar estancarnos en lo teórico sin relación con el entorno social/natural/geográfico.

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  99. Hola, soy María Segura alumna de 4º curso de Magisterio en la Universidad de Valencia. Actualmente estamos cursando la asignatura de Ciencias Sociales y el tema de las salidas de campo me parece interesante para poder reflexionar sobre él.

    Hoy en día, con el tema de las nuevas metodologías y de las TIC, está muy extendido la idea de trabajar de formas muy distintas tanto dentro del aula como fuera. Las actividades fuera del aula siempre han suscitado mucha motivación e interés por parte de los alumnos, tanta que a veces se les olvidaba que no se trataba de salidas lúdicas, sino que tenían un trasfondo didáctico.

    Por este motivo y por algunos otros muchos profesores, sobretodo de la vieja escuela, optan por el cómodo trabajo tradicional fuera del aula centrado en el aprendizaje por memorización y pasar el examen al final del tema.

    Sin embargo, existen otro tipo de profesores que intentan renovarse, renovarse o morir, y aunque a ellos les suponga un esfuerzo adicional se informan y asisten a charlas de nuevas metodologías. Estos tipos de profesores interesados en su labor en el aula y en que sus alumnos aprendan contenidos significativos son los que son convenientes en los centros.

    Por último, los docentes más jóvenes o que están acabando su formación abogan, la mayoría, por cambiar el estilo de enseñanza que seguramente ellos recibieron. Suelen ser docentes activos, que utiliza todo tipo de metodologías, ya que las metodologías no son excluyentes sino complementarias. Y en mi opinión no existen metodologías mejores o peores, sino que depende del contenido que demos una metodología será más adecuada. Dicho esto, este tipo de docente prepara muy bien sus clases, quiere tenerlo todo controlado y también puede organizar salidas de campo.

    Es muy importante que cuando se organicen este tipo de salidas se le informe muy bien a los alumnos de cuál va a ser el proceso de trabajo que van a seguir y el objetivo principal de la actividad. Así, si la experiencia en la salida de campo es positiva y ha servido para llevar a cabo aprendizajes significativos se organizarán más a menudo y en muy diferentes áreas del currículo.

    También me ha parecido muy interesante que en el artículo destacara las diferentes formas de trabajo de campo según las épocas y también el ejemplo de una posible salida al rio Turia. Por lo tanto, artículo muy recomendable, os dejo aquí mi reflexión.

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  100. Buenos días, soy Jéssica Ruiz del Moral estudiante de Magisterio en la Universidad de Valencia y me gustaría exponer mis reflexiones sobre el artículo.
    En primer lugar me gustaría destacar la relación que tienen las visitas de campo con el área Ciencias Sociales, ya que no existe, desde mi punto de vista, mejor contextualización para este tipo de actividades que experimentar y conocer de primera mano los contenidos que se imparten desde la materia.
    Sin embargo, como se apunta en el artículo, se debe tener en cuenta la finalidad de las mismas para no realizar una visita turística en lugar de una salida con contenido didáctico. Es en este punto, como en muchos otros relacionados con el tipo de metodología, donde el papel que adquiera el profesor/a es fundamental.
    No es otro elemento, sino su figura la que propiciará que la salida del aula sea educativa e implique conocimiento o simplemente sea lúdica. Además me gustaría resaltar, que desde este tipo de actividades, que ayudan a la contextualización y que mediante la experiencia quedan grabadas en la memoria del alumno con mayor facilidad, es posible la creación de un aprendizaje significativo de una forma más eficaz que varias sesiones en clase en las que se le ofrezca el mismo tipo de contenido.
    Pero no es una tarea fácil, ya que implica dejar a un lado los recursos que propician el sedentarismo (como el libro de texto) y buscar otras que fomenten que el alumno, aunque activo, esté centrado en la lección que se intenta transmitir mediante la salida (diferentes actividades o una exposición atractiva que capte su atención).
    Finalmente, y por todo lo comentado con anterioridad considero que este tipo de actividades son un recurso en ocasiones poco utilizado por el profesorado, quizás por el trabajo que implica, pero que puede desarrollar con mayor eficacia y facilidad el conocimiento de los alumnos.

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  101. Hola a todos y a todas.

    Los modelos educativos tradicionalistas todavía están demasiado latentes en el sistema educativo actual pero no me cabe la menor duda que las salidas de campo son un gran recurso educativo para contrarrestar los mismos. Como futuro maestro de Educación Primaria, observo que los modelos tradicionales no implican al alumnado de forma autónoma y motivadora en el aprendizaje y por tanto, no existe una integración en la realidad sociocultural en la que se encuentran. Las salidas de campo ayudan a romper este patrón de aprendizaje ya que se trabajan aspectos muy además de formar al alumno en contenidos educativos de una forma significativa.

    Desde la perspectiva del alumno, todos hemos sido (o todavía somos) alumnos en algún momento y ¿Qué resulta más atractivo: Una clase dentro del aula con el maestro y el libro de texto como biblia o una salida con tus compañeros a un lugar de interés? la respuesta es obvia ya que de por sí, al alumno le genera más interés salir de lo corriente y hacer algo diferente. Si nos centramos en el docente, sea de la especialidad que sea, la interdisciplinariedad que ofrecen las salidas de campo permiten trabajar y establecer conexiones entre distintas áreas educativas. Un ejemplo muy claro es que de una salida de campo a una zona rural o a una zona natural, se pueden trabajar contenidos relacionados con el conocimiento del medio, las ciencias sociales, educación física, geografía e historia, contenidos transversales como el respeto al medio ambiente o la actividad física en el medio natural, el respeto a los compañeros, a las personas….
    Aunque la realidad económica de los centros educativos es difícil en estos momentos, es tarea del todo el sistema educativo y en especial de aquellos docentes comprometidos, empezar a cambiar la forma de educar y defender herramientas pedagógicas como estas. Buscar salidas económicas e interesantes para los alumnos y convencer a familias y a centros de las ventajas de las salidas de campo puede ser un gran comienzo hacia una educación participativa e interdisciplinar.

    Diego Montero Alberique
    Estudiante de Magisterio de E.F. Universidad de Valencia.

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  102. Buenas tardes,
    Soy Elena LLácer Sánchez, estudiante de 4º curso de la facultad de magisterio y como lectora de este artículo voy a destacar ciertas cuestiones sobre las salidas de campo que me parecen cuestiones importantes a tratar.
    En primer lugar, me parece muy interesante la realización de este tipo de actividades, ya que es una manera diferente a lo habitual de trasmitir los conocimientos. Con estas visitas, permite que sea el alumnado el que a partir de la experimentación e investigación construya su propio conocimiento, adquiriendo un aprendizaje significativo.
    En las escuelas habitualmente realizan excursiones, en las cuales los profesores dicen a sus alumnos/as que esto también forma parte del tema o asignatura y que por ello deben atender a la explicación que les darán en la visita. Sin embargo, no se trabaja de una manera correcta, ya que el alumnado solo quiere ir a la excursión por salir de clase. De esta manera, el profesor tiene un papel muy importante en la planificación de la visita, para conseguir una relación entre el contenido didáctico del aula y la salida. Par ello, el maestro/a tiene que trabajar esa visita, antes de asistir y una vez finalizada, para mostrar la importancia de ella y adquirir el conocimiento.
    Por tanto, este tipo de visitas pueden resultar muy gratificantes, ya que nos permite plantear una unidad didáctica de manera diferente al resto, ya que las excursiones en los alumnos/as suelen ser muy motivadores y por ello trabajar a partir de ellas puede provocar el interés a los alumno/as de investigar, analizar e indagar. Además, en los primeros ciclos de primaria se les puede plantear a partir de un cuento o historia, en el que tiene que resolver algo en ese lugar y para ello deben investigar y buscar información sobre él , para cuando vayan al lugar lograr el objetivo propuesto.
    Por último, destacar que me ha resultado muy interesante la importancia que se les da a estas visitas, ya que actualmente se suelen ver como visitas turísticas y no como adquisición de contenidos didácticos. Además, el ejemplo propuesto sobre el rio Turia explica de manera clara los objetivos que se pueden conseguir con una salida de campo, relacionándola con varios contenidos, tanto de historia como de geografía.

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  103. Son muchos los estudios que se han llevado a cabo para constituir diferentes métodos de innovación educativa, ocasionando la aparición de una gran variedad de recursos que resultan ser muy atractivos y de gran interés para la formación del alumnado. Sin embargo, este artículo ha puesto de manifiesto que no es necesario llevar a cabo una práctica realmente innovadora para conseguir un aprendizaje significativo, es decir, las salidas son un elemento muy típico de las escuelas que se producen desde hace mucho tiempo atrás y permiten favorecer y enriquecer el proceso enseñanza - aprendizaje, a través de la adquisición de diferentes competencias. Asimismo, una circunstancia destacable, corroborada por una larga tradición histórica, sería el hecho de que, tanto la geografía como la historia, son dos disciplinas que ofrecen la posibilidad de salir fuera del aula, conllevando efectos muy beneficiosos, debido a que posibilita una complementación del contenido aportado por el maestro en el aula desde un enfoque más práctico y que los discentes pasen a ser los protagonistas en la construcción de su conocimiento.

    A partir de esta cuestión, surge una pregunta, ¿Realmente le sacamos el máximo partido a las salidas, o por el contrario no trascienden en los estudiantes? Desde mi óptica, actualmente, los docentes (cabe dejar claro que siempre hay excepciones) consideran que las excursiones suponen un esfuerzo extra, ya que está muy lejos de ser la típica preparación de una clase, requiere un mayor control de su alumnado y aumentan las preocupaciones durante su llevada a cabo. Además, surge otra problemática importante, el alumnado únicamente las ve como una excusa para salir de clase, por lo que su nivel de atención es mínimo y su aprendizaje escaso. Esto únicamente ocasiona que los beneficios de este recurso desaparezcan y que el esfuerzo llevado a cabo por el centro escolar caiga en saco roto.

    Un aspecto que rescato del texto, ya que, bajo mi punto de vista, es muy interesante es la aportación de un ejemplo de salida y las diferentes pautas que rige para sacarle el máximo partido posible. Con esto se quiere decir que el autor del texto nos da una serie de premisas que desde mi punto de vista propician la realización y el planteamiento de una excursión de manera adecuada, sacándole el máximo provecho e invirtiendo la situación que hemos comentado en el párrafo anterior. También, considero que es de gran relevancia contextualizarla y trabajar los conceptos que se tratarán durante la salida, antes y después de la misma, puesto que le da un sentido y ayuda a definir los objetivos que se persiguen con esta. De esta manera, la utilización de este tipo de recursos es aprovechado al máximo, tanto por el profesorado como por el alumnado.

    Albert Palacios Alonso, alumno de 4º curso de Magisterio Ed. Primaria.

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  104. Hola a todos/as,

    Mi nombre es Andrea Pla y actualmente estoy cursando 4º de Magisterio en la Universidad de Valencia. Me gustaría aportar mi opinión sobre la lectura que he realizado del artículo, ya que las salidas de campo me parecen un tema interesante a la vez que recomendables en la educación.

    En primer lugar y por experiencia personal en las prácticas escolares, como docentes debemos romper con el mito de que el aprendizaje real y significativo se produce únicamente dentro de las aulas y que las salidas no ofrecen nada más que diversión. Una salida, no se basa en visitar un lugar fuera del centro por un día para que alumnado se divierta con sus compañeros/as, sino que las salidas también deben poseer objetivos y fines educativos para nuestro alumnado. Es decir, el profesorado tiene que organizar salidas que se caractericen por poseer una intención educativa, ya sea para complementar la asignatura o para aprender aspectos nuevos. Asimismo, es importante implicar al alumnado en las salidas para que entienda que las experiencias fuera de las clases también generan aprendizaje.
    Cabe destacar que en muchas ocasiones, la ausencia de salidas en los centros se debe a la reticencia de algunos docentes para planificarlas, ya que suponen una preparación previa, tanto a nivel organizativo como metodológico. Por ello, considero que estos obstáculos se pueden solucionar si se trabaja conjuntamente con otros docentes, compartiendo conocimientos para construir salidas más enriquecedoras y completas. Este hecho puede favorecer la interdisciplinariedad entre materias, pudiendo plantear la conexión de diferentes enfoques en una misma salida.

    Por otra parte, el material didáctico que se le ofrece al alumnado después de las salidas para evaluar su progreso o nivel de aprendizaje, debe cumplir una serie de premisas bajo mi punto de vista, como por ejemplo que desarrolle su capacidad reflexiva, autónoma, creativa...Es decir, considero más relevante una redacción personal sobre la salida que una ficha donde tenga que responder preguntas mecánicas y de reproducción de conceptos.

    Por último, me gustaría considerar la posible implicación y participación de las familias en diferentes momentos y contextos de la educación de sus hijos. Es decir, si realizáramos una salida que tuviese relación con la profesión de algún familiar, este podría participar y ayudarnos a propiciar una visión de la salida más contextualizada y práctica. Y de esta forma, el alumnado encontraría el aprendizaje más cercano a su vida real.

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  105. Buenos días, soy Ángela Sellens Pérez estudiante de Magisterio en la Universidad de Valencia, a continuación expondré mis reflexiones sobre el artículo.

    Constantemente como futura maestra me pregunto: ¿qué es lo que puedo hacer para poder lograr que mis alumnos conozcan y entiendan las ciencia, a la misma hora que genero en ellos interés y motivación por aprender?

    Pues bien, creo que las salidas de campo, explicadas en este foro, serían una buena estrategia didáctica, ya que acercan de manera consciente al individuo con la realidad. Son una oportunidad de enseñanza y aprendizaje valiosa para el maestro y el estudiante, al potenciar todo el proceso, ya que no sólo refuerzan la unidad didáctica desarrollada en clase, sino que va mucho más allá del currículum a impartir; también trabajan muchos otros elementos, que estarían dentro del currículum oculto. Por tanto, se logrará un trabajo multidisciplinar que siempre es positivo en el aprendizaje.
    El docente tiene que tener una visión amplia para que a partir de todo lo que el alumnado piense y valore vaya construyendo conceptos didácticos y adquiriendo los objetivos previstos, pero además, que adquiera muchos otros, contribuyendo así a su formación en competencias básicas. Por tanto, nuestra finalidad didáctica no debe condicionar y delimitar a que los alumnos adquieran otros conocimientos.

    Como se menciona anteriormente en el foro, las salidas de campo exigen un trabajo adicional al docente. Este, ha de saber explicar al alumnado las razones y las finalidades de dicha actividad, es decir, el propósito didáctico debe quedar muy claro, todo el alumnado ha de ser conocedor de cuáles son los objetivos reales al realizar la salida. No deben olvidar que es una actividad más de clase donde deben aprender unos conocimientos igual de valiosos o más que los que aprende diariamente en clase, y esto lo hará de forma activa y participativa, llegando a adquirir un conocimiento significativo. Por tanto, el docente ha de dejar claro por qué y para qué se visita el lugar. No debemos olvidar que nunca se puede dejar lugar a la improvisación, todo debe estar determinado y bien programado.

    Una evaluación posterior a la salida, tanto por parte del alumnado como por parte del profesor, es necesaria y muy positiva, ya que nos dará mucha información de si se han logrado los objetivos y que podemos hacer para corregir los errores, ya que un docente siempre debe esforzarse por mejorar.

    En conclusión, debemos reconocer las salidas de campo como estrategia pedagógica, que favorece la enseñanza por parte del docente y el aprendizaje significativo de los estudiantes.

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  106. Hola a todos/as:
    Como estudiante de magisterio y parte del trabajo que debemos realizar en la asignatura de CCSS: aspectos aplicados, me gustaría destacar en estas líneas las ideas que he considerado , desde mi punto de vista, relevantes a partir de la lectura realizada sobre el texto y del estudio en clase de los diferentes modelos didácticos que podemos utilizar en nuestra labor como docentes.
    De acuerdo con Diego García (2015) y de entre todos los aspectos de las metodologías estudiadas en clase , observamos que las actividades relacionadas con las salidas fuera del centro escolar son un recurso esencial en la educación que se propone, actualmente en las aulas, donde se aboga por un aprendizaje significativo para el alumno, próximo a su entorno y en el que se pueda aplicar todo lo aprendido en las aulas a la práctica y sus correspondientes vivencias.
    Es cierto que este tema se relaciona estrechamente con la evolución de los modelos didácticos que la educación ha presentado a lo largo de los años. Partiendo desde las metodologías más tradicionales donde el rol del docente ha sido el exponente de toda la materia, los aprendizajes son memorísticos, basados en recursos materiales como es el libro de texto y con evaluaciones que califican los resultados del aprendizaje; se ha seguido una evolución marcada por la sociedad en la cual aspectos como las nuevas tecnologías pueden llevar a métodos donde el alumno es el centro del aprendizaje, se pretende buscar esa significación mediante recursos que utilizan los alumnos diariamente como pueden ser smartphones, ordenadores, etc. así como la búsqueda de una enseñanza basada en los intereses del alumno, la proximidad de su entorno , que sean significativos y donde la evaluación demuestre que pueden argumentar o encontrar respuestas a sus inquietudes.
    El texto indica a través del campo de la geografía cómo esa evolución desde el estudio más técnico y preciso que se buscaba, se ha llegado a un aprendizaje, en este texto sobre el río Turia, mediante diferentes perspectivas o problemáticas en las cuales se incluye la acción de los seres humanos, de la sociedad dentro del proceso. Esto conlleva , como indica García, a la subjetividad en la búsqueda del conocimiento.
    Por todo ello el planteamiento de las salida de campo es un recurso esencial , bajo mi perspectiva, para el trabajo de los diferentes contenidos de las asignaturas. Es importante que el alumno experimente, se sienta identificado con el tema, pueda encontrar personas que sean expertas que den su opinión y puedan complementar, de ese modo, los aprendizajes impartidos por el docente.
    En esta situación el docente tiene una gran labor de preparación previa en las aulas sobre la actividad para poder darle sentido a la salida y que el alumno sea capaz de identificar, relacionar y mejorar todos los conocimientos que ha aprendido en clase, además de poder utilizar recursos tecnológicos o otras aportaciones que surgen en la sociedad actual. No deben ser actividades realizadas al azar, su planteamiento permite al alumnado adquirir una vivencia que será importante en su proceso de aprendizaje. Así mismo es importante poder realizar , al finalizar la actividad, una sesión en el aula para tratar todos los aspectos que se han visto y afianzar esos conocimientos.
    A modo de conclusión resalto la idea de que no existe un modelo didáctico perfecto y único, es importante que el docente sea capaz de utilizar las técnicas, actividades y métodos de evaluación convenientes de acuerdo al entorno del alumno y de los aprendizajes realizados.
    Saludos.
    Desamparados Cerveró Fornés. (Alumna 4ºC Facultad de Magisterio de la Universidad de Valencia)

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  107. (Parte 1 de 2)

    Buenas tardes a todos y todas. Como estudiante de Magisterio me gustaría compartir con el resto algunas de las impresiones y reflexiones que me ha suscitado la lectura de este foro 21.

    En primer lugar, y con el propósito de aproximarnos a la temática que nos atañe, creo que es importante reseñar cómo a pesar de encontrarnos en pleno siglo XXI, en un escenario educativo donde en la escuela se está llevando a cabo una modernización cada vez mayor con la implementación de nuevas tecnologías en las aulas (a nivel de equipamiento) o donde el impacto de las TIC es cada vez mayor, a menudo se tiende a olvidar o, al menos, a no prestar la suficiente atención, a otra serie de recursos o propuestas didácticas que llevan tiempo esperando su oportunidad y cuyo desarrollo puede ser tanto o más válido que las anteriormente mencionadas; me estoy refiriendo a las salidas de campo, en este caso en el área de Geografía. Asimismo, tal como queda reflejado en el texto, en el ámbito escolar este tipo de salidas vienen llevándose a cabo desde hace bastante tiempo. De hecho, si echamos la vista atrás el sentir general es que, durante nuestra infancia, ¿quién no ha deseado que llegara ese día señalado en el calendario, en el que, aunque sólo fuera durante unas horas, abandonábamos las cuatro paredes del aula?

    Sin embargo, y al margen de esto último, existe una serie de cuestiones que, como futuros docentes, deberíamos plantearnos: ¿qué supone para el docente planificar una salida de campo?, ¿con qué finalidad se lleva a cabo?, ¿supone realmente una actividad útil y/o provechosa para el alumnado?

    En este sentido, quizás pueda pensarse que las salidas de campo no suponen un método de innovación educativa frente al uso de nuevas tecnologías (por ejemplo). Sin embargo, todo depende del tratamiento que se les dé; y es ahí donde el maestro juega un papel fundamental, precisamente, en dotarlas de un valor estratégico-didáctico que pueda aplicarse a cualquier rama de la geografía, favoreciendo así un verdadero aprendizaje significativo entre los discentes, quienes además puedan poner en práctica las ideas que han tratado de forma más teórica previamente en clase. He aquí donde residen las principales diferencias entre la concepción de las salidas de campo como medio a través del cual favorecer en el alumnado la adquisición de competencias, aproximándoles a la forma como se abordan las cosas en la vida cotidiana (observando, analizando e investigando de forma autónoma el espacio donde se encuentren), y la visión tradicionalista o simplista basada en una mera excursión de carácter lúdico carente de un trasfondo didáctico que, por otro lado, es la que más veces he podido advertir, al menos en lo que se refiere a mi experiencia como alumno en la enseñanza obligatoria y, posteriormente, en los periodos de prácticas escolares.

    Así pues, para no desligar o descontextualizar las salidas de los contenidos curriculares propios de las CCSS presentes en el entorno donde se lleve a cabo la actividad, es necesario que el maestro realice un trabajo previo en el aula, promoviendo una curiosidad entre el alumnado, indagando sobre las posibles expectativas que pueda generar, etc. Del mismo modo, se requiere una labor de seguimiento durante la salida y después de la misma que contribuya a reforzar la asimilación de conocimientos que se quieren aprender. Para ello, se pueden repartir en sesiones posteriores algunos cuestionarios para que los alumnos puedan autoevaluarse, como bien comenta el autor del texto, Diego García; también plantear algunas cuestiones en el aula a modo de debate que permitan al docente recibir feedback sobre la actividad realizada, como por ejemplo: ¿qué aspectos os han llamado más la atención, y por qué?, ¿se han visto cumplidas vuestras expectativas iniciales o por el contrario habéis echado algunas cosas en falta?, ¿qué aspectos podéis relacionar con lo visto en clase?, etc.

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  108. (Continúa, parte 2 de 2)

    Finalmente, y a modo de conclusión, considero que a pesar de que la situación económica actual de los centros y las familias pueda ser un tanto precaria, o de que existan muchos docentes que no estén dispuestos a realizar el esfuerzo que requiere llevar a cabo una salida de campo (o asumir la responsabilidad que conlleva), en mi opinión constituyen un tipo de estrategia didáctica totalmente recomendable para trabajar las CCSS en Educación Primaria. De hecho, pueden incluirse como parte de la secuencia de actividades que constituyen una Unidad Didáctica, siempre y cuando partan de un problema socio-ambiental. En consecuencia, estaremos favoreciendo un aprendizaje cooperativo donde se potencie la motivación, la autonomía o la satisfacción de intereses y necesidades del alumnado, entre otros aspectos de carácter interdisciplinar y/o transversal.

    Eduardo Martínez-Chacón Palacios
    Estudiante de 4ºC de Magisterio en la Universidad de Valencia.

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  109. Hola a todos/as:

    Soy Cristina Prósper, estudiante de 4º de Magisterio en la Universidad de Valencia y, como estudiante y futura maestra, me gustaría dar mi humilde opinión sobre este tema, el cual me parece fundamental en el ámbito educativo.

    En primer lugar, quiero destacar que para mi este tipo de actividades fuera del aula son primordiales para el aprendizaje significativo de los alumnos. Por propia experiencia, ya que lo viví de niña y lo viví en las prácticas, las salidas son muy provechosas para el alumnado, ya que se acercan al contenido de la asignatura en cuestión de una manera diferente, dinámica y experimental. Es decir, aprenden divirtiéndose, sin necesidad de estar leyendo o subrayando lo más importante de un libro de texto. El ejemplo del cauce del Túria me parece muy acertado, ya que, ¿qué mejor manera de tratarlo que acercando a los niños hasta él?.

    Sin embargo, el docente ha de trabajar mucho el enfoque que le quiere dar a las salidas. Muchas veces, los alumnos se mueren de ganas de irse de excursión por el simple hecho de salir del centro y no se dan cuenta de la experiencia que van a vivir, ni de lo que pueden aprender. Para ello, los docentes deben enfocar estas salidas como experiencias para los alumnos, como "trabajos" de investigación, o como un juego, en el cual tendrán que estar muy atentos de todo lo que pase para luego poder aprovechar lo aprendido a la hora de volver al aula. Son actividades necesarias en la educación, y deberían fomentarse más.

    En relación con lo anterior, pienso que el trabajo al volver al aula también debe enfocarse de otra manera. Cuando yo era niña, al volver a clase después de una excursión, hablábamos un poco por encima de lo que habíamos visto y poco más. Y no le dábamos mucha importancia a aquello que habíamos aprendido, ni lo relacionábamos con lo visto en clase. Por ello, pienso que aquí otra vez el docente juega un papel fundamental. Por ejemplo, se puede hacer un debate de lo que han visto, un juego de preguntas, un dibujo que represente lo que han aprendido... Se pueden realizar muchas dinámicas, pero con la finalidad siempre igualitaria de resaltar aquello que han aprendido.

    Para finalizar, pienso que como futuros docentes debemos ser conscientes de la importancia que tienen estas salidas para la educación de los alumnos, y de que no podemos enfocarlas como meras salidas fuera del centro, sino como experiencias innovadoras y significativas para el alumnado.

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  111. Hola a todos y a todas, mi nombre es Celia González y soy estudiante del grado de educación primaria en la Universidad de Valencia.

    En primer lugar, me gustaría comentar que me parece muy interesante que se trate el tema de los trabajos de campo. Muchas veces, las salidas fuera de la escuela son tratadas de forma lúdica y en realidad lo que deberíamos hacer es aprovechar cada momento fuera del aula con nuestros alumnos.

    A partir de los trabajos de campo podemos trabajar diferentes contenidos de una forma más dinámica y, además, también tratamos aspectos sociales y inculcamos valores. También, el hecho de aprender a partir de vivencias ayuda mucho a los alumnos para que recuerden mejor los contenidos explicados y, de esta manera, estamos construyendo un aprendizaje significativo.

    Comparto la opinión con mis compañeros de que para realizar un buen trabajo de campo, previamente tenemos que hacer un esfuerzo por preparar dicha salida de la mejor manera posible con el fin de aprovechar el entorno para explicar tanto contenidos que se tratan en el currículum como otros datos de interés (ya sean históricos, sociales...)

    En segundo lugar, quería comentar que trabajar a través de nuevas metodologías contribuye a que podamos crear en nuestros alumnos un aprendizaje significativo. Las metodologías tradicionales hoy en día no sirven de nada. Todos los docentes se deberían renovar y formar con el fin de ofrecer a sus alumnos tanto valores como aprendizajes significativos, ya que los docentes en las aulas estamos formando a futuros ciudadanos.

    Por eso mismo, es muy importante que "apartemos a un lado" las clases tradicionales y los libros de texto y aprendamos nuevos métodos más dinámicos y interactivos para construir el conocimiento en nuestros alumnos de la mejor manera posible.

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  112. Hola a todos/as:
    Soy Gloria Ortiz Carratalá, estudiante de la Facultad de Magisterio de la especialidad de Educación física. Escribo en este foro con el motivo de dar mi opinión sobre este texto.
    A lo largo de nuestra escolarización como discentes hemos podido asistir a distintas salidas de campo, podemos recordar donde fuimos, que hicimos pero, ¿realmente entendimos por qué estábamos allí y no en otro lugar?¿nos sirvió posteriormente aquello que aprendimos durante esa visita? ¿nos acordamos siquiera?
    Debido a su naturaleza innata y la relación del entorno con el ser humano, dentro de la materia de Ciencias Sociales es muy común realizar este tipo de salidas de campo.

    Respecto a este tema me gustaría remarcar la importancia de que el alumno pueda aprender en otro ambiente que no sea la escuela.
    Los alumnos/as deben relacionar los contenidos aprendidos con su día a día. Pero¿cómo es esto posible si pasan la mayoría de las horas en una sala de cuatro paredes? Los alumnos aprenden por la actividad, por observar, por experimentar…. y esto no se consigue si simplemente se limitan a escuchar lo que el maestro les dice en la clase. Esta idea propone “romper los muros” y sacar más a los estudiantes al exterior, donde realmente se mueve la vida.
    Siguiendo en la misma línea, todos aquellos conocimientos que se van a dar en la escuela deben tener un motivo, y éste es el preparar al individuo para el mundo, que pueda resolver situaciones problemáticas, y además, educarlo para ser una mejor persona. Como dijo Benjamin Franklin “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.”

    Es entonces donde intervienen las salidas de campo para contextualizar el aprendizaje y darle sentido para el alumnado. Pero para ello, es necesario haber realizado previamente por parte del docente una labor en el aula para darle sentido a esta salida de campo. Es precisamente por este motivo que muchos docentes “acomodados” deciden no realizar este tipo de actividades por el exceso de faena que significa este proceso.

    Otro aspecto a analizar por parte del maestro sería preguntarnos para qué queremos llevarla a cabo y cómo la vamos a utilizar. En muchas ocasiones estas salidas han servido como conclusión de un tema pero también podemos enfocarlo desde otra perspectiva.
    Un ejemplo de eso sería una situación donde el maestro plantea un problema dentro del aula donde posteriormente los estudiantes han de resolver a través de esta visita. Así, ya en la visita sería poco interesante educacionalmente hablando, que el alumnado se limitara a escuchar la explicación del guía de la actividad. El maestro tendría preparado una serie de cuestiones o actividades que ayudaran a los estudiantes a resolver el problema planteada previamente para poderlo solucionar más adelante en clase o en la misma salida de campo.

    En conclusión, somos los propios maestros los cuales hemos de saber utilizar esta estrategia de aprendizaje y no convertirla en como muchos creen, en una forma de distraer a los alumnos y perder clase. Las salidas de campo son complementarias a la asignatura de Ciencias Sociales y debemos de utilizarla como una herramienta fundamental para el aprendizaje de nuestros alumnos/as.

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  113. Buenas tardes. Mi nombre es Javier Marín y soy estudiantes de Magisterio en la Universidad de Valencia, en concreto en la especialidad de Educación Física.

    Leyendo el artículo me venían a la cabeza muchísimos recuerdos de las excursiones que había realizado durante mi etapa tanto en primaria como en secundaria. Por ejemplo las visitas a la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia, al pantano El Regajo, las Sierras de la Calderona y de la Espadán…y así un sinfín de excursiones que realicé. En un principio mis compañeros y yo nos lo tomábamos como un día en el que no había clase, salíamos del cole y por tanto se trataba cómo si fuera un día festivo.

    Con el paso de los años y sobre todo cuando comencé mi andadura por la Universidad me di cuenta de lo que realmente habíamos trabajado en las diferentes salidas fueran al campo o no. Nuestro profesor Manuel Vicente utilizaba una metodología muy efectiva e interesante, realizaba una pequeña exposición y planteaba una temática en clase, se realizaba una lluvia de ideas, procesos de investigación, debates… para posteriormente compaginarlo con la excursión y poner en práctica los conocimientos aprendidos en las clases previas. Los resultados eran excelentes ya que todos los alumnos disfrutábamos de la enseñanza, la estrategia de aprendizaje utilizada era idónea, aprendíamos y nos lo pasábamos bien.
    Un ejemplo era cuando estudiábamos la fauna y flora de los alrededores de mi zona ( Segorbe), una vez teníamos memorizados aquellos aspectos importantes era turno de realizar la excursión a los campos y montes de la zona, observábamos la teoría aprendida en clase puesta en práctica y por tanto todos los compañeros/as nos quedaba guardado el aprendizaje.

    En un futuro próximo cuando seamos docentes me gustaría el poder trabajar con esta metodología, se trata de un aprendizaje significativo muy positivo y efectivo, en conclusión creo que la enseñanza actual debería abrir más las puertas de las clases del colegio para desplazarse al entorno natural dónde realmente se aprende mediante la práctica y no la memoria.

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  114. (Parte 1/2)

    Hola a todos/as:

    Soy Samuel Rosaleny Maiques, alumno de 4º curso del grado de magisterio de la Universidad de Valencia, y como futuro docente, quisiera aportar mi visión acerca del tema que nos atañe en este foro, las salidas de campo.

    En primer lugar, ante esta temática, en mi mente subyacen las siguientes cuestiones, ¿Cuántas veces hemos escuchado a los padres y madres de los niños/as preguntarles si se lo han pasado bien en las excursiones? ¿Quién no ha percibido a lo largo de su vida académica las salidas de campo cómo una vía de escape a la rutina? Y es que en la sociedad, un gran número de personas cree que las salidas de campo son solamente una simple forma de diversión y disfrute realizada fuera de las cuatro paredes de una clase. En cambio, tal y como se indica en el texto de Diego García y en las distintas aportaciones de los participantes del foro, la realidad muestra que se trata de espacios didácticos que posibilitan la consecución de un aprendizaje significativo al poder relacionar los conocimientos impartidos en el aula con su aplicación inmediata en la realidad. Por tanto, bajo mi parecer, las salidas de campo no solamente poseen un carácter atractivo, motivador y divertido, si no que conllevan una serie de beneficios que le adjudican un papel importante en el proceso enseñanza-aprendizaje.

    Así pues, teniendo en cuenta los aspectos aparecidos en el documento del foro, me gustaría nombrar los beneficios de efectuar salidas de campo. Por un lado, debemos saber que las salidas de campo suponen un elemento didáctico enriquecedor, y es que no solo permiten integrar los contenidos impartidos, sino también utilizarlos de forma efectiva según el contexto y reflexionar de forma responsable, crítica acerca de los mismos. Por otro lado, debemos tener conciencia que ,entre muchas otras peculiaridades, permiten favorecer la interacción entre el alumnado, el trabajo en grupo; comprender e interpretar el entorno, el patrimonio cultural en el que vivimos; poner a prueba la capacidad de atención, la empatía, y desarrollar las capacidades de observación, descripción, el deseo de indagar, etc.

    Siguiendo esta línea, y complementando lo anteriormente mencionado, me gustaría hacer referencia a mi experiencia académica. En este sentido, a lo largo de la misma, he realizado diversas salidas del aula sin ningún tipo de sentido, y sin conocer la finalidad de las mismas. En relación a este último aspecto, estas estrategias didácticas que implican la inmovilización de muchos recursos por parte de centro, pueden tener muchas limitaciones si no se preparan de forma adecuada. Por tanto, como futuros profesionales de la educación, debemos conocer y compartir el objetivo que se persigue a la hora de plantear una salida de campo, evitando así la improvisación. Del mismo modo, considero que toda salida fuera del aula debería estar integrada en el currículo dentro de un programa didáctico, por lo que no puede verse como una actividad aislada y de carácter excepcional. Asimismo, tal y como piensan algunos docentes, tampoco deben plantearse únicamente como la representación real de los contenidos explicados en el aula, sino que deben percibirse como una oportunidad de complementarlos y enriquecerlos a través de la toma de contacto con una experiencia real. Así pues, para que tengan éxito y se consigan los objetivos planteados, las salidas del campo, entre otras indicaciones, deben poseer una explicación previa , y una continuidad y seguimiento en el aula.

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  116. (Parte 2/2)

    Por último, considero que todas y todos deberíamos contribuir a que se realicen en mayor frecuencia las salidas de campo, y es que bajo mi punto de vista, estas actividades realizadas fuera del aula, que cumplen con uno de los objetivos presentes en la ley educativa (“conocer y valorar su entorno natural, social y cultural, así como las posibilidades de acción y cuidado del mismo”) poseen un valor incalculable a la hora de conseguir aprendizajes significativos y de formar ciudadanos responsables y críticos.

    En conclusión, considero de gran riqueza el tema planteado en este foro así como las ideas aportadas por Diego García Monteagudo, y es que como futuros maestros debemos saber y tener conciencia de la importancia que tienen para el proceso enseñanza-aprendizaje.

    Recibid un cordial saludo,

    Samuel Rosaleny Maiques
    Universidad de Valencia

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  117. Hola a todos/as:

    Soy Alejandra Milotich Martín, alumna de cuarto curso de Educación Primaria en la Universidad de Valencia. Os voy a exponer mi opinión sobre las salidas fuera de la escuela, un tema muy interesante y más al encontrarnos en un momento que la búsqueda de nuevos recursos didácticos y técnicas motivantes es lo más importantes para que el aprendizaje no sea monótono ya aburrido.

    He dicho búsqueda de nuevos recursos introduciendo en el ‘’saco’‘ a las salidas al campo aunque, como ha comentado el autor, estas llevan realizándose desde el siglo XV con salidas como exploraciones geográficas. Pues tienen un trasfondo histórico muy grande con una finalidad clara y es la de crear un aprendizaje significativo relacionando conceptos con el aula. Esta táctica de aprendizaje es muy conocida pero muchos profesores desgraciadamente la toman como día libre o simplemente diversión sin un fin didáctico. Ha demorado mucho en la escuela.

    En mi opinión, es el docente el que ha de ser capaz de contextualizar la salida con los contenidos que se están dando en el aula, es decir, adaptarlos para que nos ayuden en distintos campos educativos, siempre conectadas al trabajo del aula para que cree ese aprendizaje significativo. Estas salidas ayudan al alumno a relacionar los contenidos de su enciclopedia, es decir, lo que este sabe ya con los nuevos conceptos que tiene que aprender y le enseñan. Por tanto le ayuda a crear sus propias ideas mediante la contextualización y sus vivencias, aprendiendo con lo que vive, experimenta y descubre, convirtiéndolos en detectives, indagando y despertando el interés sobre ese contenido de forma diferente.

    Es un modo de aprender y reforzar los conocimientos adquiridos en el aula aprovechando bien la salida donde toman mayor conciencia y donde asimilan mejor lo aprendido. De esa manera, permite construir conocimiento y por supuesto, le da al docente la posibilidad de organizar y plantear la Unidad didáctica de diferentes maneras, buscando recursos que motiven.

    Por otra parte, como nos han ido enseñando en la facultad, lo adecuado para ver si un alumno ha adquirido bien los conceptos enseñados, lo ideal es que haya un feedback, un momento de retroalimentación donde el alumno haga una reflexión y una valoración crítica sobre lo que ya sabía y lo que ha añadido a su enciclopedia. Lo mismo haríamos con la salida de campo. El alumno debe hacer una retroalimentación sobre lo vivido y sería mejor aún si se hiciera en grupo ya que además trabajaríamos el trabajo cooperativo debatiendo y compartiendo ideas donde se verá la opinión y análisis crítico de cada uno. Donde se verá si han comprendido el porqué de la salida, y la relación entre esta y el trabajo en el aula.

    En definitiva, como futura maestra no me gustaría limitar mi enseñanza en el aula sino que iría más allá buscando la motivación en todos mis alumnos, porque el aprendizaje también debe contextualizarse para facilitarlo e interaccionar con otras personas y el ambiente y de esa forma se favorecerá ese aprendizaje esperando que se construya una valoración propia y crítica que al fin y al cabo es cuando sabremos que un alumno ha conseguido comprender lo enseñado.

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  118. ¡Hola a todos!

    Soy alumna del Máster en Investigación en Didácticas Específicas de la Universidad de Valencia y me gustaría comentar algunos de los aspectos trabajados y adquiridos en uno de los módulos, Proyectos Escolares de Educación Ambiental para la Sostenibilidad: Bases Didácticas y Propuestas Innovadoras, de la asignatura Bases Didácticas II.

    Primeramente, me gustaría señalar que el principal objetivo que tenía este módulo era mostrar la potencialidad que tiene el realizar actividades fuera del aula, es decir, el realizar salidas escolares. No obstante, aunque éste ha sido el principal objetivo, también se nos ha hecho ver la necesidad e importancia de diseñar un proyecto integral de Educación Ambiental para la Sostenibilidad en un centro escolar, pues es importante trabajar de manera interdisciplinar este tipo de salidas.

    Una vez comentado esto y teniendo en cuenta los comentarios aportados por mis compañeros del Máster, me gustaría resaltar algunos matices de las salidas que tuvimos la oportunidad de realizar en dos ambientes o entornos naturales cercanos a todos nosotros, como son l’Albufera y l’horta de Valencia.

    Respecto a la salida a l’Albufera, me gustaría señalar que cuando nos pidieron, en un primer momento, que representásemos en clase este entorno por medio de un dibujo, la mayoría de los que estábamos allí presentes dibujamos el típico embarcadero de madera que aparece en todas las fotos, las plantas características (los juncos), los aptos nadando por el agua y la barca para dar paseos... Sin embargo, cuando realizamos la visita a l’Albufera, nos dimos cuenta que, los paisajes que habíamos representado en los dibujos estaban idealizados, pues habíamos plasmado la típica imagen o página web, ya que, los elementos predominantes al llegar no eran únicamente esos, sino también grandes edificaciones a pie de playa (contaminación visual), los ruidos de vehículos que perjudicaban a la población de flamencos que estaban habitando por aquellas zonas y la elevada sonorización del motor de la barca (contaminación acústica), la pérdida de sustancias tóxicas del motor al agua (contaminación del agua), residuos orgánicos esparcidos tanto por la zona de playa, como por el agua de la propia Albufera… es decir, había indicios de la presencia humana, pero totalmente negativa y nociva para ese paraje natural.

    Respecto a la salida a la huerta del término de Benimaclet, también me gustaría mencionar que cuando realizamos el dibujo en clase sobre lo que entendíamos por huerta, todos ilustramos la imagen típica que nos muestran los libros, en la que aparece el agricultor, el espantapájaros, los terrenos con caballones y surcos con diferentes hortalizas, el tractor… mientras que cuando fuimos a la huerta, nos dimos cuenta de la cantidad de problemas que, de manera directa o indirecta, afectan a nuestra huerta, como: problemas económicos (mantenimiento, falta de subvenciones…), problemas políticos (inestabilidad política que genera que las ayudas que da un partido, el siguiente las intente eliminar…) problemas ambientales (ruptura paisajística debida a la construcción, contaminación del manto freático debido a los fertilizantes debido a los fertilizantes y plaguicidas…), etc.

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  119. A continuación de lo anterior:

    Así pues, estas dos salidas me han llevado a preguntarme ¿cuál ha sido hasta ahora mi actitud como ciudadana ante los problemas de l’Albufera y de la huerta? ¿realmente conocía toda esta problemática? Claramente he comprobado que, hasta ese momento, ignoraba todas las consecuencias negativas que rodean ambos entornos, y ha sido, a raíz de estas salidas, cuando he conocido esta situación.

    Por tanto, gracias a estas dos salidas, considero que utilizar el recurso de las actividades fuera del aula es necesario para conseguir un aprendizaje significativo de aquello que se esté trabajando, pues el alumnado, al trabajar in-situ, está investigando problemas concretos, planteándose nuevos interrogantes y concibiendo que los conteidos del aula también se relacionan con la realidad. Es por ello que, como docentes, debamos programar las salidas nosotros mismos, pues de esta manera estaremos teniendo en cuenta las necesidades y los niveles de nuestros alumnos, a diferencia de si se contrata a una empresa especializada en el tema, la cual trabajará unos contenidos sin tener en cuenta la diversidad del aula.

    Por otra parte, considero que es importante que estas salidas se trabajen antes y después de realizarlas, pues de esta manera, el alumno conocerá previamente lo que va a trabajar, y se le evaluará una vez conocidos. Del mismo modo, el docente también deberá autoevaluarse para poder plantear propuestas de mejora.

    Así, una vez reflexionado todo lo anterior, me gustaría señalar que, al igual que como ha comentado uno de mis compañeros, con esto no debemos entender que las salidas deban realizarse continuamente, sino más bien utilizar los entornos más próximos a los alumnos (parques, ríos, playas, barrios…), con el fin de poder concienciar a los alumnos en el respeto y el cuidado del medio en el que viven.

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  120. Hola a todos y todas,
    Soy Clara Tejada alumna de 4º de Magisterio y me gustaría opinar sobre este artículo, ya que me parece muy interesante tratar las salidas en el ámbito escolar, y en especial, en la asignatura de conocimiento del medio (o bien ahora ciencias sociales y naturales).

    En primer lugar, las salidas son, bajo mi punto de vista, imprescindible para el alumnado. Los niños y las niñas necesitan movimiento, necesitan aprender haciendo. Es antinatural mantener al alumnado sentado durante horas, cuando su naturaleza es jugar y hacer. Así bien, las salidas son herramientas indispensables para lograr un aprendizaje significativo en nuestro alumnado. Se puede dar en clase el temario, pero para que el alumnado pueda entender y comprender qué es aquello de lo que hablamos, a parte de hacer experiencias y experimentos, las salidas son muy útiles.

    Siguiendo con lo anterior, plantear una salida no es una tarea sencilla. Muchas veces el profesorado se lleva a los niños y niñas a excursiones “a pasear” sin haber preparado nada antes de la excursión ni después (lo he vivido como alumna). Para que una salida sea útil y fructífera debemos prepararla con antelación. Explicar al alumnado antes de ir qué es aquello que veremos y las relaciones que hay con el temario dado, se pueden hacer fichas o bien dar indicaciones para que el alumnado, sobre todo si es pequeño, sepa qué debe tener más en cuenta. Una vez acabada la excursión no termina ahí, debe haber un trabajo posterior en clase, hablar de lo que hemos visto, debatir, ver qué es aquello que han aprendido, relacionar aquello visto con el temario...Así bien, debemos, como futuros docentes, olvidar que las excursiones son visitas turísticas, como indica el texto, sino que poseen un gran interés didáctico y son, realmente, útiles para su formación académica.

    Finalmente, como conclusión, decir que las salidas son imprescindibles. A los niños y las niñas les encanta poder tocar lo que explicamos, vivirlo en primera persona, oler la tierra, mancharse, si hace falta, y es que no hay mejor aprendizaje que ese, el vivencial. Los niños necesitan ver qué están aprendiendo en clase, y nosotros y nosotras, como docentes, ya que podemos ayudarles a que esto sea así debemos tener siempre en cuenta las salidas y así lograr un aprendizaje significativo en todo nuestro alumnado.



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  121. Hola a todos/as:

    Soy Lidia Solbes Bachiller, estudiante de magisterio de la Universidad de Valencia. Como futura docente, me gustaría dar mi opinión acerca de las ideas más relevantes sobre la lectura realizada y del estudio en clase de los diferentes modelos didácticos que podemos utilizar en nuestra labor como docentes. Además quiero reflejar mi experiencia sobre las salidas de campo en las prácticas escolares.

    Generalmente todas las salidas serán beneficiosas para los alumnos dependiendo de cómo estén enfocadas, además de la manera de llevarla a cabo por los docentes. Es decir, las salidas han de estar preparadas para que los niños adquieran o amplíen sus conocimientos acerca de un o varios temas. Bajo mi punto de vista y como fruto de mi experiencia en las prácticas escolares, una buena manera de conseguir este objetivo sería a través de una previa explicación de los acontecimientos que sucederán en la salida, junto con una breve explicación de los conceptos que trataran en ella, incluyendo una reflexión en la propia salida, y como final de la actividad, un pequeño debate entre todos para que puedan compartir las ideas e impresiones sobre que les ha parecido esta salida, o incluso un pequeño trabajo de investigación para comprobar si estos han comprendido los objetivos de la salida.

    Además, no sólo conseguirán ampliar su conocimiento reflejado en el currículum, sino que aumentaran las relaciones entre sus compañeros, con los profesores, entre muchos otros ejemplos. Es decir, podrán nutrirse de todo aquello que está reflejado en el currículum oculto.

    Respecto al trabajo de los profesores, como se menciona en el texto, éstos han de realizar un esfuerzo mayor para conseguir los objetivos propuestos en la salida de campo, es decir, la finalidad de ésta. Los alumnos deberán aprender los contenidos propuestos de forma significativa. Para que esto se pueda conseguir los profesores deben tener ganas de innovar sobre los nuevos métodos didácticos. Pero la mayoría tienen miedo y pocas ganas de innovar, ya que la mayoría están estancados en la metodología tradicional.

    En definitiva, bajo mi punto de vista, las salidas de campo es un recurso muy útil del cual podemos extraer innumerables beneficios, ya que pienso que es un recurso muy motivador para los alumnos, y éstos podrán aprender de manera muy distinta a la típica, como el libro de texto.

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  122. Hola soy Ángel Soriano Ortega estudiante de 4 curso de magisterio de educación primaria de la Universidad de Valencia.

    A todos nos han educado en nuestra etapa escolar con el concepto de excursiones. Todos de bien seguro habremos escuchado nos vamos de excursión, tenéis que traer para la excursión los siguientes objetos, merienda, material didáctico etc. Siempre hemos denominado a las salidas de campo excursiones, y con esto no quiero decir que el término sea peyorativo, sin embargo, siempre hemos creído y hemos transmitido que las excursiones o salidas de campo son una vía de escape, es un día en el que no hay clase, un día que está permitido relajarse. No siempre las salidas de campo han estado relacionadas como una vía de escape, algunas de ellas han servido y siguen sirviendo para ver, relacionar y repasar conceptos que se han visto en clase. No obstante sigue y seguirá habiendo la creencia de que las excursiones son un tiempo de descanso fuera de las aulas, y que los conocimientos a nivel curricular no cuentan por qué siempre hemos pensado que cómo esto no va para examen…
    Nuestra misión como futuros docentes, no es cambiar el término de salidas de campo o excursiones, sino trabajar en ello para que nuestros alumnos/as conciban las salidas fuera del aula cómo otro material didáctico digno de aprender. Debemos de cambiar el enfoque que les damos a las salidas, fomentando el conocimiento que se genera en ellas, y al mismo tiempo generando actividades que luego se puedan trasladar al aula para que se genere un aprendizaje significativo, donde el aprendizaje memorístico de conceptos quede a un lado y sea el propio alumno/a el que genere su propio conocimiento de aquello que ha aprendido.

    Por otro lado, las salidas aportan aspectos positivos al grupo clase, ya que fomentan la participación entre iguales fuera del espacio común, suponen un material didáctico enriquecedor ya que nos dan la posibilidad de aplicar los conocimientos aprendidos al contexto en el que nos encontramos, posibilitan el trabajo en grupo, ya que se fomenta la participación y la cooperación, se trabajan y se potencia la sensibilidad y las emociones sobre lo que estamos trabajando y al mismo tiempo se fomenta la empatía y la cohesión del grupo clase.

    Finalmente, como futuros docentes, debemos potenciar y fomentar el buen uso de la palabra salida, como un aprendizaje diferente pero al mismo tiempo igual de importante al que trabajamos en clase. Debemos ser capaces de desarrollar, fomentar y potenciar actividades que aporten un significado coherente y explicito al alumnado para que estos sean capaces de ordenar, crear y materializar aquello que han aprendido.

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  123. Hola:

    Soy Adrián Juárez, estudiante de Magisterio de Educación Primaria en la Universidad de Valencia. Tras haber realizado la lectura de este foto, voy a realizar un síntesis de las ideas han parecido más relevante.

    En primer lugar, las salidas de campo son muy útiles tanto para el profesorado como para el alumnado. Sí que es verdad que el profesorado tiene que realizar más esfuerzo a la hora de preparar una salida, pero a través de estas actividades se desarrollará un aprendizaje más significativo, ya que el alumnado experimenta y vive la situación. Por ejemplo, si estamos aprendiendo en clase el cultivo de la naranja, ¿por qué no acercase a un campo de naranjas y experimentar lo que sucede?

    En segundo lugar, basándonos en la metodología, pienso que para que estas salidas cumplan su objetivo es necesario que la secuencia de actividades esté relacionada. No tiene sentido estar estudiando las fases de producción e ir al río Turia a investigar. Por otro lado, sí pienso que el profesorado deba ser un guía pero, desde mi punto de vista, lo más interesante es que el alumno experimente por sí mismo.

    Por último, me parece correcta la forma de evaluar que se expone en el texto. Yo también añadiría la realización de debates en el que cada alumno pueda expresar su opinión. Además, ya que una de las competencias básicas es la digital, pienso que se podría recoger información acerca de la salida de campo y luego exponerla en plataformas digitales. De este modo, cualquier persona puede acceder a esta información útil y no solo las personas que han realizado la salida de campo.

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    1. Buenos días Adrián. Soy Diego García, el autor de este foro 21. Gracias por tu contribución y voy a matizar algunas cuestiones que planteas para comprender algunas ideas que quizá no expliqué correctamente al crear este foro. Primero, este foro se abrió tras realizar una salida de campo al cauce del río Turia con docentes de Didáctica de la Geografía y de Historia de Arte del Máster de Profesor de Secundaria. Es evidente que las salidas exigen una preparación previa, pero si queremos conocer las ideas previas del alumnado podemos llevar a los alumnos a la salida, previa presentación en el aula, y una vez en el terreno ya puedan reconocer los elementos de estudio más importantes. Esto se puede aplicar al conocimiento de los barrios cuando los alumnos residen en el propio barrio o cercano al que asisten en el centro escolar. En todo caso, tiene que haber un espacio para que el alumno experimente por sí mismo, pues sobre el terreno las ideas fluyen con distinta naturalidad a como lo hacen dentro de un aula o en cualquier otro espacio cerrado.
      En cuanto a la evaluación, los debates tienen que darse antes, durante y después de la salida de campo. Es importante que los alumnos aprecien como han cambiado sus ideas y lo que han aprendido, respecto de lo que sabían al principio.
      Por último, quería aportar que en el mismo Máster, hicimos una salida a una empresa de cultivos ecológicos, que me ofreció una visión alternativa a mis ideas sobre agricultura como hijo y nieto de agricultores, y también como licenciado en Geografía. Luego cualquier salida que esté bien delimitada en cuanto a contenidos, objetivos, metodología y sistema de evaluación puede ser interesante. Las salidas al medio rural son muy recomendables para contrarrestar con la visión urbana de estos espacios y de sus habitantes.
      Saludos,
      Diego García Monteagudo

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  124. Hola a todos/as:

    Soy Mireia Soler García, alumna de 4º curso del grado de magisterio de la Universidad de Valencia y me gustaría comentar tras la lectura de este artículo, los conocimientos adquiridos durante mi formación profesional y mi experiencia personal en el ámbito educativo, la importancia de la realización de salidas en el ámbito escolar.

    Cabe destacar la repercusión que tiene en los alumnos el hecho de realizar salidas de campo, ya que estas son una estrategia didáctica en la que se permite lograr un aprendizaje significativo. Esto significa, que los alumnos ponen en práctica las ideas que han desarrollado en clase y consiguen una representación mental más completa de los nuevos conocimientos tratados en el aula. Además, a través de estas estrategias didácticas, los alumnos son educados en la adquisición de competencias. No obstante, es necesario que previamente se introduzca en el aula, qué es lo que van a ver y qué van a tener que realizar en la salida, así como destacar algunos aspectos y contenidos a tener en cuenta en los que deberán prestar mayor atención. Es conveniente, que durante la salida los alumnos tomen nota de los datos más relevantes y aquellos que les resulten más interesantes. Posteriormente, se realizará una pequeña puesta en común para que los alumnos compartan todo aquello que han aprendido.

    En cuanto a mi experiencia personal como alumna, señalar que muchos de mis docentes no realizaban ningún tipo de actividad previa, durante y posterior a la salida. Por ello, en muchas ocasiones considerábamos las salidas como un día en el que no había escuela e íbamos de excursión con nuestros amigos a pasárnoslo bien y jugar, sin tener en cuenta que además de fomentar las relaciones sociales, este tipo de salidas nos servían para asimilar e interiorizar los contenidos que previamente habíamos trabajado en el aula. En cambio, por lo que respecta a mi experiencia como alumna de prácticas de magisterio, he podido apreciar que en la actualidad, sí que se utilizan con más frecuencia fichas y actividades previas, durante y posteriores a las salidas.

    Por lo que respecta al trabajo de los profesores, como se menciona en el artículo, la realización de salidas exige a éstos un trabajo adicional de preparación de la actividad, ya que tienen que preparar las actividades relacionadas con la salida. Los docentes tienen que mostrar a los alumnos que la excursión es una clase más que se ha programado dentro de una asignatura y que los conocimientos que va a aprender son tan importantes como los que se trabajan dentro del aula. Por ello, los alumnos tienen que prestar atención a todo aquello que ven y realizan.

    En conclusión, las salidas de campo son un recurso muy beneficioso para el aprendizaje significativo y la formación integral del alumnado. Además, resultan ser atractivas y motivadoras para éstos.

    Mireia Soler García
    Estudiante de 4ºC de Magisterio en la Universidad de Valencia.

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  125. Buenos días, soy David Gutiérrez Crespo, estudiante de la facultad de Magisterio en Educación Física, y dado a la relación entre el foro con nuestra futura labor docente me gustaría participar dando mi opinión sobre el texto.

    Primeramente, me parece que el abordaje de las salidas escolares por parte de los docentes es uno de los temas más importante y desde mi punto de vista, menos explotado en relación al verdadero potencial de conocimiento que estas tienen.

    Cierto es que en nuestra etapa educativa tanto básica como superior todos hemos tenido experiencias positivas y negativas en las salidas del centro donde impartíamos las clases. Pienso que las excursiones muchas veces no se enfocan como deberían dado que el docente las suele tomar como un descanso a su labor diaria dentro del aula y no como lo que es, una potente arma de aprendizaje.

    Algunas de las salidas de campo en mi época de educación primaria y secundaria carecían de sentido: semana a la nieve, visita a Aquarama, visita a Port Aventura, etc. La mayoría de salidas del centro estaban vinculadas a la diversión y no al aprendizaje cuando en mi opinión, debería de realizarse una mezcla de ambas, porque la diversión y el aprendizaje sí es posible.

    Para ello, creo que la formación del profesorado debe hablarnos de estos aspectos educativos a la hora de realizar salidas de campo, pero también el propio docente debe programar las salidas en relación a los contenidos dados en el aula en ese momento para que así tengan algún sentido, creo que debe diseñar actividades para la reflexión y el debate del alumnado una vez concluida la salida e incluso durante esta, pero esto no es posible si el propio profesorado no conoce el lugar ni las alternativas educativas que este tiene.

    Dicho de otro modo, el profesorado debe de seleccionar las salidas de campo y si hace falta visitar con antelación el lugar para programar una serie de actividades que no tienen por qué ser aburridas que tengan relación con los contenidos expuestos dentro del aula. Solo así creo que podemos conseguir que estas salidas tengan sentido para el aprendizaje activo y significativo del alumno.

    En este aprendizaje a partir de vivencias, el alumnado puede ser el protagonista de su propio conocimiento, y puede ayudarle a relacionar algunos conceptos que desconoce con su entorno más cercano.

    En definitiva, se trata de diseñar actividades fuera del aula que sirvan para conocer y aprender el entorno del alumnado y que pasen a ser parte de nuestra programación de aula.

    David Gutiérrez Crespo.
    Alumno de la Facultad de Magisterio.
    Universidad de Valencia.

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  126. Hola a todos/as:

    Es evidente que las salidas de campo son bien acogidas entre los alumnos. No obstante, ¿producen estas más aprendizaje que una lección corriente impartida en el aula?
    No hay una respuesta universal para esto ya que las excursiones serán significativas o no para los alumnos dependiendo de diversos factores.

    En primer lugar, es importante considerar el sitio en el cual tenemos previsto hacer la visita. Si tiene relación con lo estudiado en clase, si su visita puede producir información de interés para los alumnos y si la propia visita genera emoción por el hecho de conocer ese cierto sitio o esta motivación es causada simplemente por ser un día diferente sin aulas.

    En segundo lugar, hemos de saber plantear la actividad. Bien, ya hemos encontrado un sitio que puede resultar atractivo para los alumnos pero ahora ¿cómo plantearlo?, ¿cómo darlo a conocer?
    Esta sea probablemente la tarea más difícil de la actividad que tiene que realizar el maestro, sin embargo, también será las más importante ya que una actividad mal planteada no gozará a penas de significado para el alumnado. Así pues, por muy atractiva que pueda parecer la visita, un mal enfoque actuará en detrimento de esta, anulando parte de la eficacia que se le podría sacar.

    Por último, y como explica el texto, añadir que la actividad deberá formar parte de la evaluación. Esta es una manera de que los alumnos se den cuenta de que a diferencia de una salida turística, en la escolar se tratarán cosas de interés para su formación académica y los objetivos serán didácticos.
    Como bien se explica, una de las maneras más interesantes para evaluar al alumnado puede ser pasar un cuestionario con diversas preguntas que vayan más allá de definir conceptos y en las cuales muestren que esa salida de campo les ha servido de más utilidad que una clase corriente.

    En cuanto al profesor, es necesario que después de la visita y analizar los informes, reflexione sobre lo acontecido e investigue sobre qué puntos es necesario hacer más hincapié.

    Marta Aparicio Lostado
    4ºC Magisterio de Primaria UV

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  127. Buenos días a todos y a todas;

    Soy Aitor Poquet, estudiante de 4º de Magisterio en la Universidad de Valencia y me gustaría aportar un granito de arena a este debate.
    Desde mi óptica la necesidad de llevar a los discentes fuera de las paredes del centro es imperante debido a que se aprende de forma más significativa a través de la experiencia. En clase se habló sobre un ejemplo que se puede llevar muy fácilmente a las aulas de Valencia y es el de llevar a los niños al cauce del río Turia para enseñarles que a pesar de ser el cauce de un río, este no lleva agua y está acondicionado principalmente para la actividad física. Pero ahora bien, creo que hay infinidad de ejemplos para llevar el empirismo educativo a las aulas: desde acampadas trimestrales para mostrar al alumnado que la vida sin tecnología es posible hoy en día hasta el análisis diario del estado del cielo.

    Cabe destacar que el hecho de planificar salidas educativas para los niños y las niñas no ha de ser meramente burocrático, es decir, no debe de constar solamente en un papel el tipo de actividad y su objetivo sino que hay que llevar a cabo un trabajo previo con el alumnado para concienciarle de lo que se va a hacer, lo que van a ver, de qué manera podrían hacer unas actividades u otras… Bajo mi punto de vista esta preparación previa es necesaria en todos los grados de la educación puesto que las salidas que se realizan con el centro educativo han de tener un objetivo educacional y formativo y no han de centrarse meramente en la salida del centro para poder desconectar independientemente de que las relaciones interpersonales entre discentes y docentes sean más informales fuera del centro.

    Para finalizar, una vez llevada a cabo esta preparación hay que plantear ejercicios y/o actividades de reflexión posteriores a la salida para que los discentes piensen y recapaciten sobre lo que han hecho durante la salida.

    Como conclusión podríamos decir que las salidas escolares han de tener un carácter formativo y un objetivo educativo que permita crear un aprendizaje significativo en el alumnado a través de la experiencia.

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  128. Buenos días a todos y a todas;

    Soy Aitor Poquet, estudiante de 4º de Magisterio en la Universidad de Valencia y me gustaría aportar un granito de arena a este debate.
    Desde mi óptica la necesidad de llevar a los discentes fuera de las paredes del centro es imperante debido a que se aprende de forma más significativa a través de la experiencia. En clase se habló sobre un ejemplo que se puede llevar muy fácilmente a las aulas de Valencia y es el de llevar a los niños al cauce del río Turia para enseñarles que a pesar de ser el cauce de un río, este no lleva agua y está acondicionado principalmente para la actividad física. Pero ahora bien, creo que hay infinidad de ejemplos para llevar el empirismo educativo a las aulas: desde acampadas trimestrales para mostrar al alumnado que la vida sin tecnología es posible hoy en día hasta el análisis diario del estado del cielo.

    Cabe destacar que el hecho de planificar salidas educativas para los niños y las niñas no ha de ser meramente burocrático, es decir, no debe de constar solamente en un papel el tipo de actividad y su objetivo sino que hay que llevar a cabo un trabajo previo con el alumnado para concienciarle de lo que se va a hacer, lo que van a ver, de qué manera podrían hacer unas actividades u otras… Bajo mi punto de vista esta preparación previa es necesaria en todos los grados de la educación puesto que las salidas que se realizan con el centro educativo han de tener un objetivo educacional y formativo y no han de centrarse meramente en la salida del centro para poder desconectar independientemente de que las relaciones interpersonales entre discentes y docentes sean más informales fuera del centro.

    Para finalizar, una vez llevada a cabo esta preparación hay que plantear ejercicios y/o actividades de reflexión posteriores a la salida para que los discentes piensen y recapaciten sobre lo que han hecho durante la salida.

    Como conclusión podríamos decir que las salidas escolares han de tener un carácter formativo y un objetivo educativo que permita crear un aprendizaje significativo en el alumnado a través de la experiencia.

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  129. Hola a todos los compañeros y participantes del geoforo, soy Pablo Gómez, alumno de cuarto de magisterio y como futuro docente me gustaría aportar algunas de las reflexiones acerca de este texto.

    Que las salidas del colegio con los alumnos sea un modo de escape de la rutina (visita turística, como las llama el autor del texto), no es algo malo, el problema es que la parte principal de las salidas sea ésta; es decir, cuando se lleva a cabo una salida del aula, debe planificarse en base a los contenidos que se quiere tratar.

    Como indica Diego García Monteagudo, las salidas son una buenísima estrategia didáctica que es aplicable a cualquier rama de la Geografía, pero voy más allá, ¿por qué tan solo cerrarnos a la Geografía?, ¿Por qué no hacer salidas con los alumnos en las que se puedan relacionar conceptos de más de una asignatura?

    Además, me encanta, y me parece que la analogía está perfectamente empleada, cuando se comparan las salidas con un laboratorio abierto, donde llevar a cabo observaciones, análisis, síntesis, autonomía y diferentes interpretaciones de todos, o al menos del máximo número de contenidos.

    Asimismo, me parece que no hay que olvidar que el llevar a cabo estas salidas requiere de una mayor cantidad de trabajo para los maestros, ya que se precisa preparar una salida, junto con la adecuada selección de los contenidos que se quieren tratar. No obstante, estas salidas se pueden llevar a cabo con diferentes cursos, de manera que las excursiones didácticas se pueden y deben preparar de manera conjunta entre, al menos, los diferentes maestros que se ven implicados en ella.

    Durante la salida el papel del profesor no se caracteriza por la relajación y la tranquilidad, más bien, por todo lo contrario. El rol que juega el maestro debe ser el de controlar en todo momento que los alumnos están presentes y no les sucede nada, además, y dependiendo de si se cuenta o no con algún experto o algún monitor con conocimientos específicos del tema, deberá explicar curiosidades, contenidos teóricos… sobre lo que se está viendo y experimentando.

    Igualmente, me gustaría destacar que una salida didáctica no finaliza con la llegada al aula, sino que se debe llevar una evaluación para saber que aprendizajes han construido los estudiantes durante la salida, así como una evaluación con relación específica de los contenidos que marca el currículum, así como hacer ver a los alumnos que han aprendido fuera del aula.

    Finalmente, quiero añadir que estoy totalmente de acuerdo con la realización de salidas del aula para que los alumnos cambien de espacio, para que los alumnos se den cuenta de todas las posibilidades que ofrece su entorno cercano y porque, además, posiblemente habrá muchos alumnos que tan solo hagan actividades de este tipo en el colegio por falta de recursos. Creo que estas salidas son un escenario ideal.

    Pablo Gómez Marí
    4ºC Magisterio de Primaria UV

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    1. Buenos días Pablo. Soy Diego García Monteagudo, el autor de este foro 21. Comienzo con un planteamiento general para todos los participantes de este foro. Mi planteamiento en este foro fue como alumno de Máster y licenciado en Geografía, pero la misma salida de campo que aquí ejemplifico, es una muestra de coordinación entre varios profesores del Máster, tanto de Didáctica de la Geografía como de Historia del Arte. La misma amplitud de las Ciencias Sociales permite realizar una mirada multidisciplinar sobre un mismo espacio, y más aún cuando realizamos una salida de campo. Pero también es cierto que hay que seleccionar unos contenidos, si bien las emociones que despierten otros temas no previstos por el docente en una salida, son muy importantes y despiertan el conocimiento a partir de las representaciones sociales. Más que controlar el maestro debe ser un guía que ha trabajado previamente y tiene que saber despertar la curiosidad por los temas que va a tratar. Respecto de los contenidos, el currículo marca unos contenidos mínimos que se pueden ampliar en las salidas de campo.
      Saludos a todos los participantes, especialmente a alumnos de Magisterio y de Máster, que están participando en los últimas semanas.
      Diego García Monteagudo

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  130. Buenas tardes,

    Soy Beatriz Correcher, estudiante de 4º curso de la Facultad de Magisterio en la Universidad de Valencia.

    Tras la lectura del artículo, me ha venido a la cabeza muchos recuerdos de salidas de campo que yo misma realice cuando era alumna de Educación Primaria; la visita al parque del pueblo para analizar los tipos de árboles y sus hojas, visitas al zoo para ver los animales y sus características, escapadas a parajes rurales donde aprendimos el ciclo del agua, la gran semana en Ventamina estudiando dentro de un globo gigante el Universo y todos sus entresijos, etc.

    Realmente creo que he sido bastante afortunada, ya que soy conocedora de que no todos pueden presumir de haber realizado salidas durante su etapa estudiantil. Esto, puede deberse; bien por falta de recursos económicos o bien por falta de interés de docente. En el primer caso, no es excusa la economía del centro o de las familias, puesto que ir al parque del municipio a estudiar las hojas y los árboles, o hacer una quedada nocturna para observar el universo con un telescopio en el propio centro, no supone ningún dinero, más bien papeleo y trabajo para el docente (el cual si realmente está interesado en el aprendizaje de sus alumnos, no le debería importar).
    Sin embargo, cuando el problema radica de falta de interés por parte del maestro/a, realmente estamos frente a un gran conflicto. Es cierta la gran responsabilidad que supone estar a cargo de un gran número de alumnos en un entorno abierto. Pero, el mismo problema suponen las TIC’s que sí han sido implantadas en casi todos los centros; ¿cómo sabemos que están haciendo un uso responsable?, ¿estarán chateando o realmente están siguiendo la clase?, etc.

    Tenemos que ser más confiados con nuestros alumnos, se trata de niños y niñas, los/las cuales si de verdad enfocas bien la salida y el proyecto, tendrán interés real por conocer y aprender aquello que quieres trabajar con ellos. Y es que, si hemos dado el gran paso de instalar Internet en los centros, arriesgando a que los alumnos conozcan toda la globalización que existe en la red; ¿Por qué tenemos miedo a sacarlos de las cuatro paredes del aula?, digo yo: ¿No es más enriquecedor, sentir, ver, tocar… que analizar las imágenes de un libro?

    En definitiva y de forma personal, yo recuerdo muchos más conocimientos de mis salidas de campo en la Educación Primaria, que tal vez conocimientos teóricos que estudié en la universidad el año pasado. Por ello, como futura docente, considero que las salidas de campo serán una herramienta fundamental e indispensable dentro de mis Unidades Didácticas.

    Beatriz Correcher
    4ºC de Magisterio
    Universidad de Valencia

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  131. Buenos tardes, soy Esther Pérez Paredes, estudiante de 4º curso en la Facultad de Magisterio de la Universidad de Valencia de la asignatura de CCSS: Aspectos Aplicados. Tras haber leído el artículo me gustaría dar mi opinión acerca de ciertas cuestiones sobre las salidas de campo.

    En primer lugar, me gustaría destacar que las salidas de campo son una forma distinta de transmitir los contenidos a lo que estamos normalmente acostumbrados. Por lo tanto, con estas salidas los alumnos experimentan e investigan por sí solos y son los protagonistas de su propio aprendizaje. Además, esta práctica es más duradera, ya que es más significativa y es un modo de romper con las metodologías tradicionales, es decir, con el aprendizaje de conocimientos dentro de las cuatro paredes que forman el aula a base de la memorización.

    Algo que se tienen que tener muy en cuenta es que los alumnos tienen que ser conscientes que se trata de salidas que se caracterizan por tener una intención educativa, con objetivos didácticos y de interés para la formación académica para los alumnos, y no de visitas turísticas en las que únicamente van a divertirse. Así pues, las salidas de campo cumplen con uno de los objetivos presentes en la ley educativa: “conocer y valorar su entorno natural, social y cultural, así como las posibilidades de acción y cuidado del mismo”.

    Cabe destacar que las salidas de campo no se pueden observar con frecuencia en las aulas, pero sí que ha habido un notable aumento con el paso de los años. Tras mi experiencia personal en el último periodo de prácticas realicé una salida a la Albufera que me pareció muy completa y adecuada. Días antes de la excursión la profesora estuvo hablando un poco acerca de lo que los niños se iban a encontrar allí, una vez en la Albufera unos guías les explicaban todo lo que iban viendo para más tarde hacer una ficha con actividades y, por último, cada alumno plantó un arbusto. Al día siguiente, se hizo un pequeño debate en el aula sobre lo que habían visto y aprendido, además, trabajaron con un mapa de la Albufera, el cual había cogido la profesora el día de la excursión.

    Para concluir, como futuros docentes pienso que todas y todos deberíamos contribuir a que se realicen con más frecuencia salidas de campo, ya que aprender a través de las experiencias en primera persona es la mejor manera de comprender los contenidos, además los paisajes culturales, la integración entre territorio, historia y arte, y será una experiencia didáctica inolvidable para los alumnos.

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  132. Hola a todos/as:

    Soy Nerea García Roig alumna de 4º curso de la asignatura Didáctica de las Ciencias Sociales en la Facultat de Magisteri de Valencia en la especialidad de Educación Física.
    Considero que estas salidas de campo pueden ser satisfactorias tanto para el alumnado en la construcción de su aprendizaje significativo como para el docente, ya que es capaz de desarrollar una actividad diferente fuera del aula de trabajo y es una buena estrategia didáctica.
    En primer lugar, destacar que este tipo de actividades no solo se pueden realizar para desarrollar contenidos trabajados en el aula, sino que también son útiles como inicio de un contenido, de manera que el profesorado va observando los conocimientos previos del alumnado. Además, pueden utilizarse a modo de síntesis de un contenido trabajado en el aula, es decir, para cerrar una actividad y comprobar si han conseguido hacerse sus propios mapas conceptuales y han aprendido el contenido tratado.
    En segundo lugar, se debe tener en cuenta que en muchas ocasiones el alumnado ve las salidas de campo como tiempo de ocio, a modo de distracción y diversión, sin pensar que esto conlleva un aprendizaje de los contenidos trabajados en el aula. Por ello, el docente tiene un papel fundamental en la planificación de la salida.
    Siguiendo esta misma línea, el profesorado debe tener una buena formación para poder realizar una salida de campo, es decir, debe saber planificar los objetivos, contenidos y metodología a trabajar durante la salida, así como los conocimientos que tiene el alumnado sobre el tema a tratar, para así adapta la salida al nivel del grupo (teniendo en cuenta sus conocimientos, actitud y comportamiento). De esta manera, es necesaria la elaboración de la salida a fondo, con algunos métodos como pueden ser: fichas interactivas, cuadernos, vídeos, etc.
    Por otro lado, destacar que como bien dice el texto estas salidas de campo favorecen un aprendizaje significativo en el alumnado, pues es una forma distinta de enseñar los contenidos que se propone el docente ya que el alumno es capaz de construir su propio conocimiento a partir de experiencias. Estas salidas proporcionan al alumnado que experimente e investigue sobre lo tratado en el aula, ya sea a modo de introducción, de reflexión y continuación de una actividad o a modo de conclusión como he señalado anteriormente.
    Y por último, destacar que me parece muy interesante pues es una ocasión de enseñanza y aprendizaje que no se limitan simplemente a trabajar lo impuesto en el currículo, lográndose una motivación tanto por parte del alumnado como del docente.

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  133. Como resultado de la lectura del foro 21 acerca de las salidas de campo, de manos de Diego Garcia Monteagudo, me suscitan unas ideas en lo referido al tema expuesto.

    En primer lugar, cabe plantearse la pregunta ¿qué es la salida de campo? para poder aclarar la temática propuesta. Apoyándonos en el artículo La excursión escolar como estrategia didáctica en la enseñanza de la geografía, realizado por Raquel Pulgarin Silva, profesora titular de la Universidad de Antioquia y doctora en Ciencias Pedagógicas, podemos afirmar que “es una estrategia didáctica desde la cual se promueve la comprensión del entorno. Es la manera vivencial y placentera de asimilar, comprender e interpretar el paisaje geográfico. Es una forma didáctica de construir conocimiento sobre un fenómeno o evento geográfico.”

    Partiendo de la definición propuesta, se puede entrever la funcionalidad de dicha estrategia didáctica, en la medida en que ésta te permite asimilar, comprender e interpretar un hecho geográfico concreto, siendo éste un aprendizaje más significativo en contraposición a los libros de texto o los contenidos meramente memorísticos, haciendo referencia a modelos de carácter más técnico; esta idea se ve reflejada en el texto, pero suscita de la reflexión valorativa de cada lector, sería necesario incidir en la importancia que tiene una estrategia como es la salida de campo. En referencia a lo expuesto anteriormente, y apoyándonos en Souto González y su libro Didáctica de la Geografía, Problemas sociales y conocimiento del medio, podríamos afirmar que actualmente se está dando una “cultura que prestigia la simpleza a través del manejo de una información muy superficial con escasa reflexión y profundo vacío teórico” y es la estrategia de la salida de campo una vía de escape a esa cultura más superficial y vacía en cuanto a conocimientos teóricos.

    En el texto se refleja el trabajo adicional de preparación docente que exige dicha estrategia, aludiendo a la exposición que debe hacer el profesor para que el alumnado conozca y explique las razones y finalidades de una visita concreta. Todo ello cuestionando el por qué y para qué se realiza, con el fin de que el alumnado sepa diferenciar entre una salida escolar, con unos objetivos y un interés concreto para la formación académica del alumnado, de una visita turística en la que, como comenta el autor, los objetivos y la planificación son menos exhaustivos, incluso pueden ser improvisados.

    Así pues, una vez aclarado el concepto y expuesto la dificultad que supone llevar a cabo dicha acción, se propone un ejemplo concreto, como es el estudio de los diferentes puentes que se encuentran en la Ciudad de Valencia y el fin que tiene cada uno de ellos según la Historia. Atendiendo al marco espacial: ¿por qué la salida de campo al cauce del río Turia?; la metodología docente: ¿cuál es la función del profesor?, en la cual se manifiesta la amplitud de miras que debe tener, con el fin de que el alumnado piense y valore el patrimonio y su conservación, contribuyendo así a su formación en competencias básicas; las perspectiva de análisis de los puentes: elementos para su estudio, aportando una tabla en la cual se indican los posibles planteamientos para el estudio de los puentes, y finalmente, las conclusiones: la evaluación del alumnado, en la cual se refleja que una salida de campo no finaliza al regresar al lugar de partida, es decir, la escuela, sino que requiere una evaluación sobre los conocimientos adquiridos por el alumno, con la finalidad de comprobar qué contenidos (conceptuales, procedimentales y actitudinales) ha adquirido el alumnado respecto a la salida. Además, por lo que respecta al profesor, plantea la necesidad de que se autoevalúe su propio trabajo y reflexione sobre qué aspectos puede mejorar de cara a realizar la misma salida de campo en los próximos cursos.

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    Para finalizar, cabe destacar que es a través de estrategias didácticas como la salida de campo donde el conocimiento científico se traduce al lenguaje más habitual de nuestro alumnado, donde se pueden relacionar tres aspectos fundamentales como seres sociales que somos: el pensamiento, lo científico o académico y lo sentimental, este último haciendo referencia a lo que nos aporta el contacto directo con el hecho de estudio. Con ello, la importancia de que la enseñanza de las Ciencias Sociales, en este caso, la Geografía, se ofrezca no exclusivamente desde el aula y a partir de mapas o documentos de índole similar, sino añadiendo también el trabajo de campo, organizado y ligado a otras estrategias didácticas expuestas en la asignatura que nos compete de Didáctica de las CCSS: aspectos aplicados, como es el método de resolución de problemas o el de caso, obteniendo así unos resultados mejores, en cuanto a la calidad del conocimiento adquirido por parte del alumnado, contribuyendo a la formación de un pensamiento crítico acerca de los acontecimientos del mundo que nos rodea.

    Estudiante UV Magisterio. CCSS: Aspectos Aplicados. 4ºC.

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  135. Buenos días,
    Soy Irene Lucas Montes, estudiante del Grado de Educación Primaria en la Universidad de Valencia.

    En primer lugar, considero que las salidas son imprescindibles puesto que genera un aprendizaje significativo en nuestros alumnos. El aula no debe ser el único ambiente de aprendizaje ya que el propio entorno es muy útil para conectar los contenidos de la asignatura y trabajarlos de una forma experimental.

    Asimismo, las salidas de campo suponen un trabajo adicional al docente puesto que éste debe explicar las razones y objetivos de la realización de este tipo de actividad. Por lo tanto, los alumnos deben conocer el por qué de esta salida y deberán conectar sus conocimientos e ideas previas para poder ampliarlos con esta nueva experiencia. Por estas razones, el docente deberá explicar la diferencia existente entre una salida turística, con objetivos menos elaborados, y una salida escolar que servirá de gran utilidad para la formación integral de los alumnos.

    Además, estoy de acuerdo con la posterior evaluación ya que es importante darle un sentido a esta actividad, por ello, sería provechoso que los alumnos realicen un debate donde expresen sus ideas sobre el temario visto en clase y que consigan relacionarlo con lo visto dicha actividad para que, de este modo, se logre el objetivo educativo.

    Desde mi punto de vista, pienso que las salidas de campo deben estar presentes en todas las asignaturas y que debe haber una mayor implicación para llevarlas a cabo puesto que desarrollan y fomentan un aprendizaje coherente y significativo.

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  136. Buenos días a todas y todos lectores de este foro. Soy Marco Mendoza López estudiante de Magisterio en la Universidad de Valencia y me gustaría mostrar mi opinión en lo referente a las ideas principales del artículo.


    En primer lugar pienso que cualquier práctica educativa que se realiza en la escuela debe estar contextualizada con el alumnado a fin de conseguir motivación por parte de este. Las salidas de campo son una perfecta herramienta que tienen los docentes de mostrar a sus alumnos como el conocimiento de las aulas está presente dentro de la sociedad. Pero, según mi experiencia y coincidiendo con la idea que se desprende del artículo, la práctica de estas salidas no se realizan de una manera eficaz en la actualidad, ya que pienso que están concebidas como una forma lúdica de visitar el entorno social/natural más que la propia realización de una buena práctica educativa.

    El papel del alumno dentro de las salidas de campo tiene que ser lo más activo posible, por ello me parece muy interesante como desde artículo se nos dan unas pautas a seguir para realizar una buena práctica docente dentro de las salidas de campo. Desde mi óptica de estudiante me parece importante que los discentes puedan explicar contenidos a sus iguales, para ello dividiría la salida en diferentes partes en la que cada alumno pudiera explicar una proponiendo la participación de las familias. Todo ello tiene el objetivo de abrir las puertas de la educación a las familias ayudando en el proceso de enseñanza- aprendizaje. Por ejemplo, si se quiere estudiar los puentes por qué no preguntar a los alumnos si algún familiar suyo es ingeniero o historiados y que nos pudieran acompañar en la visita pudieran dando su punto de vista sobre el puente. O también pedir a las familiar visitar el puente a estudiar con antelación ofreciendo rúbricas para señalar los aspectos importantes del puente.

    Para finalizar las salidas de campo son una herramienta útil y funcional del docente, siempre y cuando el papel del docente sea activo igual que el alumnado. El docente debería de participar en la actividad como un elemento de unión entre el saber del alumnado y lo que se tiene que llegar aprender en la salida, complementando las instrucciones de los guías (en caso de que estuvieran presentes) y relacionando los contenidos teóricos del aula con el contexto del alumnado.

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  137. Hola, buenos días. Mi nombre es Ana Ortega Pérez y soy alumna de 4º curso de la Universidad de Magisterio de Valencia, en la especialidad de Educación Física.

    En primer lugar, quiero agradecer a Diego García Monteagudo, docente del Máster Profesor de Educación Secundaria, la publicación de un tema sugestivo para todo el personal de los centros educativos y los futuros docentes, ya que mediante este podemos adquirir nuevas propuestas de renovación pedagógica y mantenernos vinculados a los cambios educativos que demanda la sociedad.

    En la actualidad nos encontramos rodeados de una gran variedad de recursos que podemos trasladar a las aulas para profundizar en mayor medida sobre los contenidos, pues tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de posibilidades que podemos emplear como material complementario. No tan solo consiste en decir que tenemos a nuestra disposición numerosos recursos, sino en realmente valorar cuáles son y cómo podríamos integrarlos en la escuela.

    Pues bien, a continuación expondré algunos de estos recursos, que me parecen de gran utilidad. En primer lugar, considero de relevante importancia la integración de las nuevas tecnologías en las aulas, ya que muchos son los beneficios que estas pueden aportar, siempre que tengamos un conocimiento panorámico acerca de los programas, recursos y actividades que proponer. Algunos de estos son: actividades y ejercicios interactivos, imágenes, vídeos, juegos, canciones, pizarra digital, mediante los cuales podemos plantear problemas socioambientales o de cualquier índole, para de ahí, abordar el temario.

    En segundo lugar, compartiendo opinión con la mayoría de comentarios realizados por mis compañeros, considero de gran importancia también las salidas de campo o actividades extraescolares, considerándolas cómo estrategias didácticas que podemos aplicar en las diversas materias, Geografía, Historia, Conocimiento del medio, Educación Física, que permiten crear en los alumnos un aprendizaje significativo. Mediante este los alumnos ponen en práctica los contenidos trabajados en el aula. Podemos entender pues, las salidas como material complementario a los recursos de aula, cuya función principal continúa siendo educativa y socializadora.

    Otras propuestas que tenemos a nuestro alrededor y muchas veces no somos capaces de valorar es la participación de personas ajenas al centro, perfectamente dotadas para da conferencias o charlas a los alumnos acerca de diversos temas. Estas personas pueden ser, policías, médicos, empresarios, integrantes de ONG…cualquier persona que pueda aportar un mayor número de conocimientos complementarios, de modo que podamos ampliar así la información. En numerosas ocasiones tira para atrás el hecho de que vengan personas de fuera al centro, que pueden ser familiares, e incluso los padres de los alumnos, quienes también se verán agradecidos e ilusionados de participar en la labor educativa de sus propios hijos e iguales.

    A modo de conclusión, tan solo puedo decir que son numerosos los recursos de los que podemos disponer e integrar en nuestras aulas y está en nuestras manos que el proceso de aprendizaje de nuestros futuros alumnos comience a ser de calidad. Con nuestra implicación podemos hacer que poco a poco, la renovación pedagógica tenga cabida en la realidad escolar, y no quede tan solo en un dicho.

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  138. Hola a todos/as:

    Soy Jose Giner Polo, alumno del grupo 4ªC en la Facultad de Magisterio-Universidad de Valencia. Tras la lectura del texto escrito por Diego García Monteagudo, me gustaría comentar aquellos aspectos que me han parecido de mayor relevancia.

    En primer lugar, considero que las salidas al campo son un elemento clave en la enseñanza de las Ciencias Sociales, puesto que una de las mejores formas de entender la sociedad y aquello que la rodea es interaccionando con ella.

    Así pues, las salidas al campo traen consigo gran cantidad de aspectos que facilitan un aprendizaje significativo, como por ejemplo la actitud del alumnado que, generalmente, en esas actividades que suponen romper con la monotonía, muestran mayor predisposición de cara a la actividad. No obstante, tenemos que tener en cuenta que, esto puede ser un arma de doble filo, pues el alumnado en ocasiones puede entender que estas salidas tienen como fin divertirse y pasárselo bien, que por otra parte no tiene por qué no ser así pero como futuros docentes, tenemos que conseguir que el alumnado entienda que no es una salida de ocio o turística como se menciona en el texto, sino que es una salida educativa y que todo lo que realizan tiene un propósito.

    Otro aspecto positivo que conlleva las salidas al campo es la adquisición o consolidación de conocimientos que realiza el alumnado puesto que en estas salidas son capaces de aplicar los conocimientos aprendidos en la escuela, contrastar lo aprendido en aula con la vivido en la salida, realizar sus propias comprobaciones, llegar a sus propias conclusiones, generar e integrar nuevo conocimiento favoreciendo así un aprendizaje significativo.

    Siguiendo con el tema, nosotros como futuros docentes hemos de explotar lo máximo posible el contexto más cercano al centro, con esto, el alumnado comprenderá e interpretará su entorno más cercano, el patrimonio cultural en el que vive, ayudándole a que forme su propia identidad, entendiendo la sociedad en la que habita.

    Para finalizar, no tenemos que olvidar que las salidas pese a presentar gran cantidad de aspectos positivos también tienen ciertas dificultades tanto económicas como las que pueda mostrar el mismo centro, ya que basándome en mi experiencia, lo habitual es realizar tres o cuatro salidas por curso y el hecho de querer aumentar esa cantidad puede generar la aparición de diversos problemas. Nosotros como docentes tenemos que tratar de salvar de la mejor manera posible las dificultades que puedan surgir, ya que, bajo mi punto de vista, las salidas al campo son una de las mejores herramientas para favorecer un aprendizaje significativo.

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  139. Al hilo del comentario que ha realizado mi compañero Jose Giner y otros que seguro se han planteado esta cuestión, cabe destacar, desde un punto de vista tal vez "utópico", que se pueden explotar al máximo los recursos que la escuela tiene en su entorno más próximo sin ello tener que conllevar un desembolso económico. Las escuelas están insertas en un lugar determinado y es tarea de dicha institución enriquecerse de la realidad en la que se encuentran. En definitiva, no hace falta hacer grandes inversiones de capital o abastecerse de excesivo material, el ejemplo que nos propone Diego Garcia Monteagudo, acerca de la visita de los puentes más importantes de Valencia, da buena cuenta de ello. No olvidemos que las salidas de campo, como bien apuntan, en general, las líneas de reflexión de mis compañeros, son una herramienta fundamental para la adquisición de aprendizajes de carácter significativo. Por ello, os aporto una cita, que puede ser muy interesante, obtenida del artículo "La salida de campo: una manera de enseñar y aprender geografía", en el cual la salida de campo se considera como una: “actividad significativa en la enseñanza y aprendizaje de la geografía puesto que permite desarrollar la capacidad de organización espacial de los estudiantes, al establecer relaciones entre el territorio físico y las funciones sociales que tienen lugar sobre éste, potencia habilidades de pensamiento como la observación, la descripción y explicación del fenómeno geográfico” (Rodríguez y Pérez, 2000: 58).

    Reflexionando sobre este hecho, se me ocurren varios interrogantes que paso a plantear: ¿cuál es la función de la escuela si no educar y fomentar el espíritu crítico?; ¿en qué medida se ve coartada la formación por los presupuestos económicos de que dispone el centro?

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  140. Buenos días. Soy Diego García Monteagudo, autor de este foro 21. Viendo el interés de vuestros comentarios me gustaría recopilar, sintetizar y plantear algunas cuestiones para que podamos continuar con el debate. Antes que nada, apuntar que no soy profesor de Máster, sino que fui alumno del Máster de Profesor de Educación Secundaria. Ahora soy alumno del Máster de Investigación en Didácticas Específicas y mi formación proviene fundamentalmente de mi licenciatura en Geografía.
    Dicho esto, paso a aportar algunas ideas. Además de la limitación económica que nos imponen los centros educativos, y que cualquier trabajador tendrá en su empresa, en el caso de la docencia nos enfrentamos a otros obstáculos. Primero, es el miedo que tienen los docentes a evitar responsabilidades a la hora de salir del aula; segundo, el bajo grado de satisfacción de la actividad extraescolar argumentado por algunos docentes; y tercero, la falta de formación de los docentes en aspectos prácticos de campo, ya sea sobre el medio natural, Geografía Física o el medio rural.
    Por lo que respecta al acompañamiento de otros guías durante la salida de campo, no es necesario que siempre sean expertos titulados: a veces nos puede sorprender el conocimiento que un agricultor o un ganadero tienen sobre el medio físico sobre el que trabajan diariamente. Su experiencia y la observación del medio ambiente (caminos, dinámicas de arroyos, riesgos naturales, tiempo atmosférico...) les han valido para asesorar a técnicos de Medio Ambiente a la hora de desarrollar Planes de Gestión Territorial.
    Desde mi punto de vista, el docente tiene que ayudar a interpretar científicamente los fenómenos naturales y sociales que observan en una salida de campo. Se tiene que lograr la motivación del alumnado y la apreciación de los procesos desde ópticas multiescalares (diferenciar entre escalas a partir de diferentes mapas sobre un mismo fenómeno), sin dejar de lado el fomento de actitudes de respeto y valoración del patrimonio cultural. El alumno tiene que ir acompañado de un cuaderno de campo donde haga anotaciones sobre aquello que le impacta y aprenderá, y si los recursos económicos lo permiten, puede llevar una cámara de fotos. Una actividad motivadora es la realización de un concurso fotográfico al finalizar la salida de campo, pues durante la salida hace que los alumnos se fijen en aspectos desconocidos y que aprenderán guiados por su curiosidad.
    En definitiva, si no tenemos recursos tecnológicos tenemos que aprovechar las salidas de campo como un proceso de enseñanza dinámico que nos permite conocer el medio local. El propio barrio en el que su ubique el centro puede ser un buen campo de laboratorio para conocer las representaciones sociales del alumnado. Para continuar con el debate, voy a dejar unos ítems de reflexión, a parte de lo que acabo de citar y vuestras nuevos comentarios al respecto. La salida de campo tiene que promover:
    1.- La observación, el análisis y la síntesis de la información.
    2.- Autonomía del estudiante.
    3.-Técnicas de recogida de información: trabajo con el cuaderno de campo, fotografía.
    4.-Trabajo en equipo.
    5.-Resolución de problemas.
    Debemos tener en cuenta que estos puntos de reflexión tienen que adaptarse al nivel de los estudiantes.
    Gracias a todos por vuestras contribuciones y os ánimo a seguir aportando vuestras ideas sobre el tema.
    Saludos,
    Diego García Monteagudo.

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  142. Buenas Tardes, soy Alberto García estudiante de cuarto curso del Grado de Educación Primaria de la Universidad de Valencia. De aquí en adelante intentaré plasmar mi opinión con el mayor respeto y adecuación respecto a las ideas que he extraído del texto y el trabajo realizado en el aula.

    En primer lugar, comentar que este Foro 21: "Las salidas de campo" me ha resultado interesante y atractivo como futuro docente ya que brinda una propuesta didáctica motivadora y diferente tanto desde el punto de vista del alumnado como del profesorado.

    En segundo lugar, coincido totalmente con el último comentario publicado por Diego García Monteagudo respecto a las posibles trabas legales con las que se puede encontrar el docente a la hora de organizar las salidas de campo; convirtiéndose pues en una tarea ardua de poner en práctica. Y como no, con las mencionadas limitaciones económicas tanto por parte del centro como de las familias que dificultan en más de una ocasión la posibilidad de realizar estas salidas. Aún así, las aportaciones positivas de este tipo de técnicas contrarresta todos los posibles obstáculos que nos podamos encontrar por el camino.

    En tercer lugar, destacar la importancia de conseguir que el alumnado diferencie de manera clara una salida de campo de una salida extraescolar ya que los objetivos son distintos. Para ello, debemos introducir, justificar y contextualizar las salidas de campo en las sesiones de aula de manera clara y concisa.

    Concluir mencionando otro aspecto que Diego García Monteagudo arroja en su último comentario con el que también coincido "durante la salida de campo, no es necesario que siempre sean expertos titulados". La escuela debe ser entendida como una comunidad de aprendizaje capaz de nutrirse de todo tipo de agentes integrándolos en el aula como algo cotidiano.

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  143. Buenas tardes a todos y a todas.

    Soy Fran Ros y como alumno de cuarto curso de Magisterio me gustaría comentar alguna de mis impresiones y reflexiones tras la lectura de este foro 21, un foro que particularmente trata una temática muy interesante para mi futura práctica docente.

    Al parecer, la escuela que no se moderniza de cualquier manera es una escuela obsoleta, que se ha quedado atrás y que no responde a las necesidades que la sociedad actual demanda. La implantación de nuevas tecnologías es cada vez mayor, las escuelas dedican mucho esfuerzo a este tipo de renovación tecnológica sin prestar mucha atención a cómo usar estas tecnologías y sin considerar que la modernización de la escuela puede exceder del simple hecho de instalar aparatos tecnológicos. Quizá, la modernización necesaria en la escuela simplemente requiera un cambio de enfoque o una priorización de aquello que ya se viene realizando habitualmente. Por ejemplo, las salidas de campo son una práctica que todas las escuelas contemplan en mayor o menor medida, sobre todo para abordar aspectos de Geografía.

    Para todos los que trabajamos en animación juvenil o actividades lúdicas en el tiempo libre, sabremos por descontado que una salida de campo conlleva mucho trabajo de preparación previa, durante y posterior a la propia salida. Para los maestros, las salidas nunca suponen un día de descanso, de desconexión o de eludir sus responsabilidades; más bien, supone un día de alta responsabilidad tanto civil como educativa sobre todo para aquellos que la organizan. Considero que nunca se debería dudar del potencial educativo que intrínsecamente poseen las salidas de campo, a pesar de que muchos las condenen. Desde luego, como en muchos otros aspectos, la actitud y la forma de orientar la salida marcarán el éxito o el fracaso de la misma.

    Desde una visión poco profunda y simplista, se podría considerar que las salidas no suponen un instrumento de renovación; deliberación apropiada bajo supuestos tradicionalistas y considerando las salidas como una mera excursión. No obstante, guiados por un enfoque competencial, se puede considerar las salidas como un método de innovación educativa ya que rompe con la rigidez y los límites del aula. Estoy plenamente convencido que se puede realizar un aprendizaje significativo, es decir, competencial ya que las salidas proporcionan un aprendizaje real, en la vida diaria y donde se puede trabajar y comprobar si los alumnos son realmente competentes en muchos de los aspectos que conceptualmente se tratan en el aula.

    Como en toda actividad educativa y especialmente en las salidas de campo, el alumno debe recibir una información contextualizada sobre el lugar donde se realizará la salida y sobre todo, el maestro ha de ser capaz de despertar la curiosidad y la actitud proactiva como base para generar conocimiento. A su vez, también se requiere el seguimiento durante y posterior a la salida como medida de evaluación y para observar si realmente ha sido útil y provechosa o por el contrario, ha sido una salida trivial y poco interesante.

    Finalmente, es cierto que existen muchos impedimentos para realizar salidas de campo empezando por el más que famoso tópico docente: “no tengo tiempo para finalizar el programa”. Pero si cambiáramos la concepción, se observaría que una buena salida vale más que muchas sesiones de aula no sólo en cuanto a contenidos conceptuales, sino también y especialmente, en cuanto a contenidos actitudinales.

    Fran Ros Gras
    Estudiante de 4º Magisterio UV especialidad Educación Física

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  144. (Mensaje 1 de 2)

    Buenas compañeros del geoforo, soy Víctor Balaguer, alumno de 4º del Grado de Magisterio por la UV.
    Una vez leído el artículo y diversos comentarios de compañeros tanto estudiantes como maestros me gustaría destacar diversos puntos a la hora de hablar sobre el tema comentado:

    - Las salidas como estrategia/metodología didáctica
    - El trabajo que conllevan y la función del maestro
    - La importancia de la adecuación de las mismas
    - Falta de información acerca de las mismas en cuanto a nuestra formación reglada
    - La importancia de la evaluación

    Bien, primero de todo destacar la importancia que podrían tener las salidas educativas de este tipo dentro de la formación y la poca que se les otorga.

    “El contacto forma parte del conocimiento”.

    Las salidas de campo son una estrategia didáctica al igual que muchas otras, estrategia más práctica que permite al alumno alcanzar un aprendizaje significativo mediante la propia interacción con el medio o tema a tratar. Asimismo, las salidas de campo son una gran herramienta a la hora tanto de aplicar como de evaluar lo visto en clase, ya que es aquí, en la práctica, en la cotidianidad, donde se demuestra si un alumno es verdaderamente competente.

    Una vez dicho esto me vienen a la mente dos problemas relacionados con este tipo de salidas, el primero es la falta de rigor que se les suele otorgar, los alumnos desean salir del centro escolar, salir de la rutina típica que se imparte en la mayoría de centros donde preponderan las clases meramente teóricas, el problema aparece cuando existe un fallo de planteamiento o ejecución y los alumnos confunde salida escolar con, por ejemplo, salida turística. Favorece también al acrecentamiento de este suceso que muchos padres piensen, ya sea por corriente popular o por lo que los niños cuentan, que las salidas son meramente como un premio que se les otorga a los alumnos una vez cada trimestre con el fin de romper la rutina y también como chantaje o amenaza algunas veces para que el maestro consiga ciertos comportamientos o fines.
    El segundo problema sería, como ya he comentado anteriormente, el exceso de clases teóricas dejando de lado este aprendizaje práctico in situ que hace, junto con el primer problema, que este tipo de salidas puedan verse degradadas de cara a la opinión parental.


    En segundo y tercer lugar, destacar el trabajo que conllevan estas salidas y la importante función que tiene el maestro.
    La primera cuestión que se plantea a la hora de realizar una actividad de esta índole es dar respuesta a estas preguntas, al parecer, tan sencillas como: ¿Por y para qué planteo esta actividad?
    Una vez contestadas estas preguntas, punto bastante complejo, llega el percatarse de cuanto trabajo conlleva no solo realizar una actividad, sino que salga bien, cosa que echa para atrás a muchos maestros una vez ven todo el tiempo extra curricular que han de emplear.
    También está el demostrar, tanto al resto de profesores y padres, como a los alumnos, lo mencionado en el primer punto, que estas actividades son parte de las clases y no algo meramente lúdico.
    Por último y para mi lo más importante, está el trabajo del maestro que es adecuar la actividad, tanto a las capacidades del alumnado, como a sus intereses y medio más cercano.
    Es aquí donde está, para mí, el punto clave de una actividad extraescolar. No sólo está adecuar el nivel de la actividad al de los alumnos para que esta sea comprensible y pueda ser llevada a cabo eficazmente, sino que hay que elegir meticulosamente una actividad que interese, que fomente la participación y el aprendizaje, y, sobretodo, que sea cercana a los alumnos para que no despierte su interés de manera aislada, sino vean que es algo tácito y factible.

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  145. (Mensaje 2 de 2)

    Hablando ahora de lo que me está más cercano, es decir, los estudios enfocados a ser maestro de educación primaria cabe recalcar la poca información que tenemos los estudiante sobre realizar este tipo de actividades, tanto legislativa como meramente práctica.
    Vuelvo otra vez al debate que tenemos todos los días en la facultad, todos queremos cambiar las cosas pero no nos dan los medios y nos tenemos que buscarnos las vida nosotros mismos, es ahí donde verdaderamente se ve quién quiere cambiar y está dispuesto y quién sólo ve más trabajo y lo deja de lado.
    En este foro he leído intervenciones de monitores de tiempo libre que hablan de su experiencia en la realización de este tipo de actividades gracias a sus grupos juveniles, cosa, en mi opinión, muy útil y necesaria para todo aquel que quiere ser maestro.


    Ya por último, en el supuesto caso de haber llegado a realizar, con éxito o no, una salida de campo que atienda a todo lo comentado es necesaria, y vuelvo a estar de acuerdo con el artículo, una evaluación. Una evaluación tanto de los alumnos al profesor y la actividad como una autoevaluación.
    Si queremos mejorar tenemos que saber qué opina el receptor, qué ha aprendido, qué le ha gustado, qué no… De este mismo modo tenemos que mirar nuestro propio trabajo y ver qué creemos que ha estado bien, que cambiaríamos, por qué creemos que algo ha salido bien o mal… Ya que son este tipo de prácticas las que nos hacen mejorar nuestro trabajo y las que harán que el alumno realmente pueda aprender o no.

    Un saludo,

    Víctor Balaguer.

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  146. ¡Buenos días a todos/as! Soy Olga Coscollar, estudiante de 4º de Magisterio en la Universidad de Valencia. Tras la lectura del documento de Diego García Monteagudo, docente del Máster Profesor de Educación Secundaria, se me ocurren una serie de reflexiones que compartiré con vosotros/as.

    En primer lugar, haré hincapié en los métodos tradicionales con los que la mayoría de nosotros/as hemos vivido durante nuestra etapa de educación Primaria e incluso Secundaria. Y es que, se basaban en clases donde el docente exponía los contenidos con el apoyo material del libro de texto y posteriormente la evaluación mediante un examen escrito. Incluso en ocasiones, al menos en mi caso, el docente preguntaba de forma oral cuestiones previas al examen que el alumnado debía recitar de forma memorística. Pero, ¿se cuestionaban si este aprendizaje les iba a servir de algo?

    Afortunadamente nos encontramos en la situación de que muchos profesores/as quieren “reciclarse” y se esfuerzan en la búsqueda de innovaciones pedagógicas en la educación para conseguir que sus alumnos/as aprendan de forma significativa y que puedan extrapolar algunos de los contenidos a sus vidas cuotidianas.
    La pregunta que nos surge tanto a algunos de mis compañeros/as como a mí, es, ¿sacamos el mayor rendimiento posible a estas salidas?

    Por mi experiencia, las excursiones eran como una fiesta para nosotros/as, donde los profesores/as nos hacían dejar las mochilas, nos dejaban llevarnos dinero y comprar chucherías, donde nos hacían fotos y por ello nos poníamos nuestras mejores galas… Eso sí podías pagar las salidas porque al contrario, o bien te quedabas en casa o bien acudías a la escuela donde con los demás compañeros/as que no habían podido pagar la excursión, hacías deberes.

    La visión ante este tipo de salidas se está cambiando de forma positiva y es que ahora el profesorado, ante una salida, debe de tenerlo todo programado, es decir, no existe la improvisación como bien hemos leído previamente. Además debe de seguir unos pasos referentes a: por qué y para qué salimos a este lugar, función del profesorado, elementos para su estudio y finalmente la evaluación. En mi opinión, este tipo de cuestiones y recursos para el aprendizaje de nuestros alumnos/as, se puede hacer servir en todas las asignaturas además de darle importancia a qué es lo que quieren aprender los niños/as, sus intereses y que sobre todo sean casos prácticos y reales, como bien se nos está haciendo hincapié en la asignatura de CCSS en la universidad.

    En cambio, en muchas ocasiones nos encontramos con profesores/as que sienten “miedo” a estas salidas de campo, bien porque ven mucha responsabilidad en ellas, por la falta de formación del profesorado ante estas, por la escasa satisfacción en algunas actividades ya realizadas, falta de una buena planificación y metodología etc.

    Por esto mismo, como futuros/as docentes, debemos de sacar el máximo rendimiento a este tipo de actividades, donde sobre todo debemos de buscar que nuestra clase se divierta mientras aprende y que nuestro alumnado sea consciente de qué es lo que tiene que saber cuando regresen al colegio. El trabajo en equipo entre diferentes docentes puede ser positivo ya que se pueden repartir tareas y se puede ofrecer un amplio abanico de posibilidades así como una mayor atención a los alumnos/as durante las salidas.

    Un saludo,
    Olga Coscollar.

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  147. Buenas tardes a todos y a todas.

    Soy Cristian Valle Pelayo, estudiante de 4º curso de Magisterio en la Universidad de Valencia y en las próximas líneas quiero dejar plasmada mi síntesis/valoración personal del texto leído con anterioridad.

    En cuanto al contenido del mismo, habla de las salidas de campo. Creo que es importante resaltar que es una salida de campo, y por ello, me remito a las palabras del autor del texto. "Es una estrategia didáctica que se puede aplicar a cualquier rama de la Geografía, ya que permite lograr un aprendizaje significativo, en el que los alumnos ponen en práctica las ideas que han desarrollado en clase y consiguen una representación mental más compleja de los nuevos conocimientos".

    En primer lugar, y después de leer esta definición queda claro que una salida de campo no es más que otra actividad o estrategia metodológica con la que trabajar unos determinados contenidos. Pues bien, bajo mi punto de vista, el principal problema de las salidas de campo radica en la visión que se tiene de ellas por parte de la mayoría de gente que no trabaja en un centro, familias incluidas. Cuando un alumno le dice a su familia que se va de salida de campo lo primero que les ronda por la cabeza es que se van de excursión a no se qué sitio, donde se lo pasará bien y jugará. Y esta visión es la que predomina en la mayoría de gente no relacionada a un centro. Como futuros docentes, creo que es necesario hacerles saber a las familias que cuando se hace una salida de campo no se va al parque a jugar sino que en esa salida se tienen que trabajar unos determinados contenidos, marcados por el currículum. Obviamente, los niños también aluden a las salidas de campo como un momento lúdico y de relax, pues también a ellos de hacerles sabedores que dentro de que pueda tener cierto aire lúdico o de relax, están ahí para aprender cosas. por tanto, y en la línea de lo comentado por mi compañero Víctor, las salidas no han de ser un premio, sino una sesión más con la que aprender y desarrollarnos.

    En segundo lugar, quiero destacar el trabajo que conlleva llevar a cabo salidas de campo de calidad y que de verdad les brinden a los alumnos un escenario de enriquecimiento tanto conceptual, procedimental como actitudinal. Obviamente estas salidas necesitan de una planificación docente ya desde el principio de curso y bien tienen que estar recogidas en la programación anual. Es destacable también que realizar una actividad de este tipo supone tiempo e implicación y quizás algunos de los profesores carecen de alguna de estas dos variables, pero si de verdad queremos hacer salidas de calidad son necesarias. Por tanto, es función del maestro adecuar estas actividades a los intereses, nivel, conocimientos previos... de nuestros alumnos, pero no obstante, también han de cumplir una serie de requisitos en la que los alumnos no son determinantes, como son los objetivos, los contenidos, las competencias... siempre pues, ateniendo a la legislación.

    Por último, la evaluación ha de ser un ejercicio necesario dentro de las salidas de campo, en ella habremos de evaluar tanto a los alumnos, al profesor, como a la salida en sí. Ya que esta evaluación nos llevará a mejorar aspectos de otras salidas anteriores, con lo que mejorará tanto el aprendizaje de los alumnos como el nuestro propio.

    Entrando en una pequeña valoración personal, creo que debemos trabajar más este tipo de actividades siempre que sea de forma adecuada y se sigan unos criterios y contenidos, no hacer salidas por que sí, pues entonces le daríamos la razón a aquellos que piensan diferente.

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  148. Buenas tardes, soy Carlos Jiménez Martínez estudiante de 4º curso del Grado de Magisterio en Educación Primaria de la Universidad de Valencia.
    Después de realizar la lectura del texto sobre las salidas de campo del autor Diego García Monteagudo, me gustaría exponer mi opinión e impresiones acerca del tema.
    En primer lugar, me gustaría decir que considero muy interesantes y fructíferas las salidas de campo, ya que en ellas se tiene la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos de una manera dinámica y diferente que para el alumnado resulta más motivadora, debido a que se produce en un entorno lejano al aula ordinaria. Cabe decir, que si lo que se pretende conseguir con la salida no es explicado, es decir, no se comunica a los alumnos cual es la finalidad de dicha excursión, obviamente, los resultados no serán los esperados.
    De este modo, cobran importancia una serie de aspectos que se deben tener muy claros a la hora de programar una salida. Estos son el porqué de la salida, el papel que debe desempeñar el docente o los responsables de la actividad, los elementos que serán motivo de estudio, y finalmente, cómo se va a evaluar la salida. Así pues, todos estos matices han de ser aclarados antes de realizar la salida de campo para que esta, resulte lo más correcta, eficiente, y provechosa posible.
    El enfoque que el docente le puede dar a una salida puede variar en función de la finalidad que se pretenda, por tanto, una misma salida puede ser de provecho para tratar diferentes temas de una forma interdisciplinar.
    Por lo que se refiere al trabajo de aula una vez finalizada la salida, pienso que debe realizarse ya que produce en los alumnos una especie de recordatorio y reflexión de lo que se ha visto y trabajado durante la actividad. Además, se puede realizar una evaluación tanto de lo que han obtenido los propios alumnos, como de lo que ha significado la salida. De esta forma, permitirá al docente conocer que se puede mejorar de cara a realizar la salida en otro curso.
    Para concluir, creo que un docente debe tener la capacidad de generar objetos de estudio más allá del aula ordinaria, y este tipo de salidas resulta una gran herramienta para conseguir nuevas formas de aprendizaje, que por su parte producen una gran motivación en los alumnos a la hora de encarar un nuevo aprendizaje.

    Carlos Jiménez Martínez
    4ºC Magisterio
    Universidad de Valencia

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  149. Andrea Esturla Martínez16 de diciembre de 2015, 14:11

    Hola a todos/as, soy Andrea Esturla Martínez, estudiante de Magisterio en la Universidad de Valencia, y este me parece un tema muy interesante en el que me gustaría participar.
    Las salidas de campo rompen con la rutina habitual de las clases y trasladan el aprendizaje y la adquisición de conocimientos al mundo real, por lo que resultan realmente motivadoras para los alumnos. Por ello, considero muy importante, si no indispensable, que formen parte de la programación de un curso escolar. Pero sin dejar nunca de lado que, como se hace saber en el texto, deben identificarse como una clase más, planificada dentro de una o varias materias, y que los conocimientos que se obtienen son tan válidos y provechosos como los recibidos dentro del aula.
    Otra ventaja que presentan es que mejoran considerablemente el aprendizaje al facilitar la adquisición de habilidades y al relacionar los contenidos con su aplicación inminente para explicar la realidad.
    En cuanto a las salidas en el área de las Ciencias Sociales en concreto, cabe destacar que podemos enfocarlas de modo que contribuyan a la educación medioambiental de los niños fomentando así una concienciación de protección y sostenibilidad del medio natural. Además ayudamos al desarrollo del pensamiento crítico y a la formación científica de los alumnos al concederles la posibilidad de que experimenten directamente con el medio a partir de técnicas y estrategias de observación, análisis y descubrimiento.
    Por otra parte, la de organizar una salida, no es precisamente una tare sencilla, por lo que son muchos los docentes que dejan de recurrir a estas y acaban acomodándose a los recursos tradicionales como el libro de texto. De esta forma se les arrebata a los alumnos la oportunidad de participar en una experiencia que les permita alcanzar un aprendizaje significativo fuera del centro, y en la que pueden llevar a cabo posibles ideas desarrolladas previamente en el aula.
    En definitiva, considero que este es un recurso muy bueno por las razones mencionadas anteriormente pero que aun así, es rechazado en muchas ocasiones debido a la faena y esfuerzo que conlleva por parte del equipo docente.

    Andea Esturla Martínez
    Alumna de Magisterio en la Universidad de Valencia

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  150. Buenos días, mi nombre es Pablo Bonet, alumno de 4º curso de Educación Primaria en la especialidad de Educación Física, en la Facultat de Magisteri de la Universidad de Valencia.
    Tras la lectura de este foro, me gustaría aportar mi opinión personal sobre un tema tan importante para un futuro docente como puede ser las salidas de campo.
    En primer lugar, destacaría la importancia de una correcta planificación a la hora de realizar una salida de campo. Debemos entender que una salida de campo no se planea de un día para otro, sino que lleva un proceso detrás mediante el cual escogemos bien la actividad que queremos realizar y la adaptamos a unos contenidos y objetivos que queremos desarrollar a partir de dicha actividad. Mucha gente (normalmente externa al centro) piensa que estas salidas son poco productivas, o simplemente una forma de salir del aula y pasar un día divertido, sin pararse a pensar en las responsabilidades reales que tiene el profesor al realizar una salida de campo ni el aprendizaje real que obtiene el alumnado.
    En segundo lugar quiero comentar el papel del alumno durante una salida de campo. Evidentemente, una salida de campo tendrá mayor o menor éxito en función del alumnado del que dispongamos. Independientemente de esto, el profesor debe preparar una salida en la cual el alumno sea parte activa de la misma, como bien se nos muestra en este mismo documento. El alumno debe participar en la actividad de forma activa, aunque realmente sea el profesor quien estructura la secuenciación de la misma, el alumno puede participar para aclarar todas sus dudas. Esta idea se traduce en no trasladarnos a un sitio para darnos una charla simplemente, sino que el alumnado pueda intervenir en la realización de ciertas actividades, pueda aclarar sus dudas, manipule materiales en la medida de lo posible, etc.
    Por último, me gustaría destacar la importancia real que tienen este tipo de salidas. A pesar de los prejuicios que pueden tener en la sociedad, todos aquellos que hemos experimentado (bien como responsables o bien como alumnos) varias salidas de campo, conocemos la importancia que éstas tienen para el alumnado. Un alumno recuerda mucho más aquellas experiencias prácticas que ha vivido y compartido con el resto de alumnos que una clase meramente teórica, por lo que estaríamos creando en el alumnado un conocimiento mucho más significativo.
    Ésta es mi visión sobre las salidas de campo, y como futuro docente comparto la opinión de muchos compañeros sobre la importancia y efectividad que realmente tienen este tipo de actividades, sabiendo siempre que la planificación debe ser adecuada y la implicación del profesor debe ser total.

    Pablo Bonet Barberán.
    Alumno de Magisterio en la Universidad de Valencia.

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  151. Buenos días, mi nombre es Borja Juan Baños Zurita alumno de 4º curso de Educación Primaria en la especialidad de Educación Física, en la Facultat de Magisteri de la Universidad de Valencia.
    Tras la lectura del foro número 21, voy a aportar mi opinion personal sobre un tema que parece no ser de importancia y que realmente puede llegar a ser imprescindible para obtener aprendizajes significativos.

    Me gustaría empezar diciendo que las salidas de campo o las excursiones didácticas que se realizan en los centros escolares suponen para los alumnos que ellos sin darse cuenta trasladen sus conocimientos y sus aprendizajes a situaciones reales, a situaciones que se dan en la vida real. Esto favorece el desarrollo de la motivación en cada uno de ellos, motivación que permitirá que el proceso de enseñanza aprendizaje se incremente de manera notable. Las salidas de campo también suponen una manera más lúdica de adquirir conocimientos nuevos, pero para que esto se realice, como bien aparece en el documento, es necesario que el docente informe a sus alumnos de lo que van a hacer en la salida y siempre teniendo en cuenta factores o pautas como, el motivo de la salida, el rol del docente, los responsables de la actividad, aquello que estudiaremos en la salida y por último , cuál será la forma de evaluar a los alumnos. Si estos aspectos se han tenido en cuenta antes de realizar la excursión o salida de campo con la clase, se habrá producido un mejor aprendizaje y en este caso mucho mas significativo que si hubiésemos estudiado los mismos conceptos dentro de un aula.

    Una vez se ha producido la salida de campo y han realizado las pertinentes actividades en esta excursión, es interesante que en el aula reflexionen entre todos sobre lo que han aprendido y sobre lo que han estado haciendo en dicha salida. Esto permitiría un afianzamiento de los contenidos mucho mas eficaz ya que al reflexionar sobre la salida se vuelven a trabajar con la finalidad de que se integren de manera más significativa.
    Toda salida de campo puede verse y puede tener diferentes enfoques, estos enfoques siempre dependen de la perspectiva que quiera darle el docente, que es el encargado y responsable de organizar la salida. El docente debe saber que a partir de estas salidas y en función del enfoque que éste quiera darle se pueden trabajar la interdisciplinariedad y la transversalidad entre áreas. No obstante, hay que mencionar que no todo docente está de acuerdo con estas salidas de campo por la responsabilidad que les supone a ellos, bien por el miedo a que algún alumno se lastime o bien por la poca preparación que estos docentes pueden llegar a tener.

    Por eso y como conclusión, como docentes que vamos a ser, debemos tener presente esta forma tan lúdica y divertida para transmitir conocimientos y para que se produzcan aprendizajes activos y significativos. Debemos ser capaces de crear ambientes de aprendizaje no únicamente dentro del aula, si no también buscar en estas salidas de campo la transmisión de conocimiento. De modo que, debemos ser conscientes de los beneficios educativos que suponen las salidas de campo y trabajar con ellas, haciendo que nuestros alumnos se interesen por los contenidos gracias a unas metodologías mas atractivas y lúdicas que la simple transmisión del conocimiento en el aula.

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  153. Buenas tardes. Soy Joaquín José Sanz Martínez, alumno de 4º curso de Magisterio de Educación Primaria de la Universitat de València.

    Después de leer el documento de Diego García Monteagudo sobre las salidas de campo, voy a realizar una reflexión sobre los contenidos del texto.

    Como bien defiende García Monteagudo, las salidas escolares al campo son una herramienta didáctica que nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades de desarrollo de competencias, ya que nos permite llevar a cabo la enseñanza-aprendizaje en el medio natural, enriqueciendo el proceso en todos sus aspectos, pero no sólo nos ofrece ventajas estrictamente didácticas, sino que estas salidas favorecen el desarrollo de las facetas más humanas en el medio social.

    Por otra parte, es importante que los alumnos tomen un contacto directo con el medio natural, de forma que les permita sensibilizarse sobre los graves problemas medioambientales y descubrir aspectos desconocidos que se ocultan tras un medio por investigar en los alumnos. Este es un aspecto muy importante, ya que la sociedad valenciana tiene una importante historia cultural agrícola que, por zonas, se va perdiendo.

    Por tanto, con estas salidas podemos dar a conocer una parte muy importante de nuestra historia y nuestra cultura como sociedad, ayudando a definir y a entender nuestra identidad como valencianos.

    Entrando en los aspectos estrictamente didácticos, vamos a tratar el tema de la planificación. Esta fase es imprescindible para llegar al éxito en el aprendizaje. El docente debe tener en cuenta las características personales de sus alumnos y alumnas, sus orígenes, su cultura y su situación social, así como la ubicación del centro y su entorno, ya que no puede planificarse la misma salida para una clase de un colegio de clase media-baja en el centro de Valencia, que para una clase de un colegio de la Ribera. Dependiendo de ello se planificará de forma que se prioricen unos contenidos sobre otros, otorgándole siempre gran protagonismo a los aspectos actitudinales.

    Como ha mencionado algún compañero en su comentario, constantemente se persigue la innovación didáctica, pero esta innovación se centra principalmente en las nuevas tecnologías, dejando de lado estos recursos como son las salidas de campo, que, en mi opinión, están infravaloradas.

    Como docentes debemos investigar y utilizar los recursos y herramientas que enriquezcan al máximo el proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo cual debemos tener muy en cuenta la posibilidad de programar este tipo de salidas que nos ofrecen la posibilidad de desarrollar contenidos didácticos en el medio natural, favoreciendo la motivación y el interés de los alumnos y favoreciendo el desarrollo personal integral.

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  154. Tras el presente trabajo, elaborado por el señor García, agradezco en gran medida que nos acerque la temática referida a las salidas escolares aportando un ejemplo práctico. Tras la lectura y reflexión, extraigo una serie de ideas que me gustaría compartir.
    - Utilizar las salidas como una herramienta interdisciplinar, transversal y dotadora de competencias, llevar la teoría a la práctica o al revés. Es parte del proceso científico, como se ha visto, numerosos autores han utilizado el campo o la realidad práctica como su propio laboratorio. Investigar es un proceso que no se da únicamente entre cuatro paredes blancas de un laboratorio.
    - Las salidas o excursiones tienen un carácter didáctico, no únicamente lúdico.
    - El papel del profesor es verdaderamente importante, no ha de posicionarse desde la comodidad dando todo el protagonismo a los guías, ha de ser un nexo entre ellos y el alumnado y profundizar en aquello en lo que se está profundizando.
    - Las salidas escolares tienen una preparación, la salida en sí y los frutos que pueda dar. En un proceso donde cada elemento tiene una gran importancia.
    - Se ha de recalcar la importancia de las salidas, no utilizarlas como vía de escape. Han de estar temporalizadas y planificadas.
    - Contextualizar la salida lo máximo posible, haciendo visible aquello que puede ser trabajado por y para el alumnado.
    - Evaluar y autoevaluar la salida.

    Sin duda alguna, posicionarse desde la perspectiva de maestro en estos momentos, cambia por completo la concepción que tenemos acerca de las salidas ya que como alumnado, no siempre hemos visto todo lo planteado en el texto, o las diferentes conclusiones extraídas por todos los compañeros y compañeras de la clase. Así mismo, me gustaría destacar el potencial que tienen las salidas y que al igual que hemos de apreciarlas, hemos de tratar que nuestro alumnado también pueda ver la utilidad de ellas y que también las aprecien con la finalidad última de cambiar ya desde edades tempranas la concepción errónea que se suele tener acerca de las salidas al campo.
    Un saludo
    Salvador Cebriá Carrión
    Alumno de 4º C Magisterio Educación Primaria Educación Física

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  155. ¡Hola a todos!

    Soy alumna del Máster de Investigación en Didácticas Específicas de la Universidad de Valencia, y me gustaría comentar algunos aspectos de los trabajados y adquiridos en una de las asignaturas de la especialidad, Investigación en Didáctica de las Ciencias sociales (geografía), concretamente en el bloque sobre La educación ambiental integral. Antes que nada, cabría recalcar que esta materia profundiza los aspectos iniciados en las Bases Didácticas del Máster, en el bloque de Proyectos escolares de Educación Ambiental para la Sostenibilidad: Bases didácticas y propuestas innovadoras, por lo que hemos pasado de la detección de las problemáticas del medio, a la concreción de un problema de investigación escolar, en el cual hemos recalcado las representaciones sociales que lleva asociadas y las estrategias planteadas para el desarrollo de la Educación Emocional Ambiental. De ahí que en esta materia en concreto, se haya intentado formar al docente en relación a la educación ambiental integral.

    Tras haber señalado esto y teniendo en cuenta los comentarios que han realizado ya algunos compañeros de profesión sobre las salidas escolares, me gustaría resaltar algunos matices de la salida que tuvimos la oportunidad de llevar a cabo en un ambiente o entorno natural cercano a todos nosotros, como es la salida al Parque Natural de Riba-roja del Túria. Sin embargo, antes de adentrarme en aquello que me resultó interesante de la salida, es necesario mencionar que durante las sesiones de clase, tuvimos que elaborar unos dibujos sobre lo que era para nosotros la Educación Ambiental y una salida de campo.

    Por medio de estos dibujos, podíamos vislumbrar recuerdos que caracterizaban las posibles metodologías que nuestros docentes utilizaban, pues en relación al primero de los dibujos, la mayoría de los allí presentes únicamente considerábamos Educación ambiental, el estudio y memorización de ciertas especies vegetales, ya que habíamos plasmado una especie de ruta con diferentes plantas que el alumnado llegaba a conocer tras una explicación de un monitor o monitora, aspecto que se repetía en el segundo de los dibujos elaborados.

    Tras haber realizado estos dibujos y el hecho de tener que acudir a una salida a un Parque Natural de la Comunidad Valenciana, se nos planteó una actividad por medio de la cual tuvimos que señalar las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades que tenían algunos trabajos de campo y/o guías de los Parques Naturales de la Comunidad Valenciana, aspecto que nos facilitó el posterior trabajo de campo que realizaríamos sobre la salida en cuestión.

    Así pues, habiendo ya matizado todo lo trabajo previamente a la salida, cabe mencionar un último aspecto que sería relevante para el tratamiento de las posteriores actividades. En este caso, estoy refiriéndome a la interpretación por medio de un dibujo de lo que para nosotros era el Parque Natural de Riba-roja del Túria, donde además debíamos mencionar qué sentimientos o emociones nos transmitía el propio lugar. La mayoría de nosotros representábamos un espacio natural lleno de vegetación, con variedad de flores y un amplio río que atravesaba toda esa flora, puentes de madera… Sin embargo, en muchos de nuestros dibujos ya empezaban a vislumbrarse algunas problemáticas que quizás encontraríamos al llegar a dicho lugar, como la separación territorial de la zona construida y de la vegetación.

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  156. A continuación de lo anterior:

    No obstante, lo más llamativo fue que, a pesar de haber sabido representar algunas posibles problemáticas, los sentimientos o emociones que habíamos señalado estaban totalmente desconectados a los mismos, pues habíamos señalado sentimientos como la calma, la libertad, el respeto, el cuidado, la evasión… los cuales se modificaron al llegar al lugar, pues comprobamos un amplio abanico de problemas, tales como: la contaminación de las aguas a causa de la excesiva utilización de herbicidas, la presencia de residuos urbanos en el entorno natural, la vegetación nitrógena, el desconocimiento de la plantación de árboles, el escaso reconocimiento de los árboles monumentales, la excesiva actividad humana (muchos ciclistas)…; hecho que me llevó a plantearme cuál había sido mi actitud hasta este momento y si realmente era consciente de la cantidad de problemáticas que habitaban en ese entorno natural.

    De ahí que haya comprobado que, hasta ese momento, ignoraba todas las consecuencias negativas que rodean el entorno y haya sido, a raíz de esta salida, cuando me he percatado de la importancia y la necesidad de utilizar el recurso de las salidas de campo para el aprendizaje del alumnado. Pues… ¿alguna vez nos hemos planteado la importancia que éstas pueden tener? Seguramente no nos lo hemos planteado nunca, debido a que nuestra experiencia tanto en el aprendizaje de la materia de Ciencias Sociales y Ciencias Experimentales, como nuestras experiencias en salidas escolares hayan sido pésimas. Unas, por basarse en el libro de texto y por ello en actividades que carecían de sentido; y otras, por haber sido salidas escolares descontextualizadas con el temario del aula y por ello, no relacionadas con la realidad del alumnado.

    Es por ello que considero que las salidas escolares deberían ser utilizadas para profundizar ciertos aspectos trabajados en el aula, así como también para ayudar a los alumnos a que descubran que aquello que estudian tiene sentido en su vida, pues como sabemos, cuando el alumno aprende haciendo, se generan en él ciertas emociones y sentimientos que hacen que lo aprenda significativamente, ya que, está trabajando in-situ, conociendo problemas concretos, planteando nuevos interrogantes y relacionando los contenidos del aula con la realidad. De ahí la necesidad de, como docentes, saber programar salidas de campo, trabajándolas antes y después de llevarlas a cabo, y no cayendo en el error de contratar expertos en el tema pero que, en el fondo, son personas que desconocen las necesidades y niveles de nuestros alumnos. Además, como docentes, debemos conocer nuestro entorno, pues cuando se nos planteó, en una sesión de clase, elaborar un tríptico de nuestro pueblo, nos resultó una tarea compleja a la mayoría de los allí presentes al no haber trabajado nunca el propio territorio, además de que muchos no supimos hacerlo de forma global y tuvimos que seccionar el folleto en partes, de ahí la importancia de conocer nuestro entorno, pues es la única manera de englobar entorno y medio.

    Por tanto, una vez reflexionado todo lo anterior, me gustaría señalar que, al igual que como han comentado algunos compañeros anteriormente, con esto no debemos entender que las salidas deban realizarse continuamente, sino más bien convertir la escuela en un lugar donde, por medio de este tipo de metodologías, se trabajen problemáticas y se resuelvan significativamente, llegando así a obtener un aprendizaje interdisciplinar y sobre todo, basado en las competencias.

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  158. Hola! Soy Estefania Donet, alumna del Máster en Investigación en Didácticas Específicas de la Universidad de Valencia. Siguiendo la línea del comentario anterior de Humi Hernández y después de la experiencia de la salida de campo que realizamos el pasado mes de febrero en el Parque Natural de Riba Roja del Turia de Valencia, me gustaría añadir mis propias conclusiones sobre las potencialidades que he descubierto en las salidas de campo.

    En primer lugar, creo que para poder investigar sobre las problemáticas que nos podemos encontrar en el medio ambiente es necesario que seamos capaces de contrastar las representaciones sociales que tenemos con el aprendizaje en el medio local. En nuestro caso, antes de la salida al Parque Natural de Riba Roja del Turia nos plantearon dibujar este parque para reflexionar sobre la representación mental que teníamos. En estos dibujos pudimos apreciar que la mayoría de nosotros tenemos una serie de percepciones erróneas e idealizamos el paisaje. De este modo, en nuestros dibujos no reflejábamos ninguna problemática como pude ser la basura que se puede encontrar dispersa en el parque, la contaminación de las aguas, la presencia de gran cantidad de ciclistas que circulan por las mismas vías que los excursionistas, el poco reconocimiento de árboles monumentales o la eliminación de las cañas como especie invasora.

    No obstante, después de hacer la salida es cuando nos hemos dado cuenta de las problemáticas mencionadas anteriormente. De modo que considero que gracias a las salidas de campos puede existir una interacción con el medio más sostenible y solidaria encaminada hacia la transformación social. Al estar en contacto con el medio aparecen una serie de emociones que hacen que exista una vinculación más fuerte entre la persona y el medio. De esta manera, las personas somos capaces de adquirir una mayor concienciación sobre las problemáticas y participar en las acciones necesarias para la mejora del entorno local y global.

    Así mismo, considero estas salidas de campo son un instrumento formativo de investigación escolar muy adecuado para utilizar con nuestro alumnado. En primer lugar, permiten crear cierta curiosidad en los estudiantes al hacerlos salir del aula y explorar su entorno inmediato, el alumno está aprendiendo en contacto con la realidad. Además, con ellas el alumnado puede relacionar los conocimientos previos, tratados en el aula, con los que está aprendiendo en la salida y así posibilitar un aprendizaje significativo que tenga sentido en su día a día. También, es una buena manera de desarrollar un conocimiento reconstructivo ya que el alumnado aprende en un entorno real y también interdisciplinar y transdisciplinar. En la salida se pueden trabajar diferentes disciplinas como matemática, música, arte, literatura…que forman parte del currículum de educación primaria y también otras que sobrepasan el currículum. D este modo, las salidas de campo forman parte de un proyecto de investigación que surge en el aula y que se resuelve fuera de ella. La problemática que se expone se tienen que interiorizar haciendo una serie de actividades en la propia salida que impliquen una cierta emoción en el alumnado y, por tanto, resulten significativas. Si el problema no se interioriza, no se recuerda y, en consecuencia, no se pude dar utilidad a este conocimiento.

    Por último, también me gustaría mencionar que las salidas posibilitan que los y las estudiantes sean los protagonistas de la investigación, se convierten en investigadores, observen, extraigan conclusiones, las contrasten con las de sus compañeros, busquen soluciones a las problemáticas encontradas… Así, se contribuye a la inmersión del alumnado en la cultura científica ya que se fomenta el desarrollo del pensamiento crítico sobre los problemas ambientales.

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  159. Hola!

    Soy Juan Carlos Bel, alumno del Máster en Investigación en Didácticas Específicas (mención de Ciencias Sociales) de la Universitat de València. Recientemente, en la asignatura Investigación en Didáctica de las CCSS: Geografía tratamos las salidas de campo y me gustaría hacer algunas aportaciones a partir de lo trabajado en el aula y de la salida que realizamos al Parque Natural del Turia.

    En primer lugar quiero señalar que el trabajo desarrollado estas últimas semanas ha reforzado muchos de los temas que abordamos al inicio del Máster (en la asignatura de Bases Didácticas), y el hecho de acercarnos a estos aspectos con nuevos compañeros y aplicar los aprendizajes a un medio tan distinto como el de este Parque Natural, ha sido de gran utilidad para profundizar en el uso de los itinerarios para la educación ambiental integral.

    De este modo, una actividad previa a la salida que considero que nos fue de ayuda consistió en reflexionar sobre nuestras experiencias en las salidas de campo que realizamos en el pasado como alumnos de Primaria, Secundaria, etc. El debate sobre estas cuestiones nos llevó a concluir que, en la gran mayoría de casos, las salidas que llevamos a cabo tenían un carácter turístico, y no tomaban en consideración la exploración e investigación del medio. Además, también analizamos varios cuadernos de campo y discutimos sobre diversos aspectos, entre ellos, si estos estaban elaborados desde una perspectiva androcéntrica o biocéntrica.

    Este es sin duda un aspecto muy relevante a tener en cuenta, tanto en un cuaderno de campo como en la planificación de cualquier salida, y es una cuestión que se debería replantear todo docente que imparta Ciencias Sociales o Naturales. El modo en que nos identificamos y percibimos el medio condiciona nuestra relación con el mismo, y por tanto tendrá un gran impacto en la forma en que se aproxime a él el alumnado.

    Por otro lado, los dibujos que hicimos sobre el Parque Natural del Turia antes de recorrer el itinerario evidenciaron que, al no conocer el entorno del que estábamos hablando, la mayoría nos decantamos por representar este de forma idealizada. Algunas de estas imágenes sí recogían problemas ambientales o conflictos entre los usos humanos y la preservación del entorno, pero la mayoría presentamos un río con un gran caudal rodeado de mucha vegetación y en el que aparecían muy pocas personas.

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  160. [Continuación del comentario anterior]

    En cuanto a la salida que llevamos a cabo en uno de los tramos del parque (Ribarroja), al igual que a muchos de los compañeros, lo que más me llamó la atención fue el contraste entre la expectativa que nos habíamos formado y la realidad que encontramos, entre otras cosas, por la cantidad de ciclistas que pasaban a gran velocidad por el mismo itinerario que estábamos siguiendo y que nos hizo estar en estado de alerta durante casi todo el recorrido. Asimismo, respecto a las actividades que realizamos, quiero destacar las reflexiones sobre el problema de los cañares ya que nunca los había observado como un problema ambiental sino que pensaba en ellos como un elemento más del paisaje valenciano. De hecho, en mi ciudad (Castellón) las cañas son vistas por la mayoría de la población como una especie autóctona y que está muy ligada al folclore y a la historia fundacional de la ciudad.

    Sin embargo, la salida cambió mi punto de vista y me hizo verlas también como otro ser vivo del ecosistema que convive con flora y fauna muy diversa, lo que, junto con la controversia que existe respecto a su aprovechamiento o eliminación, se presenta como un buen problema ambiental para investigar con los alumnos. En este proceso, el establecimiento de vínculos emocionales es fundamental para conseguir la implicación del alumnado y que reaccione frente a los problemas que presenta el medio.

    De esta forma, uniendo las emociones que nos produce un entorno con los contenidos conceptuales y las acciones que podemos desarrollar en el medio, seremos capaces de desarrollar en el alumnado actitudes que, desde una perspectiva biocéntrica, hagan que se responsabilicen de la situación de su medio local y sean capaces de actuar y ver el impacto de sus acciones a nivel global. Relacionado con esto, en el aula trabajamos a partir de nuestras propias representaciones el significado que atribuimos a “medio” y “entorno”, unos términos que muchas veces usamos de forma indiscriminada y sobre los que no solemos reflexionar.

    Tras la salida, también creamos nuestro propio cuaderno de campo dirigido al alumnado de Educación Primaria, y en él intentamos aportar algunas posibles soluciones a estos problemas. Otro aspecto que tratamos y que debe tener en cuenta el profesorado es el de las representaciones sociales, que en el caso del Parque Natural del Turia, se basan fundamentalmente en ver este espacio como una zona de recreo al aire libre, un recorrido para ciclistas en el que no se valora ni se tiene en cuenta la fauna y flora que lo habita. Por tanto, como docentes e investigadores que apuestan por la educación ambiental integral, debemos conocer estas ideas tan extendidas y trabajar con el alumnado las implicaciones de este tipo, sirviéndonos de la investigación en el medio y de la educación emocional para alcanzar un verdadero cambio de actitudes.

    Juan Carlos Bel

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  161. Hola, bona vesprada companys! =)
    Com a docent, i alumna del màster en didàctiques específiques de la Univeristat de València, m'agradaria compartir el meu punt de vista sobre l'educació no formal a partir de les eixides de camp.
    Com bé sabem, integrar als alumnes en una educació formativa que fomenta el treball fora de l’aula amb l’educació no formal, permet que l’alumne siga conscient dels problemes socioambientals als quals ens enfrontem i així poder preparar-los per a participar en les accions i mesures necessàries per a construir un futur més sostenible.
    Sensibilitzar als alumnes sobre la protecció del medi ambient involucrant-los en una investigació participativa dins de l’entorn que els envolta potencia la motivació per a crear solucions viables e innovadores per al manteniment òptim i el respecte global al medi natural.
    Per tant, l’educació no formal conté molta importància a l’hora de conscienciar i sensibilitzar als grups socials dels problemes socioambientals creixents que perjudiquen el medi natural, ja que els alumnes s’integren dins d’eixe entorn i l’analitzen a través d’una investigació pròpia que els fa partícips d’eixa realitat de forma individual, ja que cadascú te la seua pròpia percepció de l’entorn.
    Per tant, podem remarcar que les eixides de camp són un eix clau per a contribuir de forma important en la formació d’una ciutadania responsable, conscient i respectuosa amb el mig ambient a l’hora que també contribueix de forma definitiva en l’educació per a la sostenibilitat.
    Al mateix temps, m’agradaria destacar la importància de l’educació emocional que va lligada amb l’educació ambiental, ja que aquesta ajuda als alumnes a entendre i comprendre els problemes del seu voltant, alhora que aquests arriben a conformar els seus propis coneixements, compartint-los amb els seus companys i siguent crítics amb allò que estan començant a conéixer.

    Per tant, és important que coneguem que a l'actualitat, hi ha una crisi socioambiental notable i creixent que posa de manifest que el model socioeconòmic governamental vigent al món actual no és l’adequat, ja que genera moltes desigualtats tant a nivell de les persones com a nivell de països. Aquest model no sols es conforma amb eixes desigualtats sinó que va més avant amb la fomentació de la degradació del medi ambient, esgotant el recursos que tenim tot per aconseguir un benefici econòmic que no ens beneficia.
    Per a poder solucionar aquesta crisi s’ha d’aprendre a veure el món des d’una altra perspectiva, una perspectiva que possibilite la sostenibilitat. Aquesta perspectiva de la sostenibilitat persegueix l’objectiu de la creació d’un compromís actiu per part de la societat participativa per a trobar solucions, aprofitar oportunitats i viure amb el nostre entorn complex, incert i canviant, siguent conscients de que aquestes perspectives no aporten una solució ràpida, ja que aquestes son de resposta a llarg termini però sempre guanyadora. I que més que poder difondre aquesta idea de sostenibilitat a les persones des de l’educació, el mitjà més eficaç per a conscienciar de la necessitat de fer un canvi en aquesta societat materialista.

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  162. Raphael Leonardo Solórzano Céspedes
    Estudiante de Licencatura en Ciencias Sociales
    Universidad del Tolima.
    Cordial saludo para todos.
    En lo que respecta a mi corta experiencia como docente y al recorrido teórico al que me he sumergido, doy cuentas que la actualidad que vislumbra la enseñabilidad de las ciencias sociales, ha generado en cierta medida una concepción equivoca frente a lo que son verdaderamente las ciencias sociales para los estudiantes. Ello ha desencadenado que sea casi nula las posibilidades que permitan a los jóvenes escolarizados, encontrar el sentido estricto sobre el por qué y el para qué de las mismas.
    Sin el objetivo de culpar completamente a nuestros maestros y a quienes estamos formándonos para ejercer la docencia, es de reconocer que sobre nosotros recae la inmensa responsabilidad de relacionar a nuestros estudiantes con la ciencia y motivarlos, incentivarlos, en palabras más precisas “enamorarlos” si es posible, del aprendizaje de las ciencias sociales. Hay que permitirles desde sus experiencias teóricas y prácticas, como resalta en el geoforo la profesora Nancy Palacios Mena, que los estudiantes se pregunten, reflexionen y busquen respuestas sobre lo que en su diario interactuar con la vida les inquieta. En una entrevista hecha a Estanislao Zuleta (1995), uno de los intelectuales más reconocidos que ha tenido el país, él dice que la educación, en la forma como se está viviendo en la actualidad, se caracteriza principalmente por reprimir el pensamiento del estudiante, transmitir datos, conocimientos, saberes y resultados de procesos que otros ya pensaron, pero de ninguna manera enseña, ni permite pensar.
    Me parece indispensable por ello, que desde la docencia empecemos a tomarnos atrevimientos en pro del aprendizaje, a verdaderamente comprometernos con ello y buscar lo que pudiesen ser las mejores estrategias, que adaptadas a un contexto, genere procesos de innovación en la enseñanza y el aprendizaje mismo, pero sobre todo, que permita el desarrollo de esos aires críticos y reflexivos en los educandos.
    “EL APRENDIZAJE DE LAS CIENCIAS SOCIALES DESDE EL ENTORNO” por parte de la profesora Nancy Palacios Mena, más que el llamado a la implementación de propuestas pedagógicas que emerjan de nuestra creatividad y experiencia, va hacia la necesidad de que como sujetos históricos, visibilicemos nuestra identidad como sujetos transformadores, que sea desde las ciencias sociales el punto de partida hacia la construcción de nuevos ciudadanos capaces de versen así mismo como individualidad y parte de una colectividad, con las herramientas suficientes para hacer frente al medio en que se van a desenvolver, con las aspiraciones de conocer, y cambiar lo conocido y lo que está por conocer.


    - ZULETA, Estanislao. Educación y democracia. Un campo de combate. Corporación tercer milenio. Fundación Estanislao Zuleta. Bogotá, 1995. Pág. 10 – 17.

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  163. As saídas de campo são ótimas para a melhor aprendizagem dos alunos, pois a aula torna-se muito rica em demonstrações, e também mais interessante por sair da rotina, da sala de aula, podendo deixar o aluno mais interessado com este outro método.
    É onde o estudante/investigador pode colocar suas ideias em prática, e conhecer melhor, pessoalmente, aquilo que foi explicado em sala de aula.
    Mas um problema que impede, na maioria das vezes essas saídas e que desanimam muitos, são a falta de verbas, ou financiamento.

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  164. Aluna da Pedagogia da Faculdade de Filosofia,Ciências e letras de Ribeirão Preto, Universidade de São Paulo - Brasil.
    Visualizo que ao utilizar a excursão didática, damos um passo para uma melhoria na forma que apresentamos os conteúdos aos alunos, estaremos criando uma forma mais prática de apropriação de conhecimento. Os conhecimentos que vão aprender são tão uteis como os que se desenvolverão em sala de aula. Neste trabalho deve-se ter a exploração de tudo o que estiver ao alcance do professor e da escola, para produzir uma atividade com o melhor aproveitamento. Dá-se uma melhor liberdade do aluno de expressar ideias e reflexões, se for bem orientado, e dentro da proposta sócio-construtivista, o pensamento do aluno e suas opiniões são muito valorizadas e respeitadas. Demonstrar que há formas de construir conhecimento fora de sala, sem se fixar somente na parte teórica e pragmatica de ensino .

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  165. Hola,
    Mi nombre es José Manuel Guevara Sánchez, alumno del Máster en Investigación en Didáctica, especialidad en Ciencias Sociales, de la Universidad de Valencia. A continuación me gustaría exponeros de manera muy breve cuáles fueron mis sensaciones sobre la experiencia que realicé junto con el resto de mis compañeros el pasado mes de febrero en la visita al Parque Natural de Riba Roja del Turia en Valencia.
    Esta visita se enmarca dentro de la asignatura de Investigación en didáctica de la Geografía, el objetivo de esta asignatura era el de darnos a conocer el valor de la educación ambiental integral. Resultó muy interesante como partiendo de nuestras ideas y de la concepción que teníamos cada uno de lo que es el medio fuimos haciendo una serie de dibujos que dejaban entrever que concebimos la naturaleza como un elemento totalmente idealizado e irreal. El resultado fue una serie de paisajes dibujados que no tenían nada que ver con los de nuestro entorno más próximo y en ellos no tenían cabida ningún tipo de problemática ambiental. Estos ejercicios nos ayudaron a ver que en realidad la visión que tenemos de la naturaleza se trata de una construcción fruto de nuestras experiencias vividas. Como en nuestro caso han sido muy pocos los contactos que hemos tenido directamente con la naturaleza desde la educación escolar, las representaciones que realizamos de ésta son fruto de la influencia que han tenido los medios de comunicación y los propios estudios en la escuela, dejando ver cómo cuando pensamos en naturaleza nos imaginamos antes una selva amazónica que nuestro entorno más cercano y al que tenemos acceso con mayor facilidad.
    La visita al parque natural se tomó desde un punto de vista de una educación ambiental integral, no se trató de una mera visita con el objetivo de conocer el medio natural, sino que analizamos el entorno y desde un enfoque interdisciplinar conocimos desde la variedad arbolística hasta las distintas problemáticas que suceden en el parque y de qué manera se atajan. A título personal la visita supuso mucho más que un aprendizaje sobre el medio, creo que ha supuesto un gran activo en mi formación como docente e investigador, ya que contribuyó a romper por completo mis esquemas de entorno natural como parque temático para los visitantes de la ciudad y me ayudó a comprender la estrecha relación que nos une con nuestra naturaleza más próxima y cómo estos pequeños problemas que suceden en el parque natural y que comúnmente son relegados a un segundo plano, pueden llegar a causar un gran impacto en nuestra vida.
    Así mismo esta visita incentiva a que se integre dentro de una serie de estudios interdisciplinares donde a través del planteamiento de una problemática como por ejemplo el de la caña como planta invasiva, los alumnos estudien contenidos de distintas materias donde destaque un trabajo procedimental la realización de un pequeño trabajo de investigación sobre cómo solucionar el problema sin que suponga un perjuicio para el medio y entendiendo el valor que ha tenido la caña desde su desarrollo en la ribera del Turia.
    Considero que disponer de un recurso natural tan potente como el Parque natural del Turia no puede ser desaprovechado, forma parte de un proceso de innovación metodológica donde a través de la visita al medio los discentes pueden sentirse un poco más identificados y en cierto punto desarrollar un arraigo cultural. Conocer su entorno, les llevará a valorarlo y a desarrollar un vínculo que le lleve a ser un futuro ciudadano crítico y responsable con el medio. Para ir finalizando esta breve reflexión, creo que esta visita no sólo fomenta una educación emocional que nos vincula con nuestra naturaleza, sino que además se puede fomentar un trabajo colaborativo, donde se empodere a los alumnos, les incite a explorar y trabajar en equipo, generando también una serie de lazos entre compañeros que permite reforzar valores interpersonales como la empatía o la generosidad.

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  166. (segona part Eva Femenia)
    Encara que es tractava d'una activitat orientada a Riba-roja de Túria, consistia en una activitat fàcilment traslladable a qualsevol altre entorn fluvial de tipus mediterrani. El quadern de camp, consta d'una primera part on els alumnes localitzen geogràficament el medi o entorn a visitar. Es fa un anàlisi en el que es facilita la identificació cartogràfica d'elements antròpics i elements naturals. També es pretén que els alumnes mitjançant la guia del professor establisquen la logística, així com la fabricació d'un utensili per tal d'analitzar el plàncton i per tant la riquesa de l'aigua del riu. La fabricació del seu material i la investigació de l'entorn amb aquest resulta molt motivadora, vam tenir la sort de poder-la dur a terme i va resultar molt positiva i de gran interès per als alumnes.
    A l'eixida de camp, es proposen activitats d'observació i interacció en el entorn mitjançant una mirada interrogadora de l'alumne, utilitzant també noves tecnologies, com són l'utilització de l'aplicació "arbolapp", per a la identificació del paisatge vegetal. Una de les idees més interessants és la inclusió de la "problemàtica canya" del riu, que ja ens havien plantejat els professors en la nostra eixida a Riba-roja, però en aquest cas, tractant de transmetre la seua importància social i històrica mitjançant una mostra d'aquesta per a la posterior construcció d'un instrument musical de canya tipi valencià com és la "canya badà". La tercera part de la nostra proposta es la creació d'un "emocionari", on els alumnes utilitzant les noves tecnologies, creen una ruta amb fotografies realitzades, en les que el peu de foto és la descripció del sentiment que els ha portat a plasmar la imatge en una fotografia.
    El que tracte d'explicar mitjançant aquest exemple, és la importància de dotar al docent de ferramentes per poder plantejar un problema d'investigació amb activitats que els resulten atractives i que fomenten un aprenentatge significatiu. Els projectes de dinamització com el que es realitza amb eco-riba, amb un pla d'educació socioambiental i de restauració paisatgística ofereixen un gran potencial, no sols per a formar part del projecte, ni per la participació de l'alumnat, sinó per la gran quantitat de recursos i ferramentes que ens poden aportar als docents per poder portar endavant un altre tipus d'educació fora de l'aula i trencar amb la idea de que realment s’aprèn segut a un pupitre i realitzant exercicis, hem de trencar amb el codi disciplinar i començar a pensar amb una educació emocional on implicar als discents en el coneixement i conservació del seu entorn. Aquestes estratègies `per al desenvolupament de l'educació Emocional Ambiental, no han de quedar sols com a una eixida de camp que resulte anecdòtica, sinó com un sistema de treball vàlid i significatiu, on l'aprenentatge dels alumnes es realitza mitjançant la praxis

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  167. Hola;
    El meu nom és Eva Femenia, sóc estudiant del Màster d'Investigació en Didàctiques específiques en l'especialitat de Ciències Socials. En aquest màster hem cursat un mòdul titulat "L'educació ambiental Integral", en el que s'ha abordat la problemàtica amb la que ens trobem actualment amb la didàctica socioambiental. Al mòdul, els professors Morales i Caurín, ens van plantejar la necessitat de construir aquesta formació bàsica des de l'educació emocional, que permet un aprenentatge integral i com a conseqüència la transformació social que afavoreix una interacció més sostenible i solidaria amb el medi.
    La proposta didàctica consistia en la detecció d'un problema en el medi i concretar-lo en un problema d'investigació escolar, tenint en compte la representació social que es te i les estratègies plantejades per al desenvolupament de l'educació Emocional Ambiental.
    El medi en el que es va realitzar la pràctica era Riba-roja de Túria, que consisteix en un paisatge fluvial mediterrani, i el problema que es planteja per a la investigació escolar era la gran quantitat de "canya" que es troba a la ribera del riu, sempre tenint en compte la seua funció social, l'entorn i la problemàtica de les plantes invasives.
    En un primer moment es va treballar a classe, es va plantejar el tipus d'entorn que s'anava a visitar i es va posar en valor el paisatge, així com la importància dels arbres monumentals i els problemes de la seua conservació. En aquest punt es va plantejar la necessitat d'implicar a l'alumnat en tots els aspectes del procés de l'eixida de camp, des del seu plantejament, a la logística i l'elecció de la ruta. Aquesta implicació fa que s'empodere l'alumnat i per tant es cree un vincle emocional i coma conseqüència hi haja un major motivació.
    En segon lloc es va realitzar l'eixida de camp, on vam poder observar l'entorn i es van plantejar diverses i dees i qüestions per a poder aplicar-les en un futur en altres eixides de camp, ja amb els nostres alumnes. Un dels aspectes més importants que pense que s'ha de tenir en compte, és l'aspecte emocional, tractar que els discents siguen conscients de els emocions que es desperten en un entorn o medi natural. La tercera part de l'eixida de camp era de tipus reflexiu a l'aula, on es va parlar del potencial que tenen les activitats d'aquest tipus.
    Ens van plantejar una activitat per aquest apartat del mòdul, que consistia en la creació d'un quadern de camp, va ser en aquest moment quan vam poder utilitzar totes les ferramentes que ens havien facilitat per plantejar-nos com realitzaríem nosaltres una eixida de camp, plantejada des d'una problemàtica que donés lloc a una investigació escolar.
    En el meu cas, junt als meus companys vam partir de la idea de que "conèixer es estimar", per poder valorar qualsevol cosa, se l'ha de conèixer, per tant, el nostre plantejament girava entorn al que es coneixia d'aquest medi.

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  168. (segona part del comentari de Eva Femenia)
    Encara que es tractava d'una activitat orientada a Riba-roja de Túria, consistia en una activitat fàcilment traslladable a qualsevol altre entorn fluvial de tipus mediterrani. El quadern de camp, consta d'una primera part on els alumnes localitzen geogràficament el medi o entorn a visitar. Es fa un anàlisi en el que es facilita la identificació cartogràfica d'elements antròpics i elements naturals. També es pretén que els alumnes mitjançant la guia del professor establisquen la logística, així com la fabricació d'un utensili per tal d'analitzar el plàncton i per tant la riquesa de l'aigua del riu. La fabricació del seu material i la investigació de l'entorn amb aquest resulta molt motivadora, vam tenir la sort de poder-la dur a terme i va resultar molt positiva i de gran interès per als alumnes.
    A l'eixida de camp, es proposen activitats d'observació i interacció en el entorn mitjançant una mirada interrogadora de l'alumne, utilitzant també noves tecnologies, com són l'utilització de l'aplicació "arbolapp", per a la identificació del paisatge vegetal. Una de les idees més interessants és la inclusió de la "problemàtica canya" del riu, que ja ens havien plantejat els professors en la nostra eixida a Riba-roja, però en aquest cas, tractant de transmetre la seua importància social i històrica mitjançant una mostra d'aquesta per a la posterior construcció d'un instrument musical de canya tipi valencià com és la "canya badà". La tercera part de la nostra proposta es la creació d'un "emocionari", on els alumnes utilitzant les noves tecnologies, creen una ruta amb fotografies realitzades, en les que el peu de foto és la descripció del sentiment que els ha portat a plasmar la imatge en una fotografia.
    El que tracte d'explicar mitjançant aquest exemple, és la importància de dotar al docent de ferramentes per poder plantejar un problema d'investigació amb activitats que els resulten atractives i que fomenten un aprenentatge significatiu. Els projectes de dinamització com el que es realitza amb eco-riba, amb un pla d'educació socioambiental i de restauració paisatgística ofereixen un gran potencial, no sols per a formar part del projecte, ni per la participació de l'alumnat, sinó per la gran quantitat de recursos i ferramentes que ens poden aportar als docents per poder portar endavant un altre tipus d'educació fora de l'aula i trencar amb la idea de que realment s’aprèn segut a un pupitre i realitzant exercicis, hem de trencar amb el codi disciplinar i començar a pensar amb una educació emocional on implicar als discents en el coneixement i conservació del seu entorn. Aquestes estratègies `per al desenvolupament de l'educació Emocional Ambiental, no han de quedar sols com a una eixida de camp que resulte anecdòtica, sinó com un sistema de treball vàlid i significatiu, on l'aprenentatge dels alumnes es realitza mitjançant la praxis

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  169. Josep Ramón Coret Furió8 de abril de 2016, 3:25

    Hola compañer@s.

    Mi nombre es Josep Ramón Coret Furió, alumno del Máster de Investigación en Didácticas Específicas de la Universidad de Valencia, en la especialidad de Ciencias Sociales.

    En este Post me gustaría compartir las reflexiones a las que me ha llevado el módulo de Educación Ambiental Integral dentro de la asignatura de Investigación en Ciencias Sociales: Geografía. Reflexiones que se centran en tres aspectos estudiados en el módulo. En primer lugar, las representaciones sociales como punto de partida y objetivo de cambio como finalidad de la educación ambiental. A continuación, las emociones y su función de motor hacia el aprendizaje. Por último, se tratarán las salidas de campo y su utilización de eje conductor del aprendizaje holístico.

    La visión que se tiene de la naturaleza, a pesar de ser personal, se puede generalizar mediante una imagen idealizada. En la mayoría de ocasiones esta idealización se crea por agentes externos más que por la propia experiencia personal en la naturaleza. Es necesario destacar la visión idílica que transmiten los medios de comunicación mediante documentales televisivos, que se suelen centrar en la belleza de la naturaleza. Y otro aspecto que necesita ser abordado es la observación de la naturaleza desde la distancia, desde la urbanidad. El proceso de urbanización de la población lejos de haber terminado continúa a nivel mundial y, según datos de la ONU, el 54% de la población mundial reside en ciudades. Esta situación provoca un sentimiento de desarraigo del que se enarbola una melancolía hacia el espacio natural, lo que se transforma en una representación mental idealizada del paisaje natural y de las emociones que se esperan experimentar.

    En nuestro grupo de clase sucedió así. Los dibujos que realizamos del Parque Natural del Rio Túria en el municipio de Riba-roja del Túria (València), antes de la salida de campo, correspondían a un paisaje idealizado y las emociones esperadas que escribimos eran todas positivas. Teníamos una visión estereotipada de nuestro entorno natural.

    Además de estas percepciones resulta muy interesante conocer la idea que se tiene de un Parque Natural. Se suele definir como un recurso natural, lo que implícitamente se entiende como recurso que se puede explotar económicamente. La visión generalizada y transmitida es la del ser humano como dominador de la naturaleza. Mediante la técnica ha sido capaz de adaptarse a las condiciones naturales, pero también de transformar el medio para su beneficio propio. Se trata de la visión antropocéntrica dominante desde los sectores privados, pero también desde las administraciones públicas. En España se encuentran en conflicto las figuras de protección y las necesidades económicas que, en muchos casos, se relacionan con los sentimientos de propiedad y de derecho a la explotación que la población y los gobiernos locales tienen hacia su entorno natural. Ello se debe al tipo de economía dominante en este país, una economía terciaria especializada en el turismo que no duda en sobreexplotar sus recursos naturales. Así sucede en todas las escalas administrativas, desde el turismo internacional hasta el turismo a nivel local.

    Desde la Educación Ambiental Integral se ha promocionado en nosotros un cambio, hacia una visión Biocéntrica. En la que el debate se centre en que “la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra” (extraído de la carta del jefe Seatle como respuesta a la oferta presidente de EEUU, Franklin Pierce (1804-1869), para comprar los territorios de su tribu). El biocentrismo entiende al ser humano como parte integrante de la naturaleza y no como un dominador. Para conseguir ese cambio en las representaciones resulta esencial poner en valor la naturaleza misma y situarla en el centro del proceso de aprendizaje.

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  170. Josep Ramón Coret Furió8 de abril de 2016, 3:29

    (continuación)

    Hoy en día, las emociones ocupan un lugar importante entre los temas más tratados en las investigaciones educativas. Como aspectos importantes sobre las emociones se debe resaltar que se trata de expresiones psicofisiológicas, biológicas y de estados mentales, con variabilidad de intensidad y duración. Gracias al razonamiento se puede conseguir la transformación de un sentimiento muy intenso y corto hasta conseguir un sentimiento más duradero en el tiempo, aunque de menor intensidad. En educación, con las emociones se pretende regular las actitudes de los discentes, el objetivo principal es promover una actitud de curiosidad mediante las emociones. La importancia de este proceso mental en educación se encuentra avalada por investigaciones desde el campo de la Neurociencia. Con estas palabras el neurocientífico Francisco Mora establece la importancia de las emociones en el contexto educativo: “Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”. Por tanto, tener en cuenta las emociones en las prácticas educativas es esencial para conseguir el aprendizaje y, relacionándolo con lo expuesto anteriormente, el cambio de las representaciones sociales en Educación Ambiental, de una visión antropocéntrica de la naturaleza hacia una visión biocéntrica.

    En la apertura de este Foro 21, nuestro compañero, Diego García Monteagudo definía las salidas de campo como “estrategia didáctica […] ya que permite lograr un aprendizaje significativo, en el que los alumnos ponen en práctica las ideas que han desarrollado en clase y consiguen una representación mental más compleja de los nuevos conocimientos”. En total concordancia con estas ideas, las salidas de campo se convierten en un recurso educativo de primer orden por la oportunidad que brindan para tratar la educación de forma holística.

    Un primer aspecto a destacar de este tipo de estrategias son los aspectos logísticos. Concretamente de los distintos momentos educativos para la sostenibilidad. El producto de esta actividad es el cuaderno de campo, por lo que el primer momento comprende su preparación. Así, es necesario tener en cuenta que la guía para el cuaderno de campo es el centro de interés del alumnado y depende de ellos. Un segundo momento es la propia salida de campo en la que se producirán las emociones de una forma vivida, no de forma abstracta como sucede en el aula, gracias a la interacción con el entorno. El entorno es el medio más cercano, el espacio donde se aprende y se interactúa, es gracias a esta interactuación como se trabaja la sostenibilidad. Una frase del profesor Antonio Morales compila lo anteriormente expuesto: “Si no se interactúa no se conoce, no por vivir cerca ya se conoce”. Una vez de vuelta al aula es esencial destacar la conexión entorno-medio como relación, el concepto de glocalización permite comprender cómo nuestros actos (procesos locales) están conectados con los procesos globales. Todo el proceso descrito evidencia la utilización del método científico en este tipo de estrategias didácticas.

    Pero uno de los aspectos a potenciar en las salidas de campo y en los cuadernos es la interdisciplinariedad. La Educación Ambiental es sistémica y holística lo que se relaciona con el tipo de aprendizaje que promueve, el aprendizaje integral. De este modo se promoverá en los alumnos conocimientos, habilidades y emociones que pondrán en competencia al mismo tiempo. Por tanto, es uno de los aspectos que más se tienen que tener en cuenta durante todo el proceso que ocupa la salida de campo y la creación del cuaderno de campo.

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  171. Josep Ramón Coret Furió8 de abril de 2016, 3:31

    (Continuación)

    A modo de conclusión, solamente queda resaltar la necesidad de extraer el máximo a este tipo de actividades por ser la excepción en el sistema educativo español. Su capacidad de aglutinar distintas materias, la vivencia en primera persona, la experimentación, la interrelación y las emociones la convierten en una actividad donde se integran todos los intereses que el docente tiene en la educación, en nuestro caso en la Educación Ambiental. Por lo que resulta un contexto ideal para la investigación.

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  172. As visitas de campo são fundamentais não só para uma melhor compreensão dos temas tratados nas aulas de geografia, mas para proporcionar aos alunos uma vivência significativa, aproximando-os da realidade que os cerca.
    Considerando o local em que vivo e trabalho (Ribeirão Preto, uma cidade bastante urbanizada no interior do estado de São Paulo, Brasil) julgo importante enfatizar que tais visitas não podem se limitar ao meio natural e rural. A Geografia não se restringe a isso, ao contrário: ela nos auxilia a expandir nosso entendimento sobre o meio que nos cerca, que no meu caso, é o urbano. A organização e administração de uma cidade devem ser também analisadas. Mas mais que isso é importante explorar o meio: entender o processo de urbanização visitando antigas e novas construções, comparando-as, entrevistando antigos e novos moradores, conhecendo suas necessidades - e com tanto ressaltar a relevância dos gestores públicos fazerem um amplo planejamento que suporte a expansão urbana. A partir disso, os alunos são levados a refletir sobre o papel dos gestores e deles mesmos na sociedade, que enquanto cidadãos, são parte fundamental nessa engrenagem e necessitam se perceberem como tal.
    Conhecendo melhor o próprio espaço é possível e a relação dialética que existe entre o meio e as pessoas que nele vivem, é possível que o aluno se torne um agente social, aquele que age ativamente e não um mero expectador.

    Patrícia Fuquini Dias
    Aluna do Curso de Pedagogia da Universidade de São Paulo, campus de Ribeirão Preto
    Brasil

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  173. ¡Hola a todos!
    Mi nombre es Laura Sánchez, soy alumna del Máster en Investigación en Didácticas específicas, concretamente en la especialidad de ciencias sociales. A través de esta entrada, al igual que el resto de mis compañeros que ya han podido compartir sus opiniones con respecto a esta materia, trataré de exponer la gran utilidad que ha tenido para nosotros el módulo referido a la Educación Ambiental Integral, ya no solo por su riqueza en contenido sino porque nos ha ayudado a reflexionar sobre nuestra futura práctica educativa.
    Podríamos decir que esta asignatura poseía una organización bastante diferente al resto, puesto que la estructura de sus clases se veía influida por nuestras actividades, es decir, en la mayoría de sesiones comenzábamos mediante un dibujo de algún concepto propuesto por los docentes. El hecho de utilizar el dibujo como elemento conductor de la asignatura era debido a que este aporta gran información en poco tiempo sobre nuestras percepciones, en otras palabras, las representaciones pictóricas son reflejo de nuestras representaciones sociales y por tanto hablan de lo que nosotros entendemos como geografía de la percepción.
    Respecto a estas representaciones que comentábamos en el párrafo anterior, me gustaría hablaros de una actividad sencilla que realizamos en el aula, que consistía en realizar una representación pictórica de, por un lado, lo que significa para nosotros entorno y por otro lado medio ambiente. Al inicio de la tarea resultó ser una cuestión bastante compleja, puesto que entre ambos conceptos existen similitudes que nos hacen mezclarlos y confundirlos entre sí, pero en unos minutos todos nos pusimos manos a la obra.
    La mayoría de representaciones definían al entorno como lo próximo a nosotros, lo conocido; sin embargo, el medio ambiente se entendía como un concepto mucho más amplio y subjetivo, no tan concreto como el anterior, y por tanto se representaba mediante un paisaje natural en el que aparecían personas interactuando con este.
    Tras la actividad, los profesores nos plantearon la siguiente cuestión: Habéis dicho que el entorno es lo que conocemos, pero ¿alguno de vosotros conoce lo que hay al lado de esta sala o la gente que está en ella? En ese momento entendimos que normalmente nosotros, al igual que el alumnado, desconocemos nuestro espacio inmediato y lo desmerecemos continuamente porque no conocemos los aspectos más relevantes y significativos de este.
    Gracias a esta actividad pudimos ver la gran importancia y necesidad que adquiere la interacción con el medio para poder conocerlo, puesto que si no esa falta de interacción será visible en nuestras representaciones debido a la aparición de tópicos que reflejan un desconocimiento de varios aspectos de la ciudad que nos afectan como ciudadanos. Esta última idea que hace referencia a los tópicos se vio plasmada también en los dibujos que realizamos, por ejemplo, sobre la albufera en la que idealizábamos el paisaje sin dar cuenta de los problemas que en ella existen.

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  174. (continuación de lo anterior)

    Por otro lado, también hicimos hincapié en el recurso de las salidas de campo, sobre las cuales también realizamos un dibujo. Tras su análisis pudimos observar que sí se recordaban algunas salidas de campo como alumnos a pesar de ser esporádicas, pero no se trabajaban como aprendizaje en el medio, ya que el alumno quedaba en un segundo plano cuando se hablaba de esa interacción con el entorno.
    Esta participación pasiva por parte del alumnado se da cuando se cree que la guía didáctica únicamente sirve para el docente, cuando en realidad es un aspecto de aprendizaje también para el alumnado ya que su participación en ella es igual de importante.
    La causa principal de este ausentismo del alumno es porque el aprendizaje se suele mirar desde un solo prisma, el académico, pero en realidad cuando salen a la calle y experimentan un problema no solo aplican esos conocimientos académicos, si no tratan de resolverlo a partir de todos los conocimientos que ellos saben, es decir el sentido común.
    Es por tanto que al realizar este tipo de desconexiones y dejando ajeno el papel del alumnado en su aprendizaje, estamos limitando de manera inconsciente la inteligencia del alumnado, es decir, les limitamos a actuar de una única manera cuando tienen gran cantidad de formas para intervenir frente a esas situaciones. Por consiguiente, estamos negando todo otro tipo de inteligencias como la creatividad, estamos negando las inteligencias múltiples de Gardner.
    Estas inteligencias engloban diferentes tipos de capacidades, sin embargo, considero necesario destacar una de ellas que actualmente en el mundo educativo ha quedado olvidada, es el caso de la inteligencia emocional. Este tipo de inteligencia permite al individuo interactuar con el medio de manera inmediata, directa y completa; deja experimentar situaciones y sensaciones que posiblemente les permitirán recordar y evocar dichas situaciones de manera más sencilla y real.
    La importancia de esas emociones en la vida resulta ser igual de importante en educación puesto que, como bien señala Francisco Mora en su libro Neuroeducación: “solo se puede aprender aquello que se ama”, en otras palabras, solo aquello que nos conmueve, que nos marca, que produce algo en nuestro interior es lo que se puede definir como aprendizaje duradero, rico y por supuesto significativo.
    La realidad actual frente a esta disciplina en nuestras aulas sigue siendo una aparición e importancia escasa, sin embargo, todos coincidimos en que el aprendizaje significativo se refiere a aquella información que tiene algún significado para nosotros, es decir, que resulta importante y necesaria; por tanto a pesar de que las emociones no adquieran un papel educativo fundamental actualmente cada vez más se está abriendo paso debido al gran potencial que esta tiene para la formación del alumnado.
    Como conclusión podríamos decir, como bien han expuesto el resto de mis compañeros anteriormente, que esta asignatura nos ha ayudado a abrir los ojos con respecto a la cantidad de recursos tan eficientes que tenemos a mano y que normalmente no se tienen en cuenta. Por ejemplo, el caso de las salidas de campo como elemento fundamental para el aprendizaje debido a las posibilidades que estas ofrecen a la hora de que el alumnado vivencie de primera mano, interactúe, sienta y sobre todo se emocione con ellas. Solo de esta manera, dando la importancia que se merece a todos esos aspectos que posibilitan esa sensibilización con el medio, alcanzaremos un aprendizaje rico, duradero, real y significativo para ellos.

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  175. Antonio José Morales Hernández
    18 de abril del 2016

    ¿Salidas de campo o trabajo de campo? Esta cuestión fue el eje de a comunicación "Los trabajos de campo en la formación docente: los estudios de caso" (Morales, Souto y Caurín, 2013) que presentamos al VI Congresso Ibérico de Didática da Geografía. En esta ponencia pretendíamos justificar la utilización del trabajo de campo como recurso educativo capaz de fomentar un aprendizaje significativo, un aprendizaje para la vida. El cuestionario pasado a los/as futuros/as docentes corroboraban que pese a haber realizado pocas salidas de campo las recordaban perfectamente.

    Un poco más tarde presentamos la comunicación "Aprendiendo a plantear problemas en el medio. Análisis de una experiencia con estudiantes del Máster de Investigación en Didácticas Específicas" (Morales et al. 2014). En este artículo se evidenciaba la visión idealizada que el alumnado tenía de forma previa al trabajo de campo y como una vez realizada la salida aprendía a detectar la problemática socioambiental y a concretarla como un posible problema de investigación escolar.

    En ese mismo año publicamos el cuaderno de campo "Quins paisatges vegetals trobem al Parc Natural del Túria?" (Morales, Santana y Caurín, 2014) mostrando la capacidad del alumnado de primaria para elaborar un cuaderno de campo a partir de un centro de interés con el que poder trabajar en el medio contrastando las fuentes de manera crítica.
    Como docente del módulo "La Educación Ambiental Integral", en el marco del Máster de Investigación en Didáctica de las Ciencias Sociales, se me ha brindado la oportunidad como geógrafo, de trabajar de forma interdisciplinar con mi compañero biólogo, Carlos Caurín, para innovar en la formar de ofrecer nuevas maneras de abordar la Educación Ambiental.
    Desde las concepciones espontáneas, el análisis de las representaciones sociales y la implementación de la modificación de las actitudes hacia la sostenibilidad estamos convencidos de que la dimensión social tiene cabida en la Educación Ambiental, mediante la construcción de los aprendizajes básicos para interactuar de manera razonable con nuestro entorno local y global. El aprendizaje en el medio ofrece la posibilidad de contrastar todo lo aprendido y repensar aquello que deberíamos aprender.
    Quisiera finalizar este escrito agradeciendo las aportaciones realizadas por el alumnado del Máster a este Geoforo por su contribución a la Investigación Didáctica, ya que como les he repetido varias veces en este cuatrimestre no son los docentes los que enseñan, sino el alumnado el que aprende, y en este sentido yo quiero seguir siendo un alumno más.

    Antonio José Morales Hernández
    Departament de Didàctica de les Ciències Experimentals i Socials (Universitat de Valencia)

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  177. Hola a todos y todas:

    Soy Carlos Fuertes, alumno del Máster en Investigación en Didácticas Específicas de la Universidad de Valencia (España) y profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales.

    Teniendo en cuenta la reflexión de partida de Diego García Monteagudo, así como las numerosas entradas posteriores, en este post trataré de reflexionar, a partir de mi experiencia docente, sobre diversas cuestiones relacionadas con las salidas de campo que considero pueden resultar de interés.

    En primer lugar, me gustaría recalcar que considero de fundamental importancia la inclusión en los programas de formación del profesorado de actividades dirigidas explícitamente a la capacitación para el diseño de itinerarios didácticos. En efecto, partiendo de la premisa del enorme potencial educativo y motivador de esta estrategia didáctica, así como de la cuidadosa preparación y reflexión teórico-metodológica que requieren para generar las muchas aportaciones positivas potenciales, entiendo que resulta necesario realizar tal esfuerzo de capacitación.

    Con esta convicción, he llevado a cabo en los últimos años una experiencia de capacitación con alumnos del Grado de Maestro de Educación Infantil, cuyos resultados y valoración positiva por parte del alumnado considero corroboran las ventajas de este tipo de proyectos. En esta experiencia, tras una introducción basada en el análisis de bibliografía sobre la historia y el marco teórico general de las salidas de campo, así como sobre experiencias reales utilizadas en educación infantil; los alumnos, organizados por grupos, se encargan de diseñar y ejecutar un itinerario didáctico adaptado a educación infantil, con sus correspondientes actividades previa y posterior.

    El seguimiento del proceso por parte del profesorado permite detectar problemas y orientar a los grupos de alumnos hacia una mirada crítica del entorno, quienes, en cualquier caso, son en todo momento protagonistas de su aprendizaje. En efecto, uno de los elementos más valorados del proyecto por parte de estos maestros en formación es la posibilidad de ser ellos mismos quienes diseñen y ejecuten –junto al resto del grupo-clase- sus propios itinerarios didácticos, enfrentándose a interrogantes concretos y reales relacionados con la logística, las finalidades o los recursos a los que deberán responder cuando el día de mañana deseen organizar una salida de campo con el alumnado de infantil. Junto a ello, también ha sido muy valorada la posibilidad de conocer espacios del entorno físico-natural y socio-cultural más cercano al alumnado y cuyo potencial didáctico, sin embargo, no había sido considerado con anterioridad.

    En conjunto, entiendo que experiencias como esta, del mismo modo que otras como la puesta en marcha en el marco del bloque de Educación Ambiental Integral del Máster en Investigación en Didácticas Específicas de la UV, contribuyen muy positivamente a capacitar y motivar al futuro profesorado de cara a la correcta utilización de un recurso tan provechoso como las salidas de campo.

    (continua)

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  178. (continuación)

    En segundo lugar, me gustaría recalcar que en el marco de las salidas de campo organizadas por mí mismo o por el alumnado bajo mi orientación, ha resultado de gran utilidad la participación, en la línea planteada por Diego García Monteagudo en la reflexión que abre este foro, de lo que podríamos denominar como “informantes” clave que, en calidad de “expertos”, “habitantes” o “testimonios” del lugar o temática tratada, contribuyen enormemente a dinamizar las actividades y a generar un aprendizaje significativo.

    En este sentido, he podido comprobar las ventajas, por ejemplo, de visitar una antigua nevera tradicional con un historiador local especializado en su estudio; un lavadero con una señora que solía utilizarlo hasta la llegada de las lavadoras para lavar ropa y utensilios de cocina; una marjal con un agricultor con tierras en la zona; un “trinquet de pilota valenciana” con un jugador y monitor de este deporte; o un museo sobre la artesanía tradicional basada en el esparto con el mayor experto local en dicho oficio.

    En particular, algunas de estas colaboraciones, me han permitido constatar cómo, junto a las aportaciones en términos estrictamente informativos de estos conocedores del lugar o temática tratada en la visita, sus testimonios son especialmente útiles a la hora de generar actitudes de empatía entre el grupo que realiza la visita.

    En tercer lugar, una última línea de reflexión que me gustaría plantear es la relativa a la posible inclusión de las nuevas tecnologías en el marco de las salidas de campo, partiendo de la premisa de que una gran parte del alumnado de enseñanza secundaria y universitaria de los centros españoles posee un teléfono móvil con conexión a internet, un recurso que puede resultar de utilidad para dinamizar las salidas, hacerlas más interactivas y favorecer, así, una mayor participación de los estudiantes en los aprendizajes realizados durante las mismas.

    En este sentido, una experiencia interesante llevada a cabo en este caso por una Asociación de Vecinos, pero con un gran potencial para la realización de salidas escolares, es la instalación en diversos edificios y lugares relevantes del barrio de Benimaclet (Valencia) de placas informativas con códigos QR que permiten acceder desde el teléfono móvil a informaciones más amplias sobre el espacio visitado.

    Igualmente, en el marco de un itinerario histórico-educativo que he llevado a cabo por la ciudad de Valencia, he solicitado a los alumnos la utilización del teléfono móvil para realizar búsquedas en internet sobre pedagogas o maestros destacados de la historia de la educación valenciana relacionados con los edificios visitados. Dicha estrategia, entiendo, ha contribuido a favorecer una mayor atención, implicación y motivación del alumnado, al que, en lugar de proporcionársele toda la información sobre los lugares visitados, se les permite que sean ellos mismos quienes, en el momento de la salida, busquen y aporten al resto de sus compañeros otras informaciones.


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  179. Bon dia a totes i a tots.

    Me gustaría participar de este hilo aportando una experiencia en el ámbito de las salidas de campo. No es una experiencia en la cual haya participado como parte activa sinó como simple espectador, pero creo que puedo apuntar algunos aspectos interesantes.

    Se trata de un proyecto llevado a cabo por la profesora Ángels Martínez Bonafé en el IES Isabel de Villena de València para trabajar con alumnos de 3o de la ESO el paisaje de la huerta de València a través de una webquest1. Un paisaje que podriamos calificar como un “espacio construido” de gran valor social y una de las muestras patrimonio cultural más destacadas del País Valenciano. Un paisaje, sin embargo, frágil y atravesado por múltiple problemáticas que van desde la amenaza urbanística hasta los problemas de supervivencia de los labradores y labradoras, pasando por la contaminación de las aguas, la perdida de expresiones tradicionales, etc.

    Durante este curso el alumnado de 3o de la ESO del IES Isabel de Villena ha abordado el estudio de este paisaje desde diferentes perspectivas. Hay que indicar que el centro se encuentra a escasos metros de la propia huerta, pero separada de esta por diferentes infraestructuras (carreteras, vías ferreas...) que hacen de barreras naturales y separan la ciudad de la huerta. Por este motivo la mayoria de alumnos y alumnas del instituto ese paisaje les resultaba totalmente desconocido y ajeno debido a que casi nunca lo habian pisado.

    En este contexto las salidas escolares cobran una importancia vital para acercar al alumnado a realidades de gran valor cercanas a ellos pero al mismo tiempo muy lejos. Así se manifestó en la salida que realizaron por l'horta de Vera, la colindante al barrio de la Malvarrosa, donde se encuentra el centro escolar. En ella los y las jovenes pudieron sorprenderse descubriendo un paisaje que tenian a la vuelta de la esquina però por el que nunca antes se habían aventurado.

    En dicha salida tuvieron la oportunidad de conocer el paisaje y sus peculiaridades paisajísticas, culturales, económicas, etc. Pero tambien de hablar con sus habitantes, vecinos, vecinas y miembros de asociaciones en su defensa como “Per l'horta”, los cuales les introdujeron en algunas de las problemáticas que amenazan su pervivencia. En esta salida se parte del principio de que acercarse a determinadas realidades puede modificar la percepción que se tiene de ellas y eso es clave para valorarlas. No se puede apreciar ni proteger aquello que no se conoce.

    El objetivo de este proyecto era la formulación, por parte del propio alumnado, de propuestas estratégicas para mejorar el paisaje de huerta, haciendole reflexionar sobre cómo le gustaría que esta fuera en un futuro o qué podemos hacer desde la sociedad para solucionar las problemáticas que la atraviesan. De esta manera las salidas de campo proporcionan los recursos para que el alumnado reflexione sobre su entorno, conforme opiniones al respecto y sea capaz de intervenir activamente en su gestión.

    (Continua...)

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  180. (sigue del comentario anterior)

    Este proyecto, además, se complementó con otra salida que formaba parte de una campaña llevada a cabo a nivel comarcal con otros centros: la marxa d'escoles per l'horta. En ella, más de una quincena de centros de primaria y secundaria dedicaron una jornada a recorrer a pie o en bicicleta a distancia desde su centro hasta el colegio de primaria de Bonrepós i Mirambell, en el corazón de la huerta. Esta nueva salida fue una manera de volver a incidir en aquello que se llevó a cabo en la primera pero, además, con el valor añadido de hacer ver al alumnado que no son los únicos que estan trabajando este tema, sinó que muchos otros jovenes como ellos estan involucrados en diferentes proyectos de valorización de su paisaje inmediato: l'horta.

    Durante dicha salida tuve la oportunidad de conversar con diferentes jovenes sobre su percepción de dicho paisaje antes y después de haberlo trabajado en clase y todos y todas ellas coincidian en la misma idea: antes de abordar la huerta en clase para ellos era una completa desconocida, algo que estaba ahi, tras las vias del tren, como simple telón de fondo de sus vidas pero sin ninguna implicación en ellas. Muy pocos la habian pisado y ninguno conocía aspectos sobre ella. Su opinión había cambiado totalmente a partir de trabajar el tema en clase y ahora eran capaces de transmitir la opinión que se habían formado: lo que más les gustaba de l'horta, sus aspectos más interesantes, las causas de sus principales amenazas pero tambien qué se podría hacer para protegerla.

    Creo que este es un muy buen ejemplo de cómo las salidas de campo pueden convertirse en un elemento clave para abordar un tema de manera significativa, connectar un centro escolar con su realidad más próxima y, además, poner las bases para llevar a cabo un proyecto de intervención en el medio que pueda contribuir a mejorar la sociedad.

    En el siguiente enlace se puede ver una crónica de la jornada así como la opinión de algunos alumnos y alumnas participantes: https://iesisabeldevillena.wordpress.com/2016/04/26/i-marxa-descoles-per-lhorta/


    Joaquim Ruiz Vázquez
    Máster de professorado en educación secundaria.
    Universitat de València

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  181. Hola a tots i totes,
    Sóc David Castells, alumne al Màster en Professor d`Educació Secundària a la UV. En aquest bloc nº 21 "Las salidas de campo visitas de estudio" es parla de les eixides de camp com a activitats complementàries al treball de l`aula. Tractaré de fer una breu aportació.

    En primer lloc parlaré de com, al meu parer, cal organitzar aquestes visites de camp. En primer lloc cal tenir en compte si el que busquem és una activitat complementària -aquella que serveix de reforç del temari, com la que hem realitzat- o una activitat extraescolar, és a dir, aquella que tracta diferents items i, per tant, necessita més temps per a poder-la posar en pràctica. En segon lloc, el paper del professor resulta clau perquè és l`encarregat de supervisar i organitzar adequadament l`activitat. Com a futur docent, considere que hi ha diverses opcions per a posar aquesta activitat en pràctica: lectura prèvia per a obtenir unes nocions generals del que es va a visitar; dissenyar un quadern d`activitats -adequant el seu contingut al nivell de la classe- per a que l`alumne l`emplene; valoració de la visita en la classe següent: què és el que més ha agradat, el que menys i per què.

    En conclusió, les visites de camp són un bon recurs didàctic per a posar en pràctica aquells coneixements adquirits a l`aula. Unes activitats que solen captar més l`atenció de l`alumne perquè li permet eixir de l`espai quotidià: el centre. Que passen a ser una pràctica enriquidora està en les nostres mans.

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  182. Buenos días a todos,

    Soy Diego Canós de Fuentes, estudiante también del Máster de profesor de secundaria de la Universitat de València. Me gustaría añadir algunos elementos al comentario de mi compañero Joaquim, puesto que he realizado las prácticas en el IES Isabel de Villena junto a Àngels M. Bonafé.

    Efectivamente este tipo de salida de campo me parece una idea muy interesante, y teniendo en cuenta la particularidad de la ciudad de Valencia (al disponer de un espacio único en su límite urbano), no veo mejor opción. Como decía Joaquim, la salida d'Àngels M. Bonafé se inscribe en un proyecto de mayor envergadura que lleva acabo en el curso de 3º. El objetivo es, en rasgos generales, una toma de conciencia por parte de los alumnos del entorno en el que viven y que acciones son capaces de llevar a cabo para preservar el patrimonio que supone la Huerta. A diferencia de lo que vio mi compañero durante la segunda salida, yo me sorprendí en ver como los alumnos de 3º de ESO del Isabel de Villena si que estaban más familiarizados con la Huerta. Lógico podríamos pensar teniendo en cuenta la cercanía del barrio a la huerta, pero no es tan lógico puesto la mayor parte de la ciudad y de la gente joven la desconocen. Estos en cambio me contaban la visitan en verano (se bañan en la acequia de Vera) o salen por las noches a dar una vuelta. De hecho, una de las alumnas vive en una alquería en medio de la huerta. Considero que no son un caso representativo debido a su cercanía a la huerta. Aun así, si que significa que no está todo perdido. La salida de campo incluía entrevistas a diversos actores sociales, representantes de distintos ámbitos (ayuntamiento, agricultores, consumidores…) a los cuales los alumnos debían realizar unas preguntas. Al formar parte de un proyecto que se trata en el aula, considero que su efectividad es mucho mayor. Los alumnos trabajan en clase la salida durante largo tiempo y se resuelven los problemas que van surgiendo, por lo que el contexto es mayor. Con contexto quiero decir que la salida deja de ser una simple interrupción de las clases, la salida se integra así totalmente en el programa curricular.
    Para acabar, y siguiendo a mi compañero, que los alumnos sean conscientes que no son los únicos que están participando en proyectos de este tipo les encoraja, pero también siembra una semilla en jóvenes generaciones que cuando lleguen a edad más adulta (y con mayores responsabilidades) sean capaces de actuar en consecuencia y defender el territorio en el que viven.

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  183. Las salidas de campo son una estrategia didáctica fundamental de la Educación Geográfica, porque nos permite poder analizar y ver con nuestros ojos lo que muchas veces solo vemos en lo teórico. Un ejemplo, nosotros con mi Instituto de Formación Docente N° 79 de Punta Alta, Argentina, cuando fuimos a visitar la colonia menonita (en La Pampa), fue una experiencia única, porque nosotros pudimos ver la realidad en la que vivían y su cultura, pudimos entender de lo que hablábamos en lo teórico a través de lo empírico. Nosotros tenemos que realizar trabajo de campo con nuestros alumnos para ser innovadores y que ellos puedan ser alumnos críticos. Si a la enseñanza de la Geografía ofrecida solo en el aula y a partir del mapa, le agregamos el trabajo de campo planeado ligado a otras estrategias didácticas, se obtendrán mejores resultados. La salida de campo se confronta la teoría con la práctica, se corroboran los conceptos y se construyen otros. Como dijimos antes, posibilita el conocimiento concreto del medio. Es un complemento de lo teórico con lo práctico.

    Karen Rucci
    Tercer Año. Profesorado de Geografía.
    Punta Alta, Buenos Aires, Argentina

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